Wednesday, August 27, 2008

Filosofia Austera Racional

ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL A.C.
PROGRAMA DE EDUCACION VIRTUAL EN INTERNET /VIRTUAL EDUCATIONAL PROGRAM QUINTO GRADO
" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
PORJOAQUIN TRINCADO
CONSEJOS Y RECOMENDACIONESDE LAESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL
La Escuela, tiene por fin, la Comuna, sin parcelas y sin fronteras: el hombre no es extranjero en ninguna parte. No debes esperarlo todo de regalo. El que nada sacrifica, a nada tiene derecho. ¿ Quieres tener derechos? Créate primero obligaciones. El progreso se adquiere por esfuerzo propio. No queremos Fé ciega, sino estudio, convencimiento que hace FE VIVA; porque sólo las obras hacen Fé. No comprender una cosa,no da derecho a negarla. No censures, ni hagas crítica de lo que no entiendes. La crítica de lo que se desconoce, es calumnia. El calumniador es vil y comete muchos crímenes. La risa del ignorante, es imbecilidad. ¿ Ves falta en tu semejante?, mira bien no sea tuya. ¿ Tú quieres ser sabio? Estudia en ti mismo; habla poco, piensa alto, mira hondo, observa siempre y aprende de todos. ¿ Sabio y sin amor? No lo creas. El que sabe amar, es el que sabe más. El Padre Creador, ama a todos por igual; es el único sabio, y de sus hijos los hombres, el que más ama está más cerca de El y lo comprende por el amor. ¿ Quieres triunfar, hermano?, hazte ideas propias; conócete en verdad; sé señor de ti mismo y esclavo de tu deber. Tu amor lo medirás por el que tengas a tu hermano. El amor es sacrificio, pero también es justicia. Baldón y Caridad, son igual: Amor es la ley. ¿Te avergüenzas de llamarte Espiritista Racionalista, como te enseña esta Escuela? Pues reniegas de tu ser, y no puede ser que no seas: tienes tu luz apagada: trata de encenderla pronto en el Espiritismo Luz y Verdad. En los libros de la Escuela están la luz y el camino; tienes el deber de estudiarlos y propagarlos si amas el progreso y a ti mismo, sin lo cual no puedes amar a tu hermano.
PROCLAMA:
El Universo SolidarizadoEl Mundo todo ComunizadoLa LEY es una. La substancia unaUno es el principio. Uno es el finTodo es Magnetismo EspiritualPROGRAMA PERPETUO DE ESTUDIOS La vida eterna y continuadaTOPICOFraternizar toda la Familia HumanaMAXIMA Por el fruto conocerás el ArbolMANDATOS Conócete a ti mismo Ama a tu hermano CONSEJOBusca el consuelo en la verdad. AXIOMA En El estaba la Vida, y la Vida Es la luz de los hombres. EMBLEMA "Siempre más allá" SENTENCIASólo las obras hacen Fe.
P R E F A C I OHistoria de la filosofíaDEFINICIÓNFilosofía: del griego Philos, amor; y de sophos, sabiduría; y así, filosofía dice, AMOR A LA SABIDURÍA (1). Ciencia que trata de la esencia, propiedades, causas y efectos de las cosas u objetos naturales: Filosofía Moral: Ciencia que trata de la bondad y malicia de las acciones humanas y explica la naturaleza de las virtudes y los vicios individuales, colectivos y universales. Filosofía Natural: La que investiga las Leyes de la Naturaleza. Bajo estas definiciones de la Academia de la Lengua, conocemos la Sabiduría dividida en partes y ramas científicas, que ayudan al hombre aprendiz de sabio, a penetrar por partes en las cosas. Y si es provechoso para las inteligencias obtusas, acarrea retraso a las inteligencias finas, porque ha de pasar por los moldes hechos para el obtuso y significa un precioso tiempo perdido. Todo eso es sistemático y es una traba al que nació filósofo, que lo manea, quitándole la libertad de volar como águila, para mirar de frente y de cerca la Luz de la Sabiduría; pero es a causa de la llamada Historia de la Filosofía, hecha precisamente, por los obtusos, porque les convenía que los inteligentes, los claros de percepción, no tuvieran libertad de mirar hondo y pensar alto, ni hablar claro: para lo cual, los obtusos por el hecho de su rusticidad de sentimientos y por ende de Alma insensible a la verdadera Moral, se agruparon y se agrupan aún hoy y aprovechan la fuerza bruta que necesariamente les da su rusticidad e insensibilidad y atacan como atacaron a los que rompieron el molde de los obtusos; y si fue necesario llevarlos a la muerte, no se vaciló, contra todo principio de moral y libertad y luego se justificaron con decir “Conviene que muera uno, para salvar al pueblo”. Así, vemos hoy con cuánta ira, fanatismo y refinamiento es afrentado y crucificado Jesús, filósofo moralista, porque su moral, llevaba la revolución a la moral religiosa y de los supremáticos Sacerdotes, que, luego seguirían otros crímenes no menores para tapar aquél, ya que no importan los medios; porque, todos son buenos para el obtuso, con tal de llegar al fin que persigue; y será el fin, el que origine el principio. Pasó ignorado Antulio, fundador de la Escuela Filosófico-Astronómica, sacrificado por Euríspides, el del Amor bestial, cínico y corruptor del tierno corazón de Iris, anestesiada por el Areópago, para calumniar a su Sabio Esposo: y en su presencia, es obligado a beber la cicuta y dice a su esposa al caer, “Te perdono”; había comprendido la flaqueza de la mujer, ante la maldad del envidioso Euríspides. ¿Cómo se libra éste de la justicia de la crítica hasta hoy? Pues, negándole a la historia el hecho y la verdad. Sabemos hoy en verdad, que, lo que ocasiona la muerte de Sócrates, es el deseo no satisfecho de la impúdica princesa del Epiro. Sin embargo, no lo dice la historia; porque los obtusos del areópago, que entre más de 500 jueces no pueden acallar, ni rebatir, una sola de las sentencias y máximas morales del filósofo Espiritual, y dicen: “Es peligroso para la juventud, conviene que muera”. ¿Buscaré más pruebas para decir, que no hay historia de la filosofía y que por lo tanto, los fragmentos escritos no son la verdad y no puede ser más que error, lo que los pseudo-filósofos o filosofastros, entregan como texto a las juventudes?. ¿Iré a meterme en el laberinto religioso? Allí no hay más que falacias y fantasía del bien y realidad del mal; el crimen es el secreto dogmático, revestido con la caridad, virtud impúdica y descocada y siempre verdugo del Amor, única y suprema Ley. ¿Escudriñaré con mejores resultados la historia llamada Civil? Perdería el tiempo, desde que la moral cívica o del pueblo, no puede ser otra que la de sus educadores, y éstos, fueron hasta ayer descubiertamente u oficialmente las religiones y aun hoy, infiltran los muros de las universidades y no hay otra moral que la inmoral religiosa en la historia. Acabemos, pues, y confirmemos que, la historia, no es conocida y que los fragmentos de historia que el pueblo tiene, son un vivero de errores: y como hasta hoy, la filosofía es hecha por los datos de la historia; ésta es error, y sirviendo de causa a los textos de la filosofía, como efecto de un error, no puede ser más que error... llegan rumores ventrílocuos; acaso fui demasido lejos en mi afirmación; pero que lo desmientan los protestantes; que rumoreen los obtusos; pero no podrán hacer que sus chatas esquinas, resistan a la fuerza de la verdad; y es porque, la verdad, en todo su rigor acusador es Amor “Filos” y el filo cuando lleva por armadura la sabiduría “Sophos”, corta lo obtuso, lo redondo y lo cuadrado, aunque lo quieran proteger con acero y con diamante, porque la Filosofía, es, como la Electricidad, fría en sí misma pero que cerrándole el paso, se eleva en temperatura hasta más allá de la resistencia y funde todo lo que le estorba. He aquí representada la Imagen viva, dócil, dúctil, pero omnipotente de la Filosofía y de aquí se ha de empezar la verdadera historia de la filosofía y serán estos cursos, las primeras páginas.
P R Ó L O G OPara todo estudio, antes de empezarlo, es necesario que se tenga el grado de moral requerido por la ciencia que se va ha estudiar; y sin ese grado de moral, el estudio será siempre incompleto y la ciencia quedará con un vacío muy difícil de llenar, porque, aquel a quien se le otorgó un título en la Universidad, porque aprendió de memoria los textos del programa, si no es estudiante por vocación, (cosa rara hoy), no se cuidará luego de sacar consecuencias y será como una máquina parlante; repetirá siempre la misma cosa y esto no es progreso; y donde no hay progreso, está de manifiesto que no hay moral. Si en todas las ciencias se requiere lo primero un grado de moral eficiente, en el estudio de la filosofía se requieren tantos grados de moral, cuantas ciencias abarca; y como la filosofía lo abarca todo, el estudiante de la filosofía, debe ser moral en todo; y si no, es un filosofastro. Por desgracia hay muchos filosofastros. ¿Cuál es la causa? El efecto lo dice: los textos; y los textos son los Autores; que, dominados por el prejuicio, escriben prejuicios que otros prejuiciados les aprueban, y he aquí, que se hacen muchos filósofos de nombre, pero que son la filosofía del individuo; porque cada individuo, tiene su filosofía propia; que será igual al grado de su moralidad: y llamo aquí a los moralistas y matemáticos a juzgar. Si queremos unir las ciencias sociales, con las ramas del derecho común, y nosotros no reconocemos el derecho igual, que por las leyes inmutables tienen todos los hombres en ambos sexos: ¿qué derecho haremos Ley? Contéstenos la mujer; contéstenos el trabajador y los veremos, a la primera, clamar por sus derechos y constituirse en partidos para obligar al hombre, al padre de sus hijos y a sus mismos hijos, a que le dé los derechos civiles y ... ¡No se avergüenza el padre, ni el hijo, de ese reproche de inmoralidad! ... El obrero, el trabajador, no ha tenido ningún derecho de hombre, salvo el de trabajar como bestia y mal alimentado en el cuerpo y en el alma y ... Ahí está, tomando todos los derechos por su propio puño, ya que lo educaron sólo para la fuerza bruta y todo lo arrasa sin miramiento. Le falta la moral social, que se le negó anulándolo en sus derechos de ilustrarse en la moral verdadera del derecho de gentes. Pero demuestra que tiene una moral innata; la moral de su convicción: la moral de su libertad: la moral fraternal en una palabra, que es precisamente todo lo contrario de lo que ha pretendido sostener la inmoral Ley de opresión, hija de los filosofastros que, en la universidad, ni en el código no aprendieron primero la verdadera moral, coronando a la Etiqueta y deshonrando a la Ética; cantando a la Psicología de las palabras y condenando la causa de la Psiquis y todo eso es Anti-lógico, Anti-filosófico, Anti-natural. A poner remedio a este grande mal; a unir científicamente los dos extremos, vienen estos cursos de Filosofía Austera Racional y hemos de conseguirlo; porque, tenemos la Razón por Balanza y nuestra razón, no tiene prejuicios, ni aun de Dios. No hemos de hacer en estos cursos, acepción de personas; ni se ha de tomar por norma lo que otros hayan dicho, para seguir el derrotero que quisieran marcar; si no que, si se toman nombres y leyes, es para hacer de todo, con lo nuestro, una sola cosa; pues queremos que, en todo el mundo, haya un solo método de estudio, pero ilimitado; porque el estudio es eterno, ya que el progreso, es infinito e indefinido como el Espíritu, que, debe representar al Padre Creador; y hasta Él, ha de llegar nuestro estudio filosófico y lo hemos de comprender en sus funciones y presentir en su esencia; porque, sin ese remate, haríamos un edificio sin tejado, inservible, como todos los textos de filosofías en uso. Sí, son inservibles los textos en uso; y para asegurarlo, basta un rato de conversación con un estudiante y da lástima y pena, porque no se oye más que un loro, acusando al autor y al profesor de ser apenas dúo, de cuerpo y alma y el filósofo, tiene que ser hombre por entero Trino de Cuerpo, Alma y Espíritu; argumentos que hemos de probar en las lecciones correspondientes. El estudio de la filosofía, repito, si el hombre tiene prejuicio en cualquier punto que estudia, no puede penetrar en la causa, porque le asaltan esos bandoleros en el camino y lo roban y lo desarman: y en la ofuscación, toma el efecto por la causa y pierde él y el público en común, porque se le priva del fruto que espera, de aquellos que entran en la universidad con promesas (aunque torcidas) de sacar secretos a la Madre Naturaleza y de rasgar velos a sus leyes y creencias para dejar clara la verdad y no haciéndolo, se le roba segunda y tercera vez al pueblo, que mantiene las universidades y las llena de instrumentos de estudio. Es, pues, condición indispensable para entrar a estudiar filosofía, que, el estudiante sea aprendiz o facultado (licenciado) (2) y no esté bajo ningún prejuicio social, científico y por ningún caso, religioso. Se va a objetar aquí, que esto, si no es imposible, raya en lo imposible. Es verdad. Pero no es menor verdad, que son muy pocos en toda la historia, los que en verdad de verdad, son filósofos. Cuando examinamos las obras de afamados hombres, encontramos, no filosofía, sino literatura: y esto es lo que enseña en la universidad, literatura. La filosofía es del espíritu; porque, la filosofía es el discernimiento y sólo es facultad del espíritu discernir; de lo que no han podido independizarse, ni aun Schopenhauer ni Darwin; y es porque, dentro de ellos, vivía como es ley inflexible que viva en el hombre y lo sea sólo por el espíritu y si Non, Non. No puede haber vida racional sin el espíritu: lo que axiomatizó Shet, en su creación en el Sánscrito hace 58 siglos: “En él estaba la vida: y la vida es la luz de los hombres”. Es, pues, condición indispensable del filósofo y del estudiante de filosofía no tener prejuicios, predisposición ni parcialidad; y si un profesor, no ve en un estudiante esas condiciones, le debe aconsejar tomar aquella carrera que indica el defecto de su prejuicio. El estudiante de filosofía, necesita estar sentado sobre el trípode racional de estas tres Leyes: Analogía, Inducción y Deducción. Con estas tres leyes, su razón por afilado escalpelo y la frialdad en todo (como lo representa el símbolo de la filosofía) entre a estudiar; que cuando toque a convicción de una cosa analizada con esas armas, sentará el axioma indestructible: pues ha llegado el momento de romper el cobarde epitafio filosófico. “Así veo, o creo, que es la verdad” por el Así es la verdad. Otra plaga de la filosofía, es la literatura galante y elocuente que desvirtúa lo contundente. No se nos vaya a tachar con esto de retrógados, pues no decimos que es mala la literatura, sino que, la galanura y la elocuencia, son una plaga en la filosofía, la que tiene que ser contundente, sin vuelta; y no puede ser esto, si se teme decir las cosas en su desnudez y se busca el recurso literario, o la elocuencia del estilo, para aminorar los destellos de luz, que la contundencia filosófica debe sentar claro e inconmovible. Esta verborragia galante, ha deshecho las grandes filosofías, de los maestros contundentes, cabezas de diamante y corazón eléctrico; y hoy, encontramos (en general) calabazas por cabezas y heleras por corazón; y por consiguiente, el escalpelo de su razón, apenas es de plomo y nada puede atomizar. A hacer hombres de valor real, filósofos verdaderos, vienen estos cursos, cuyos conocimientos alcanzan hasta la raíz primera, causa de todas las causas que conocemos; que siendo causas de los efectos que materialmente analizamos, esas causas, son en verdad de verdad, efectos, manifestaciones tangibles, de la intangible Ley, que organiza el universo.
Joaquín Trincado. (1)Está ya comprobado filológicamente que, el griego es hijo del Bascuence y éste, del Sánscrito directamente; por tanto, Filosofía viene del Sánscrito. (2) Entiéndase bien que es un gravísimo error el título de Doctor en filosofía y letras. En filosofía puede haber Maestros; Doctores No.

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" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
PARTE 2
FILOSOFÍA AUSTERA RACIONALPRIMERA PARTECAPÍTULO ΙPrehistoria y Tiempos PrimitivosPÁRRAFO 1°.AMORFISMO Y ANTROPOMORFISMOHasta que se marcó la línea real la especie humana de su existir racional, ha pasado por todas las etapas de su gestación, nacimiento, infancia y pubertad: en cuyo larguísimo período de decenas de millones de siglos no hizo Dios con formas delineadas o figuras que lo imaginizasen. Es que, la causa de la vida racional, estaba encerrado en su huevo (1) hasta que tuvo la fuerza necesaria de la experiencia, y entonces, abrió el huevo en dos mitades y él salió alumbrando todas las cosas con su propia luz. Aquí empieza el amorfismo por necesidad de expansión del sentimiento. ¿Cuál es su prehistoria? Un tanto lejos nos ha llevado ya la geología, haciendo tabla rasa de la creación Bíblica: es, sin embargo, aquel génesis simbólico, un índice precioso porque, cada símbolo, envuelve una epopeya que en diferentes términos se lee también en el Sánscrito, en la Vedanta, y más esencialmente en las fórmulas astrológicas, que hoy, está mucho aclarado en las ciencias todas y más que en ninguna en la naciente astronomía, auxiliada por la mecánica, la física y la química, en sus manifestaciones de afinidad de las cosas. Pero la prehistoria del hombre, que es el desiderátum de cada uno, no la puede percibir, mientras no es trino y conociendo en verdad, las funciones y componentes de sus tres entidades de Cuerpo, Alma y Espíritu. El Creador, no niega nada; la naturaleza, no quiere tener secretos; el espíritu es luz y la luz todo lo descubre: lo que quiere decir que, nada hay secreto ni oculto, más que para la ignorancia. Aquí no podemos decir de prehistoria más que las cifras del conjunto: en un libro que aparecerá (cuando los hombres quieran) lo verán atomizado y comprobado y será el día en que todos los hombres serán trinos: y para prepararlos, se les dan estos Cursos Austeros. El filósofo no puede negar nada; porque lo primero que debe saber es, que los grados de su inteligencia son infinitos y que, todo lo que pensar puede el hombre, puede ser luego una realidad. Fijemos, pues, que Adán, es el primer hombre, que así pueda llamarse porque era trino; conocía sus tres entidades de Cuerpo, Alma y Espíritu y en él empieza la cultura, la ciencia, el progreso y así la historia. La Prehistoria de Adán, se alarga a 44.250.058 siglos (*), que el mundo estaba habitado por hombres antropomorfos, que no conocen más que la concupiscencia por ley. Mas sin aquellas concupiscencias, que agotaron el mayor caudal de gérmenes morbosos de la materia, no podría un día llegar a la purificación de ésta; y no sería capaz nadie, en materia impura, imprimir el progreso y la belleza. Fue, pues, necesario aquel antropomorfismo, que hizo el politeísmo, en cuyo gran número de dioses, casi tantos como hombres, la materia se hartaría, se saciaría y los dejaría sin miedo, cuando encontrara el hombre otro mejor ìdolo que hacia Dios, llegando así, a tener hombres-Dioses, que es el máximum de la ley de la materia. ¿Qué han hecho aquellos niños barbudos, en todos esos millones de siglos? No hizo sólo el crimen de cazar a la hembra, fecundándola y abandonándola: comerse a sus hijos, devorarse unos a otros y hacer el derecho del más fuerte. Hizo el lenguaje, dominó a la fiera, se vistió e hizo la casa y adoró y ... al fin temió ... ¿A qué adoró? ¿A que temió? No lo sabía: él no era filósofo; no era hombre, era niño; estaba el espíritu encerrado en su huevo; en su alma rudimentaria, espesa, pesada, opaca; pero progresaba por la necesidad y por el escarmiento que sus pasiones le daban por lo que, aunque mal interpretado, se ha cantado: “¡Oh feliz culpa!” No nos extraña ver a un niño, hacer un muñeco de barro y atribuirle las calidades activas del hombre, lo que hace la metáfora del arte, como en el lenguaje decimos: el frío me corta la carne, el tiempo pasa; siendo así que, somos nosotros los que pasamos y el frío no es cuchillo: pero entendemos el sentido. De aquel estado inconsciente de los hechos que realiza el hombre primitivo y antropomorfo, hemos indicado la gran ciencia Antropológica, que representa al hombre estudiando, aunque Dúo; pero que ya, el caparazón de su alma, está resquebrajado por el sentimiento y que con la Antropomo-fisiología y hoy por el estudio del espíritu, deshacemos el antropismo que está desmentido en que un mundo sin hombres, no es un mundo sino el embrión de un mundo. Es, pues, el secreto de la creación de los mundos, la creación de los hombres; el que, sí, quiere anteponerse y contraponerse a la naturaleza; pero que no lo consigue jamás y en vez, y en cada tentativa de resistir a su destino, embellece a la naturaleza y da un empujón al progreso; abrió el huevo, salió el espíritu de su encierro y se hace luz, dando camino a la Metafísica. (*) “Conòcete a tì mismo”: 44.999.193 siglos al llegar Adàn y Eva.
PÁRRAFO 2°CREENCIAS Y RELIGIONESEs común confundir la creencia, con la religión: y casi siempre se confunde la religión y la Metafísica y es de la más grande necesidad poner cada cosa en su debido ser, para que nuestros discípulos, no puedan caer en esas confusiones erradas, causa de los efectos desastrosos que hemos visto en todos los autores de obras y textos de filosofía: y para el caso, vamos a considerar cada cosa por separado, definiéndolas conforme a la razón. 1°. Metafísica: “Ciencia que trata de las causas o principios de nuestros conocimientos de las ideas (Leyes) universales y de los seres espirituales”. “Sutileza en el discurrir y pesar los casos extraciencia”. Luego la metafísica no es una ciencia; porque la ciencia, no puede pesar ni dominar lo que está sobre la ciencia: los seres espirituales. Y como es innegable y aun las ciencias todas lo confiesan incluso las más materialistas, que existe el espíritu; y como con sólo el espíritu se puede ser hombre sin excepción, es la metafísica universal, porque en sus tres entidades de cuerpo, alma y espíritu, es el universo completo y entero, sin que en él falte el Creador, padre del Espíritu; por lo que, todo hombre es metafísico; causa de sus obras, efecto de su razón, que serán más o menos lúcidas, según que grado de progreso tenga su alma, que es el huevo en que se encerró el espíritu; cuya alma, es la forma eterna del espíritu, semejante al hombre y hoy se la llama Periespíritu; o doble Etéreo: pero no es el Yo, pensante, sino el yo sensible e inconsciente por su mayor o menor pureza, que le dará mayor o menor sensibilidad, la que hará la creencia, Efecto. 2°. Creencia: Como se desprende de los principios sentados en el número anterior, la Metafísica es inmortal, invariable, inflexible: por lo tanto y como cada hombre es toda la metafísica, quiera y no quiera, consciente o inconsciente piensa y creó una idea, (que no abandonó a pesar suyo muchas veces): esto forma en él, una creencia: una fe impalpable e indefinible, hasta que su grado de progreso le permite penetrar en la causa del efecto, el que, por no comprenderlo, ni saber de dónde emana, convierte el efecto en causa a la que adora y el mismo se crea la Religión, puesto que adora a su creencia que llega a Imaginizarla. 3°. Religión: Se quiere sentar que, religión, sea el culto interno o externo, a un ser incognoscible, al que se le considera Dios, sea racional o irracional, de lo que ha nacido el Politeísmo, con toda su corte de Dioses e ídolos, lo que indica claramente que, religión, no quiere decir Metafísica, ni razón. Y como vemos que toda religión tiene error y que exige fe en sus dogmas y ritos, resulta en la balanza fiel, que religión quiere decir, Relegación de derechos. Es así, filosóficamente estudiado, desde que comprobamos que, el religioso, no debe razonar, ni escudriñar en el dogma o misterio de la religión en que milita y le exige fe ciega. El hombre en ese estado, deja de serlo porque pierde la libertad de pensar y de obrar: es decir, relegó sus derechos al mandato de la Religión. La religión, está constituída por un núcleo de creyentes homogéneos de una misma cosa que apareció en el sentimiento de ellos, como queda dicho en el punto 2°. “Creencia”: que, mientras no se dogmatiza en religión, puede llamarse buena, ya que, es un efecto de la causa Metafísica, innata en todo hombre: pero tan pronto se agrupan los hombres que sienten esa misma creencia, efecto: y constituyen una adoración, divinizando el efecto, éste aparece como causa y empieza el error; que durará más o menos tiempo, medido por la concupiscencia de los creyentes. Así hemos visto nacer religiones y morir pronto, mientras que conocemos el Brahmanismo, que, aunque reformado por Zaquiamuni (Buda) perdura más de 50 siglos. ¿La causa? Las causas son dos esenciales: 1°. que esa Religión fue fundada sobre el antiguo Krisna, nacido 5 millones de siglos antes, por la unión de Peris, (Arte), y de Fulo (fuego); 2°. que en cuyo gran pedestal (hoy bien labrado y decorado) pudo sentarse los grandes principios Metafísicos del Legislador Shet (el sánscrito); y podemos decir axiomáticamente, que sobre ese pedestal, ha dormido el espíritu encerrado en su huevo hasta que ha roto su cáscara alma y hace la luz metafísica, descubriendo las ciencias, para estudiar por partes. Pues ha pesar de que esa religión del Krisna, encerraba el progreso, por el arte y por el fuego, convertidos en Dioses, sus adoradores (que lo somos todos), tenía todas las consupiscencias de sus adoradores y de ahí su fuerza, para dominar a los creyentes ignorantes, a los que exige fe ciega, la sumisión a la divinidad representada en el sacerdote, creado por la necesidad del ignorante. Y como el que no ama, no tiene sentimientos buenos, se convierte en déspota e impone no ya la razón filosófica, sino la razón de la fuerza, a la que cede el no filósofo: y he aquí, que, religión, una vez más, significa relegación de derechos. Luego la religión tiene de bueno, agrupar pléyades de gentes antes de nacer las ideas, que, forman Partidos Políticos: y de malo, que creyéndose la religión el non plus ulta, se opone a la apostasia de sus creyentes; y esto, origina (por el derecho que el hombre descubre) la libertad, las represalias y luego las guerras con odio religioso; es decir, con rabia, con odio a muerte, según lo vemos en la historia. Bajo estas verdades, toda religión es más mala, que buena: pero donde acaba toda religión de ser del todo mala, es, en la supremacía y el acaparamiento, que lleva a los hombres a la esclavitud y al pauperismo, por el fanatismo que les sugiere. Sin embargo, la religión ha sido necesaria, hasta que los hombres han sido capaces de hacer un código de Ley Civil, iniciado por Shet, y que pasando por todos los tamices del progreso, se convierte hoy en un Código de Amor Universal para todo el mundo, porque todos los hombres se han hastiado de la religión, que les fue un grillete. Por esto también, puede hacerse estos cursos de filosofía Austera y Axiomática, que servirá de norma para estudiar sin error, todas las cosas y la Metafísica. Ya no hemos de ver los sistemas metafísicos que hemos encontrado tan irracionales, como querer buscar a Dios en lo incognoscible, cuando está en cada uno de los hombres, porque su espíritu, en partícula consubstancial del Creador del universo, único al que se le puede adorar, amando al hombre nuestro hermano. Ni encontraremos el reposo en nada, ya que la vida es el Eterno Movimiento; ni diferencias en nadie (en el todo) ya que veremos que la ley es solo una e indómita y está dentro de nosotros mismos. Aquí debería pasar una lista de las teorías primitivas: ¿pero a qué cansar al estudiante, haciéndole ver un error en cada Sistema y Teoría? El buscará cuando sea licenciado y encontrará a Fou-hi, en la China hace 50 siglos, que basado en el sánscrito, quiso ver el reposo, la pasividad, el frío, las tinieblas, el principio femenino en los números pares y tantas cosas caídas en el olvido por su inconsistencia, en cuanto la física y la química hicieron su Ley. Encontrarán en Egipto el Antropomorfismo, convirtiendo en divinidades las cosas más materiales: y, sin embargo, llevan el culto a sus muertos que los creen vivos y en esto, no están equivocados; con lo que, tienen en su mano los dos polos que pueden hacer la luz, poniendo por medio la razón como neutral, Pero la religión que diviniza hombres y mujeres, tiene penas para los que piensen de otro modo que lo dogmatizado, y la luz no se hace. Tomarán en Siria y Caldea sus creencias y verán que, entre los dioses de Ninive y Babilonia, Astarté, Istar, el Sol, la Luna y otros planetas. Encontrarán en su camino a Moisés, encauzando el Monoteísmo, tomado radicalmente del sánscrito, y obrando hechos no estudiados racionalmente que, han ocasionado el continuo debate entre la Ciencia y la Religión sin que ninguno de los dos antagónicos se hayan podido vencer ni ser vencidos, porque una y otra, ciencia y religión, no entendieron la Metafísica reguladora, que está dentro del hombre mismo y es su espíritu, del que se ha dicho: “En él estaba la vida; y la vida es la luz de los hombres”. Después de esta filosofía, habrá de hacerse la historia cronológica, verdadera de la filosofía, poniendo en orden de números correlativos, ascendentes, cada filósofo, con su principio racional o extravagante que al final, todo formará la armonía. Pero pedir antes la moral filosófica; la historia de la creación, y esa sea la lectura del estudiante de filosofía, y filósofo tiene que ser todo hombre, porque el hombre, se hastía de ser religioso, en el deseo de progresar y en la necesidad de ser moral. Cuando el hombre llega a este estado, es porque se descubre en su razón y recibe una impresión, que es causa de la sensación mayor de su alma y siente lo que no sintió antes, porque no tenía, no podía tener, moral humana, sino moral antihumana; moral de su religión, que no le dejaba tener fuerza: dormía el Psiquismo, porque el espíritu, aun no había abierto el huevo; con lo que llegamos a esta conclusión fundamental, que ha de servir de Luz, para todo este estudio y sea. La impresión es causa de la sensación, efecto consciente del individuo. La impulsión es causa del movimiento de los músculos y miembros, también conscientes. Estas causas, a la vez son efectos del Psiquismo, o Psicología del individuo, o universal, como también del ambiente; lo que en lógica forzosa, axiomatiza que, no siendo el alma más que un receptor de aquellas causas, para manifestar esos fenómenos, la Psicología es forzosamente del espíritu. Lo que demuestra que, sin el espíritu, el hombre es inconsciente: y lo inconsciente, no puede ser de la especie humana, la que sólo puede ser consciente de las cosas. La Psicología, entonces, es la base de todo estudio filosófico y científico; y si no es así, todo estudio es irracional, falso y vacío. Vacía está la ciencia contemporánea y es a causa de que los hombres se empeñaron en no dar a las ciencias, la metafísica que les da origen a las ciencias; con lo que, han querido producir la luz con un solo polo y éste, había de ser el negativo; la materia. La materia, por más que se hayan empeñado todos los hombres, no han podido sacarla de su ser natural, ni elevarla más arriba del terrón que nos arrastra. Y, sin embargo, la materia se espiritualiza; pero, exclusivamente reconociendo y sirviendo al espíritu, su primero y su todo, y ese es el mandato inflexible que recibe el espíritu. La creencia de una cosa que el hombre siente necesaria para su expansión, le da una idea de la creación de la cosa en que debe expansionarse y esto hace su religión: mas como no ha podido salir de la materia, a la materia hizo Dios, pero no adora a la materia; sino que cree que, en la imagen ideada, está su preconcebido Dios, que no puede ser de mayor grado, que el que el creyente tiene. De esto se desprende claramente, que, naciendo la religión de una creencia viciada, viciada es la religión; porque el efecto, no puede diferir de la causa: y como la causa aquí, es la pasión del hombre; y la religión, es el conjunto de hombres apasionados, resulta que, la religión es un conjunto de pasiones; las pasiones, se desvanecen cuando el hombre entra en la razón y la religión, se va desvaneciendo por el escarmiento de los religiosos que pasan al campo de la razón; con lo que, se afirma que, la Religión no es cosa: y como no es cosa, no puede progresar: y lo que no puede progresar, no es regenerable. Detengámonos en este hito, hasta que lleguemos a otro que encontraremos en lecciones posteriores; pero luego téngalo bien presente el estudiante, para no tener prejuicios. Y vamos a pasar a encontrarnos con las diferentes escuelas antiguas y modernas.
CAPÍTULO IIEscuelas Antiguas y ModernasPÁRRAFO 1°.PRIMER PUNTO HISTÓRICO – ESCUELAS DE ORIENTE Y DEL ASIANo puedo, no quiero faltar a mi deber y no empezará el estudiante a ciegas y sin báculo su camino: es preciso decirle la raíz de las plantas que va a estudiar y no se aminorará el valor de las escuelas, que hemos de pasar en lista, ni el de los filósofos, que dejaron la luz que traían: pero no pueden dejar estos cursos de filosofía, rincones sombríos y vamos a poner el faro que ilumine todos los rincones de la conciencia y la razón. En el capítulo I, dije, que, “La Prehistoria de Adán, alcanza a 44.250.058 siglos” (*); aquí, como foco de luz para el camino, es fuerza decir la procedencia de Adán y su misión; y nuestra filosofía nueva, tendrá su propia raíz, nueva también, pero que cuenta 58 siglos: fundamentemos. Todos, aun los más materialistas, hablan (y por lo tanto evocan) de la justicia inflexible, observada en las leyes fundamentales del universo. Todos también confiesan el progreso evolucionista y nadie puede negar que la evolución más pacífica como la de la natural, es una revolución en todos los órdenes de la vida; y esa revolución, marca una nueva epopeya histórica: por lo tanto la aparición de Adán, es una revolución que vino a la tierra, para agitar al hombre-animal y hacerlo pasar al grado de hombre-racional. ¿Ha sido así? Sí. El sánscrito o ley de Shet, lo confirman, creando aquella doctrina, todas las escuelas (hasta el presente) tendientes todas a una sola cosa; a manifestar la vida y acción del espíritu. Luego Adán y los suyos son hombres racionales y antes de ellos, no se habían mostrado: no habían roto sus espíritus, la dura cáscara de su huevo, su alma-materia espesa y pesada, en la que no podía penetrar la luz, dormía el espíritu encerrado en ella, larguísimos siglos, aunque el sánscrito dice un año de Brahma: pero que ese año es, 3.110.400.000.000 de años humanos. (Tres billones, ciento diez mil cuatrocientos millones). Se deduce también (sin que nadie pueda negarlo) de esas inflexibles leyes, que tienen límites marcados en esos artículos que llamamos evoluciones y por lo tanto, su inflexibilidad, tenemos que llamarla justicia rigurosa. Que a esta justicia, es impotente el hombre de oponerse, nos lo demuestra toda la historia de las ciencias y el sentimiento siempre creciente en los seres racionales, que ninguno puede substraerse. La Astronomía hoy, como la Astrología antes; las burdas artes antiguas, como la mágica electricidad presente; la adoración Idólatra politeísta, como el “Ama a tu hermano” y la idea de vida que tenían los primitivos del alma de sus muertos, como el puro Espiritismo Luz y Verdad de hoy, todo confirma que esas revoluciones de las evoluciones, propendieron siempre al más; al progreso inacabable; a la vida Eterna y continuada: a la sabiduría, a la solidaridad universal; al Amor. Nuestras leyes humanas (aun muy irracionales) no pueden dejar de ser una emanación de esas leyes inflexibles, que jamás alcanzamos a su perfecciòn y sin embargo hacia ellas vamos siempre, nos inducen a caminar, a renovar la anterior ley, a no dejarnos en la rutina. Pero vemos en las sociedades, que al renovar las leyes que rigieron un tiempo; que los pegados a ellas; los que recibían mayor beneficio, sin importarles que por la deficiencia de esa ley, una mayoría progresista recibe daño y se opone el beneficiado por cualquier medio y, ¿qué hace la mayoría?: decreta la ley y pone a los disconformes en entredicho y los emplaza al cumplimiento bajo penas hasta del destierro. Pues bien; en todo el universo, la ley es una: el universo está poblado de mundos habitados por hombres, más progresados y más retrasados que nosotros y son impelidos por la misma y única ley, el mayor y continuado progreso, que debe llegar en cada hombre encarnado y en cada espíritu libre o desencarnado, al grado marcado, que es, la aceptación del espíritu, como causa del hombre; y al amor universal entre todos los hombres de su mundo y solidarizados con los de los otros mundos, lo que es de conocimiento de cada uno de los espíritus, aunque estén encarnados; y de que lo saben, tenéis como prueba millones de espiritistas hoy; y un Galileo y un Galeno; un Jesús, Juan, Isaías, Moisés, Sócrates, Antulio, Jacob, Abraham, Zaquiamuni, Confucio, Shet, a los que se les puede igualar, pero no sobrepasar en sus principios, que los dijeron, como era posible que los entendieran en sus tiempos y todos pronosticaron un juicio. Si éstos ya no lo hubieran dicho, tendríamos hoy que vaticinarlo, por la necesidad de hacer un solo código, ya que todos los hombres quieren y rompen las fronteras. Aquéllos lo anunciaron y aun con fecha fija y aquí digo que se cumplió y que el juicio se celebró: y como prueba de verdad, está ese gran cataclismo humano, final vergüenza de los que se oponen a los que no quieren fronteras, ni injusticias y caen de sus tronos y pedestales como hombres; y sus espíritus, pasan a los mundos de su afinidad, en los que sus pasiones no son escándalo, porque aun, aquellos mundos, no han hecho la ley: duermen sus espíritus, encerrados en su huevo-alma. Pero he aquí, que, el espíritu, no puede retrasar en su progreso y os lo pruebo en que, el hombre, sabe más por viejo que por lo que cuando joven estudia; y esos que se oponen a la fraternidad, al derecho igual y común en trabajo y usufructo, sus espíritus (con su alma su eterno traje), pasan a otros mundos y llevan allí, el progreso que aquí tienen: lo que quiere decir que, allí han de ser redentores, ya que aquí no han querido ser redimidos; pero no van solos; llevan jueces de vista, figurados como los que por largos siglos, nos han presentado en la tierra, todas las religiones y los hombres misioneros y profetas y mesías, en tres nombres harto conocidos de Gabriel, Rafael y Miguel, que son Espíritus y no Ángeles. He aquí, la causa de la aparición en la tierra de Adán y Eva con 27 más, que serían y fueron siempre los misioneros, profetas y mesías de los que Shet era el jefe como investigador, legislador y juez. Hace ahora 58 siglos que un mundo del sistema solar y hermano por ende de la tierra, sufrió ese juicio, como la tierra lo ha sufrido ahora y lo sufren todos los mundos en su hora de justicia, cuyo sello es el establecimiento de La Comuna, bajo una sola ley, la de Amor, que es el máximum del progreso de las humanidades. ¿El número de los desterrados que recibió la tierra? No es del caso aquí; sino saber la causa de la aparición de la raza Adámica y sentada os queda para que entréis en el estudio, sin equívoco, restándome sólo decir que, Adán y Eva, por su hijo Shet, dan principio a la regeneración humana y son el primer jalón de todo el progreso que hoy tenemos; pero ellos, no eran de los desterrados, sino que venían a ser los vistas, los salvadores, los consoladores de los desterrados, cuyo progreso, los haría demasiado sensibles a la ferocidad de los naturales de la tierra y los haría en su dolor, llamar, a quien antes en su mundo, no quisieron reconocer. Esta es la historia eterna de la lucha del espíritu con la materia y necesaria al eterno progreso. Aun es necesario un punto de aclaración más, antes de entrar a registrar las escuelas filosóficas y es referente a Moisés. Sin cuya aclaración el prejuicio y error (no histórico, sino de comprensión, de traducción, de opinión o malicioso), no quedaría destruido el prejuicio secular, referente al génesis de los hombres. El génesis de Moisés no es la historia de la Creación, cuyo índice, se habría de desarrollar en su tiempo, hoy que el progreso lo permite. Téngase presente que en Kábala el número siete es el número sagrado y se ha tomado para las cosas divinas y Moisés lo consagra, dividiendo la creación en 7 días, que hoy comprendemos que son epopeyas largas y desiguales, que comprenden a las evoluciones de las humanidades; lo que está confirmado y más se confirma cada día, por todas las ciencias físico-químicas, con ayuda de la razón espiritual. Si Moisés nos presenta a Adán y Eva plasmados por Dios, era porque sólo así podría entrar en el respeto mutuo, ya que temía las obras de Dios, y la ciencia, aun era nula en el pueblo; su valor es grande, si consideráis lo que atrás dejo dicho de la verdad de que, Adán y Eva pueden llamarse los primeros hombres, desde que hemos comprobado que sólo se es hombre por el espíritu; y es afirmado por Shet, cuando dice “En él, estaba la vida y la vida es la luz de los hombres”; pero que no entra el hombre en la posesión de su propia luz, hasta que rompe su huevo, como se lee en la creación de Shet, vers. 12. “Después de haber habitado durante un año en el huevo, este bienaventurado, por su sola meditación, dividió el huevo en dos partes” 13.- “De estas dos partes, formó el cielo y la tierra y en medio colocó la atmósfera”. Ya lo veis, hasta que el espíritu rompe su envoltura, no forma Atmósfera, conciencia, y la pone entre el cielo y la tierra o sea entre el espíritu y el cuerpo, cuya conciencia es el Alma. Si Moisés nos habla del pecado de Adán y Eva, siendo Eva la que pecara, es decir, que la materia representada en Eva, vence al espíritu representado en Adán, por su Amor, por su deseo de regenerar a la materia, el espíritu, se sacrifica por su deber y misión, viéndose envuelto por la materia, hasta que consigue por el trabajo, por el dolor, por la experiencia, someter a la materia purificada. Si Moisés nos presenta un Caín y un Abel, matando Caín a Abel, quiere representar, la guerra a muerte declarada por la raza primitiva o natural de la tierra, a la raza Adámica, venida en destierro, sí, pero raza de progreso, que anularía con sus esfuerzos y sacrificios, la brutalidad y la ignorancia. Mas Caín y Abel, no son hijos de Adán y Eva, sino un símbolo, como es otro símbolo el Arca de Noé. Todo lo que digo de que, el génesis de Moisés en lo referente a la creación son símbolos, está declarado por el mismo Moisés: pues dice, Capítulo IV, versículos 25 y 26: “Y conoció Adán a su mujer y parió un hijo y llamó su nombre Shet y a Shet también le nació un hijo y llamó su nombre Enos. Entonces los hombres empezaron a llamarse de Jehová”. Ahí es donde empieza en verdad el génesis e historia del progreso. Con estas declaraciones, puede el estudiante de filosofía caminar sin equívocos y más, cuando ya está escrita la verdad histórica y las evoluciones del mundo y del hombre que deberá ser vuestra lectura complementaria. (2)
PÁRRAFO 2°.FILOSOFIAS DE ORIENTE, INDIA, CHINA, PERSIA, EGIPTO, IBERIA. Ya sabemos que todas las escuelas tienen su base en el sánscrito o ley y doctrina Shética, conocida luego por la Vedanta, Brahmanismo y Budismo. En las grandes reglas de Moral, establecidas en aquella Ley, se basa también toda la moral que el hombre descubre, según avanza en el conocimiento científico-racional de sí mismo, sin cuyo principio, no puede conocer las leyes naturales; y sin esto, le es al hombre imposible comprender, pero ni siquiera presentir, las leyes de la creación y universales. Pero he aquí, surge una pregunta del estudiante, causada por el desconocimiento de los autores de textos de filosofía, del verdadero valor, posición y cargo de Shet; lo que me obliga a historiarlo de una pincelada, presentándolo como primer Maestro en la tierra, como lo es en Verdad de Verdad. Ya dejamos atrás dicho, la causa de la venida a la tierra de la misión adámica. Nos dice Moisés también que en Shet, “Comenzaron los hombres a llamarse de Jehová”. Jehová quiere decir Padre, no Dios; y esto, nos pone en claro muchas cosas, que debieron ver los filósofos. En el secreto, del decreto de regeneración de la humanidad de la tierra, que traía Shet, hay todas las facultades que necesitase para llegar a su fin y mandato, recibido de los consejos superiores del Creador. Y entender bien, que, esos consejos del Creador nuestro Padre, si son regidos por los espíritus de Mayor Luz, son mecánicamente desempeñados por espíritus encarnados; espíritus también de gran luz, Misioneros, que se hacen hombres para hacer práctica y materialmente los acuerdos decretados en los consejos superiores, aprobados y confirmados por el Creador. A esto se debe que Jesús dijera: “Ni una hoja se mueve en el árbol sin la voluntad del Creador”. Toda duda sobre este punto, crea una deuda tremenda a la verdad: pero no debe nadie creerlo, más que después de convencerse por la razón filosófica: es decir, por la convicción de la razón, deduciendo de los efectos las causas. Digamos pues: conforme al secreto que envuelve el decreto de regeneración de la humanidad terrena. El investigador que se mandaba en examen del retraso de la tierra, debía tener en su mano, todos los medios necesarios y sus poderes no podrían ser restringidos. ¿Cómo reunir en sí mismo, todos los poderes y supremacías del mundo, que debía Legislar? Vienen por delante dos espíritus valientes, encarnando uno, para ser heredero del poder religioso y nace Adán, del sacerdote: y el otro, para ser heredero de la supremacía Militar, pero obedeciendo al secreto, nace Eva, del Guerrero. Ambos mancebos son hermosos sobre los primitivos, hasta creer que son diferentes y envidiarlos sus mismos Padres: se conocieron y se amaron y los unieron en matrimonio, siendo el primer paso de su misión, hacer la unidad de los dos poderes. Nace Shet, heredero del Cetro religioso y de la Corona civil y los toma y ejerce, reuniendo en él solo, todos los poderes y representaciones; es sabio innato y aconsejado por los consejos del Padre que velan su obra, debe llegar a oficiar en el Altar. El Rito de la consagración antigua es bárbaro; al sacerdote, le era presentada al pie del altar, la doncella más bella y pura, para cada consagración y la violaba, y en el espasmo era sacrificada: con cuya sangre, comulgaban los asistentes. Shet abolió ese crimen; y para su primer consagración, fabricó unos bollos de cereales y manteca y exprimió jugo de frutas, con lo que dio su primera comunión, mientras se quemaba un cordero, como sacrificio al Dios bárbaro de un pueblo antropófago; este acto de la más alta moral y profunda sabiduría, es el primero del dominio del Investigador, juez y legislador, de la regeneración humana. Todos los sacramentos de todas las religiones, y especialmente el llamado de la Eucaristía de la Iglesia Católica, procede de allí; conservándose aún en la India, en la misma forma que lo instituyó Shet hace 57 siglos. Las doctrinas de Shet, compuestas en 100,000 slokas (o versos de 16 sílabas cada uno), han sido ya mixtificados en mucho, pero conservan puro el todo del principio; es la fuente de todas las filosofías, conforme al carácter o misión de cada filósofo, y aquí os queda la verdad. (1)Leyes de Manú, Libro primero, Creación, Versículos 8 al 14. Traducción de Alemany directamente al español del texto primitivo, en la misma India. “El Sánscrito” fue escrito por Shet, hijo primero de Adán y Eva, pues Caín y Abel son un símbolo. (2) Nos referimos a nuestro “Conócete a ti mismo”.

ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL A.C.
PROGRAMA DE EDUCACION VIRTUAL EN INTERNET /VIRTUAL EDUCATIONAL PROGRAM QUINTO GRADO
" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
PARTE 3
India. Sólo haremos ya, después de cuanto hemos dicho en los párragos anteriores, presentar las tesis o fundamentos que cada uno de los tenidos por Maestros han dejado; y sólo cuando corresponda presentar alguno, que la historia ha ocultado, por malicia o antagonismo de los dominadores de su tiempo, lo incluiremos en justicia y verdad. Entra las muchas fases que presenta la naciente cultura Índica, producto de los primeros siglos del Sánscrito, hay tres que merecen tenerse en cuenta por su independencia entre ellos mismos entonces, pero que hoy son racional y filosóficamente sucedáneos uno de otro. El testimonio de los Sentidos, es expuesto al estudio por Kapila. Patandjali, sostiene la Autoridad superior, de la Reflexión racional y Gotama inicia el estudio de los conceptos, relacionados con las Ideas por medio de la Lógica, como la religión (fundada podría decirse, por su casi total reforma por Shet), sostiene una teoría muy singular, para llevar a los hombres a la moralidad, por el temor de que por sus vicios, el espíritu de un hombre, encarna después de la muerte, en un animal correspondiente a su vicio; lo que quiere decir que, el espíritu, se forma su propio destino en la vida de hombre; se ve claramente que, esa teoría Shética, envuelve las tres fases de los tres Maestros citados; y por más que se esfuerzan, no consiguen emancipar sus tesis, de la teoría Brahmánica o Shética, que en su todo, confirma la sabiduría del Espíritu, su inmortalidad y que él mismo se forma su propio destino, sin poder eludir en manera alguna la ley de su progenitor. Como el secreto de los axiomas sentados por Shet, es revolucionar el pensamiento humano, para sacarlos de la perniciosa beatitud pasiva, lo consigue desde el primer momento: y esos tres Maestros que procedieron del Estudio de aquellos axiomas, al presentar cada uno una Faz diferente dentro del mismo principio, dan ya base a mayor revolución de las inteligencias, dando fundamento a las escuelas Materialistas, Espiritualista y en discordia a la Escéptica. Han corrido así algunos siglos esas discusiones, logrando hacer razonar a los hombres y hacían decaer a la religión, secreto mayor de la misión de Shet; pero aún no convenía la muerte de las religiones, por que éstas, son el depósito de las pasiones; y para que ella las consuma, la ley suprema las tolera reformándolas, hasta que las pasiones son consumidas; que lo son cuando los hombres son conscientes de su ser y aman a su semejante. Respondiendo a esa disposición de la ley inflexible, ha aparecido en la India un genial hombre, gran Psíquico-Magnético llamado Buda (Zakiamuni), hace 26 siglos, y reforma con gran progreso científico la religión Brahamánica, reduciéndola a cuatro grandes principios, filosóficos todos, pero no al alcance de todos; y éste es otro secreto de la ley inflexible del Creador, porque no estando declaradas esas cosas, que participan de error y de verdad, de progreso y de rutina, de luz y de tinieblas y que pueden consumir y no pueden producir medios necesarios a la vida, se hastían los productores (que siempre son espíritus de progreso) y van haciendo paulatinamente el vacío y la muerte a lo inútil y se asocian al progreso, a la civilización, a la fraternidad que es su destino Eterno; en esto puso gran cimiento Zakiamuni, pero dejó también un gran depósito de Pesimismo, que parece haberlo heredado por completo mucho más tarde, el famoso Schopenhauer; pero es un pesimismo Idealista. Los cuatro grandes principios de Buda son: 1°. La vida la conocemos por el dolor, que es de la vida una consecuencia necesaria. 2°. La vida tiene como condición necesaria el dolor, que es hijo del Deseo; también condición necesaria para vivir en la vida. 3°. Es el entendimiento el productor del fenómeno Dolor y Deseo; entonces este mundo, es una Ilusión inmensa. 4°. Pero se puede suprimir el dolor y el deseo, anulando la ilusoria existencia, aniquilando nuestra voluntad voluble y viviendo la existencia real e inmutable. “El nirvana”, vida de Ilusiones. Así lo traducen los hombres que aún no viven la vida real del espíritu. Pero la vida es del espíritu y sin él, no hay hombre, luego no es una ilusión.
China. Es tan enmarañada la madeja de religiones, adoraciones, ciencias y filosofías, de esta parte del mundo, que todos los autores de filosofía y los historiadores, no pueden dar la luz necesaria a un juicio étnico terminante; pero es a causa de que, no han dado parte a la inspiración y menos a la palabra del espíritu, que es forzoso oír, para averiguar los hechos no historiados y los de la prehistoria. En general, todos parten del gran Confucio; pero este personaje es muy moderno; y esta filosofía, en este punto, debe ir más lejos, aun que no será mucho, comparado con la existencia de la tierra y la vida de la humanidad, que lo haremos donde corresponda: en la creación del alma humana. Retrocedamos unos 5.000.000 de siglos y dejémosle camino a la geología, filología y paleontología, que pueden hacer más ciencia y así más luz, que la antropometría. En la historia de la tierra ya escrita, titulada “Conócete a ti mismo”, “Fisiología, fisiognosia y etnología del universo”, está bastante anatomizado y autorizado este estudio; pero para el estudiante, para que pueda penetrar por la ley de las inducciones en los fenómenos, entrañándolos, para presentir las causas, hay que señalarle jalones y vamos a ponerle aquí el correspondiente. Fue siempre la India Oriental el principio de las cosas de la tierra; y si otro territorio lo hubiera sido; allí habría nacido por primera vez el Investigador, con la raza Adámica, porque la ley es una e inflexible y obra en el rigor de la Justicia; como si otro pueblo hubiera estado más dispuesto que Israel, habría recibido a Moisés, los profetas Juan y Jesús. Pues bien, hace cinco millones de siglos (siglos contados por los actuales de 100 años de 365 días), había en la India, las primeras chispas del Arte, el que lo acaparaban los caciques que, eran todo, sin ser definidos reyes ni sacerdotes, pero que eran las dos cosas a la vez, sobre los subyugados más inexpertos, que obedecían por causa de que la vida de un hombre no valía nada y por la amenaza de volver a nacer de un animal. Hay una excepción: y de entre el pueblo o tribu, sale un Artista, que conoceremos por Peris, que recoge pepitas brillantes y machacándolas, hace planchuelas que al tirarlas tintinean y hacen el coco en muchos; pero que entre los más sagaces, se convierten en deseo de la posesión, apelando a la lucha para el robo; llamaremos a éstos, militares. Otros más astutos, guardianes de los dioses, quieren hacer oír su voz, reclamando por su divinidad esas... alhajas... primer dinero, diremos, con lo que Peris, se ve comprometido, porque la fuerza de unos, lo obliga; la voz de los dioses lo conmina y no puede satisfacer a los dos. Se levanta el militar y persigue al sacerdote, el que huye con las planchuelas, llevando tras de sí los creyentes, saliendo de la hoy llamada India, y se instala en las bocas del Himalaya y Mongolia que hoy conocemos, haciéndose (como avaro), reacios, reservados, mentirosos, embaucadores, que es la especial distinción de la China, que hemos conocido. Peris, que ve lo que ocasiona su invento, recoge sus familiares y se hace peregrino fugitivo, caminando al parecer perdido; pero en los años, se arrincona donde encontró pepitas relucientes, resultando más tarde el territorio de su nombre Persia. En siglos, los descendientes de Peris, han pasado al Egipto, donde encontraron a Fulo, gran Dios vivificador el fuego, e hizo su alianza con él volviendo pasos atrás, aliados, para vengar a sus antiguos padres, que por tradición y en signos, quedaba escrito Peris, la causa de su expatriación. Han llegado a las planicies Índicas, pero habían pasado casi 4 millones de siglos; allí también han progresado y al ver aquellos dos Dioses tan grandes del Arte ya bello, por su sometimiento al Fuego: éste, acabó por fundir también los sentimientos, antropófagos aun, de los orientales y se unieron bajo la composición del Krisna, con el que se encuentran cuando apareció Shet. Las filosofías, fueron creando escuelas, que aunque poco, algo traslucían de la India a la China, a través de las puertas de los taimados descendientes fugados cuando Peris. Pero 19 siglos después de Adán, una mujer que conocemos por Sarabasti, (diosa de la palabra por su gran oratoria) les dio un gran instructor, Kay-Kuy, pero que llamaron Brahma, que cambió en mucho las costumbres taimadas, de las que aun queda mucho, siendo esto la causa del estancamiento que ha sufrido la China; pero que estaba por encima de todos en civilización artística, por causa del Krisna. Brahma, fue diosificado con su madre Sarabasti y esto obedecía a los secretos del mandato de Shet, que admitiendo la reencarnación, podría asegurar que fuera él mismo, preparando los caminos para en otro momento oportuno, reaparecer y sentar un principio indestructible, para lo que aparece Kong-Fu-Tseu, Confucio (1), que la historia lo juzga como regulador supremo de las instituciones, de las costumbres y de las ideas metafísicas de la China. Bajo ese concepto y viendo que la doctrina shética y la confuciana es la misma, no puede caber duda de que Confucio, Brahma y Shet son el mismo espíritu, el que había de ver claro las causas, por el razonamiento de los efectos. Pero las ideas retrógradas, las religiones, son siempre el Antagonismo del progreso del pensamiento y el sacerdote (que no tiene nada de provecho que hacer, por causa de su causa), retiene los efectos y los mixtifica, desnaturalizándolos, presentándolos como milagros. Consagra santo al hombre, aunque lo hayan sacrificado los sacerdotes, como en el caso de Jesús. Los sacerdotes chinos, dan prerrogativas a los magnates y potentados y con esto, de la doctrina de Amor e igualdad de Confucio, hacen grados, jerarquías y castas, manteniendo siempre el fanatismo y la ignorancia que es el gran baluarte religioso. Confucio vive por su cuerpo de doctrinas en los libre-pensadores. Brahma se reconoce como el sembrador; pero en su principio, cabe la supremacía, porque en su tiempo, no podía ser la igualdad; los sacerdotes que se ven desposeídos de derechos divinos, por los principios de Confucio, cuando han recibido algunas máximas del ya sacrificado Jesús, disfrazan sus tendencias bajo el nombre de Sarabaitas (3). Y no es que Brahma ni su madre Sarabasti dejaron ese principio como ley social ni fe religiosa, puesto que ellos vivieron la vida pública; sino que, el sacerdote, tiene por virtud, desnaturalizarlo todo, para dividir las opiniones y llevar las confusiones al pueblo, por el imperio de la falacia y las diferencias entre los hombres, con lo cual, se consigue más pronto, o más tarde, las clases y las castas. El progreso de la China en aquella época, está manifestado en el gran axioma contenido en las obras de Confucio que se resume así: “Por el cumplimiento del deber, se llega indefectiblemente a la perfección”. Es evidente: conociendo que el deber es una ley universal, ineludible por que es inmutable, no admite negación posible que es, una Ley Divina, dominadora y por ende, es del Creador, cuyo cumplimiento, nos lleva por su fuerza indomable, a la perfección del mundo físico, que comprendemos en nuestro progreso. Este es el principio axiomático de Confucio, cuya raíz está en la doctrina Shética, manteniendo al único creador del universo en la substancia única, y al encerrado en el huevo, el espíritu, del que dijo: “En él estaba la vida, y la vida es la luz de los hombres”. La China y la India, pues, son la cuna del progreso, comprendiendo allí muchos siglos antes que los europeos, las fuerzas de la materia y las facultades del espíritu, como actor de todos los fenómenos psico-físico-magnéticos que conservan en secreto, y cuyas prácticas y fórmulas alquímico-mágico-astrológicas, han sido la base de su unidad y fuerza; pero que, al final, por su rutina, o ley de puerta cerrada, los hizo retrógrados; pero la culpa es de la religión que no quiso abolir sus concupiscencias, por lo que, la mujer, no tuvo derecho ni aun de la vida; con lo que, el infanticidio de las hembras, no fue delito; y los padres, consienten mejor en ese crimen, que ver a sus hijas condenadas peor que una bestia: pero saludemos a la potencia de la ley dominadora, que al fin, aquel vasto territorio que contiene la cuarta parte de la humanidad, ha sacudido el oprobio y “La luz, que es la vida”, luce sobre aquellos nuestros hermanos y sus secretos industriales, entran también en el tesoro de la Comuna Universal, que es el secreto del principio de Confucio, sostenido antes por Brahma y Sarabasti, tomado de Shet.
Persia. La ley es una sola para todo el universo, como para cada hombre en cada mundo; y se cuida hasta del más microscópico ser. Ya hemos dejado sentado atrás el nacimiento de Persia, que puede llamarse la escuela del Arte; ahora la veremos ser la Escuela de la Sabiduría, dando origen definido a las dos causas de las controversias de los hombres: al Materialismo Científico y al espiritismo sabiduría, fundamentado en la aun no comprendida sociedad de los Rosa Cruces, que ha creado la moderna Teosofía que es en verdad de verdad, una mixtificación del gran principio del fundador de esas dos máximas causas del progreso infinito e indefinido. Zoroastro. Este gran fundador del Dualismo de la vida, que desmenuza los elementos de la materia y del espíritu, sentó este gran principio: “Busca el bien en la verdad”. Zoroastro (3), dígase lo que los hombres digan, no ha formado una religión, sino una Escuela de tanto progreso, que dio base a todas las escuelas Austeras que, reformándose, llegaría a su máximo en Moisés, encerrándola entonces en un Viril que reflejaría su pureza y su luz, sólo para los sabios; y Moisés, funda la Kábala, resumen de la sabiduría material y espiritual, cuyo secreto no se rompería en 36 siglos y sería para el juicio o sentencia definitiva de la humanidad, empezada a regenerar en Adán y Eva. Explicar este hecho, sería privar del desarrollo intelectual físico-psíquico al estudiante, y no queremos ponerle un puente en este profundísimo barranco, porque sería crear seres ineptos, por la facilidad; y aun cometeríamos el delito de usurpación de derechos a los espíritus autores de las grandes revoluciones de ese riquísimo período de la pubertad del progreso. Tened presente, que esta escuela, presenta la Emulación, pero no deja imposibles, ni obscuridades; sino que planta jalones de potentísima luz, que os guían queráis que no, al fin verdadero, a la sabiduría, al amor. Cuando por estos jalones habréis conquistado el verdadero nombre de filósofos, entrañaréis sin pensar el Espiritismo, Luz y Verdad, y el fiel de la Verdad que estará en vosotros, os enseñará cuánto encierra el Rosa Cruz y la Kábala; y la Comuna se infiltrará en vosotros, como una necesidad sin la cual los hombres no son hombres.
Egipto. Hay tantas fantasías de esa región, que las grandes cosas, pierden también su realidad. La causa es siempre la misma, la influencia y predominio religioso como está comprobado por los Isis y Osiris; y sobre todo, por lo que le fue impuesto obrar a Moisés, para cumplir el designio de Jehová, de libertar al pueblo, que tenía el gran secreto del Testamento de Abraham. Estos hechos dieron lugar al nacimiento de un terrible dios, llamado Cristo, fundado por Aitekes, yerno de Faraón, y capitán del ejército derrotado; pero no es de este lugar la descripción, y sólo hay que decir de Egipto, que, habiéndose hecho creencia dogmática la necesidad del culto a los muertos, el pábulo que dominó a los sacerdotes, los obligó a crear la doctrina de la inmortalidad del Alma y la relación de la vida presente con la vida futura. Pero era la fuerza de la ley suprema, que obliga a sus enemigos, a confesar la verdad. Tenía razón Zoroastro: “Busca el bien en la verdad” porque sólo ésta es capaz de dar consuelo y es la página más elocuente de la filosofía que todos debemos tener presente.
Hebreos. No está exento el pueblo hebreo del sello teocrático que las creencias religiosas imprimieron en todos los hombres, en todos los pueblos del mundo. El legislador Moisés, no puede suprimir de un solo golpe esos prejuicios y mucho menos tan recientes y fuertes como estaban arraigados por la superstición adquirida en Egipto. Por esto, los libros de Moisés contienen leyes tan duras, que en aquel momento de evolución eran necesarias, para reprimir los vicios de los fugados de Egipto. Así, las leyes mosaicas, fusionan los preceptos morales con las reglas positivas, pero inspiradas, sobre y bajo un solo Dios, que fundamenta lo esencial de la epopeya, el Monoteísmo, principio y razón de la unidad. La página verdadera de Moisés es su Decálogo, que abre paso a elementos de principios más superiores que los sentados por Confucio, y sobre todo, porque consagra la controversia de los principios, siendo el juez la Razón. El sublime mandato de “No hagas a los demás lo que no quieres que se te haga a ti”, o “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, proclama la Comuna en su verdadero sentido del Amor Fraternal, que hoy se establece en la tierra; pero que ya está proclamada antes por Shet, pues no hacen los sucesores, más que desarrollar aquel interminable programa, trazado hace 57 siglos. Habría que hacer muchos puntos, si hubiera de señalar las ciencias y sabiduría metafísica que imprime Moisés en sus escritos; pero está todo dicho en sentar filosóficamente que, todos los principios dados por los profetas de su pueblo, incluso David y Salomón, que entrañan todo lo positivo, material y religioso entre los dos; como la energía de la contundente verdad de Juan y la alta moral y revolución del espíritu, sostenida y confirmada por Jesús, cuyos dos, abonaron sus campos con su sangre, derramada la del uno por la concupiscencia y libertinaje civil; y la del otro, por las mismas pasiones, más la autocracia religiosa; eso, lo mismo que toda la ciencia y progreso de todas las escuelas, que hemos de ver pasar en estos cursos, como todo el progreso que hoy vemos realizado; todo, todo está contenido en el gran Decálogo, el cual es causa de esos efectos. Con esto y con lo dicho atrás de Moisés, queda el estudiante lo bastante ilustrado para ir a buscar la raíz de las cosas; pero que ya es hora de los frutos, lo que encontrará en el “Conócete a ti mismo”, y entonces, cada hombre fundará su edificio en una sólida y única base, tendrá los únicos y mismos elementos y todo será armónico, aunque estudie cada uno, diferente fruto. La mayor o menor belleza será a causa de, su mayor o menor luz, si rompe o no su huevo.
Iberia. Punto nuevo; punto sin discutir por los hombres es este; pero los efectos han de confirmar las causas; expongamos. Se conoció una región antigua del Asia, situada entre el mar Caspio y los montes del Cáucaso, formando parte de la Georgia, con la Cólquida y Albinia; sin embargo, el mundo histórico, conoce y llama Iberia, a la península que forman España y Portugal. ¿Cuál es la causa? La declaración nos lleva a suponer que es, porque alguna emigración Ibera, llegó a la hoy España. Pero llegamos a la historia y ésta nos habla de los Celtíberos y Celtiberia se llama al centro de España y de eso, hace más de 40 siglos. Vayamos más lejos: Encontramos un idioma más antiguo que es mucho antes del tiempo histórico de la Europa: el Bascuence, rico, dulce y fuerte y similar filológicamente al Sánscrito; lo que nos induce a deducir, que del Oriente fue y por ende, lo llevaron hombres, allá, a las vertientes y valles del Pirineo y costa del Cantábrico donde vive arraigado. Por estos datos y mil más, que en la filología e historia encontramos, se deduce afirmativamente que, los Ibero-Hispanos, son hijos directos del Oriente y se comprueba con sus idiomas, dialectos y variadas costumbres; y sobre todo, con su carácter tenaz, altanero y aventurero, industrial, alegre, dócil y sencillo a la vez, pero jactancioso de su valer y valor indomable, cuyas cualidades, reunidas en aquella raza, sólo se pueden contar entre todos los países y razas Asiáticas e Indochinas: lo que prueba una vez más al filósofo, que allí finalizaban todas las emigraciones del oriente: y acaso por ello, se haya denominado el Occidente de la península Hispánica, Finis Terre. Desde luego, del país basco, se extendieron por todo el resto de la Europa; lo que está atestiguado hacia el norte, por los nombres “Irlanda”, Escocia, All-Manes (Alemania), etc., etc. Bascos genuinos, pero de raíz sánscrita: y hacia el Oriente, encontramos aún en el centro de Rusia, apellidos, ciudades y dialectos, de carácter basco y raíz sánscrita. No debo pasar sin sentar que, se deduce claro que poblaran aquellas alturas, porque los terrenos costeros al Mediterráneo, eran fangosos, debido al cataclismo acaecido poco hacía entonces, (87siglos ahora) en que se hundió la Atlántida, anegando los valles y ciudades que cubren aquellas aguas, que pasaron por la rotura del cordón que señala el estrecho de Gibraltar, y bastan estos datos para poner en camino de estudiar la verdad de los hechos, por la deducción filosófica. Que en esos tiempos tenían los naturales mucho progreso, es indudable y lo llegamos a saber, por restos tradicionales que nos inducen a deducirlo; pero que en ley, lo sabemos por mensajes y relatos de espíritus, cuyos cuerpos sucumbieron entonces y por comunicaciones de espíritus Maestros de otros mundos, que por la solidaridad ordenada en ley suprema, vieron todos los hechos de los hombres de la tierra y por deber, los anotan en sus mundos, como ya la tierra, por la misma ley, historia a otros menores como los descriptos por el Dante guiado por Virgilio; y mas ahora, historiamos el nacimiento de un nuevo mundo, hijo del sol y por tanto, hermano de la tierra. Verdad es que ya están cimentadas en los escritos de Shet; pero explicadas y confirmadas por Abraham en su testamento secreto donde dice: “Los mundos son infinitos y el hombre ha de vivir en todos los que existen; pero la creación sigue y no se acaba”. Y aquí os dejo este gran faro, para iluminar vuestro camino. Ahora bien; vamos a presentar dos personajes que la historia encubrió, porque la Mitología los deificó, poniendo en duda por eso a los historiadores, y son: Ceres y su hijo Jun, que nacieron y vivieron en la Iberia, fabricando el pan de trigo. De Ceres hicieron la Diosa de la agricultura; pero nos la presentan con un puñado de espigas segadas por ella misma, puesto que tiene una hoz en la mano; por lo que se deduce inequívocamente que cultivó ese cereal y de su beneficio nació la idea de sus contemporáneos de hacerla su Diosa; y esto, no es una suposición, desde que sabemos que las tribus antiguas deificaban a sus benefactores y pocas cosas más provechosas se han inventado que el pan. La misma sencillez del sentimiento representado en la idea y en la imagen inducen sin ninguna duda posible a darle asiento histórico, una vez que lo hemos filosofado en la razón fría y desnuda de todo prejuicio y sentado queda: y nadie lo podrá desmentir con otras razones que las de la negativa sistemática e ignorante. Mas al sentarlo aquí, cursos que no han de encerrar ningún error, es por que está ya historiado de ahora y confirmado por quien no puede equivocarse. Pues bien: por el siglo XI, de Adán, nace Ceres y de ella un hijo que se llama Jun; que, al igual que su madre, lo hicieron también dios, conociéndolo por Juno: dato que nos afirma lo de Ceres y confirma la existencia de Jun y aún lo perpetúa la tierra donde vivieron, encontrando un pueblo en las provincias de Granada y Almería, España, que se llama Jun; y sabemos que no hay nada casual, sino que todo obedece a la fatalidad, y ésta dice justicia de necesidad. Aun hay más: sabemos que Ceres y Jun encontraron el trigo en África, en la parte que llamamos Morería, tierra de los moros, y allí al viernes se lo llama “Juma”, que significa belleza, bondad, riqueza, alegría y sabiduría; y esto es otra razón filosófica deductiva de la existencia y beneficio recibido de estos seres; beneficio que recibió toda la humanidad, que tiene por primer alimento el pan. Los principios que allí dieron, con el Etnicismo y bravura legendaria de allí, deducimos lo que Ceres y Jun fueron. En suma: Que Ceres y Jun enseñaron el cultivo del trigo y no es poca la filosofía que encierra y fue donde señalé; en la Iberia, entre las dos bellas ciudades que hoy existen, Almería, la coqueta, y la sin igual Granada. A los grandes puntos que quedan expuestos en este párrafo nuevo sólo hay que decir, que se tenga presente la necesidad de la reencarnación del espíritu para el progreso infinito y hágase el estudiante esta pregunta: Si Shet ideó unos bollos de cereales, ¿por qué no puede ser el mismo espíritu de Jun, completando su obra al hacer el pan y dejar sentado el cultivo del trigo en todo el mundo? Necesario es todo en la vida, pero el pan es el primer alimento y el mejor para los cuerpos. Mas la reencarnación es el alimento del progreso, y éste sólo el espíritu lo puede hacer y, por lo tanto, sin reencarnar continuamente no podría realizarlo.
PÁRRAFO 3°.GRECIA – ESCUELAS ANTES DE SÓCRATES
Escuela Jónica: Cuando encontramos esta escuela, ya vemos un gran progreso en la Grecia. Lo que prueba: 1°) Que las ideas de Egipto, Persia, India y China habían llegado por los hombres, 2°.) Que habían encarnado allí los espíritus, cuyo progreso era eficiente al desarrollo de las ideas. Como en todas las cosas, la iniciación de la filosofía griega es en los misterios que se les presentaban al estudio, incitando a los preparados para desentrañarlos; y lo primero también fue la protesta de los pensadores moralistas contra la multitud de dioses, el politeísmo, más grosero en la Grecia que en parte alguna. Esos pensadores, que despiertan prematuramente su espíritu filosófico, hacen que Ferrecides exponga sus concepciones del Estudio de las causas naturales de los fenómenos por la curiosidad que incita al hombre: la persuasión de la vida de expiación; y el estrecho vínculo existente entre lo místico y lo metafísico en las concepciones filosóficas. Conceptos los tres preñados de errores hoy a nuestra mayor luz, pero que hace 28 siglos eran grandes focos de luz. Que eran esas concepciones grandes focos de luz, lo demuestra la radical evolución científica de aquel tiempo en la Grecia, que fueron base sólida a todas las ideas espirituales y las más grandes materialistas y cosmogónicas y astronómicas. Es así en verdad como encontramos en el primer período de la filosofía griega tres tendencias grandes: 1°) Naturaleza, que se inicia estudiando el mundo exterior bajo la forma “de lo múltiple sale lo uno”; 2°) Objetiva, considerando el mundo eterno como una realidad, y 3°) Dogmática, pues acepta que el mundo existe según lo conocemos por nuestros sentidos y reflexión. Estas tres tendencias han formado tres tesis que establecen la controversia entre sí mismas. La escuela Jónica sienta como principio: “Lo uno produce lo múltiple”. El aserto contiene la verdad; pero vemos en su razonamiento su equívoco, al menos si “por el fruto se conoce el árbol”. Thales (4), maestro jónico, quiere encontrar todo en lo físico, lo que hoy llamamos con verdad materialista. La verdad, sin embargo, está contenida en “lo uno produce lo múltiple”, pero ese uno ha de ser en primer término El Creador, produciendo de sí el todo (5) y en segundo término también El Creador, produciendo de sí mismo todos los espíritus del infinito sus hijos consubstanciales, que aunque individualizados unos antes que otros, todos viven ab-eterno con su padre. Pues a pesar de ese fundamental y único principio que se contiene en “Lo uno produce lo múltiple” encontramos al mismo Thales sosteniendo que “el agua es el elemento substancial de todas las formas y el origen de la vida”, y se funda en que “la humedad es necesaria para la germinación, nutrición y disolución de los seres vivos”. Hoy puede preguntarle el discípulo: ¿De dónde procede el agua?, si no contestara del Eter cometería un más grave error. Del vicio que Thales deja en sus razonamientos, su adelantado discípulo, Anaximandro, creyó encontrar en la materia del todo; pero la consideró infinita y amorfa, aunque sometida a las modificaciones del movimiento esencial y eterno. También se le puede preguntar a Anaximandro (6): ¿Qué es lo que imprime el movimiento? La contestación sería una fuerza central: pero esta fuerza central es el Creador y su motor los espíritus. Anaximenes (7), discípulo del anterior, no estuvo conforme con su maestro sobre su principio de la causa universal y él quiso ver ese papel en el “Aire, ya que de sus condensaciones y dilataciones se formaba el mundo”. Si le preguntais a este Jónico, ¿qué es el aire?, si os habría de contestar con verdad os tendría que decir: “El aire es solo y todo espíritus elementales: como igualmente lo son la tierra, el agua y el fuego, porque una es la substancia viva por naturaleza”.
Escuela Itálica: “Lo múltiple está contenido en la unidad”. Esta escuela es ya más feliz que la Jónica, pero ha tenido menos partidarios, porque el hombre en su orgullo no se somete como materia. La escuela Itálica debería más bien llamarse Bética; pues su raíz está en la España Bética, en la ciudad llamada Itálica, y observemos a Pitágoras, su fundador. (8). Esta escuela, más conocida por escuela Metafísica, inspiró a Aristóteles y Filolao y da sus fundamentos a las matemáticas. Conforme a “Lo múltiple está contenido en la unidad”, formuló la teoría de que “Los números no constituyen sólo la forma, sino la esencia de las cosas”; para los discípulos de esta escuela “el mundo está compuesto de armonías matemáticas, que no son sino unifracciones de lo múltiple: y el universo entero es el gran uno generador de todos los números y fuente de todas las realidades”. La escuela, como se ve, es panteísta y admite y fundamenta la necesidad de la transformación y reencarnación para la purificación: lo que quiere decir, para el progreso. Pitágoras encontró, sin duda, los principios dejados por Ceres y Jun, ya que ve la necesidad de una vida ejemplar y admite la Metempsicosis que forzosamente debieron dejar, pues sigue la creencia del sufrimiento de las almas por una mala vida.
Escuela eleática: Jenofanes, según quiere Aristóteles, formuló la idea del Monoteísmo: pero hemos de ver luego que Jenofanes tuvo un maestro que la historia ha dejado anónimo por el crimen cometido por el Areópago; lo que no quita, para que admitamos y le agradezcamos a Jenofanes (9), el dar asiento de nuevo a la escuela de su maestro, demolida por la envidia de los sabios del Areópago. Esta escuela define como puede en aquellas alturas del principiante progreso la unidad del todo, divinizando a un Ser Supremo real e inmutable, procurando ver y establecer relaciones de ese Ser con las cosas de la Naturaleza. No tendría valor real esta escuela si no tuviera contradictores: y aunque Parménides (10) acentuara con lógica y convicción la Doctrina Monoteísta de Jenofanes y procurara probar con su “Ontología” y su “Fenomenología” la Identidad del Ente Divino real e inmutable, con lo aparente y sensible de la Naturaleza y en vista de la Materialidad y Errores de las politeístas transigiera en no divinizar al Ente real y quisiera con buena lógica demostrar que “la multiplicidad de Dioses debería considerarse como intermediarios entre lo único y lo múltiple”. No le faltaría un discípulo que encontrara equivocado su principio. Zenón (11) no estuvo conforme y quiso demostrar que “Lo real siendo uno, está en contradicción con la multiplicidad” de las existencias sensibles. Ya se ve claro que Zenón estaba en el error, desde que quiere que las “Apariciones” sean sólo “Ilusiones mentales”. No pudo comprender que no pueden existir ilusiones, sino que es mala comprensión de los fenómenos. No. La mente humana no puede concebir lo que no existió, existe o existirá: porque esto indicaría un vacío en la concepción del Creador y esto no puede existir. Si el Hombre imagina e inventa lo que aún no se conoce en su sociedad o mundo es porque existe antes de entonces en moradas superiores a su mundo: o en todo caso, existía en el pensamiento de la creación, y si no, la mente humana, el espíritu del hombre, no lo podía idear, porque no lo podía concebir. Pero es el caso que entre los pitagóricos y los eleáticos, naturalistas unos, idealistas los otros, no consiguieron llegar a un acuerdo. Era la época del nacimiento de las ideas razonadas; había que dejar que cada uno se desengañara por sí mismo, lo que sienta y confirma mi aserto nadie redime a nadie y cada uno hácese su fe, por sus obras, en la cual se redimirá. Siguen a estas dos escuelas algunos hombres con sus sistemas tratando de ver la concordancia entre los Jónicos y Eleáticos. Pudiera traer gente no traída a la historia de la filosofía; pero como no es necesidad porque no aclararían más que los anotados o historiados, tomaré: 1°) Heráclito (12). Este filósofo sentó: “Todo cambia, exceptuando la ley de los cambios”. Pues a pesar de ese gran fundamento, en el que confiesa la existencia de la inmutabilidad de la ley, sostiene la única realidad en lo inmutable del universo. Pero toma como símbolo el fuego, agente primero y principal de las destrucciones y transformaciones, y en esa figura ya está en juego el Espíritu que Heráclito no pudo comprender. 2°) Empédocles (13). Se compuso un sistema no despreciable, si se estudia en la metafísica de las transformaciones continuadas de las cosas. Pero se hubiera encontrado con una fuerza Central, incapaz Empédocles y todos entonces de analizarla; el espíritu universal dándoles vida, y el espíritu del hombre dándoles forma, y esto, no era para aquellos tiempos en que sólo se debía ver los efectos, para que de aquellas deducciones llegaran más adelante a percibir las causas, que hoy podemos hacer axiomas. Sin embargo, el sistema de Empédocles, haciendo consistir lo real de las alternativas de lo uno y de lo múltiple, por las constantes combinaciones de los cuatro elementos, fuego, agua, tierra y aire, para formar las cosas por dos fuerzas contrarias que él llamó Amor y Odio, demuestra ya todas las leyes naturales, que hoy compendiamos en Flujo y Reflujo. Pero sólo el espíritu compone aquellos cuatro elementos y cada uno de su clase para su existencia y dirigidos eternamente pr un jefe Espíritu Maestro, ejecutor del Eterno designio, de la Vida Eterna y Continuada. Este filósofo participaba de las dos escuelas Ecléctica y Eleática; y por sus sistemas puede apoderarse Geómetra ya que envuelve la atracción y la repulsión. No nos importa saber si fue suicida; si se arrojó al cráter del Volcán Etna; ni si tuvo el propósito de una superchería de querer hacer creer que había subido al cielo, desmintiéndolo el mismo Volcán arrojando afuera sus sandalias. Esto no le quitaría el mérito a su obra; pero sí puede demostrar esa leyenda que tenía enemigos entre los sacerdotes, únicos capaces de esas invenciones milagrosas.
NOTA INTERESANTEDemócrito: La cronología seguida por los historiadores de la filosofía ha equivocado, o por capricho, o por la malicia de los contemporáneos de Sócrates que quisieron anteponer a cualquiera antes que al austero e invencible Sócrates. Así encontramos a Demócrito, adosado a las escuelas anteriores a Sócrates y yo no puedo anteponerlo porque, ¿cómo naciendo Demócrito 10 años después que Sócrates puede ser anterior a él? Yo tengo además otras razones más poderosas e inequívocas de que Demócrito fue discípulo y muy amado de Sócrates y las amistades de éste con la familia de Demócrito; y sin duda ninguna fue esta familia la que más lloró el asesinato del maestro, del amigo y del amante. Hecha esta nota, dejo a Demócrito para donde le corresponde y anotaré a Anaxágoras y los sofistas, no porque les corresponda en el tiempo, sino por no trastornar del todo la cronología seguida hasta ahora y porque en nada nos ayudan, ni nos perjudican ya todos estos filósofos para nuestra nueva filosofía, Cuya raíz está en el Sánscrito, el que en espíritu conocían en su todo Sócrates y Antulio; y esta es la causa de que los dos sufrieran la pena de muerte por el odio y envidia sacerdotal y supremática. Todo el que filosofe entre los principios del Sánscrito y los de Sócrates y Antulio verá la misma sabiduría y hasta las mismas personalidadesOs dejo, pues, esta guía y reanudo mi marcha, advirtiendo que detrás de los sofistas sentaré a Antulio y veréis que fue el maestro de los Geómetras y Astrónomos, como Sócrates lo es de toda la sabiduría. Anaxágoras (14). Ya tenemos aquí probado el error de la Cronología: Demócrito, Atomista, ha nacido 40 años más tarde que Anaxágoras, aprendiendo de Demócrito. ¿Qué han podido filosofar los hombres más que errores, si error sólo se les dio en la historia con la más refinada malicia para encubrir los crímenes de los soberbios? Que os baste este mi ejemplo para sanear la filosofía sin ningún prejuicio ni preconcepción y seguir estos jalones iluminados. Anaxágoras es forzosamente heredero de Antulio, por las conclusiones que adoptó: 1°: “Lo real es la coexistencia de lo uno y lo múltiple”, y 2°) “El mundo es la pluralidad de cosas o entes indivisibles”. No encuentra el vacío y está en lo cierto; de lo que deduce que es forzoso que para que se combinen las unidades indivisibles ha de haber una inteligencia que sirva de primer motor. Lo que hoy decimos axiomáticamente que es el espíritu, que ya este filósofo se convenció que ese motor era consciente e inmaterial. De estas escuelas se produjeron luego una gran partida de hombres sofistas, vividores de las ciencias en sus respectivas clases o aulas, o asalariados por maestros (de nombre) que para mistificar la verdad abrieron colegios y consiguieron su fin por la imposición y la impostura. Ya, viviendo Anaxágoras y especialmente en Atenas, se inaugura el sofismo; que si lleva un sello de elocuencia, galanura o retórica, que llamaremos cultura eterna, tenemos que condenar la relajación de las costumbres austeras sembradas por los maestros verdaderos, que si eran pobres de hipocresía, eran ricos de contundencia y no quitaban nada de lo justo a la materia. Voy a señalar algunos sofistas, sin contar como tales a los jueces del Areópago, porque éstos fueron mixtificadores, impostores por la fuerza, tiranos y verdugos de los sabios. Acusación que se les hace aquí, ya que la pusilanimidad de los pasados historiadores de la filosofía no los acusaron, acaso por no importarles; pero debieron ver que fueron la causa del error que hoy hay en las artes y las ciencias, pues dieron herencia a los mixtificadores y supercheros hasta hoy. Veamos. 1°) Tenemos a Protágoras (15) que solamente dice: “El hombre es la medida de todas las cosas”. Si esta máxima fuera dicha en conocimiento real del Ser hombre en sus tres entidades de Cuerpo, Alma y Espíritu, merecería un monumento el que la compuso; pero como sabemos que Protágoras, en Metafísica, era cero absoluto y decía que: “Sólo conocía las cosas en el aspecto transitorio en que las sorprendía con sus sentidos”. Se desprende lógicamente la materialidad más vergonzante que el hombre puede mostrar, y en esas condiciones no es un hombre; es el embrión del hombre. Aún llega a más encarándose a Heráclito y niega “La razón universal” y no acepta tampoco “El sentido común” y basta esto para ponerlo en justicia, como al prototipo de la Pedantería, y puede afirmarse que, es el enemigo declarado y a sabiendas del desarrollo intelectual y así de la belleza y el progreso. 2°) Gorgias (16). Este, se le llama discípulo de Anaxágoras; pero el título que en realidad merece es de enemigo acérrimo de Anaxágoras y va a probarlo él mismo, pues sostuvo: 1°) “Nada existe”: esto no puede ser más irracional desde que existía él. 2°) “Aunque algo existiese, no podríamos reconocer su realidad”. ¿Siquiera no conocía que hablaba y no podía palpar las palabras? y 3°) Y “aun cuando pudiéramos conocer la verdad, sería imposible trasmitirla a los demás hombres”. Este tercer sofisma, tiene mucho de verdad; pero pronunciado en contra de principios que él no podía comprender, es un detractor del maestro mayor Sócrates, al que no pudiendo vencerlo, le dieron la Cicuta. Es incomparable el daño causado a la humanidad por este prevaricador, por que lleva el escepticismo a un grado superlativo y se sumergieron en la más negra tiniebla los que por el vicio autorizado lo siguieron. Como consecuencia del escepticismo sembrado por Gorgias, todo se corrompió política y socialmente; pero, en él empezará la decadencia y la misma Grecia le da su apóstrofe.
PÁRRAFO 4°.
Antulio (17) __ Este será sin duda alguna el punto culminante de la Sabiduría Griega; pero también la confirmación de los crímenes ocultados por los supremáticos, dejando anónimos a los más grandes sabios, para ocultar a la posteridad, los plutócratas, su maldad; por lo que, desde esas ocultaciones maliciosas la historia no es verdad; y los que por la historia se han guiado, han hecho obras falsas y las ciencias, han tenido que luchar demasiado para dejar al fin vacíos y aun llegar a sentar como historia, cuentos absurdos y reducir a Mitos hechos históricos y hombres que anublaron a los Falaces pseudo-sabios, que se vengaron sin conciencia de los austeros y sabios verdaderos. En esas fechas asombraba Antulio a todos los sabios con su escuela filosófica astronómica, y los avergonzaba con sus costumbres morales espirituales y fraternales en la más ejemplar y digna humildad, sin rebajamiento, lo que lo hacía más majestuoso y descollante. Sabemos que en ninguna disputa entablada con los Sabios, con los Sacerdotes o con el Areópago, lo pudieron vencer, y sólo con la Cicuta, administrada por la ley del cohecho y la traición, pudieron deshacerse del sabio en Astronomía. Sólo algunas palabras conservadas por la tradición, nos han podido llevar al conocimiento del gran Antulio, del anónimo y Mártir Antulio. Pero luego, podemos escribir su historia, dictada por el instrumento que sirvió para el cohecho, la entonces Iris. Antulio sostenía irrebatiblemente “La comunidad de los hombres por el espíritu”, “Que los Astros son mundos con humanidades”, “Que no había diferencias en la ley inmutable para ningún mundo, ni ningún hombre”, “Que la variedad de Dioses, era sólo de los enemigos del único Dios Creador que regía los mundos”, Que esos mundos eran hermanos de la tierra y los hombres de ésta y de aquéllos son hermanos”. Este sabio demostraba filosófica y matemáticamente “Que todo giraba alrededor de un centro generatriz, del cual, ni los mundos ni los hombres pueden prescindir” y por fin, se reía de los dioses fantoches y amaba a las Pitonisas, sacerdotisas y Psíquicos, a los que consultaba (por que sabía que eran Mediums) por los que recibía comunicaciones de los espíritus y el mismo, era un gran médium perfecto, como lo hemos de ver luego, leyendo en el alma de su bella vengativa que le dieron por premio y mujer. Ante los principios elevados que exponía, su escuela era la más sublime de todas las de los sabios y los más adelantados se hacían sus discípulos, lo que era causa, de que los dioses se vieran poco adorados, y los sabios falsos, religiosos y Areopagistas, acosados cada día por un dilema que no podían resolver, lo que los hacía odiar al austero humilde y profundo Antulio, estudiaron la más terrible venganza en un singular y raro premio, único en la historia. Se acercaban las Panateas (fiestas de las ciencias que se celebraban cada cinco años, período al que Antulio llamó “Lustro”) y se daba un premio en nombre del pueblo, al más sabio. Éste era soltero, porque absorbido en su estudio no había tenido tiempo de casarse y aquí vieron los sacerdotes su venganza. Buscaron la doncella más bella que existía en la Grecia y ésta fue Iris, joven de 16 años y no menos bella y majestuosa que el arco de su nombre; la llevaron, la aleccionaron como les convenía, para que en su día acusara al que le iban a dar por esposo y como premio a él, por su sabiduría por que “Tan gran Maestro, no era conveniente que estuviera sin una digna mujer por compañera”, ésta era la dedicatoria galante toda veneno, que le dirigieron a Antulio, sus temibles enemigos. Llegó el día; y después de la controversia en la que una vez más Antulio triunfaba de todos, se pone en marcha la comitiva que había de otorgar el premio yendo la esbelta y bellísima Iris, vestida con los colores del arco y rodeada de su corte de Amor, compuesta de las hijas más bellas de la Aristocracia: y llegando al palco de Antulio que estaba rodeado de todos los discípulos; le habla el Arconte en nombre de la ciencia y el pueblo, que le dan la corona y el premio. La bella arrogante, aun hacía resaltar su acabada escultura y levantando la corona de laureles, entonaron el “Salve vencedor” y se echó en los brazos del agraciado y víctima de la intriga sacerdotal. Antulio no puede despreciar al pueblo que le ofrece, pero sabe lo que envuelve aquella flor y con la estupefacción y el miedo más tremendo de sus envidiosos, mira profundamente a la bella y al instante le dice: ¿Dónde está tu imperfección Mujer?... Eres bella flor, pero inodora, procuraré que seas aromática. Contra mi voluntad te recibo, pero no puedo ofender al pueblo... que te ofrece... y enmudeció. Antulio se distrajo un tiempo de sus estudios para dedicarlos al Amor, tratando de sembrar en su compañera la semilla aromática. Los enemigos del sabio temblaban, por que comprendían que leía a través de la materia y temían que pudiera curar el anestésico puesto al corazón de la joven, por lo que no cesaron de adularla hasta que llegó el momento por ellos preparado y le exigen la acusación y, lo acusa de inmoral y corruptor... teniendo el valor inconsciente de sostener la acusación delante de él, siendo en el acto sentenciado a beber la Cicuta: y con la copa en la mano, atrae la mirada de todos sus enemigos y mirando a los ojos de su acusadora le dice: “Iris... bien sabía donde estaba tu imperfección, pero... Te perdono, y esta palabra, resonará en tí hasta que ganes el Amor que has vendido... Te perdono”... bebió y cayó quedando como una estatua Iris, que huyó corriendo por los campos y oyendo siempre te perdono (18). Euríspides, uno de los Jueces, corrió y rompió el Ara de la cátedra de Antulio y empezó la persecución de los discípulos que emigraron por el Asia y Egipto y algunos como Joen (19) fueron sacrificados por que éste, enloquecido, corría gritando: ¡Antulio!, ¡Antulio!, ven, yo te llamo. ¿Cómo han podido cerrarse esos ojos que tenían la luz Sideral?... Yo te veo, yo te oigo, yo te amo. ¿Cómo no odiar a tus asesinos?... y fue preso desapareciendo el último y más amado discípulo del gran sabio Antulio. Quedó cumplido mi deber, poniendo esta página de historia ocultada y sacar de ella toda la sabia filosofía que encierra y deducir que, todos los que después de esas fechas hablarán de Astronomía y Matemáticas, y de los conocimientos siderales, en Antulio tuvieron el Maestro. Cierro aquí las escuelas anteriores a Sócrates y digo. En Antulio, reconocemos a Isaac, hijo de Abraham y padre de Jacob: y cuando tocaremos a Jesús, será el mismo Antulio. (1)Confucio vive en el siglo V antes de Jesús. Rehizo los Kins (libros sagrados), lo que confirma mi juicio sobre que Brahma fuese el mismo Shet reencarnado, como puede serlo también Confucio.
(2) Los sarabaitas formaron una religión Cismática, en contra de la razón, pues sacaban el pensamiento humano del progreso positivo que es razonar, dentro de los conocimientos humanos; y esa religión se salía de la sociedad, para habitar en las cavernas, vistiéndose con pieles de fiera. Su adoración era el fuego, el sol y los astros. Se extendió hasta el Egipto.
(3) Hay divagaciones sobre el tiempo de su existencia, pero es porque ha sido vedado a los paganos penetrar en los archivos que desde este tiempo se empezó a guardar; pero la existencia de Zoroastro es en el siglo VIII después de Adán y ni aun los Teósofos, que reconocen toda esa antigüedad lo afirman, más que filológicamente. Alguien anota la existencia de Zoroastro en el siglo V antes de Jesús, pero le pedimos que nos explique el porqué Mekisedech conocía tantos casos de sabiduría, y por qué Abraham es por él reconocido y encuentra medios para quitar la esterilidad de su mujer Sara. Nosotros le diremos que ambos pertenecían al Rosa Cruz.
(4) Thales de Mileto, vive el año 639 al 548 antes de Jesús, es de origen fenicio y estudia con adelanto Geometría y Astronomía.
(5) “”El todo” entiéndase el Eter que llena todo el universo y los espíritus creadores de las formas.
(6) Anaximandro vivió por los años 550 antes de Jesús.
(7) Anaximenes, 480 años antes de Jesús.
(8) Pithágoras, nacido en Samos 570 años antes de Jesús; parece que compuso la palabra “Philo-Sophos” (amigo del saber).
(9) Jenofanes (de Colofón, Grecia), vivió del año 620 al 500 antes de Jesús. Estudió la Naturaleza, burlándose de Homero y del politeísmo.
(10) Parménides, de Elea, vivió en el año 510 antes de Jesús.
(11) Zenón, de Elea, discípulo del anterior, nació por el año 490, antes de Jesús.
(12) Heráclito, de Efeso, vivió en los años 535 a 475 antes de Jesús. Su obra concuerda con las de los naturalistas de nuestros días.
(13) Empédocles vivió en la mitad del siglo V antes de Jesús; no quedan datos ciertos del año de su nacimiento.
(14) Anaxágoras, de Claramenes, vivió del año 500 al 426 antes de Jesús. Puede llamarse precursor del espiritismo.
(15) Protágoras, de Abdera, vivió de los años 481 al 411, antes de Jesús.
(16) Gorgias Siciliano, vivió por los años 480 a 375 antes de Jesús.
(17) Antulio vivió el siglo VIII antes de Jesús, en Atenas.
(18) Obras de Amalia Domingo Soler, “Te perdono” o memorias de un espíritu.
(19) Confesiones de Joen, Filosofía Enciclopédica Universal de la “Escuela Magnético Espiritual de la Comuna Universal”.

ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL A.C.
PROGRAMA DE EDUCACION VIRTUAL EN INTERNET /VIRTUAL EDUCATIONAL PROGRAM QUINTO GRADO
" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
PARTE 4
PÁRRAFO 5°.SÓCRATES Y LOS SEMI-SOCRÁTICOS“Sólo sé que nada sé”, “Conócete a ti mismo”, Sócrates (1). Aforismo el primero que denuncia al hombre trino y demuestra que, las cosas nunca se saben a la perfección por el hombre y es a causa del eterno perfeccionamiento de las cosas. Por lo que “Sólo sé, que nada sé”, hoy se convierte en esta sentencia: El sabio nunca sabe: pero sabe estudiar y sabe. Sentencia y mandato absoluto el segundo, ineludible al filósofo, por que sin conocerse uno a sí mismo, ¿Cómo puede conocer a los demás? El secreto de Sócrates, está demostrado en su diálogo con Alcibíades, al que le dice: “Yo tengo una ventaja sobre ti. ¿Cuál? __ le pregunta Alcibíades __ La de que tengo mejor y más poderoso guardián que tú: que siempre que no debo hacer una cosa, oigo su voz y me retira”. Sócrates admitía para sí mismo, la realidad de los conceptos de estudio: es decir, que los practicaba: por cuyo caso no común, era austero y siempre obró por convicción. En ese diálogo con Alcibíades deja claramente expuesto el secreto de sus convicciones, que no era otro sino que era hombre trino, por cuanto, en su estudio y hechos, oía la voz de su primero: el espíritu. En el mandato “Conócete a ti mismo” que se impuso, radicaba la fuerza de sus argumentos, para convertir una teoría Idealista en un valor absoluto de las leyes universales. Bajo estas realidades, (que nadie osó disputar y aun menos anular) Sócrates concibió y expuso a la comprensión hasta de los más sencillos hijos del pueblo: 1°) El creador único y universal, es el todo de la suma inteligencia y autor del todo. 2°) El espíritu, es su acción dirigente de las cosas de la creación y de la vida individual del hombre. 3°) La comunicación del espíritu es necesaria para la dirección del hombre en todas sus acciones y de consiguiente. 4°) La supervivencia del espíritu, con su alma, que encierra la reencarnación por justicia de necesidad, para la compensación e igualdad, todo lo cual es base de las doctrinas del espiritismo que todo lo investiga, descubre y aclara. Sócrates por esas razones, era el coronamiento de todas las escuelas, ciencias y progresos hasta entonces y da nueva orientación a la humanidad hacia la verdad de las cosas, imprimiendo a la materia el sello racional de la ley única El más domina al menos (que hoy exponemos y confirmamos) con lo que declaramos irrebatiblemente. 1°) Todo es espiritismo, porque la vida y la razón inteligente es sólo del espíritu. 2°) Que la ley de la materia, es la misma ley del espíritu en grado inferior porque no tiene la razón y por ende, como el más domina al menos, la materia servirá al espíritu inexorablemente. 3°) Que bajo esta ley universal, se impone el gobierno o reinado del espíritu, que llega, tan pronto el hombre se hace razón: y entonces y no antes, el hombre puede llamarse hombre; de lo que se desprende por lógica forzosa un punto... 4°) Si el espíritu es razón y sin el espíritu el hombre no puede serlo, siendo el hombre el único que hace el progreso por causa de la inteligencia, el espíritu, sólo puede proceder del todo universal que llamamos Creador: y por tanto, el espíritu, es hijo consubstancial Ab y Coeterno con el Creador su Padre. (2) Era indudable que esos principios terminantes, razonados, harían germinar otras escuelas en pro y en contra, puesto que no todos los hombres están en el grado de progreso en que puede el espíritu imponerse a su materia; bien por no haber hecho su evolución metafísica conveniente, o ya por estar dominado por la concupiscencia, que es el caso màs general y más desgraciado de los hombres. Sí; nacieron escuelas, reñidas con la verdad y la razón; pero ninguna y en conjunto, ni ningún hombre individualmente, pudo ni se atrevió a rebatir, ni negar, los principios de Sócrates. Ni aun los eternos enemigos del hombre y del progreso (los sacerdotes), lo pudieron negar ni rebatir y entre más de 500 Jueces reunidos por el terrible miedo para inculparlo de ¡Corruptor!... no pudieron decir más que, “Conviene que muera para bien de las instituciones”; estas eran malas y sus hombres perversos; luego Sócrates es bueno, porque es verdadero sabio y por eso es asesinado, bajo la acusación de la impudicia supremática. Antes de exponer algunas de las escuelas Semisocráticas, es de justicia dar aquí asiento al discípulo más amado del gran maestro, que atrás dije que el error cronológico lo ha antepuesto por razones inconfesables de los enemigos de la sabiduría, jueces y sacerdotes de entonces y de siempre, que se dieron la mano. Demócrito (3). Expositor del Atomismo, marca el camino claro, evidente y eficiente a la física, por la metafísica eterna de la creación, en sus eternas transformaciones de progreso, para la belleza. Se reconoce que Leucipo sentó la concepción del Atomismo. Pero Leucipo (4), no concibió los Átomos, sino que lo aprendió de su maestro Antulio, y Demócrito, con la mayor ampliación de Sócrates, en la explicación incontrovertible del régimen de la creación, pudo Demócrito exponer el sistema atómico, para explicar la “coexistencia” entre lo único y lo múltiple; único modo de poder comprender la realidad de la vida, en su eterna transformación. Con los principios de su maestro Sócrates, sobre la necesidad de la reencarnación en la que es forzoso ver la unión de los átomos, que por atracción y afinidad componen los cuerpos, puede Demócrito coordinar su sistema, absorbiendo los principios de Sócrates y las hipótesis de Thales, Heráclito y Empédocles, todo lo cual demuestra unificado en su obra Megas Diacosmos. Demócrito, comprende la coexistencia entre lo único y lo múltiple, por la unión y división de los cuerpos o sea la divisibilidad de la materia, hasta un grado mínimo que entendió el átomo. Es un error hoy, pero no lo era entonces, desde que, entendida la divisibilidad, quedaba el camino abierto al progreso de la física y la química, con las que llegaríamos a dividir el Átomo, en Electrones: más tarde en Iones: y hoy llegamos al Corpúsculo. Pero la regla está en el sistema de Demócrito, aunque la ley, está en la división del Huevo del Sánscrito de Shet. Necesitamos probar que la ley está en el sánscrito y al efecto copio; “Leyes de Manú”, libro primero, verso 16: “Y habiendo hecho penetrar de los seis principios que tienen energía inmensa, formó todos los seres”. 17. “Y por que estos seis principios están unidos a las partículas imperceptibles, de la forma perceptible de aquélla, se llama cuerpo a la forma perceptible de ella”. 18. “En ella penetran los grandes elementos con sus propias operaciones, y también la inteligencia, factor imperecedero de toda clase de seres con sus sutiles partículas”. 19. “Con las corpóreas y finísimas partículas de estos siete principios cuya energía es inmensa, y que con la inteligencia, el Yo y los rudimentos sutiles de los cinco elementos, se ha producido lo perecedero de lo imperecedero” (5). 20. “Cada uno de estos elementos (6) adquiere la cualidad del que le precede: de suerte que cuando más lejos está un elemento en la serie, posee más cualidades” (7). 21. “El ser supremo asignó desde un principio a cada ser en particular, un nombre, actos propios y manera especial de existir, según su ley establecida” (8). Ahí tenéis la ley, del sistema expuesto por Demócrito, 32 siglos más tarde de escrito el sánscrito, donde seguramente comprobó las doctrinas de Sócrates en su viaje a la India y en la Caldea, donde ese mismo principio estaba, llevado por Zoroastro, Abraham, Jacob y Moisés. Ahora puede el estudiante de filosofía, comprender el valor de los átomos, en su incesante movimiento, forzados por la eterna ley de renovación. Ha de comprenderse también, que no puede existir el vacío, desde que el Eter todo lo llena y en él está la perpetua renovación de la vida, porque es la vida al natural, sin formas en sus elementos; pero que cada átomo tiene en su especie, un mandato especial y el modo de vida, que otro átomo, no lo puede hacer; y para su comprensión, hemos descubierto el Espiritismo Luz y Verdad, que en su sabiduría, todo lo resuelve. Del sistema de Demócrito, se ha formulado la ley físico-química moderna; que si tiene un vacío por cada regla, es a causa del prejuicio y de los sabios de derecho, pero que no son de hecho, sino de confirmadores de los verdugos de Antulio, Sócrates, Juan y Jesús. La última palabra del sistema de Demócrito, es la más escandalosa para los enemigos de la verdad y ha tardado mucho tiempo en sentarse como verdad, porque todos se han opuesto a ella; pero no han podido destruirla y existe inconmovible. br> Esta palabra escandalosa es, “El alma humana es como una tabla de cera en la que todo se imprime” con lo que ha descubierto la Psicología racional y el sensualismo de las cosas admitido al estudio de la filosofía, en la fisiología, biología y Psiquiatría del ser humano. Ténganse presentes estos grandes puntos para el estudio de la fisiología en las lecciones correspondientes. Vamos a pasar por algunas escuelas Semisocráticas y veremos cómo de un mismo árbol, no todos los frutos son del mismo valor. Entre las escuelas fundadas de los principios de Sócrates, vamos a tomas algunas para afirmar que, cada hombre no puede desarrollar más que el progreso que tiene en su espíritu y se probará por lo desarrollado por Demócrito y con lo hecho por sus condiscípulos.
1°) Escuela megárica, fundada por Euclides, la que sería precursora de Pirro. Euclides a pesar de su ilustración que mereció el título de geómetra, os va a revelar gran debilidad moral, pues veremos que en él aún podía más el sentimentalismo religioso (que es un prejuicio) que el sentimiento de la conciencia por el que sólo puede ser el verdadero conocimiento de sí mismo, y por ende de las cosas que palpamos, o deducimos en la razón. Euclides admiró a su maestro Sócrates y a otros sabios, de los que recogió sus principios: pero de Sócrates, sólo recogió el Idealismo y el Optimismo; lo mismo que hacen hoy los espiritualistas, que llegan al mismo fin que llegaron los Megáricos; al escepticismo. Euclides, llegó a una conclusión extrema, religiosa, que fatalmente lleva a los hombres al desengaño porque si, “No sólo de pan vive el hombre”, tampoco puede vivir sólo de la virtud. Sino de pan y virtud, que es el complemento de la vida del espíritu encarnado. Euclides, estableció como principio para su escuela: “Si la virtud es la ciencia, desde que ésta tiene por objeto lo real y aquélla el bien, debe deducirse la identidad del Bien y de lo Real”. En la teoría no está mal: pero en la práctica, se priva al individuo de su derecho a las cosas de la materia; de lo que es forzoso que los individuos se cansen, se hastíen y renieguen, porque están privados del sensualismo de la materia, necesario a la vida del cuerpo en todas las cosas que la naturaleza ha dispuesto para los cuerpos: lo que llevó a los megáricos al escepticismo, como había llevado a los Eleáticos.
2°) Escuela Cínica, fundada en Atenas, por Antístenes el Cínico (9), otro discípulo deSócrates. Si los megáricos acabaron en el escepticismo, veremos a los Cínicos llegar a vivir y no vivir. Si la vida no se vive por entero para el espíritu y el cuerpo, no es vivir la vida real: y Antístenes ha visto que su maestro, ha vivido la vida completa, pero en austera Justicia, dando a la materia lo que la ley le señala para que sirva al espíritu que todo lo obra; y cuando la materia está satisfecha, sirve al espíritu con fuerza y voluntad. Antístenes, podría decirse, que es el iniciador de los Anacoretas que huyen de la vida real y éstos no pueden dar ningún provecho al progreso común y ni a ellos mismos, por lo que la naturaleza exige de todos los hombres su concurso; y los que huyen de los hechos humanos, no son virtuosos y menos Héroes, como se les ha querido hacer por las religiones, sino cobardes y egoístas: a éstos, la religión los ha convertido en Santos. El principio de Antístenes era: “La Virtud es el supremo bien”. No dijo mal; pero entendió el principio por el extremo y enseñó el desprecio de todas las cosas terrenales, lo que encierra la más desgraciada y atrevida acusación al Creador; pues según sus prácticas, las cosas de la naturaleza, están mal hechas y son peligro. Y lo raro es, que quieran imitar a la naturaleza y esto es el más grande Cinismo, puesto que se salían de lo natural, y como ejemplo vivo, nos dejó los hechos estrafalarios de Diógenes. No; los hombres han de llevar un gran foco de luz en su inteligencia y no un farol raquítico y opaco; y esto no se adquiere, más que viviendo por entero las dos vidas, la material y la espiritual, cada una en su medio justo y unido, haciendo en realidad, una sola vida: la racional. Sabemos que Demócrito Reía constantemente de la locura humana. ¿Cómo no había de reír hasta la hilaridad, ante los extremos irracionales de sus condiscípulos Antístenes y Euclides? ¿Acaso le privó a Demócrito hacer su gran obra Espíritu-Materialista y Humano-Cósmica, el haber vivido de lleno la vida de hombre? Ahí está justamente el secreto de arrancar secretos a la Naturaleza. La risa de Demócrito, es millones de veces más valiosa que los lloros de Heráclito que lloraba por la misma locura de los hombres; por que la risa o alegría, da bríos y valor; las lágrimas anonadan, enervan.
3°) Escuela Cirenaica, fundada por Arístipo de Cirene. Este es otro de los discípulos de Sócrates, que reencarna mucho de su maestro, en oposición abierta a sus condiscípulos Antístenes y Euclides. Concuerda (en lo que puede llegar) con Demócrito y sienta como base de su escuela “El ejercicio de la virtud, o sea la sabiduría que se resuelve para el hombre, en buscar y obtener la felicidad que es la suma de los placeres”. No es de extrañar que a este atrevido lo combatieran los de las otras escuelas; pero los hombres leales lo rodearían para provecho del mundo y, Demócrito, vaciaba en esa escuela sus concepciones, ya que él no podía formar escuela por sus continuados viajes de estudios, los que fundarían para más tarde, las escuelas Físico-Químico-Astronómicas y serían base de las fisiologías, para comprender por grados el Psiquismo en todas sus ramas. Por el principio sentado de Arístipo (10), se deduce que, el bien ralativo que el hombre disfruta, es reflejo del bien absoluto de la sabiduría, que el hombre conquista en su constante estudio; y que el aprovechamiento del bien, sólo puede ser por la razón, la que nos da el valor de emanciparnos de los agobios, que nos causaría la sola esperanza de lo futuro. Ya se ve la diferencia radical de esta escuela, con la de sus condiscípulos; y, sin embargo, no anula aquéllos, sino que toma los dos polos de la vida, que con la razón por neutro, hace la luz plena que entonces es posible, según la limitada intensidad de sus Dínamos.
PÁRRAFO 6°.PLATÓN Y ARISTÓTELES
Platón (11): No podía pensar este discípulo de Sócrates lo rebatido que sería por el positivismo Materialista 24 siglos más tarde. Sin embargo, no encierra la escuela Platónica desconocimiento y menos anulaciones de los derechos primeros de la materia; sino que los consagra en ley, en su primer base de principios de su escuela. El primer principio de Platón dice: “Las ideas son todas una realidad; y el mundo sensible es un tránsito de lo Mutable a lo inmutable”. ¿Dónde está aquí la fantasía, que a los insensatos de todos tiempos convertidos en críticos ramplones (porque no pueden ser filósofos), les ha venido en gana señalar como irrealizable? Yo, pues, en conocimiento de la metafísica Universal, realizando los hechos físicos, digo: que nada que el pensamiento puede idear es irrealizable; porque lo que no puede llegar a la realidad, no puede idearlo el espíritu, único que puede imprimir pensamientos al ser hombre. Sí: el mundo sensible, es un tránsito de lo mutable materia a lo inmutable espíritu. Pero a Platón no le fue dado explicar el secreto de ese tránsito, porque no era para entonces, sino para ahora (12). Sí: ese tránsito se verifica por la extracción que hace el espíritu sobre los cuerpos que se crea para ser hombre, de las esencias de la materia que agrega cada vez a su alma, en las que espiritualiza la materia; por lo que, no hay nada irrealizable de lo que es capaz de concebir (idear) el hombre. Lo que hace falta para que las ideas se conviertan en realidades, que llegue su hora: es decir, que llegue el hombre al progreso necesario. ¿Acaso no resuena aún la risa del incrédulo, sobre el idealismo de Julio Verne? Pero, ¿qué dirán a la vista de los Dirigibles, los Aeroplanos rasgando la atmósfera y los Automóviles, adelantándose al viento en su veloz carrera? Todo; todo lo que puede idear el pensamiento, es realizable; y cuanto más idean los hombres, más nos obligamos a progresar; Idear, pues, cada día más, que ya llegará el momento de la realidad. Pero idear y tener mucho Optimismo en vuestra idea, como lo tuvo Platón, por herencia de su maestro y suya propia. De ese optimismo, pudo Platón concordar otro segundo principio que hoy axiomatizamos. “La unidad consiste en la ley del espíritu”. Y como el espíritu es el Creador único de las formas, resulta probado que las ideas son del espíritu; y por esto, también la “Multiplicidad” resulta exclusivamente de la combinación de las ideas; y la causa de todo el bien que podemos disfrutar en los efectos que palpamos materializados, hijos son de las ideas. No hay duda que estas ideas le dieran a Platón las Nociones de Psicología del alma humana. Pero que a falta de medios de comprensión, supuso que la concupiscencia del alma, radicaba en las partes genitales del ser humano (que no es un error) sino falta de comprensión; pero la idea desarrollaría el estudio fisiológico y la anatomía, buscando la causa. También ideó Platón, que “la Irascibilidad se concentraba en el corazón y la razón en el cerebro”. ¿Es esto error? Sí y no. Sí, porque todos los defectos y virtudes, sólo radican en el alma y el espíritu; y en realidad y verdad suprema, sólo en el espíritu, en su mayor o menor gado de perfección. No, porque en verdad se reflejan en esos órganos, pero que sólo son como el espejo, que retrata fiel la imagen de la persona. Todo lo que lo explicaría hoy el espiritismo, por aquella unidad consistente sólo en la ley del espíritu; pero que en la individualidad el hombre y el espíritu no puede dar más que lo que él sólo posee; pero en la solidaridad de los espíritus (que es el espiritismo), se suma la sabiduría de todos; con lo que, un solo hombre puede saber (si está en ese progreso) todo lo que saben todos los espíritus y así convertir todas las ideas en realidades tangibles y Anatómicas. Ahí os queda el medio de materializar el espíritu, las ideas y de espiritualizar lo rústico: la materia. Es decir, que en ese principio, son correlativas la lógica de la razón, con la Metafísica de las cosas y aun de las más abstractas. El Burdo materialismo (que se arrastra sólo en los Lodazales de Euríspides y sus corifeos supremáticos, soberbios y concupiscénicos sacerdotes de dioses materiales), el materialismo digo, abofeteado por la sabiduría del espíritu, era el único que debía motejar a Platón, como denigran hoy al indubitable maestro de todos, Moisés, por el solo hecho de hablar del Creador y del espíritu. Pero, ¿y las razones?, ¿la Lógica?, esa no existe para los materialistas; no saben Metafísica; no la quieren saber para verse en su realidad. Platón sostuvo: “Las leyes políticas como las morales son derivadas de la idea del bien”; pero como hoy sentamos en verdad: Las leyes humanas, son reflejo de las leyes divinas. Platón concebía su república dentro del panteísmo, comprendiendo un sistema moral, debiendo formar su armonía la virtud de las ideas, en razón de nuestra razón; cuyos sentimientos, debían llevarnos al supremo bien, o sea a Dios, entendiendo por Dios al Creador. Sin embargo, he de señalar el flaco de Platón, que en verdad no es una culpa, porque no era el tiempo de la suprema verdad. Platón veía identidad entre la política y la religión, pero en la moral que debían tener ambas; no pudo ver el significado de religión que es el sentimentalismo, que no es sentimiento; pero sí comprendió, que, “El Estado tiene por objeto la formación de hombres virtuosos”, “Que las leyes del Estado, son iguales a la moral del pueblo”, “Que el Estado debe estar subordinado al pueblo”, y por fin, “Que la Psicología del Estado, es semejante a la de los individuos que componen el Estado”. Principios todos, de los que excluye la religión, porque todos ellos tienen que apoyarse en la ciencia, la que no pueden tener las religiones, porque dejarían de ser religiones. Platón, es, por todo lo expuesto, el crepúsculo del día de las ciencias razonadas y pone a discusión la ley de la materia, con la ley del espíritu. ¿Qué más podía ser ni hacer? Lo cierto es que, los discípulos de Platón no cayeron en el escepticismo lamentable de los de Euclides y Antístenes y esto corrobora mi afirmación codificada de que “Cada hombre alcanza sólo aquello que el progreso de su espíritu comprende”. Aristóteles, recoge y recopila en leyes científicas de los idealismos razonados de Platón. Encuentro que, Hegel, en 1800, llama a Aristóteles “El institutor del género humano”; bueno es admirar los hechos de los hombres, pero sin caer en los extremos. No es más el segador que el sembrador y si Shet no sembrase y Abraham, Jacob y Moisés, Antulio y Sócrates no sembraran, no segaría una rica cosecha Aristóteles; como si los profetas y Juan y Jesús no sembraran la libertad del pensamiento abonándola con sus sacrificios, no habrían encontrado Jalones los hombres de hoy, para la emancipación del yugo de los plutócratas, civiles y religiosos. Por lo tanto, le digo a Hegel que, Aristóteles, es un obrero de la humanidad, un buen segador, pero no el institutor, cuyo título nada le honra a Aristóteles, ya que no fue, porque no puede ser Dios, Creador, fundador e institutor de las humanidades; pongamos cada cosa en su justa medida, en el lugar que le corresponde y acabaremos con los excesos, porque no llegaremos a los extremos. Platón sembró directamente para Aristóteles, como Hertz sembró para Guillermo Marconi; pero, ¿acaso no están esos principios en el sistema de Demócrito? Y éste, ¿no los recibió de Sócrates y Antulio y los comprobó en los escritos de Shet en la India? Aquí se me va a preguntar: ¿De quién los recibió Shet? No debo contestar categóricamente; no es de los cursos populares esa filosofía Metafísica; pero os remito a las obras señaladas en la página 55 y leeréis; y cuando seáis capaces de entrañar allí, lo comprenderéis; pero sabed sí, que hasta esas obras tienen su raíz en el Sánscrito, o Leyes de Shet, “En el cual los hombres empezaron a llamarse de Jehová”, Moisés, Génesis. Capítulo IV, vers. 26. Levantado ya este cargo que molestaba a Aristóteles, hay que justificarlo en el de Delicado Maestro que supo segar y separar las diferentes clases de granos, para que los hombres supieran y pudieran luego cultivar cada ciencia por separado, pero que tendrían que servirse todas a todas, porque entre todas forman el árbol de que cada una procede, la sabiduría; y después de esto, cada hombre hará suyo el “Sólo sé, que nada sé” de Sócrates; pero llegaréis a mi aserto, nada sé, pero sé estudiar y sé; y en él, seréis sabios. Aristóteles (13) ha dividido la sabiduría en ramas científicas y diríamos con justicia ser el primer Pedagogo Didáctico; pero esto, no dice más que el título justo que le di, Delicado Maestro, que lo confirman sus obras principales, trazadas en la filosofía que bautizó Ciencia Universal. Son sus obras “La Lógica”, “La física”, “La Metafísica”, “La Política”, “La Retórica”, “La Meteorología” y “La Zoología” de las que dedujo la consecuencia de “Las Categorías son formas del Ser y del discurso”; con lo que declara que, cada cosa sólo será comprendida por el concepto del individuo que la considera; es decir, que, si una cosa encierra 100 grados de progreso que yo le comprendo, y tú, discípulo, no alcanzas más que 50 grados, no concebirás la cosa en su máximo valor, sino en el concepto que puedes tener en tus grados de progreso. Sirvaos para todas las cosas esta regla general, que no tiene excepción. Como Demócrito, sostuvo Aristóteles que, “El hombre adquiere los conocimientos, por la experiencia”. Aceptò los axiomas, pero con ellos la deducción; de lo que, por Justicia, surgiría la lógica del silogismo. Esto le daría pie a Bacon muchos siglos más tarde, para combatir a los escolásticos. Pero sentó Bacon una máxima falsa, materialista. “Nada hay en el intelecto, que antes no esté en el sentido”. Aún ignoraba Bacon que el intelecto es antes que el sentido porque el intelecto es el espíritu. El sentido es de la materia, por el alma, eslabón de unión entre el cuerpo y el espíritu; cosa que explicaría hoy el espiritismo. Como Aristóteles está fundado en Platón, excusamos repetir las mismas cosas dichas de aquél y compendiaremos la obra de Aristóteles en esta síntesis: la materia es dueña de una potencia y vitalidad propia que le da la fuerza de su género y de sus aptitudes (yo digo instintos) que es la causa material. La vida universal, está constituida por la actividad, movimiento progresivo, o cambio de materia, lo que nos da las causas formales, las que se producen a causa del estímulo de otros eficientes, obedeciendo a su determinada tendencia final. Esto, como se ve, sólo encierra la vida de las formas que lo aclaraba delante de una estatua de mármol y decía: “Esta es la causa material, señalando a la naturaleza; esa estatua la causa formal; el escultor la causa eficiente, que pudo formarla por una idea, que realizada, le da gloria (triunfo) que es la causa final”. En lo moral, Aristóteles no concibe más que una sola moral: por lo que dice, que es “El ejercicio de la actividad humana, subordinada a la razón”. Así procuró conciliar las virtudes prácticas con la verdadera moral, considerando la justicia como virtud social, que debe asegurar el respeto mutuo de todos los derechos de los individuos, los que forman el Estado por la libertad individual sujeta a la comunidad de iguales necesidades. En el estudio del Estado, consideró las formas de gobierno clasificándolas en Monarquías, Aristocracias y Democracias, aceptando como ejemplo la última. En política, reconoció la necesidad de la educación pública, como único medio de conservar los Estados; y comprendió, que las revoluciones son medios violentos, pero necesarios para establecer el equilibrio entre la política y la sociedad. ¿Qué más podía hacer? Si Bacon hubiera dicho, que Aristóteles fue el organizador de la ciencia social y por lo tanto de los Estados de la humanidad, habría estado en su puesto de filósofo; porque el filósofo, no debe (si es tal) sufrir una alteración de fanatismo; pero para eso es necesario no ser religioso, ni ateo, ni tener acepción de personas, al menos en el estudio; lo que deseo tengan presente los estudiantes de estos cursos.
PÁRRAFO 7°.LOS GRECOLATINOSEl gravísimo pecado de la Grecia en el asesinato de Antulio, reincidiendo en Sócrates, no podía en justicia quedar sin el equivalente correctivo de quitarle la primacía del poder, que lo da sólo la sabiduría de los hombres de la Nación, que son el Estado. La India o el Oriente, la Persia y el Egipto, y aunque sea el pueblo de Israel, el más señalado en los secretos de la sabiduría universal, la inflexible ley de Justicia les retiró sus sagrados depósitos por haber prevaricado y malversado sus frutos y, no había de hacer la excepción con Grecia, y así, esos depósitos del arte, la ciencia y la fuerza que da esa sabiduría, empezó a emigrar de Grecia con los hombres perseguidos, naciendo la fuerte Roma que impondría la ley civil a todo el mundo y primero a la misma Grecia. La leyenda de la fundación por Remo y Rómulo, pertenece a la fantasía, Roma, no nació espontánea como los demás pueblos (14), nació adulta y obedece al designio de la justicia de la ley inexorable del Progreso (15). Nació Roma para implantar el derecho de gentes y dejar Oriente a la Comuna, que hoy el mundo presencia, con terror, porque está prejuiciado de todos los errores políticos, sociales y religiosos; pero nada hay que lo pueda evitar, como nada evitó el nacimiento y decadencia de todas las naciones que vemos en la historia, hasta el Deshecho completo de Roma, por la misma causa que se anularon las civilizaciones de Oriente, Persia, Egipto y la Grecia. No vamos a encontrar cambios muy radicales en las escuelas que los Grecolatinos expondrán; pero hemos de recopilarlas para conocer la filosofía de todos los tiempos.
1°.__ LA ESTOICAZenón de Citium (16) en su concepción panteísta, no ha ido más lejos que los que ya hemos examinado de Platón y Aristóteles, pero ha significado en un plan más claro y sencillo la creación, resumiéndolo en Fuerza y Materia. Considera la materia, inerte, activada por la fuerza; cosas que atribuye a atributos divinos, de lo que resultan las combinaciones que demuestran la forma; y está en lo cierto. Deduce, por la lógica, que las ideas, a través de nuestros sentidos, las percibimos en forma de representaciones, tras de lo cual, se asientan en nuestra conciencia, la que nos las da como anticipadas formas de las que nuestra razón hace el concepto como independiente de las cosas. De esta filosofía (perfectamente sentada), se descubre mi afirmación de que “El Arte es antes que la ciencia”, afirmación que alejó de mi escuela a muchos estudiantes, que por ahora no pueden ser más que cínicos y Megáricos; es decir, hacen de la filosofía un comercio; son filósofos de carrera, que hacen de la Ética, la Etiqueta. El Ética fue el fundamento del estoicismo de Zenón, asentando de lleno la moral sobre la energía. Acaso escapara aún al conocimiento de Zenón, que ese asentimiento de la moral sobre la energía, agrandaba la energía de los individuos; pero hoy queda demostrado que la fuerza suprema de las multitudes, es igual a la cantidad de moral de los individuos. Zenón, sin embargo, conceptuaba que el deber es ineludible y las demás cosas pueden ser convenientes, preferibles o indiferentes. Zenón apreció, como Sócrates, que “el inmoral es siempre un ignorante para el bien y un inconsciente del mal”, de donde se ha de deducir que la virtud de la moral, es lo primero que debe tener todo individuo, de todo aquello que ha de ejecutar, como dejé sentado en el prólogo. Por esto el sistema político de los Estoicos, era como la línea divisoria de dos cuadros, pero que se enlazan los dos por la misma línea: es decir, que la moral individual, ha de ser la que enlace el derecho de la sociedad en que viven los individuos, en cuya sociedad se tienen primero deberes por los que se adquieren derechos civiles. Nuestra escuela, ha simplificado esa política en estas máximas: “¿Quieres tener derechos? Créate primero obligaciones”; “El que nada sacrifica, a nada tiene derecho”. Y como corona, decimos a nuestros discípulos: “Sé señor de ti mismo y esclavo de tu deber”. Ahí tenéis condensado todo el Estoicismo. La escuela estoica, encarnó en las doctrinas jurídicas de la Roma legisladora y fue un freno a la corrupción de los Sabinos. Pero las pasiones no se desarraigan así como quiera, porque el Etnicismo se hereda. Y ni aún con la tiranía moral se consigue el desarraigo de las pasiones de un pueblo, en una generación. Se necesitan bien tres generaciones consecutivas bajo esa tiranía moral, para hacer el hábito o formar un nuevo etnicismo que cree la Ética. Durante este período, hay sus irrupciones que a veces asumen las formas de un cataclismo social, como lo vemos entre el gran Legislador Servio Tulio y su asesino yerno, Tarquino II, el Soberbio, el que a la vez, sufre el latigazo de la Ética por manos del ofendido y usurpado en sus derechos, Tarquino Colatino, que con el cadáver de su ultrajada esposa Lucrecia de Colatino, en brazos de Antonio Bruto su hermano y predicando el hecho Tulio Colatino, hermano de Tarquino, destronan al soberbio: recuerdan al Pueblo la ofensa Moral que recibe del libertino y déspota Rey y proclaman la primer república romana. Este hecho, sin duda alguna, es el primer fruto sazonado de la escuela Estoica, consagrado por la moral unida de los romanos conscientes, pero que sólo después de muchos siglos se había de asentar en el mundo. No puedo pasar sin sentar aquí el principio verdadero de estos zig-zag; de estos vaivenes, de estos sube y baja de la balanza, discutidos siempre; filosofados por todos; pero no comprendidos nunca, porque nunca tampoco reinó el espíritu. Hemos visto en los filósofos que dejamos descriptos especialmente en Antulio, Sócrates, Aristóteles, y los que les siguen, repuntar al espíritu por salir a la superficie; pero es porque ya, los hombres, en su mayoría no pueden vivir sólo de cuerpo y alma; pero vemos que a la par que los moralistas se esfuerzan en la Ética, los supremáticos imponen la Etiqueta, antítesis de la Ética y sacrifican, persiguen y deshacen las escuelas para mantener la tiranía de la Etiqueta. Ahora bien. La ley, es sólo una; la fuerza bruta puede más que la razón; pero son efímeros esos triunfos, porque quieran que no se transforma la materia y pierde odio y fuerza bruta, por razón de la transformación continuada (purificación); y generación sobre generación, se moraliza y se impone la Ética a la Etiqueta. Ese pujar de los espíritus hacia la Ética, molesta a los que aún no conocen más que el odio, la venganza, el predominio, la pasión en fin, y se desatan contra quien los empuja al progreso, a los que obligan a defenderse y de aquí todas las revueltas y hecatombes. Sufrida una derrota los de la Etiqueta, los de la Ética con su luz y sentimiento, van adelantando y sosteniendo una lucha de principios en la que también se ven locuras, fluctuaciones, vaivenes, zig-zag y sube y baja agitados, que mantienen un estado incierto, porque en las sombras, los de la Etiqueta, siempre que pueden, hacen una de las suyas que sacan de quicio a los que empiezan en la Ética, como lo tenemos representado en las revueltas de Roma, que anuncian su apoteosis con Nerón. Este, discípulo del gran Séneca, hombre profundo en el análisis de las pasiones humanas, siendo ya su discípulo emperador y estando él, para contener lo más posible las pasiones que el imperio despertaría en el joven Nerón, tiene que transigir con muchos desbordes de la bestia humana y tiene Séneca que resignarse a ver el grandioso, cuanto terrorífico espectáculo del incendio de Roma, vieja, vetusta, insaneable y corrompida, después de cuya purificación, un plano nuevo y bellos edificios, darían satisfacción a los horrorizados moradores de la trágica Roma. Aquí la etiqueta (ya comprendéis, tiranía) en su irrupción formidable; parece haber vencido a la Ética; pero he aquí que la que sale vencida es la Etiqueta, pues resurge una nueva Roma alineada y bella, sobre la tortuosa y vetusta, hecha pavesas. Os queda aquí trazada la lucha del espíritu y la materia, con el parangón de la Ética y la Etiqueta y son puntos que os deben dar la llave para desentrañar las causas de las luchas humanas, desarrollando así vuestro espíritu en el estudio de las causas por los efectos, y si no podéis llegar a la raíz de una causa, acudir a las obras atrás citadas de esta escuela. (1)Sócrates vive del 470 al 400 años antes de Jesús; es de Atenas, maestro de Jenofonte, Antístenes y Platón y muchos otros como Demócrito.(2) Para estos puntos lea “El Espiritismo en su asiento”, “Buscando a Dios y Asiento del Dios amor”, “Profilaxis de la vida” y “Conócete a ti mismo” de esta Escuela.(3) Demócrito, de Abdera, nació en el año 460 antes de Jesús.(4) Leucipo, discípulo de Antulio, vivió por el año 500 antes de Jesús.(5) Es decir, el cuerpo que se crea el espíritu para sus pruebas. (6) Estos elementos son Eter, Aire, Fuego, Agua y Tierra. (7) Ahí se confirma que cuantas más encarnaciones hace el espíritu adquiere más sabiduría. (8) Queda desmentida la procedencia de una especie de otra especie en el sentido Darwiniano. (9) Antístenes el cínico, Atenas, 444 a 360 antes de Jesús.(10) Arístipo vivió de los años 435 a 356 antes de Jesús.(11) Platón vivió en los años 430 a 347 antes de Jesús. Sus doctrinas en forma dialogada retratan a su maestro.(12) Lea “El primer rayo de Luz”, “El espiritismo en su asiento”, “Buscando a Dios”, “Profilaxis de la vida”, “Conócete a ti mismo”, de esta escuela, necesarias a esa comprensión.(13) Aristóteles, de Estagira, vivió del año 384 al 322 antes de Jesús.(14) Lea “Historia Universal” de Cosme Blanco, t. 3, lección X.(15) “Los extremos se tocan” y “Conócete a ti mismo”, donde está estudiado física y metafísicamente.(16) Zenón el Estoico vivió por los años 358 a 260 antes de Jesús; fundador del estoicismo en los comienzos de Roma y principio de la decadencia de Grecia.

ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL A.C.
PROGRAMA DE EDUCACION VIRTUAL EN INTERNET /VIRTUAL EDUCATIONAL PROGRAM QUINTO GRADO
" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
PARTE 5
2°) Sensualismo de Epicuro (1). Dice este filósofo: “La filosofía es el Arte de obtener la felicidad humana. Todas las sensaciones son iguales en valor, pero difieren de intensidad, duración y consecuencias. El espíritu tiene placeres muy superiores a los del cuerpo; pero ha de saber elegirlos para alcanzar la dicha”. Como filosofía moral del sentimiento está bien; pero como verdad de Filosofía Austera sólo es relativa, porque el espíritu no tiene en lo absoluto el libre albedrío, desde que tiene una ley que cumplir. El espíritu puede elegir posiciones donde mejor cumplir sus deberes de esa ley, pero no puede eludir la ley; y por lo tanto no es libre de elegir estas o aquellas causas, sino las que tienen por deber, como veremos en la lección correspondiente al espíritu. Por lo demás de la argumentación de Epicuro, es verdad que la filosofía es el arte de obtener la felicidad humana en lo posible, porque ésta, a lo absoluto, no existe; no puede existir, desde que el progreso no tiene límites. Según Epicuro, “Para evitarse dolores, el hombre debe restringir sus deseos”. Como consejo moral, pase; pero como cuestión filosófica, no puede admitirse; puesto que es indiscutible que el progreso es eterno o infinito e indefinido; y como el espíritu tiene que imprimir continuamente deseos de mayor belleza a sus cuerpos y alma, resultaría, que jamás podría el hombre disfrutar un solo momento de la felicidad. Pero con una buena filosofía de conformidad de las cosas, cada uno tendrá la felicidad que en esa forma sea capaz de hacerse. Agrega Epicuro: “El hombre debe satisfacer las necesidades de carácter orgánico, limitando los innecesarios y suprimiendo los puramente ideales, como el deseo de la gloria”. En verdad que esa filosofía no puede ser más materialista ni más voluptuosa; y un filósofo ligero, ha de tomarlo en ese sentido. Pero nosotros que vemos con un cristal sin prismar, decimos que, Epicuro escribió bien para su tiempo y quiso que los hombres conocieran primero el terrón que pisaban y el cuerpo de que se componían, regulando con medida sus actos, para su mayor felicidad. Porque los hombres, siempre son niños curiosos (pero mal curiosos), y sin saber lo que pisan, quieren saber, qué es y cómo es, el Creador: y eso es lo mismo que el que quiere saber ciencia, sin conocer el arte que diò origen a la ciencia; causas por las que, hay tantos malos científicos y tantos tristes escépticos, que lo quiso evitar Epicuro. Lo que sí diò Epicuro base a la gran obra materialista del poeta romano Lucrecio, pocos años antes de Jesús; obra que no desconoce la probidad del espíritu, pero que conoce, que antes es la materia: y ojalá que los materialistas del siglo XIX, hubieran tomado como mira el “De rerum natura” de Lucrecio. Quizás fue muy prematura la escuela Epicúrea: porque no teniendo los hombres el grado de moral necesario, entrarían en la apatía, por la limitación de deseos: de lo que necesariamente, caerían en el escepticismo. El hombre necesitó siempre esperanza.
3°) Escuela Escéptica, de Pirrón (2). El producto de las dudas de tantos filósofos, dejando un vacío en cada examen de causas, había de traer por necesidad, el escepticismo, del cual, abiertamente, es su fundador filosófico, el discípulo de la escuela Megárica, Pirrón de Elide. Dudando de todo, llegó a afirmar que “la verdad no existe y que si existe, el hombre no la poseerá nunca”. De aquí dedujo y enseñó que “para gozar de una perfecta tranquilidad, lo mejor es no afirmar nada”. El mismo se contradice, ya que no puede anularse; pues creía que la impasibilidad Atoraxia puede alcanzarla no afirmando nada. Se hace una filosofía tan original como esta: “Siendo la raíz de las cosas tan inaccesible para los sentidos como para la razón, es inútil preocuparnos de las existencias de otros objetos y sujetos. Entonces es mejor conservar una absoluta imperturbabilidad de Ánimo”. Pero no ha dicho cómo se puede conseguir esa imperturbabilidad ni si él la tuvo: y entonces demuestra, Falacia. No: esa imperturbabilidad la requiere el Veda, de sus ministros o Bracmanes; pero les da la regla y medios para llegar a ella que es la perfección, por el conocimiento de todas las cosas, por su pureza de intención, por la sabiduría en fin. Pirrón, en todo caso, es un gran deudor a la humanidad, y con su desplante, se declaró moroso, puesto que no diò los medios de esa perfección necesaria a la imperturbabilidad; pero es que, se ha declarado también cobarde; pues aunque quiere, no alcanza a negar la verdad, pues dice, que es inaccesible la raíz de las cosas... Luego es un comodín de los tantos que hoy nos plagan con sus catálogos falaces, brutos. Pirrón va a encontrar tantos adeptos, cuantos hombres comodines y falaces haya: y como no son pocos siempre los amateurs del Dolce far niente, se juntaron y fundaron la nueva academia, que al revés de las escuelas, se habla mucho y no se hace nada de provecho ni para ellos mismos. 4°) A esa academia se arrimaron Arcesilao y Corneades, queriendo combatir los principios de los estoicos y tratando de demostrar que estaban expuestos a ilusiones ya que los sentidos íntimos y los externos no pueden consagrar la verdad. No pudo demostrar nada en sana filosofía, porque si Arcesilao ve dogmatismo en los Estoicos, él, es sistemático; y ni el dogma ni el sistema puede filosofar, razonar, porque no puede haber criterio recto o de justicia. Corneades quiere sostener que “es imposible fundar una doctrina verdadera ni aun por los sentidos, ya que nos dan formas contradictorias: ni por la Razón, desde que en todo se puede demostrar el pro y el contra de todo aquello en que se quiera razonar” lo cual indica, que Corneades, aún no había descubierto lo que es Razón. Corneades merece un nombre y los hombres se lo dieron a su academia, Probabilismo, es decir, que aunque una acción esté relativamente probada, se puede llevar la contra, porque sí. Enesidemo de Creta, quiere demostrar, que nuestras acciones dependen más del estado percipiente del sujeto que de los estímulos; lo que no es verdad, porque el sujeto es uno y los estímulos infinitos que obligan en la ley al sujeto, por la solidaridad de los espíritus. Sexto Empírico, reúne todo lo de éstos en una reseña de los filósofos, exponiendo las dificultades contenidas en sus principios fundamentales. Sostuvo que en lógica, el silogismo es un círculo vicioso: no es así, desde que la lógica es el razonamiento y por tanto, cabe la lógica en el silogismo, para extraer la verdad o valor del silogismo. En la Ética, sostuvo la diferencia visible entre las máximas morales y los hábitos generales, por lo que no se puede afirmar que una acción sea buena o mala en absoluto.
5°) El Eclecticismo de Filón de Larisa. Como una cuerda de tira y afloja nace este escuela con un buen fin: el de tratar de avenir las diferentes tendencias. Pero esto necesitaba hombres que promiscuaran con todos los principios, lo que originaría por fuerza un cuadro incoloro, una medicina que sirve para todo y no cura nada. En una palabra, los Eclécticos debían ser tibios; y éstos, son más peligrosos que los fanáticos y los escépticos. En la tibieza, todo muere: y en el fanatismo y el escepticismo, también mueren los efectos de la Razón, por lo que es necesario la conciencia, que es el regulador. La causa de esos estados es el Antagonismo; y éste, surge de los instintos no dominados que el fanático quiere matar y no puede y el escéptico vive por ellos desarrollándose la pasión. En todas formas, el eclecticismo fue la señal de la decadencia de todas las filosofías de hasta entonces y veremos si reviven en las escuelas que van a nacer después de ese sopor ecléctico, que no debe tener ningún estudiante de estos cursos de filosofía austera: pero antes de alistar esas escuelas, vamos a estudiar un momento un punto capital.
6°) Dogma, Dogmatismo y dogmatizantes. Dogma, significando “Proposición que se sienta por cierta y como principio innegable”, sería lógico y sólido, salido de la discusión a la luz. Pero esos dogmas sentados por las escuelas Jónica y Ecléctica, no son los dogmas que las religiones han impuesto, amordazando precisamente la discusión de su envoltorio a los librepensadores: y entonces, el Dogma Religioso, es un dogal que no admite la filosofía. El dogma, ante la Razón filosófica, es un contrasentido: la filosofía hace Axiomas expuestos eternamente a la libre discusión, al libre examen, incitando al pensamiento a encontrar causa de discusión en el axioma; que si es axioma verdadero, cuanto más se le discuta, más brillará, porque más se pulimenta. Hay un solo Axioma supremo e innegable que eternamente no se acabará de estudiar y sí cada vez se comprende más: La Vida. En la cual está el Creador con el Espíritu. Todos los demás axiomas son relativos, aunque no cambian por el progreso, en la esencia, pero sí en las formas. El dogma religioso es al revés: es intangible, y so pena de excomunión, no se puede penetrar en él; por lo que, el dogma es malo, irracional, supremático, absurdo. Los hombres; según que se iluminan en su entendimiento, quieren penetrar en el dogma de la religión (que por su ignorancia profesan) y ven que, si penetran en él, caen en desgracia de su Madre Iglesia: y para no ser víctimas de tal madrastra, se emancipan, se salen de ella, casándose con la ciencia, irreconciliable con la religión. Desde el campo de la ciencia, el antes esclavo del dogma-dogal, penetra en el dogma religioso sin ser herido por la excomunión, desde que se anticipó a renegar de la traba, apostatando de la fe ciega, para abrazar la fe viva que hará de sus experiencias. Ahora encontramos un grave peligro para el nuevo adepto de la ciencia, porque también va a encontrar dogmas científicos para los hijos del pueblo que pagando la universidad, no pueden penetrar en ella, ni entender de los secretos de las ciencias, que las tiene que acatar sin comprenderlas. El peligro está en que, saliendo de la religión cargado de prejuicios sociales que le enseñaron diferencias de clases; y al encontrar esas mismas clases sancionadas por logreros científicos, este Neófito de las ciencias, no tirará los errores religiosos, por conveniencia, y se cargará con los errores de los científicos, no de las ciencias, porque éstas, en sí mismas, son perfectas. Sí, las ciencias en sí mismas son perfectas y no pueden y no tienen error: podrán estar menos desarrolladas, pero no es por culpa de las ciencias, sino porque los hombres que las manejan no saben sacar de ellas el todo de la ley, porque el hombre tiene grados de desarrollo y cada grado que asciende saca más ciencia de la misma ciencia y la ciencia no cambia; lo que prueba que, la ciencia en sí misma es perfecta. La ciencia puede sentar axiomas, pero no puede hacer dogmas. El axioma es luz; el dogma tinieblas. El que axiomatiza, es científico, filósofo. El que dogmatiza, es pedante, fanático, religioso. Lo dogmático es error, lo axiomático verdad. No se puede hacer Dogma nada, ni aun del Creador. Pero el Creador se declara Axioma, en el axioma de la vida eterna y continuada y eternamente se estudia en absoluta libertad, para comprenderlo cada vez más y mejor; esto es progreso. Por fin, los dogmáticos, son sólo hombres Duos de cuerpo y alma, embrión de hombres: los axiomatizantes hombres trinos de cuerpo, alma y espíritu. Lo que deben ser todos los discípulos de esta Filosofía Austera, Axiomática, Racional, de nuestra Escuela.
PÁRRAFO 8°.NEOS Y CRISTIANOS DE LA ERA VULGAR
1°) Neos Greco-Romanos. Hemos llegado al período más peligroso para la humanidad. Los historiadores han desaparecido, pero han surgido una pléyade de mixtificadores que harán obra perniciosa, en la que las pasiones sólo triunfarán, cuyas consecuencias, sólo ahora pueden medirse en este desequilibrio mundial, ocasionando esta conflagración universal, que tampoco ha terminado con esta Paz vergüenza, Paz dogmática que hará la página complementaria de la influencia desastrosa de la pléyade de mixtificadores, que bajo un nuevo dios apócrifo se levantan a señalar el reinado del nefando Cristo, entonces ya viejo y caduco, señalado por Juan Apóstol en esos mismos días en su Apocalipsis, también mixtificado ya aquel documento por los fanáticos cristianos, que aprovechan la debilidad de los Neos (indiferentes) de los sabios principios de los filósofos, imponiéndose por el fanatismo de los neófitos del nuevo dios cristo, como deberéis comprender estudiando las obras de esta nuestra escuela, indicadas atrás. La decadencia griega, creó el lamentable estado Neo: y Roma, que por las pasiones ha creado una confusión de adoraciones, a tantos dioses como a las pasiones les ocurrieron, ha desengañado a los Romanos, mostrándose indiferentes a las verdades austeras, entregándose a todos los vicios, hasta no conocer la moral en ninguno de sus puntos, ni aún en el sentimentalismo. Esto es aprovechado con ventaja por los Neófitos Cristianos, que sin discernimiento defienden y aun dan sus vidas y sangre por un símbolo que les presentan Pedro y Pablo, representación verdadera del fanatismo y la ignorancia; pero tienen en su descargo estos dos hombres su buena intención, aunque esto, no excluye de responsabilidad a Pedro, que había oído la verdadera doctrina moral de Jesús; ni a Pablo de culpabilidad, porque funda una iglesia cristiana, bajo el bautismo de Agua que no existió, ni Juan practicó y cuya iglesia la hace en nombre de Cristo, que no podía ser Jesús, puesto que Pablo, no vio ni conoció a Jesús. Lo que confiesa el mismo Pablo en sus cartas. Desaparecida la moral y el sentimiento por las matanzas que ocasiona el Neísmo y el fanatismo que se enumeran en las persecuciones de los emperadores Romanos, el mundo Europeo, se envuelve en un caos que va creciendo hasta que el Dragón Cristo y la bestia 666, en la que se asienta, después de ensangrentar toda la tierra a donde tuvo acceso, llegaría a su apoteosis con las hogueras y tormentos de la Inquisición, ideada por un tribunal de cardenales al que llaman para mayor escarnio, El Santo oficio que llenó de terror al mundo. Momento en el que, empezaría su decadencia para llegar a su agonía en esta conflagración Mundial, efecto únicamente de la causa Cristo que muere. El filósofo, no ha de pagarse de apariencias: no han de bastarle las palabras; ha de hundir su escalpelo hasta la raíz de las cosas y las obras harán su fe, que sentará como axiomas. La causa de esas hecatombes desde el nacimiento del llamado cristianismo, tienen su raíz en la Falacia de Aitekes, al crear irracionalmente el dios Cristo, inventando el milagro de Moisés, de abrir las aguas del Mar Rojo: cuya falacia, encontró abono en la confusión de ideas de los Neo Greco-Romanos, 18 siglos más tarde. De este modo, la llamada era cristiana entra en acción, cuando está en plena evolución el Eclecticismo, nacido del Escepticismo, que no podía dar más efecto que el de su causa. Los Eclécticos, que perseguían el acuerdo de doctrinas encontradas (cosa imposible) ellos mismos denotaban que no tenían fe en ninguno de los principios que parecían sostener, lo mismo que hoy vemos en los Teosofistas y Espiritualistas, que se empeñan en unir la ciencia y la religión, lo que es imposible, porque la ciencia es luz, porque es toda ojos; y la religión tinieblas, ciega: Donde la luz entra, las tinieblas desaparecen. ¿Cómo pues querrán hermanar la religión y la ciencia? Los resultados son igual a los ocasionados por los Eclécticos, los que son, con diferentes nombres, Teosofistas y Espiritualistas. No es extraño, pues, que en el principio de esta era desgraciada, en medio de tan máxima confusión, las inteligencias de cualquier idea, renovaran el Dogmatismo. Los Cristianos los hicieron de las tres fuentes principales o sea del sistema Platónico, del Estoico y Mosaico, lo que significa un Manto Dorado, tendido sobre la podredumbre, que al fin, ésta, con sus miasmas, pudre el manto y queda el estiércol al descubierto. En efecto, toman a Jesús por baluarte, pero apodándolo Cristo y Crucificado, santificando la Cruz; pero la razón descubre el cristo de Aitekes que es una piedra y señal de peligro y la cruz pierde la santidad, desde que fue patíbulo afrentoso y patíbulo queda; pero roto; cayendo todos sus atributos, tiaras, coronas, armas, orgullo y mentira, a un charco inmenso de sangre, que es el estiércol y podredumbre que envolvía con su manto. Mas en aquel Caos, existe aunque envuelta la verdad y al fin, triunfa ésta de la confusión, como el hediondo estiércol que contiene esencias de vida y fragancia, que al llegar a su grado de combustión, por su propio calor se deseca y veis nacer de él, plantas aromáticas y de gran valor, que compensan a la atmósfera aromas de vida, por las brisas deletéreas con que antes la envenenó: y a la vista, le devuelve bellezas, por las nauseabundas heces que antes le obligara a contemplar. Pues así ha sucedido con el Dogma Cristiano-Católico. Envolvían a Jesús con la cruz y al Espiritismo de Moisés, bajo la palabra revelación; se descubre el Espiritismo y ya no hay revelación ni milagro; se rompe la cruz, tirando sus atributos de terror y queda Jesús hombre, limpio del infamante dios Cristo: acabando las fusiones y fusionistas de principios que hacían el caos y queda sólo la verdad de la vida con el principio axiomático Espiritismo, que todo lo llena. Saludémoslo en el amor y matemos las fantasías y pasiones diferenciales que consagró el dogma Cristiano, que no puede ser Filosófico porque es Teológico y esto es, dogma de fe ciega.
2°) La Escuela Neo-Hebraica, nace con Filón en Alejandría. Filón es un místico y trata de buscar la verdad en la revelación divina expresada en la Biblia, la que defendió con calor místico, contra los Epicúreos y Caldeos y aun contra los gentiles. Pero Filón que creía en la revelación divina, no pudo tener la comunicación espiritual que es la única posible revelación, que sí la tuvo Moisés, el que cerró las puertas a esta práctica, para que no pudiera el falso dios-Cristo entrar en los grandes secretos de los designios máximos de la ley Eterna; pero señaló Moisés un punto, la Escuela Esénica fundada por él, en la que los que vendrían en misión a sostener la Ley del Decálogo, pudieran recibir la comunicación de los espíritus de luz, y en aquella escuela, (oculta aun hasta hoy) recibirían todos los profetas sus vaticinios y las órdenes de combatir y aun castigar a los que faltaban a la ley. Esa escuela o kábala, sólo para hombres sabios la fundó Moisés en el más grande secreto, después de despedirse del pueblo, en protesta contra los levitas (sacerdotes) que mixtificando los mandatos de Moisés le presentaron leyes que él no quiso autorizar con su firma, retirándose a la soledad con aquellas palabras tan solemnes que encierran la más grave acusación que hombre haya podido pronunciar: “Escuchad cielos y hablaré: y oiga la tierra los dichos de mi boca: Goteará mi doctrina como rocío sobre la yerba. En ella no hay iniquidad, es justa y recta: La corrupción no es suya; de los hombres de generación torcida es la mancha. ¿Así pagas a Jehová pueblo loco e ignorante? ¿No es él que te poseyó y te compuso? Deuteronomio Cap. 32. Ya en su retiro Moisés, fundó la Kábala Mayor (escuela esénica) dándoles a sus verdaderos fieles, los secretos que como primogénito él sólo podía poseer, además de los que se le habían dado como misionero legislador, por el Espíritu de Verdad en representación de Jehová, que significa Padre. Los levitas, ahora, dictan a sus anchas al pueblo lo que les ha convenido, y empiezan a aparecer profetas que reprenden continuamente; pero aun hay en las escrituras grandes secretos que no deben caer en manos de los futuros sacerdotes y viene David, el que substituye los textos y el Arca, por otros inspirados, que tienen lo bastante para que los que quieran caminar en la luz, puedan hacerlo: y ésta es la Biblia, que poseen los Israelitas de la cual y a gusto de los sacerdotes Cristianos hicieron la que hoy el mundo cristiano-católico posee, que no es los escritos de Moisés, que eran incontrovertibles. David sabéis que era profeta (médium) e hizo la sustitución obedeciendo a la comunicación recibida en la Kábala, por causa de que los Griegos habían invadido uno de los dominios del Reino Judío, La Caria, cuya historia encontró Cicerón y os la presento en el “Conócete a ti mismo”. Filón, pues, tuvo por fuente la Biblia dejada por los levitas y reformada por David, en la que se consagra la Dualidad entre Dios y el mundo, lo que no cabe en la razón filosófica, que sólo puede ver Causa y Efecto. Por ese error (conveniente entonces), Filón, hubo de sostener sus luchas, queriendo sostener que “Dios y el mundo no era un dualismo, ni lo había entre lo celestial y terrenal, ni que la incomprensibilidad de Dios procedía de Él, sino de la ignorancia de los hombres”. Filón admitió el logos o verbo de los griegos como mundo inteligible, pero creado por Dios; pero no pudo penetrar que eso significa el espíritu encarnado (hombre) causa esta de tantas confusiones, surgidas en el reinado del nefando Cristo y que hoy declara a plena luz el espiritismo, rompiendo el secreto Esénico, porque al reinado de la materia, lo sustituye el reinado del espíritu, desterrando el error con la verdad y el misticismo con la Razón. Lo nuevo, pues, de Filón, está en sostener esos dualismos, queriendo sujetarlos sin embargo al mayor de los dos, consintiendo con Platón en que “El mundo inteligente, era idéntico al universo concebido en lo tangible”. Su error capital está en la creencia que se hizo de que “El supremo bien consiste en la aspiración de unificarse el hombre, con la divinidad” pero el error no está en la concepción, sino en el modo Ascético que Filón hace necesario para alcanzar esa identidad, que forzosamente, el ascetismo conduce al misticismo religioso y éste inutiliza al hombre para el progreso de las ciencias, que es justamente donde (permítanme la frase) se diviniza el hombre, porque llega a hacerse Omnipotente con el conocimiento de las ciencias y la solidaridad espiritual. El Misticismo, era forzoso que condujera al Parasitismo y por esto lo proclamaron las religiones con su vida contemplativa, que anula al hombre para la vida de producción y reproducción por la que la especie se perpetúa. Estos defectos, sin embargo, no impidieron que tuviera discípulos tan encontrados en ideas que representen los dos polos opuestos, como son el fanático Pablo, fundador del cristianismo y Gamaliel, sostenedor de una sola causa en la creación y de la salvación del hombre en la sabiduría, fuera de toda forma de religión. Gamaliel, es maestro de Pablo y de Juan el llamado Bautista, que no bautizó a nadie, aunque diera abluciones en el Jordán, que eran leyes de higiene de la Religión Judía.
3°) Los Neo-Pitagóricos. Dos tendencias perceptibles se perciben de la filosofía del gran Pitágoras, que por los años 50 de esta era se desarrollan en el reinado de Nerón, con Apolonio de Tiana y con Plutarco. Estos dos filósofos, quieren coordinar su misticismo con un sistema panteísta, consintiendo en que “Entre Dios y el Mundo, deben existir Seres intermediarios” con lo que aceptan la existencia de Ángeles y Demonios. En el “Código de Amor Universal” dejó escrito el testamento secreto de Abraham, el cual dice lo que son ángeles y demonios, que no son otros que espíritus buenos y malos y propiamente dicho, espíritus de luz y de tinieblas, o progresados o retrógados. Si hubieran poseído aquel testamento, no hubieran sentado esos errores; pero la maldad de la religión, acaso hubiera querido acabar con la especie humana, para no verse descubierta en su falsedad y a esto se debió el que Moisés ocultara para algunos siglos, los máximos secretos de la ley Suprema, que hoy se descubren, para enterrar las religiones. Los Neo-Pitagóricos, pues, concebían la verdad; pero se les ocultaba en justicia, para que no sufriera la humanidad, inmensamente más que ha sufrido por causa de la maldad de las religiones místicas y dogmáticas. Pero las religiones que saben aprovechar los flacos humanos, toman como fundamentales la concepción Neo-Pitagórica y consagra artículo de Fe, la existencia de Ángeles y Demonios con su infierno y cielos por habitación necesaria y con sus horribles sufrimientos desesperados y sin esperanza de rehabilitación, o los goces de una vida inactiva, en una contemplación imposible; todo esto es la muerte por necesidad, consagrada por el dogma, lo que significa la descalificación del autor de la vida, resultando acusado de vengativo, parcial, e injusto: pero como en un juicio frío, filosófico, no puede ocultarse nada a la luz del espíritu, éste, descubre que, nadie es capaz de pensar, más que según el estado de su discernimiento; con lo que la religión, se sentencia al calificativo de absurda y temeraria, símbolo verdadero de ignorancia y fanatismo; lo que envuelve todas las tendencias de su negra historia. No puede defenderse tampoco, bajo la atenuante de que lo sostuviera la escuela Neo-Pitagórica: puesto que sostienen lo contrario las otras más autorizadas, más sabias, más puras de primera luz, Shet, Moisés, Antulio, Sócrates, Juan y Jesús, Platón, Aristóteles y tantos otros que no tienen sombra de debilidad o dudas. Son, pues, los neos expuestos, responsables del mal causado. Veamos aun otros Neos.
4°) Escuela Neo-Platónica. Esta se subdivide en tres ramas. Tenemos la alejandrina sostenida por Plotino y Porfirio. La siriaca por Jamblico y Plutarco y Proclo en la Ateniense. La Alejandrina no es feliz en sus aclaraciones del idealismo, distinguiendo en dios tres naturalezas. La Naturaleza es sólo una. ¿Cómo puede tener tres el creador de la Naturaleza? No será capaz toda la ciencia de hoy, ni lo será toda la que hemos de alcanzar de demostrar tres ni dos sino una naturaleza, aunque en cada especie que examinamos encontramos diferentes fisiologías, fisiognosias y etnologías; la naturaleza siempre será una y ésta será siempre Éter, única sustancia. Jamblico en la siriaca, aun es menos feliz: pues éste, quiere ver en el uno (Dios) la duplicidad, lo que sería divisible y el Creador es indivisible llenándolo todo y todo se enlaza en el infinito: pero que para comprenderlo, lo dividimos en especies, como dividimos anatómicamente nuestro cuerpo para estudiarlo; mas en conjunto forma el cuerpo y todas las cosas del universo constituyen el Creador: pero el universo es indivisible. Jamblico, a este gran error agrega otro: si de menor cuantía no menos grave, porque dará ocasión a todos los errores; pues admite la existencia de muchos dioses inferiores, genios, demonios, ángeles y ánimas, lo que fundamentó a las religiones la creación de santos, cielos, infiernos, purgatorios y limbos. Tuvo sí, un gran triunfo este judío, pues consiguió lo que se proponía: la Fusión del cristianismo con las Mitologías: pero no es extraño por en cuanto el Cristo no es menos Mitológico que los dioses paganos. ¿Pero sabéis lo que cobró Jamblico por esta Fusión?. Pues la destrucción del pueblo Judío por los cristianos a los que dio armas para asesinarlo, con esos principios locos, fanáticos, imposibles. Proclo, en Atenas: se anduvo con más cuidado: pero acaso fue por escarmientos vistos, ya dados por el cristianismo, por lo que se ocupa más de la providencia a la que consideró un “Postulado” de la inteligencia divina”. “La previsión o predeterminación de las cosas, que se adelanta a la visión de la inteligencia humana”. Con estas escuelas neas, ha pelechado la humanidad Europea y Asiática hasta la Edad Media, en medio de persecuciones de los paganos y gentiles a los cristianos y de éstos contra todo lo que no fuera cristiano, no importándoles nada la vida de los hombres, ya que no les importaba de la suya propia. Vamos ahora a alistar las filosofías de la llamada Edad Media, para relacionarlas con las anteriores y las posteriores. Pero necesitamos primero, presentar en la filosofía, como Escuela, al mártir del Gólgota, con su llamado precursor; y cumpliremos en justicia diciendo en esta nueva página la verdad intrínseca y sirva de revulsión a los apáticos y de bisturí para cortar errores y prejuicios, empezando por quien corresponde históricamente y por justicia, agrego.
PÁRRAFO 9°.JUAN EL SOLITARIO (3) Penoso es entrar en este Cardal para sacar las víboras que este valiente hombre acusó. Aquellas víboras ya perdieron sus dientes y no matan; pero coletean y mueven los cardos que, secos pinchan, causando dolor intenso. Pero hay que hacerlo y el deber se impone. Sí; las supremacías civiles y religiosas que son las Víboras de Raza han perdido los dientes: y en prueba ved como el pueblo libertado los domina, aunque no lo puede hacer como Juan y Jesús le enseñaron con sólo el Amor: pero es a causa de que, si han perdido los dientes no perdieron aun la vida y les duran las mañas y se agitan y coletean furiosas y mueven a los Cardos (incautos y engañados hombres) que inconscientes les siguen por afinidad, y estos hombres, pinchan con su fanatismo e ignorancia despreciable, que los hace más duros de corazón que el pedernal y como esta piedra, cortan, muelen y destrozan la obra de los libres. No es menos penosa hoy la lucha que en el tiempo de Juan y Jesús. Pero sí es más intensa y extensa moralmente, material y espiritualmente. Como que entonces nacía la causa del mal nuevo y hoy, aunque es decrépita, el viejo es muchísimo más malo e indómito que el niño y más cuando el viejo es Socarrón y desentrañado, como el poder supremático. Juan no es filósofo: es el genio de la verdad dura y desnuda y la voz de la justicia sin contemplaciones: pero justamente, su obra, encierra mi filosofía, que no tiene componendas ni paños tibios. Así conviene al reinado del espíritu. Expongamos la verdad. Juan es tenido por hijo de Zacarías y Elisabeth. Su nacimiento se ha envuelto en lo irracional, en el milagro. Pero nació como los demás hombres y nada más. ¿Que se movió en las entrañas de su madre? sí, pero no por la visita de María con Jesús en sus entrañas, pues no hubo tal visita. Se movió como todo Feto se mueve, buscando posiciones. Ha nacido Juan y ya, la historia lo oculta hasta que sale a predicar. ¿Dónde estudió? A la religión que lo tomó para explotar su nombre, le convino callar la escuela donde Juan estudió; pero no ha podido evitar que se descubra. Juan, como hombre, es discípulo de Gamaliel, el que tampoco figura como maestro, sino como juez del Sanhedrín. Esto ensalza al supremático y el ser maestro de una escuela contraria al sacerdote, no le convenía decirlo, para poner un crespón a la luz de Juan y a la escuela que le rememoró la misión y sabiduría de su fuerte espíritu; que si ahora es Juan, antes fue el potente y austero Elías. Gamaliel, es maestro de la escuela secreta (Esénica) fundada bajo la fórmula Kabalística y donde únicamente los Profetas, Mesías y Maestros podían oír a sus hermanos Espíritus de Luz; y Gamaliel, maestro de la Kábala, es también Rabino del pueblo judío liberal, disidente del pontífice plutócrata: pero para poder tener asiento en el Sanhedrín (Consejo supremo de los judíos) era necesario ser maestro (Doctor) y Gamaliel, sostuvo de su peculio esa escuela con el nombre de Teología, para bajo ese título, tener libertad en sus explicaciones sobre el destino del alma, el Ser del Espíritu y la creación del Dios único, teniendo por base y programa el decálogo de Moisés. Ya se explica que en esa escuela no tienen entrada los mediocres porque no pueden resistir la luz de la verdad en su rigor y encuadraba en el ser de Juan, como en el de Saulo (Pablo) que fue condiscípulo de Juan; aunque Pablo, aprendió para la vida política y comercial y Gamaliel no le dio instrucción de los secretos de la Kábala, pero sí la moral y la fortaleza. Juan, ha recibido todo lo que el hombre y el espíritu de misión necesita; y para salir al público, se retira antes un tiempo a estudiar la naturaleza en la práctica y sale por fin al público, al que encuentra corrompido, diferente de su naturaleza y olvidado del sentimiento y del amor, que la ley del decálogo exigía. En la ley de higiene existía un artículo llamado de la purificación; el mismo, aunque variado, que tenían en el Veda y tienen los bracmanes; pero que en la ley judía hecha por los sacerdotes, consistía en ir al Jordán y tomar abluciones. Juan, supo aprovechar esas ocasiones y empezó a predicar del juicio final y de la venida del Mesías prometido; pero no aludía a Jesús al cual no conocía ni sabía como hombre que existiese; pero en espíritu, sí lo sabían el uno y el otro. Aquí debo descubrir un secreto de la ley suprema, a la que todos los espíritus están sujetos y la cual lo rige todo, por los mismos espíritus. En esa ley, se marcaba la hora de descubrir a los hombres la libertad del pensamiento y el reinado del amor, con la descubierta del espíritu, descubriendo la necesidad de la reencarnación del espíritu, para el progreso material y espiritual. La promesa que había que hacerle a la humanidad de la venida del Espíritu de Verdad, sería de gran escándalo a los sacerdotes, ya que no eran ellos los que lo prometían y esto era despertar en el pueblo la primer sospecha de la falsedad de la religión y de la mentira del ministerio divino de los sacerdotes y de los reyes. Esto levantaría las iras de los sacerdotes, los que exigirían al poder civil la represión y la muerte de tales revolucionarios. La ley no puede equivocarse, ni ser transferida, cuando la esfera y su fiel marca el segundo de cada evolución que debe obrarse. En los consejos del Creador, que los forman los espíritus maestros de la creación, se toman las medidas con el tiempo justo y descienden y encarnan tres espíritus misioneros: 1°) El fuerte Elías que es Juan; 2°) El obediente Isaac y sabio Antulio, asesinado en Grecia, que es Jesús; y 3°) El legislador Shet, que fue Jacob, Moisés y Sócrates y es el hermano menor de Jesús, que tuvo que dirigir el apostolado de su hermano siendo Jaime o Santiago apóstol de España. Si Juan podía decirlo todo, los otros pasarían desapercibidos, aunque dando luz; si Juan cae, lo heredará y continuará Jesús; y si éste también cae, asumirá el cargo de los dos, Jaime; pero unos serían testigos y ayuda del otro. Todo hizo falta; pero todo lo que debía hacerse se hizo. La filosofía del Maestro Espíritu de Verdad fue previsora: y aún para último y extremo remedio, también él toma cuerpo y era un Juez que oyó desde el primer día las prédicas de Juan y Jesús. Sacar la consecuencia lógica del valor de esas misiones, ante ese despliegue de Medidas. Nos vemos precisados a dejar a Juan predicando y dando abluciones en el Jordán, donde lo temen por su rigor profético, cuyo temor le arranca este terrible apóstrofe: ¿quién os enseñó a temer, que no os enseñó a amar, Raza de víboras? Dejémoslo aquí hasta que llegue Jesús a este punto.
2°) Jesús de Nazaret. Todo el cielo fantástico creado a este hombre, se desploma con un rugido de fiera que muere herida a fuego. Todo el cimiento de ese falso edificio se descubre apestando su podredumbre a todo el género humano y aun escandaliza a los engañados por el apócrifo nombre de Cristo cargado con tanta infamia al hijo legítimo en la carne, del carpintero José. Voluminosos tomos en blanco se ofrecen a mi pluma para que grabe en ellos la verdad de las cosas; pero... esperar, esperar tranquilos; que luego que la lengua de acero pronuncie impresas estas verdades lacónicas, duras, frías como filosóficas, preparen a los enfermos a pedir por ellos mismos la medicina y el remedio eficaces a su mal, los hombres os llenarán. ¡Jesús!... ¡Ya es hora! Sal al público como hombre entero, sin apócrifos ni infamias; sin la vergüenza de Dios vengativo ni la ruindad del Ídolo irracional y preséntate hombre en ley, hijo como todos los hombres del Creador y por lo tanto, hermano de todos los hombres, bajo cuya verdad, solo puedes ser querido sin ser temido y reconocido en tu valor de misionero, que siendo Dios, no tendrías ningún valor. Y no sólo no lo has tenido, sino que según la ciencia, en la forma inicua que eres expuesto y consagrado, no has existido; eres un mito; estás vilipendiado por los científicos, porque eres ultrajado por los que quieren pasar por ministros divinos. Tu situación es, la que ningún ser de la tierra soportó: Pues no puedes ser Dios y dejas de ser hombre. Yo dejo esta acusación a la filosofía y doy la parte de culpa de los causantes al tribunal del Padre común, de este delito, insólito en la historia de los infinitos mundos del universo, para que hagan justicia. Yo, hago historia filosófica. Como consecuencia de los acuerdos de los consejos y Tribunal del Padre Creador, que atrás dejo anotado, nace Jesús, hijo primero del matrimonio de José el carpintero de Nazaret y de María de Jericó, los que tuvieron siete hijos. Ya, José, al casarse con María, era viudo y tenía 5 hijos de su difunta Débora, los que llevó al matrimonio. No es verdad que la niña María, estuviera depositada en el templo; siendo la mayor garantía de esto, que Joaquín, el pastor de Jericó su padre, era antirreligioso, puesto que era miembro de la Kábala Secreta de Moisés. Y, otra no menor prueba es, la sentencia de muerte de Jesús dada por los Sacerdotes; que si María habría sido la virgen que los sacerdotes esperaban, su influencia, habría evitado tal crimen perpetrado de largo tiempo. Luego, ni María es la tal virgen, ni Jesús el mesías prometido: y con esto, filosóficamente, por todas las reglas inductivas, deductivas y lógicas, quedan: María, mujer simple como todas las mujeres; y Jesús, hombre como todos los hombres, y así, su obra es meritoria. ¿Hay algún Falaz que pueda destruir esta verdad? Si alguien se atreve a poner una sola objeción, ese es su enemigo. Ese es uno de los mixtificadores; ese es uno de sus asesinos, ese es un enemigo del progreso y un verdugo de la especie humana. Aun cuando obra en esta unión lo espiritual, es igualmente en todo su rigor un caso natural; un efecto de la causa Ley que rige las cosas del universo entero, pero cuyo estudio no es de este lugar. José el carpintero de Nazaret, aunque sea bajo el traje humilde pero honrado del obrero, su espíritu es el del Padre Shet, Adán histórico, y María, Eva: no en el paraíso, sino en la hoy ciudad de Abderabat, en la India. Son los dos mismos, Abraham y Sara, padres de Isaac y en ley de justicia, terminan la obra encomendada a sus espíritus regeneradores y son ahora padres de nuevo, de Isaac-Jesús y Shet-Jaime (4). Por tales actuaciones en la regeneración humana, acuden como espíritus conscientes a donde la ley les marca y donde están depositados los principios dejados por ellos mismos, y José, es miembro de la Kábala y amigo entrañable del otro José, secretario de la Kábala y miembro del Sanhedrín, a cuya amistad y conocimientos de Arimatea en los secretos de la ley suprema, debemos la conservación de algunas cartas o misivas escritas en pieles por José el carpintero, al de Arimatea, siendo la más esencial y expresiva la que llevó el mismo Jesús a los 12 años, acompañado de su Madre y de su hermanastro Eleazar, dice así, según la traducción: “Amado hermano”. “Con motivo de haber cumplido 12 años mi hijo Jesús, primero de María, va a esa para cumplir con la ley de presentación al Templo. Lo acompañan María y mi otro hijo Eleazar; yo los alcanzaré dos días más tarde. Entretanto estudia ese niño, porque yo no lo entiendo; hace falta sacar provecho; pero creo que para el taller no será útil; estúdialo y a ver que se puede sacar de provecho para la casa, porque mi familia se aumenta que es una bendición”. “Jehová nos bendiga, hasta luego, tu hermano. __ José”. Este documento como tantos otros, referentes a la verdad de Jesús hombre y no Dios, conservados en la Kábala secreta y custodiados para dar fe a quien corresponde, destruye, cuando es hora, toda la Falacia Católica. No nació Jesús en Bethlehém; no hubo tales pastores que lo adoraran sino fue su abuelo Joaquín; no hubo tales reyes Magos, ni la degollina de inocentes, ni la fuga a Egipto; no hubo nada milagroso, porque el milagro no existe ni lo sobrenatural. Vamos historiando: José es Kabalista, Joaquín es Kabalista; llegado el momento preciso, José queda viudo. María es Médium y su espíritu prepara a su materia para la dura misión que le está encomendada: y como médium, recibe avisos de los espíritus de luz, encargados de comunicarle las cosas y en la Kábala saben la gran evolución que llega y quienes son los protagonistas; imponen al viudo José y al padre de María y se concierta la unión de los dos afines. Simeón, Rabino y pariente de Joaquín, bendijo la unión, (sin florecimiento de vara) el día 26 de Noviembre (meses actuales), y María, abandona por su deber la casa de sus padres y pasa con su esposo a Nazaret, encargándose de sus obligaciones de esposa y señora, teniendo ya a su cargo el arreglo de 5 hijos de José y Débora y ellos dos 7, que son los libros en que tendrá que estudiar; pero que no le dejaran lugar a ser mística inactiva, lo que deberán justificar, las madres que tengan una casa de artesanos con siete pensiones: y agregar, que María, sólo cuenta 16 años. A los 12 meses y 8 días de sus desposorios, más claro: a los 373 días, nace el primer hijo que se le llamó Jesús y no Emanuele ni otra cosa y fue en Nazaret; correspondiendo al día 4 de nuestro actual mes de diciembre. La casa de José, era de las más amplias de la ciudad, con todas las comodidades deseables en aquel tiempo y rodeada de jardines, cuyo suelo es el que constituye la plaza principal de Nazaret hoy. Era una casa de trabajo, una casa de artesano y no una milagrería y no ocurrió en ella nada, que no ocurra en las demás casas de familia. Nacido Jesús, se multiplica el trabajo de la joven madre y se acrecientan las obligaciones del Padre y marchan las cosas, como en cualquier casa de vecino. Jesús se cría muy débil en materia, pero precoz en inteligencia: y aunque la Madre tiene visiones y preconcibe al misionero, tratan de aplicarlo al trabajo del taller, pero no despierta afición. José, de carácter bastante hosco y un tanto rústico por su oficio y más agobiado por la numerosa familia, más de una vez reprende al niño por su desapego al oficio de su padre y ocasiona la carta copiada y es mandado a Jerusalén a estudiar, a cargo del amigo y hermano de Kábala, José de Arimatea. Cuando ha dejado Jesús la casa de sus padres, aun no ha nacido su hermano menor. José su padre, anda ya en 58 años, pero fuerte y con fuertes hijos en el taller, de su primer matrimonio, de los cuales el mayor, Eleazar, era locura el gran amor que sentía por su hermano Jesús. Ha quedado el niño en Jerusalén, muy satisfecho, porque su espíritu llegaba a su centro y aquí es justo recordar el examen que hace su protector maestro, José de Arimatea. Al recibir la carta o misiva de manos del niño, le pregunta: “¿No tienes afición al oficio de tu padre? --No. -- Pues para ser un maestro de las escrituras, se necesita ser muy abnegado y amar de verdad a los hombres, aun a sus más grandes enemigos. ¿Lo sientes tú? -- Lo siento en mí y siento que todo está mal y que alguno lo tiene que arreglar, enseñando la verdad. -- ¿Tú sabes niño lo que significan tus palabras? -- No lo sé, pero lo presiento; y cuando haya estudiado las escrituras lo sabré y se lo diré a los hombres. -- Niño, no eres tú que hablas: pero esas doctrinas, sólo en la Kábala se pueden aun exponer y allí recibir consejo de los espíritus de Luz, hasta que venga el Anticristo y declare a las gentes, la verdad de la verdad y aun no es el tiempo; y si tú niño, sigues la tendencia que me dices, la cruz será tu fin temprano y asumirás los cargos del Cristo”. Perfecta videncia la de José. Clara inspiración la del niño. Los dos eran iluminados por el espíritu de luz. José tiembla, como sabio de la verdad; el niño ansía ser hombre, para decir la verdad. María comprende el misterio y aunque trata entonces y tratará siempre la madre de salvar al hijo, la ley triunfará; el destino se cumplirá inflexible. No trae Jesús por destino subir al Gólgota; tampoco Juan el de perder su hermosa cabeza, arca de luz y sabiduría; es el arma del verdugo religión que se opone a la declaración de las verdades, bajo cuyo odio, volverán a caer los antes sacrificados por la misma causa y por los mismos verdugos. Ante la terrible profecía de Arimatea, el niño no se amilana, y aunque en la Kábala no pueden entrar más que los juramentados, los sabios, Jesús es llevado y ya oyó su deber y misión que se le ocultó a la madre y a José y, Jesús es llevado a la comunidad de los Esenios, para hacerse maestro y en su día predicar. Sigue Jesús en los estudios, progresando como aquel que los repasa después de saberlos, y, 12 años más tarde de su salida de Nazaret, muere su padre y no está Jesús presente. Su tío Jaime, hermano de María, que lo visitaba, le notificó la viudez de la madre; pero le previene que debe dejar sus tendencias revolucionarias, (pues ya había dado algunas conferencias y levantado al pueblo) y acudir al hogar, para enseñar a sus otros hermanos. El tío Jaime, no era adecuado para estos consejos porque participaba de las ideas de su sobrino y aun se enardecía en ellas. Pero hizo venir a su hermana María, que como madre debería imponer obediencia. María bajó a Jerusalén y aun trae a su último hijo que no conocía Jesús y con él y el tío, toca las puertas del colegio. Pero ya Jesús es mayor de edad, y en su libertad, ha prestado juramento; mejor dicho, ha hecho la promesa de “predicar la verdad y reconocer por hermanos a todos los hombres” conforme al principio de la Kábala. Llama María a las puertas, anunciando ser la madre y hermano de Jesús de Nazaret y éste contesta que, “Para él, su madre y sus hermanos son los que cumplen la ley de su padre”. Contestación que hirió a María como Madre. Pero que por la luz de su espíritu, se conformó, aunque habría hecho todo lo posible para retirar a su hijo del peligro seguro que se le avecinaba, ya que Jaime la impuso de las algaradas que levantaba cuando hablaba al pueblo. María, si lo hubo de ver, fue esperando a que con los demás colegiales saldría de paseo, pero no podría hablarlo porque era prohibido ya que iban en comunidad; así fue y así vio el pequeño Jaime a su hermano, por primera vez. María se llevó ya la convicción de que no le sería posible a la madre retirar al hijo del peligro de los sacerdotes, porque comprendió que no podía torcer al Misionero; sin embargo, le hubiera sido provechoso seguir su consejo y habría podido cumplir su misión, que sólo esbozó, pero dijo lo que traía encomendado su espíritu. La escuela Esénica, poseía los secretos de la Kábala y desarrollaba las facultades medianímicas y el magnetismo con la alta Magia, con lo que operaban lo que se conoce hoy en los Fakires y Brahmanes, como lo que obró Mahoma más tarde y Simón y Cipriano: que, a falta de conocimientos, el vulgo los llama milagros, de lo que se ha hecho tan descarado comercio. Jesús en todas esas ciencias penetró y en las escrituras y el Veda, era un verdadero Maestro, que junto a sus facultades medianímicas, le era muy fácil penetrar en los pensamientos de los que le rodeaban y siempre su dominio Magnético, lo sobrepuso a los demás. En esas condiciones es graduado maestro en la Escuela Esénica. Empezó su predicación en las calles y la sinagoga a los 28 años, levantando siempre el ánimo del pueblo, declarándole sus derechos y aclarando la ley, lo que puso en cuidado a los Sacerdotes y Doctores, puesto que cada vez que Jesús hablaba en la plaza, había revueltas y protestas contra los sacerdotes y poderes, empezando a formarse partidos revolucionarios. Se moral era perfectamente civil, nada de misticismo, pero siempre acusadora. Su doctrina, de progreso y amor al hermano que son todos los hombres y declarando que “no había privilegios en la ley para nadie, ni las Castas son por la ley divina, sino por la ley humana a causa de las concupiscencias de los sacerdotes de los falsos dioses que no eran Jehová, ni Helli”. En sus controversias con los doctores de la ley y con los sacerdotes sobre las escrituras, era intransigente y nunca quedó vencido, lo que exasperaba a aquéllos y soñaban con su muerte; de lo que fue avisado por Arimatea y otros, pidiéndole que dejara la ciudad, pues a cada instante se revolucionaba y convenía que para alargar sus días, se saliera de aquel nido de víboras. Jesús no lo hizo de buena gana, pero hubo de obedecer por bien de la escuela Esénica. Ya Jesús va de pueblo en pueblo y ejecuta actos simples de poder Psíquico-Magnético, acompañados de la Botánica, para curar enfermos. La ignorancia y la superstición del pueblo empezó a aclamarlo por lo que no comprendía y ya le seguían algunos deseosos de aprender y acompañarlo. Ha reunido un día un gran número de oyentes y les habló de las cosas que le podían comprender de las doctrinas Vedas, ensalzando la humildad, la mansedumbre, el trabajo y la ayuda mutua, lo que han llamado el sermón de la montaña, o de las Bienaventuranzas. En esos días, supo que había otro que predicaba el juicio final y anunciaba la venida del Mesías en el Jordán. Acude a sus medios facultativos y ve y oye que es su pariente Juan y que se enlazan ambos en la misión. Desde ese momento empezó a trasmitir su pensamiento (Telepatía) a Juan, que ya lo tenían por profeta y el mismo Jesús lo predicaba. Es ahora cuando lo van a buscar los escribas para preguntarle si el que “clama en el desierto y predica en el Jordán es Elías resucitado”. Jesús contestó: “La voz es de Juan mas el espíritu de Elías”. Y ¿eres tú mayor que aquél? le interpelaron, porque su maldad buscaba siempre causa de acusación. Pero Jesús les contestó: “Delante de mi padre y de nuestro padre, todos somos iguales y cada uno cumple su misión”. Entonces, Jesús, se dispone a ir a ver a Juan y deja a sus pocos discípulos, porque no le convenía llevar testigos de vista. El día que Jesús ha llegado al Jordán donde Juan estaba metido en el agua con su extraño traje, fustigaba en tal forma a las gentes, que Jesús oyó cuando los llamó Raza de víboras y tembló, porque Jesús conocía mejor que Juan la maldad de los supremáticos y no perdonarían a Juan, ya que a él por mucho menos, le había sido preciso abandonar la ciudad. Como la hipocresía era grande, los ablucionistas, habían hecho costumbre de que se las diera el profeta: lo que Juan hacía con gusto para así tener más autoridad de reprender, y de Juan el Solitario, lo convierten en el Bautista, no los judíos, sino Pablo (Saulo) uno de los tantos bañistas que acudían por curiosos: pero éste, sabiendo que era su condiscípulo, por hablar con él tomó las abluciones. A esto se debe, que Pablo, más tarde, al instituir la Iglesia cristiana, adoptara el Bautismo de agua para entrar en su iglesia, que luego, la católica, lo haría sacramento de necesidad, en lo cual no tiene parte ninguna Juan. Jesús en medio de la multitud entró también a recibir las abluciones y, mirándose frente a frente los dos, en su videncia se vieron y Jesús le dijo: “Es necesario que hablemos”; y Juan terminado su sermón, que fue más hiriente que los días anteriores, acaso porque ya veía su continuador o su ayuda, arremetió ese día contra la impostura de los sacerdotes y el libertinaje de los Magnates y la gente empezó a decir: “Este es Elías”, lo que Juan aprovechó para decir: “Yo vengo a preparar los caminos al juicio y detrás de mí viene el que quita los pecados”. No aludía Juan a Jesús, sino al juez que había de venir cuando se cumplieran las profecías. Juan sabía que estaban él y Jesús en la Mitad de los tiempos señalados por Isaías. Hasta entonces, sólo se había hecho roturar, preparar la tierra; y ellos, eran los sembradores. ¿Cómo podrían pretender recoger la cosecha? Por esto, luego, Jesús hizo la hermosa parábola del sembrador. Recibido las abluciones Jesús, sale Juan y se van hacia el desierto, presentándolo Juan a sus discípulos, como maestro y predicador de la misma causa y combinaron el plan de, seguir Juan reprendiendo los vicios a los grandes y Jesús predicando a los humildes, descubriéndoles los secretos del juicio venidero y anunciar la venida del Juez a sentenciar Vivos y muertos prometiendo al mundo, El Espíritu de Verdad y el Reino del Espíritu. Jesús con segura profecía le dijo a Juan: “Si sigues tan fuerte con tus acusaciones a los grandes, mucho me temo que no volvamos a encontrarnos, pues esos, no perdonan nunca”. Juan le contesta: “hasta hoy medí mucho mis acusaciones; hoy que ya estás tú para continuarme, no transigiré con la maldad y si caigo, recoge a mis discípulos para que no flaqueen”. Jesús se despide y vuelve a Tiberíades, tratando entonces de formar un grupo de discípulos a quienes enseñar los secretos de la doctrina y es cuando empieza a predicar en parábolas para no ser atajado por los sacerdotes y sus espías escribas y fariseos que lo seguían, los que en cada curación que se le ofrecía, por el magnetismo, el psiquismo y la botánica, los fariseos apoyaban la ignorancia y el entusiasmo de los curados, propagando los milagros que figurarán como acusación. En este tiempo ha recibido Jesús avisos de su madre que, en su facultad medianímica veía los peligros de su hijo; y consintió en ir a Nazaret a conocer a sus hermanos, descansar un poco y arreglarse (pues andaba ya hecho una lástima en su vestimenta). Su entrada en Nazaret en esas fechas, ocasionó algunas mofas que predispusieron al pueblo contra él, probándose en esto el adagio de que, “Nadie es profeta en su pueblo”. Reunido el consejo de familia para disuadir a Jesús de su vida nómada, no lo pudieron convencer. María, buscaba todo los medios y le anuncia las bodas de unos parientes en Canaan, pidiéndole qu asistiera, prometiéndolo Jesús; pero quería volver a sus discípulos antes, para que no se enfriaran en la fe y porque entre ellos había algunos parientes de los futuros desposados. Jesús concurrió a Canaan, llevando consigo a sus discípulos primeros Juan y Andrés. En las bodas se consumía demasiado vino y había una combinación tendiente a que Jesús se embriagara y saliera casado y de esa forma formaría familia y esto acabaría los temores de la madre y sus hermanos. Pero Jesús, cumplido su deber y saludos a los desposados, hablándoles del deber de unos para otros, se retiró diciendo a su madre: “No es prudente mi estancia entre esta gente, capaz de consumir el agua de todas las tinajas si se convirtiera en vino” lo que mal anotado por el calenturiento Juan, dio motivo a los intérpretes maliciosos para hacer el milagro de convertir el agua en vino. El plan de María, sin embargo, ha triunfado. Hay allí dos mujeres que se fijan en Jesús; las dos bellísimas, pero una, Susana, hermana menor de Gamaliel, por sus prejuicios de clase, no se manifiesta y queda en el secreto. La otra, pariente de María, menos sabia que Susana pero aun más bella, oye las peticiones de la madre y concierta con ella encontrarse con Jesús, al que invitará a su casa a un festín. Es María de Magdala, (que no es verdad que fuera una mujer de vida pública; era una mujer exhuberante de belleza y toda ternura, pero que despertó la vista de Jesús su corazón al amor). En el convite, en el que se encontraba también Susana y muchos otros, Magdalena, se descubre en toda su arrebatadora belleza cubierta con el sin igual manto de su cabellera y rompiendo con todos los atavismos y prejuicios, se tira a los pies de Jesús, suplicando perdón por tal hecho, pero ofreciendo su amor para la seguridad de su vida. ¿Parecerá al estudiante que nos hemos alejado de las causas de la filosofía al seguir esta historia en sus puntos culminantes y verdaderos?... No, no nos hemos apartado, nos metemos de lleno en la verdad filosófica, pues queda abierto al estudio un infinito índice de hechos consumados que conocéis al revés de la realidad, porque fueron por la maldad ocultados unos y desfigurados otros por la concupiscencia. No conocéis a Jesús y es necesario conocerlo para penetrar en su filosofía. ¿Y qué modo mejor que presentarlo en su realidad de hombre, con defectos y virtudes como todos los hombres? Sigamos. Sigue sus prédicas Jesús. Han arreciado los escribas su campaña difamándolo y quieren tentarlo presentándole para que la juzgue, a una mujer adúltera, previniéndole, que la ley la condena a morir apedreada. Jesús les contesta: “Si entendéis la letra que mata ¿por qué no comprendéis el espíritu de la ley? ¿Habrá de ser el Juez menos limpio que el reo? Pues el que de vosotros esté limpio de culpa, que tire la primera piedra”. Esta suprema filosofía, cruda, austera, acusadora, desconcertó hasta el anonadamiento a los escribas, pero no se quedaron conformes; pues ellos, no entendían más que la letra, lo que ocasiona la sentencia: “La letra mata al espíritu de la ley; sois duros como la letra hecha en la piedra”. Lo que comprendieron como ofensa a las tablas de la ley y les replicó, “Os contentáis con tener la ley en el corazón”. Se hace superior a Moisés objetaron los escribas. “Yo fui antes y después de Moisés y no vengo a invalidar la ley, sino a cumplirla”. Y llamó Jesús a muchos niños que allí había y no los dejaban acercarse y dijo a los que le rodeaban: “Dejad que los niños se acerquen a mí, porque en ellos se graban fácilmente las verdades porque son corazones limpios”, lo que era despedir a los importunos. Corría la canícula del año 31: Y mientras estos hechos de Jesús, el otro hombre, Juan, fustigaba acremente a los Magnates. Herodes Antipas, Tetrarca de Galilea, aprecia y respeta a Juan. Pero éste reprende a Salomé por su vida ilícita con Antipas y ésta odia a Juan y consigue la prisión de éste, al que encierra en el castillo. Juan, pudo mandar a sus discípulos que avisen a Jesús y éste lo comunica a sus discípulos, los que se oponen a que Jesús vaya, temiendo que le suceda lo mismo: pero Jesús les dice: “Aun no ha llegado mi hora”. “Pero no quiero acompañarme de débiles y cobardes” y partió, dándose maña para penetrar en la prisión. Jesús trata de idear su libertad; pero Juan ve que nada hay que hacer y se abrazan, entregando Juan a Jesús su herencia en sus discípulos; pero le dice solemnemente “te queda la semilla que yo no he podido sembrar; pero... Date prisa hijo de Dios, que también tus horas están contadas”... Y Jesús salió de la prisión quedando Juan esperando la cuchilla fatal, pero conforme, porque queda un continuador. Jesús quiere hacerse oír de todos y en todo y se reconcentra en su espíritu y resuenan en sus oídos las palabras de Juan: “Date prisa hijo de Dios que también tus horas están contadas” y Jesús, para darse autoridad y prolongar todo lo posible su vida, empezó a llamarse hijo de Dios y se agitaba en la predicación del juicio venidero e hizo la parábola de la siega, la separación del trigo y la cizaña y la de la vendimia. Tanto se agitó que se debilitaba demasiado y sintió la necesidad de acudir a su madre que temblaba por el fin que preveía para su hijo, como lo había tenido Juan. Era el último reducto que le quedaba a María: y ya Jesús en casa, le rodean todos sus hermanos y el que le seguía a Jesús en orden de edad, Efraín, lo acometió con las palabras de impostor, calumniador, vergüenza de la familia y otros epítetos que podían sublevar al más místico. Pidió cuentas Efraín a Jesús de la deshonra que les echaba a sus padres al llamarse hijo de Dios; “Hijo de José y María eres como yo; pero tú a nada has ayudado a la casa y, ¿aun nos deshonras renegando de nuestros padres? Efraín levantó los puños y descargara su justa ira de buen hijo, si la pronta intervención de María y su hermano Jaime, no se pusieran por medio. Y Efraín se marchó como alocado diciendo: ¿Por qué nos deshonras andando como vagabundo?” “¿Por qué no cumples la ley formando un hogar y demostrarás que eres Maestro?” Jesús viendo marchar a su hermano, le dice: “¿quién te ha dicho a ti que no cumplo la ley? ¿Acaso sabes tú, que sea más grande la familia del hogar que la del universo? Yo te agradezco la ayuda que has prestado a nuestros padres y nuestros hermanos, pero cada uno tiene un deber; tú cumples el tuyo, yo cumplo el mío”. Jesús rodeando la cintura de su madre y descansando su cabeza sobre el pecho, la llevó a un rincón del jardín, donde desahogó su dolor y mirando al fugitivo Efraín, decía: “Pobre hermano mío otra oveja más que habrá que recoger, te perdono”. María manda a su hermano a que vuelva a Efraín, porque ha llegado el momento de la última deliberación y acuerdo. Jesús oye los consejos de su madre; pero éste le dice que, “ya no es posible retroceder sin deshonra del hombre y sin una pérdida irreparable de la causa que defendía”. María entonces pregunta en autoridad a su hijo: “¿Estás convencido de tu misión?” -- “Sí, madre mía”. María tomó una resolución suprema, y llevando a Jesús a sus hermanos, se paran oyendo al tío Jaime defender con calor las doctrinas de su sobrino; “porque, decía, si tienen el valor de sublevar un pueblo, es porque ellas apoyan y defienden los derechos del pueblo”. Efraín ya no encuentra razones pero aun ataca, “pero, ¿por qué se llama hijo de Dios”? Jesús se adelanta y le dice: “Yo y todos los hombres que cumplen la ley del padre, tienen derecho a llamarse su hijo; yo la cumplo”. María corta toda discusión y dice: “Jesús tiene razón por la doctrina que sostiene de la que está convencido y al convencido, no se le puede volver atrás; yo apoyo su misión y sólo tengo que hacerle una petición”. Todos quedaron estupefactos ante esta decisión. María ha tomado en su regazo al menor Jaime, que recién cumplía 20 años. Y dirigiéndose a Jesús, le dice: “Puesto que eres maestro y estás convencido de tu misión y tienes discípulos, éste tu hermano menor, no tiene quien lo enseñe y ya el taller poco puede dar, desde que sus hermanos, cada uno ha creado su hogar: tómalo y llévalo contigo; él concentra todo mi amor, porque cerró mi maternidad y mi pensamiento en él, será también sobre ti; pero aceptarás también a mi hermano, vuestro tío Jaime, que tenga de vosotros el cuidado que yo no podré tener”. Jesús abraza a su madre y todos se confundieron abrazados, presenciando el universo aquel cuadro de la más sublime abnegación que madre alguna haya podido tener. Sólo Efraín, el duro de corazón, no pudo soportar aquella escena, prólogo de la regeneración humana y marchó blasfemando. Jesús acepta el ofrecimiento y descansa unos días, mientras se ponerles todo lo más posible y encarga a Jaime que avive el amor en la Magdalena, por si es posible que forme hogar Jesús para librarlo de la muerte; y sino, que la tenga al corriente de cuanto suceda y que no deje al pequeño nunca y pida a la larga parentela que les ayuden en todo; lo que explica que Jesús estuviera casi a diario de convite. Ahora ha triunfado la ley. Sale aquel grupo humilde, pero que es en verdad la misión del Padre, a plantear la ley de libertad, a condenar los dioses, a derribar la esclavitud. Jesús es la voz, pero Jaime es el legislador que va a ser testigo de que se cumplan los decretos del Padre, y en caso necesario, asumirá por entero la misión, Jaime. Ya estamos en el teatro de los hechos otra vez y vamos a asistir a una escena trágica; el apoteosis será 19 siglos más tarde. Jesús ha vuelto repuesto de cuerpo y más fuerte en espíritu, obra curaciones y crece su nombre tanto como exaspera a los sacerdotes. Los escribas lo asedian a preguntas de toda laya y le conminan a que diga si él es el Mesías prometido. El contestó: “Yo soy el camino; cualquiera que andare por mis senderos, llegará a la vida Eterna”. Entonces ¿tú eres el Mesías que esperamos? Le preguntaron y contestó: ¿Para que queréis que lo sea si no me recibís? Yo vengo en nombre de mi Padre y no me queréis, por eso no aceptáis mi doctrina; pero otro vendrá y aquél, sí lo recibiréis; mas en aquel día, serán cumplidas y pesadas todas las cosas y el Espíritu de Verdad descenderá y justificará mis palabras”. Hablas como profeta; le replicaron; y contestó: “todo el que tiene luz, puede ser profeta; pero en verdad os digo, que estas cosas pasarán cuando las habréis olvidado; pero yo repetiré mis palabras y entonces os sorprenderá el juez como ladrón de sorpresa”. Este era el punto capital de la misión de Juan y Jesús y ya queda cumplido; ha triunfado la ley una vez más. Jesús debía entonces ya, o esquivar la acción de sus enemigos, o afrontarla decidido, hasta la muerte. Trató de lo primero, pero no lo podía conseguir en aquella tierra de víboras. ¿Y cómo emigrar dejando a sus discípulos débiles, que dejarían morir la semilla? Entonces se dedicó a enseñarles los secretos e instruirles en la predicación y se trasladaba de ciudad en ciudad y de aldea en aldea sin poder fijar hogar. Esa es la presión de las religiones, cuando cuenta con pueblos esclavizados por la superstición e ignorancia. Jesús se veía ya acorralado, porque el pueblo se había sublevado muchas veces por causa de su prédica. Pero aun necesitaba dar el último apóstrofe, dentro de la ciudad, para lo cual necesitaba fuerza y hacen los preparativos para consejo que no se lo podían dar los hombres, desde que Juan no vivía. (1) Epicuro, de Gargetos, vivió en los años 311 al 270 antes de Jesús. Adoptó el Atomismo de Demócrito.(2) Pirrón, de Elide, vivió en los años 360 a 270 antes de Jesús.(3) Así se conocía y no como Juan Bautista.(4) No queremos sentar dogmas sino axiomas: y aunque nosotros tenemos la certeza, vosotros sólo lo habéis de creer por la convicción deducida de la lógica.

ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL A.C.
PROGRAMA DE EDUCACION VIRTUAL EN INTERNET /VIRTUAL EDUCATIONAL PROGRAM QUINTO GRADO
" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
PARTE 6
Entonces acude a sus armas facultativas; toma a su hermano Jaime a Juan y Pedro y subió al Tabor, retirándose del barullo. Allí se reconcentra y llama a consejo a Elías y Enos. Jesús, en su fuerza psíquica, deja salir de sí su aureola fluídica que ilumina a su persona y presta materia a los espíritus de Elías y Enos, con los que conversa, recibiendo consejo y valor y ya sabe “Que su sentencia está dada, pero que puede defenderse y tomar el templo y reinar aun, si así lo quiere” cosa que no comprendían los discípulos que veían la transfiguración y las figuras de Elías y Enos, materializados. Este es el único hecho visible que la ignorancia podría llamar sobrenatural pero es todo lo material y natural que podáis pensar y es producto de una causa natural y material también. Su Ley está en las del Magnetismo Psíquico, pero sólo pueden operarlo los que tienen facultades medianímicas y antes ya se registra el caso de Moisés, pero hoy tenemos tomos completos de tales fenómenos fotografiados y es del todo científico, por lo que no hay nada de milagroso ni sobrenatural. Ha dado Jesús cuenta a la Kábala de su conversación con Elías y Enos y la escuela esénica idea la forma de dar cumplimiento, procurando la toma del templo y poner en el trono a Jesús, que tanto partido tenía entre el pueblo. La escuela Esénica, cuenta entre sus adeptos al príncipe de Ur, ciudad no rendida a los Romanos en la Caldea, porque los romanos mismos la respetan por ser la cuna de Abraham, cuyo príncipe empezó a formar ejército para cuando fuese la hora. Cuando nadie lo pensó, sabiendo que los sacerdotes y los escribas estaban en la sinagoga se acercó y dejó a sus discípulos a las afueras que se ocultaron en casa de Raab. Se entró Jesús en la sinagoga sembrando el pánico entre los Doctores, Escribas y Sacerdotes, que trataron de echarle mano; pero el pueblo lo rodeó y Jesús los trató con la galantería que merecían sus enemigos llamándolos, “Sepulcros Blanqueados”, “Manada de puercos”, “Vil majada de esclavos condenados de noche”, “Caterva de ladrones del trabajo y la conciencia”, “Yo predico el progreso, un reino que no muere; la libertad del espíritu para la libertad del hombre y el amor, para la paz de los hombres”. “Me perseguís; me cerráis las puertas del templo; pero no podéis cerrar las del campo libre y las plazas públicas y os acuso de vuestras acciones”. Se levantaba ya la gran marejada que corría a los escribas. Jesús llamó al pueblo y les dijo: “No es esa la guerra que predico: yo predico el amor de hermanos y la muerte no castiga al delincuente, sino el mostrarle la fuerza de la doctrina”. Puede decirse que éste es el último sermón de Jesús. Jerusalén se convulsionó y los sacerdotes se convencieron que por el camino de la justicia, no podrían quitarse del medio a Jesús. Pero juraron los sacerdotes crucificarlo y buscaron el medio de la intriga por cualquier medio. Salió Jesús de Jerusalén y sus discípulos le salieron al encuentro imponiéndole de cuanto habían oído de crucificarlo. El tío Jaime, llamó a María a Jerusalén; la Samaritana que se metía por todas partes, sabía todo y sorprendió el primer conciliábulo de los escribas con Judas Iscariote, el que amaba mucho a Jesús, pero estaba celoso de que el amor del Maestro se significara más en Juan y esto lo predisponía. Llegó María alarmada, corriendo los caminos hecha una lástima, sin poder alcanzar a Jesús, que tenía que estar en constante movimiento esquivando la persecución, hasta que fuera ordenado. A María la encontró la Samaritana, y conocida, la condujo enferma a casa del gobernador, donde servía. La Samaritana ha instalado a María, dando conocimiento a su amo de quien es la huéspeda, a la que el gobernador visitó y la consoló asegurándole “que la ley civil no había sido desconocida por Jesús, por lo que no lo sentenciaría y lo defendería en cuanto pudiera; pero que convenía, que Jesús, para sus doctrinas, eligiera otro Teatro, porque sus doctrinas (con las que estaba conforme) eran destructoras de la religión y todo lo temía de los sacerdotes y además, en el pueblo no se puede tener confianza porque es del último que llega, del último que le habla”. Repuesta María con los pródigos cuidados que se le prestaron y auxiliada por los medios y regalos que el gobernador le diera, con más cartas y recomendaciones, salió de aquella granja, acompañada de la Samaritana, hasta encontrarse con las Marías (Cleofas y Magdalena) avisadas a tiempo por la sirvienta del gobernador, que las impuso, ocultando a la madre la trama que sorprendió de Judas y los sacerdotes. Llegaron donde estaba Jesús y al ver a su madre lloró en sus brazos y a sus ruegos cedió en retirarse a Bethania, lo que alegró y dio esperanzas a las mujeres; pero, enterado Jesús de la acción de Judas, comprendió que ya no tenía remedio por el camino de la fuga y avisó a la Kábala. Ésta, activó los preparativos con el Príncipe de Ur. Avisado Jesús por la Kábala y la escuela, la decisión de “tomar el templo y arrojar a los sacerdotes proclamándolo a él Rey del pueblo Judío que en herencia correspondía, aceptó y señaló el día Domingo 22 de Marzo anterior a la Pascua, para su entrada en Jerusalén. Jesús ha guardado silencio de ese gran acto político-religioso y no ha trascendido y lo ignoran los sacerdotes y sus mismos discípulos. Ha comido en Bethania e invita a los discípulos a ir a Jerusalén; pero Jesús está emocionado y María presiente que algo trascendental ocurre, pues, las otras Marías que han estado fuera, a su vuelta han conversado con Jesús y, en su presentimiento, dijo a su hermano y al joven Jaime, que la tengan al corriente de todo. Cuando Jesús y su comitiva avistaban a Jerusalén, desfilaban por las colinas columnas de gente armada, que al unirse, le notificaban a Jesús la última resolución de proclamarlo Rey de los Judíos bajo el imperio Romano, lo que no contrariaba la ley del imperio. Marchaba Jesús, siguiéndole la gente armada: el Príncipe de Ur, sale al encuentro y lo proclama Rey de los Judíos; Jesús le contestó, “No es mi reino de este mundo; pero lo quiere el pueblo y obedeceré hasta la muerte”. La sorpresa ha desconcertado a los sacerdotes y es tarde para toda acción pues han entrado escoltando a Jesús veinte mil hombres armados, encabezados por un Príncipe de derecho reconocido. Las gentes cubrieron el camino de telas y ramas y lo aclamaban como Rey y como Cristo sin saber el significado de la palabra cristo, repetida siempre por el pueblo de Israel. Formáronle arcos de palmas; cruzan la ciudad y toman el templo, arrojando Jesús, con un látigo, a los sacerdotes. Entre aquel tumulto, se traban algunas escaramuzas con los guardias del templo y corre sangre a los pies de Jesús, con lo que no había contado y con lo que él no podía transigir y apenas sentado en el trono, renunció de Rey. Ante cuya actitud, los soldados de Ur lo abandonaron diciendo: “No queremos un Rey débil” y Jesús se retira a Bethania. Ahora los sacerdotes que saben de su renuncia, extreman sus esfuerzos; hacen denuncias, pero el gobernador justifica “Que no ha habido ofensa al imperio; que allá los sacerdotes”. Jesús es avisado y teme que no podrá llegar a celebrar la pascua y aún no ha dado a sus discípulos el título de apóstoles, ni les ha comunicado los secretos de su misión y de su poder en obrar lo que han visto y dispone adelantar la celebración de la Pascua, para lo que mandó aviso a su amigo Simón en el monte de las olivas, que le preparara el cenáculo el día Jueves 26. Las mujeres, que por lo que sabían presentían lo que sucedería, sin que pudiera verlas Jesús, se adelantaron encerrándose en casa de Simón inmediata al cenáculo, dondo oían todo. Cuando ha llegado Jesús con los discípulos, falta Judas Iscariote; lo nota Jesús y se entristeció. Evocó Jesús la bendición; partió el pan y puso vino y les dijo “Ha llegado mi hora” en ese momento entró Judas y se sentó donde le correspondía. Jesús continuó “Cuando yo faltaré os descarriaréis; pero cuando os juntéis dos o más, el pan que comáis y el vino que bebáis, creed que es mi cuerpo y mi sangre y hacedlo en memoria mía para que tengáis valor”. “Id y predicad la doctrina que os enseñé y sed mis apóstoles porque yo, resucitaré al tercer día y os confortaré: Ya sabéis que os he dicho (este es el secreto) que la resurrección que os anuncio es del espíritu que despierta del letargo; pero los hombres creen que es la resurrección de la carne; y si esto es arma conveniente, blandirla”. “Amáos los unos a los otros, como el Padre nos ama a todos y todos sois hermanos y todos son salvos en el Padre”. “Guardad mis palabras y si todas no las recordáis, recordar el espíritu de ellas, y si os entendéis, hablar como queráis”. “No todos los que me oís sois limpios de corazón; pero perdonar a vuestros enemigos”. Pidió una palangana con agua y una toalla y fijó los ojos en Judas, diciendo: “Esta es la hora de las tinieblas, y como voy yo a hacer con vosotros, haced con todos los hombres; limpiadlos”. Judas viéndose descubierto sale y huye; Jesús lo ha visto marchar y en levantándose dice: “Pobre hermano mío te compadezco y yo también soy culpable, no te estudié”. Esto es lo importante dicho en este acto en que los discípulos son confirmados apóstoles. Caía la tarde y Jesús invita a dar un paseo por el monte para admirar la belleza de la puesta del Sol. María que lo ha visto todo, por Simón, hace llamar a su hijo Jaime y le dice: “Tengo terribles presentimientos, cualquier cosa que ocurra, ven que aquí te espero”. Jesús sabe que no puede escapar al odio de los sacerdotes, pero de algo necesita deshacerse y deja a sus discípulos en un punto y él se interna. No fue como dicen a orar, él sabe la entrada secreta a la Kábala y allí se internó, a recibir el valor necesario y a entregar lo que ya no podía guardar consigo. Cuando vuelve, ya Judas llega con un centurión que los sacerdotes habían pedido y que no había más remedio que darles. Se adelanta Judas y va a darle el beso al maestro, que era la consigna y los guardias lo apresaron maniatándolo. Jaime que ve a su hermano preso, medio se enloquece y sale corriendo seguido por Juan y cuando María y las otras lo ven llegar en aquel estado, lo comprenden todo: María cae en un letargo del que no vuelve hasta el medio día del Viernes. Todos andan desorientados; las mujeres tratan con el gobernador; éste les asegura que él no lo sentenciará, pero que todo lo teme de los sacerdotes que ejercen la curia religiosa. Se echa mano de todos los medios. Dimiten del jurado Arimatea y Nicodemo, pero son integrados por otros en el acto. Susana, Gamaliel y Joiadas, influyen; nada vale. En la noche es llevado del Sanhedrín, al pontífice, haciendo escarnio. Pero temen el despertar del día y delegan acusadores falsos que pregonen que Jesús ha querido destruir el templo; abolir la ley de Moisés; que se ha llamado hijo único de Dios; y todo esto en los oídos de los esclavos, aquellos mismos que le enramaron el camino, piden su sangre; la crucifixión. Tenía razón Pilatos, “Todo lo temo de los sacerdotes”. “El pueblo es del último que le habla”. Entre todo el interrogatorio Falaz, sin orden ni sentido, capcioso, la pregunta de más interés es esta “¿Te has llamado hijo de Dios?” a los que Jesús contesta “tú lo dices”. “Ha blasfemado” dice el pontífice y rasga su vestidura. ¿Dónde está aquí la blasfemia? Hay que mandarlo a Pilatos. ¿Con qué acusaciones? No hay una sola de fundamento, ni para un simple arresto. Porque si ha levantado al pueblo en sus prédicas hablándole de sus derechos, es señal evidente de que el pueblo los deseaba y no se los daban. Idean causas y no se encuentra ninguna, ni aún con las más absurdas leyes del altar y flaquean: ¿Qué hacer? El pontífice encuentra solución. “Conviene que muera dice, para bien de la religión” ¡gran razón la del sacerdote! y esto, que el pueblo lo ha aclamado “¡Hijo de Dios!” pero si fuera el mismo Dios, lo mismo hiciera y moriría. Ya han soliviantado al pueblo esclavo, que por esto, es una horda de bestias con figura humana y vocifera hostigado por los sacerdotes: “El pueblo lo pide”--que muera dice el pontífice y Caifás como Anás, saben que no pueden encontrar artículo en la ley y quieren cargarle el fardo a Poncio, pidiendo que lo sentencie a muerte, 1°) “Porque subleva al pueblo contra las leyes del imperio”, 2°) “Porque se proclamó rey de los Judíos” y3°) “Porque atentó contra la religión y se llamó hijo de Dios”. Pilatos recibe la ingrata visita. Examina Pilatos las acusaciones y se vuelve a los acusadores y dice: “Si otra cosa no tenéis, este hombre es inocente; y nada tengo que hacer con él en este asunto”. “Ha blasfemado”—prorrumpieron--. “Nada importa eso a la ley civil” --contestó Pilatos--. “Quiso derribar el imperio” –objetaron--. “No es verdad” --dijo Pilatos y lo declaro inocente de todas vuestras acusaciones”. Todo lo que pasaba en el Pretorio lo sabían los sacerdotes por los chasques que de palabra en palabra les llevaban: y viendo el caso perdido, lanzaron al comprado populacho a las puertas del pretorio y con estentórea voz gritaban “¡Crucifícalo!” ¡crucifícalo! Pilatos sale a la galería y le dice al pueblo: “Este hombre es inocente”. ¿De qué le acusáis? ¡Crucifícalo! ¡crucifícalo!. Caiga su sangre sobre nuestras cabezas y las cabezas de nuestros hijos... Fue la contestación. Pasemos de largo muchas minuciosidades. No es cierto que Jesús subiera al Calvario con la Cruz a cuestas, ni lo intentaron, porque no habría llegado por su estado que apenas andar sostenido podía. Sí, lo vieron las mujeres que lo seguían y Juan y Jaime, desgarrados, lo acompañaban de cerca. A las 12 del día Viernes 27 de Marzo del año 33, cortaban el aire los ecos de los martillos clavando a Jesús de pies y manos y la Cruz es levantada, con un grito de horror. Una mujer, pálida como la muerte, sube la cuesta y ya el monte está desierto. Un joven de 23 años se arroja al pie de la Cruz, pone su mano sobre la piedra que recibe la sangre de su hermano y levantando la otra mano al cielo, clama: “Hermano mío, juro al Dios vivo quitarle los cargos del Cristo”. María se abalanza con los brazos tendidos y oye de Jesús: “Mujer he ahí a tu hijo; ese es el que ahora necesita de ti”, era Jaime. María se abraza a Jaime y las otras mujeres con Juan y Pedro que llegó avergonzado y abatido, rodea al grupo de Jaime y su madre, que los salpicaba la sangre que corría por la Cruz. Jesús ha caído en un desmayo, su espíritu ya no estaba allí. Se acercaban las tres, cuando llega el soldado Longinos y rasgó el pecho de Jesús para ayudarle a morir antes. Longinos no lo hizo con maldad y no miró al clavar la lanza y no hirió el corazón. Jesús al sentir el dolor del desgarrón, reaccióno y exclamó: ¡Helli, Helli! Padre, perdónales que no saben lo que se hacen. Arimatea, que había pedido el cuerpo de Jesús, llegaba con los elementos necesarios para descenderlo de la Cruz y darle sepultura. En aquel momento, el firmamento se encapotó y ruidos subterráneos se oyeron, lo que alejó todos los escasos curiosos que llegaban o merodeaban y un terremoto hizo temblar el suelo. Descienden a Jesús: la guardia había huído espantada y en su prejuicio corrían diciendo: “Verdaderamente es Hijo de Dios y nos castiga”. Arimatea aprovecha aquella soledad y viendo que Jesús vivía, encargó el silencio; cierra el sepulcro destinado (que era el suyo, encerrando allí la sábana que lo recogiera de la cruz manchada de sangre) y llevan al mártir a la Escuela Esénica, lo curan y reacciona. El secreto sólo lo saben las mujeres, Pedro, Juan, Jaime, Arimatea y Nicodemo. Los sacerdotes recuerdan que había hecho creer Jesús que resucitaría al tercer día. Saben éstos que esto no puede ser, pero temían algún hecho de la Magia que la gente creerá y el cual será peor. Ya era tarde; pero piden que el gobernador ponga guardias en el sepulcro que creían estaba Jesús. La Escuela y la Kábala toman sus disposiciones; en la noche del domingo, han ido al Sepulcro llevando algunas bebidas, de las que los guardias han tomado (no es extraño tratándose de soldados) y con el narcótico preparado, duermen. Los visitantes levantan la loza y dejan la sábana dentro. A su tiempo, los soldados sueñan según la sugestión del narcótico, viendo la resurrección, cuyo fenómeno, puede y lo hizo un espíritu materializado y los soldados despiertan y corren asustados gritando: “ ha resucitado, ha resucitado”. La Kábala no descuida los acontecimientos y prepara en su poder psíquico -- hipnótico -- magnético y espiritual las causas, para producir los efectos que han de ser castigo a los sacerdotes, que saben éstos lo que son, pero que no pueden declararlo al pueblo, porque sería perderse ellos mismos; y si habían triunfado en fuerza bruta, no podían lo mismo en fuerza psico-magnética, y aún el mismo Jesús solo, los venció siempre. Por estos hechos psíquico-magnéticos y actos de alta Magia, con la cooperación de los espíritus de Misión, ha quedado el pueblo bajo la duda, sin negar ni afirmar, pero amedrentado y pesaroso. (Efecto de la causa ignorancia). Jesús no curaría, la escuela representará la Ascensión como convenía “para entero castigo de los asesinos de Jesús y del pueblo: y si éstos (los sacerdotes) tienen el valor de declarar los actos de Magia, la Escuela y la Kábala declararán la verdad, suceda lo que suceda”; así quedó escrito en aquellos Archivos, que sólo en el siglo 18, dejó sacar dos copias (no de todo enteras porque aun no era hora) las que están una en Berlín y la otra en Londres. El primer jueves de la luna de mayo, aprovechando una magnífica aurora vespertina, salió un maestro de la Escuela Esénica con varios novicios con sus clásicos mantos albos y se colocan en la cúspide del Monte Olivete, reflejándose en los mantos el rojo áureo de la aurora. El maestro, conforme a las reglas de la Magia, extendió sus brazos, en cuyo momento los novicios con sus mantos extendidos destaparon frascos de productos de alquimia, envolviéndolos una nube blanca pasada por los rayos áureo rojos, que se elevaba hasta perderse, mientras los actores cantaban “Hosanna in excelsis Deo” desapareciendo tras la nube por la falda de la montaña: y queda fraguada la famosa Ascensión, que no se atrevieron a desmentir los asesinos sacerdotes. Esta es la verdad de los hechos y ya Jesús queda invisible para todos menos para su madre, Jaime su hermano, y Juan. Jaime recibe todos los secretos, mandatos y ayuda de la Kábala y Jesús desencarna a los 88 días de su crucifixión, correspondiendo al día 22 de Junio de nuestros meses. Ahora bien: los hechos reales ha habido que envolverlos bajo sombras dudosas, aunque con hechos de la más alta sabiduría, la que lucha y triunfa por sus medios de la maldad opresora religiosa, que ha hecho un pueblo esclavo por la ignorancia, la falacia y el terror. ¿Es culpa de la verdad?..., yo no quiero filosofar en este punto. He dejado escrita esa página de historia ocultada, por sabiduría suprema del espíritu en defensa de la verdad misma, ocasionada a causa y por la maldad religiosa únicamente. Toca ahora a la razón limpia, hacer juicio filosófico: y esta gran página que encierra todas las filosofías hasta aquel momento histórico expuestas, será donde los estudiantes de estos cursos han de encontrar material suficiente para su desarrollo, en todos los conocimientos que interesan al hombre para el conocimiento de las llamadas fuerzas y ciencias ocultas que quedan enumeradas y que en verdad de verdad rigen todos los actos de los hombres individual y colectivamente. Sólo me resta afirmar, y afirmo, que: ninguno de los hechos descubiertos con motivo de esta página suprema están fuera de las ciencias positivas y exactas, pero que se enlazan con lo espiritual, y sabed para siempre que los números son la representación metafísica de la única sustancia condensada en el hombre, con sus tres representaciones de cuerpo, alma y espíritu, de lo que Jesús era consumado Maestro, el que deja (en lo que son capaces) enseñados sus apóstoles, que obran algunos pequeños actos, que, como en Jesús, la ignorancia y la malicia los llamara milagros: pero que el espíritu trajo las ciencias para demostrar a su hora que el milagro, ni lo sobrenatural, no existe: sino efectos naturales de causas naturales; y el único milagro que existe es la ignorancia.
3°) Los apóstoles de Jesús, su misión. Seremos breves, pues que en las obras de esta escuela anunciadas atrás está sustanciado históricamente. Ni Pedro ni otro apóstol recibió supremacía ni encargo de Jesús de fundar una iglesia y mucho menos religión (1), como lo prueba valientemente 19 siglos más tarde el Obispo Strossmayer en el Concilio Vaticano en 1870 ante el mismo pontífice Pío IX y todo el concilio allí reunido con motivo del acto más escandaloso que anota la historia, declarándose Pío IX infalible, Dios. Pero que el espíritu levanta a Garibaldi y le demuestra su falibilidad, destronándolo como rey y emperador. Es que ya se había cumplido el tiempo, cuya mitad señalaron Juan y Jesús, y los espíritus hablaban y se movían en todas formas y figuras, y en verdad había nacido aquel que, con la mano ensangrentada en el calvario, hemos visto jurar “quitar a su hermano el cargo del Cristo” y derribar la cruz para siempre, y se cumple. Los apóstoles anduvieron varios años haciendo cada uno lo que creía bueno y amoldaron sus predicaciones al Etnicismo de cada pueblo, pues sólo tenían como misión predicar el amor de hermanos, y no es cierto que ninguno de ellos predicara a Cristo, del que nada sabían, y menos les ocurrió componer un Jesucristo. Formaban, sí, congregaciones, de los que oían y aceptaban la fraternidad y daban de cuando en cuando cuenta de sus conquistas al consejo de María, Jaime y Juan. El más significado de todos en esos años sin organización era Mateo, que andaba por la Siria y la Caldea; el que, para ayudarse, trató de coordinar, en lo que se podía, de la doctrina que llevaba con un escrito antiquísimo del Veda, arreglado a gusto por los sacerdotes de Aitekes, al que llamaban Evangelio: y como esto lo ayudase a ganar adeptos, tomaron su ejemplo casi todos los discípulos de Jesús; lo que puso en duda todos esos folletos, 325 años más tarde, como veremos en la alianza de las religiones. Hacía ya 10 años de la muerte de Jesús. Jaime y Juan ya eran hombres de respeto y gobierno, bajo el estudio que siguieron y la experiencia, y era necesario entonces organizar el cuerpo del apostolado con la asesoría de María. Esteban, discípulo de Juan, heredado por Jesús, griego, sabio y atrevido, rompe el silencio y sale predicando por las calles de Jerusalén con la misma doctrina y fuerza de sus dos maestros. Saulo está a la sazón en Jerusalén y desempeña una misión policial del Imperio Romano, y el populacho, esclavo de los sacerdotes, lo matan a pedradas. En la agonía Esteban implora al padre por sus asesinos y es aquí donde Saulo recuerda que toda aquella doctrina la había oído a su maestro Gamaliel y a Juan, su condiscípulo. Saulo se hizo del folleto que Mateo compusiera y siente deseos de predicar él también: pero en su prejuicio y desprecio a los Judíos (como Romano) idea la fundación de una iglesia en Antioquía y le da el nombre de Cristiana, instituyendo como entrada a ella el Bautismo o Abluciones de agua, lo que hace en oposición a la religión Judía, que tenía el derramamiento de sangre, por la circuncisión. Aquí hay un caso Biológico-Psíquico-Espiritual que no debo privar al estudiante: pero lo hemos de encontrar por tercera vez y entonces se dirá. El espíritu tarda mucho en tirar los defectos que se adipó y resurgen muchas veces, lo que es causa de que hombres sabios flaqueen en alguna cosa, como hombres de verdadera moral, y tengan un momento en que se manchan. Pues bien; Saulo (Pablo) era antagónico y aún odiaba a los judíos: pero, sobre todo, formando con ellos, no tenía derecho de primacía, y aunque convertido (según dicen los cánones católicos) el orgullo del hombre, se imponía. Fundaría él una iglesia, de la que sería Pontífice. Entre los gentiles, toda innovación era bien recibida. Pablo encontró prosélitos abundantes por dos razones; porque la doctrina recomendaba la fraternidad y por la posición desahogada de Pablo, y aún porque le llevaba una buena intención. Pero es el caso que trasciende hasta Jerusalén la fama de la iglesia de Pablo, el consejo de los apóstoles de Jesús, viendo las mixtificaciones, denuncia a Pablo, conminándolo a venir a Jerusalén, lo que hace y reconoce el consejo del apostolado formado por María, Juan y Jaime. Dado este paso, ya hay que seguir y se distribuyen los discípulos en 12 grupos, para ir con cada uno de los 12 apóstoles, y se repartieron por el mundo. Como Pablo iba para Roma a predicar a los gentiles, no convenía dejarlo sin vigilancia y allá delegaron a Pedro, que anduvieron siempre descontentos el uno del otro. Pero Santiago (Jaime) pasa a España, que los vigilaba a los dos, costándole varios viajes a Roma a arreglar sus pleitos y rencillas. Santiago tuvo mejor acogida y mejor acierto, porque su programa era político-social, por lo que en poco tiempo consiguió la unión de 52 ciudades y pueblos bajo el señor de Salduba (Zaragoza), lo que le dio ascendencia, respeto y cariño, que acrecentó cuando su anciana madre fue a su lado, dedicándose a enseñar a las madres españolas. Allí vivió esta gran madre 12 años y dejó allí sus restos sagrados de madre proficua de misioneros. No es verdad la asunción que la iglesia católica dice del cuerpo de esta mujer. ¿Adónde? ¿Dónde está el cielo? Santiago ha sintetizado la doctrina en su Carta universal, que es un documento antirreligioso; pero por eso mismo tiene un máximo valor de justicia y libertad y no cayó el original en manos de los fundadores de la Iglesia Católica, por lo que es el documento menos adulterado; y quitando la palabra Cristo (2), que aparece en el encabezamiento, puede tenerse por buena la traducción de Valera. El versículo 1° del capítulo 2° es culminante de justicia y defensa de la verdad: pues, sabiendo la difusión de adoración a su hermano Jesús, dice a todo el mundo comprendido en las 12 tribus dispersas por todo él y ahora representadas por los 12 apóstoles. “Hermanos míos; no tengáis la fe de Jesús glorioso en acepción de personas”, con lo que indica que todos los hombres son iguales ante el padre y lo fundamenta en toda su carta, donde excita a dar de lo que se tiene por el Deber y condena la fe ciega con argumentos irrevocables, para llegar a sentenciar en el versículo 26 “porque como el cuerpo es muerto sin el espíritu, así también la fe sin obras es muerta”. Con lo que consagra las ciencias, el progreso, el derecho y condena las religiones con sus absurdos de fe ciega. Después de haber corrido todos los caminos sociales en el régimen de amor y justicia rigurosa, sin olvidar de medir la culpabilidad por el grado de inteligencia del delincuente, sienta esta ley de verdadera igualdad: “Porque juicio sin misericordia será hecho a aquel que no hiciere misericordia: y la misericordia se gloria contra el juicio”. Con lo que declara la imparcialidad del Creador para todos sus hijos y queda condenada toda supremacía y usurpación de derechos. Admira, cómo teniendo ese documento que reasume todos los principios morales de todos los tiempos, predicados por todos los profetas mesías y misioneros y los preceptos más puros de derecho y justicia, no se ha llegado antes de ahora a una ley común universal. Pero el mismo Santiago denuncia la causa: “Mas si hacéis acepción de personas, cometéis pecado y sois acusados de la ley como transgresores”, Capit. 2, Vers. 9. Jaime (Santiago) justifica a su hermano como hombre y absorbe todos sus principios llevándolos a una ley que asienta en el derecho del hombre y del espíritu, uniendo los dos polos y dando luz. Pero no olvidemos que Santiago, en espíritu es el legislador Moisés, el fundador Jacob y el investigador Shet, y ahora, como Santiago, es el verdadero Anticristo que ha jurado en el Calvario al padre, sobre la sangre de su hermano, librarlo de los cargos del Cristo (peligro) y en él a toda la humanidad de ser crucificada. Este documento (si no hubiera otros) daría exactamente el valor de la obra de aquella epopeya, cuyos protagonistas son Juan, Jesús, Pilatos y Jaime. Hay otro documento importante, pero tan desfigurado que no lo entienden los hombres y es, sin embargo, el programa que seguiría la justicia Divina en su acción de ayuda a los misioneros, señalando con nombres las cosas y los hechos. “El apocalipsis” de Juan, llamado el Evangelista, que ya conocéis como miembros del consejo del apostolado, que quedó en Mesopotamia. Juan actuará de secretario, porque sus facultades medianímicas bien desarrolladas en Clarividencia y escritura le permitirán al jefe Santiago trasmitirle el pensamiento, hablarle por escrito o posesionado de Juan y presentarle cuadros reales proféticos: y así operan, estando perfectamente seguro Santiago del resultado positivo, por la comunicación del espíritu de su hermano Jesús y otros espíritus consejeros que en posesión de María oye de viva voz lo que le comunican para la marcha y provecho de la causa. Así se ve que, Juan ve, conversa y escribe lo que le mandan para comunicar a las congregaciones del Asia; pero lo más importante es la visión de la muerte de una bestia y el nacimiento de otra bestia de esa misma que muere, asentándose de nuevo en la recién nacida el mismo Dragón que cabalgaba en la antigua. La extraña visión de la muerte de la bestia antigua de la que nace otra nueva bestia con siete cabezas y diez cuernos no la entiende y pide explicación, pero le dan orden de no declararlo y Juan dice: “Esto encierra sabiduría: el que tiene entendimiento, entienda”, pero señala a la bestia que nace con el número 666, número correlativo en los registros del investigador de las religiones que habían pasado hasta entonces en la tierra. La bestia que muere es la religión cristiana y nace de sus cenizas la Católica, con la alianza de 7 religiones (siete cabezas) y 10 cuernos (10 reyes o naciones) que han servido a esta religión que, al menear su cabeza y caérsele el último cuerno, agitaría las aguas furiosamente (las naciones), y es esta guerra mundial que convirtió el mundo en la realidad de “La Babilonia la grande; la madre de las fornicaciones”, que hemos visto en la pretendida paz ininteligible. Sólo falta de cumplirse en estos momentos, del terrible apocalipsis, la caída del incensario o de “una estrella que arrastrará una tercera parte de la tierra y dos terceras partes de la humanidad”; lo que ya está preparado y cerca. Como todo el programa allí expuesto está cumplido, no tiene ya más que el valor histórico y el de confirmar que el espíritu de luz penetra en los secretos de la ley suprema y los advierte muchos siglos antes de operarse para prevenir a los hombres en amor a ser prudentes, a obrar en justicia lo inevitable, lo que toca analizar a los filósofos. Por la obra de estos apóstoles de Jesús, deducir la de los otros, exceptuando Pedro y Pablo, que no lograron ponerse de acuerdo, porque Pedro era celoso de Pablo y éste, demasiado fanático, no transigía con las debilidades de Pedro, viejo y rudo; pero en el fondo cumplieron su misión, excitaron y derrocaron a los emperadores romanos, a los sacerdotes de Isis (egipcios) y los reyes y los sacerdotes judíos. Las reyertas de éstos eran a causa de que Pablo vivía en Cristo y no en Jesús, como él mismo lo afirma diciendo: “Vivo yo, mas no yo, sino que Cristo vive en mí”.
4°) Los Obispos Cristianos y los Emperadores. Por cuanto se diga en historias religiosas, los apóstoles ni fueron ni crearon obispos (si se entiende como los Cetreros y Supremáticos Católicos, Ortodoxos o Protestantes): fueron, sí, maestros y hermanos mayores. Es menos cierto aún: es decir, es mentira absoluta que Pedro fuese Papa, aunque sí era papá; pero no levantó iglesias, ni silla pontificia. Hay una mentira consagrada en verdad por la Iglesia Católica, que es de justicia desmentir aquí y es referente a Santiago. Filosofemos en rigor. Ya queda probado que Jaime (Santiago apóstol de España) es el hijo último de José y María: y aun la lógica derivada de su carta universal nos llevaría a la deducción evidente de ser heredero de Jesús y el ser histórico (en la historia civil) y la tradición que prevalece en España, de que María fue allí y vivió con Santiago, nos evidencia que María es la madre de Santiago y fue a su lado por dos razones insuperables: la de la madre y la de consejera mayor del apostolado de Jesús desde la Cruz: “Mujer he ahí a tu hijo, ese es el que necesita de tus cuidados”. Ya sabéis cuanto se respetaba en la antigüedad y aún hoy el encargo de un moribundo. Hecho el absurdo de “La Encarnación del Hijo único de Dios por obra y gracia del Espíritu Santo”, había que hacer todo lo que fuese necesario para sostener tan insólita como irracional mentira y tergiversaron a los dos Santiagos que había en el apostolado: al mayor lo hacen el menor, dejando en Jerusalén el que estaba en España y lo declaran primo de Jesús, negándole la hermandad a Jaime, y con esto la Maternidad de su Madre María. Pero acudamos a la lógica y digamos: si Juan y su hermano Santiago el mayor son sobrinos de María y quedan en Jerusalén y la Mesopotamia, tierra natal de María, ¿por qué se expatria ésta y se va a España al lado del que consanguíneamente (según la Iglesia Católica) no era más que sobrino y María abandona además los cuerpos de Jesús y su esposo, de sus padres y a todos sus hijos y nietos? Pues lo evidente es que fue María a España porque el Santiago aquel, es su hijo; y por más abundancia de evidencia, está la carta universal de justicia y libertad, que no dio Juan ni Santiago el de Jerusalén. Pero necesitamos un dato histórico, de la historia civil de aquel tiempo y no nos lo niega la historia antigua de la Pagana España, y lo encontramos en los anales de Salduba (Zaragoza), por lo que sabemos que, Santiago fue varias veces a Roma para dirimir ante el fuero de la justicia las polémicas de Pedro y Pablo. ¿Por qué no iba él de Jerusalén, que dicen que era obispo?, pues porque ese Santiago no es el que Pablo dice en sus cartas: “Reconocí como jefe del apostolado a Santiago, el hermano del Señor”. Luego si Santiago, apóstol de España, fue a Roma en representación de los apóstoles, es aquél al que alude Pablo y no al de Jerusalén: por lo tanto, se confirma que Santiago, apóstol de España, es el hermano de Jesús, hijo de María y José, como Jesús. ¿Es verdad que Santiago fue a Roma? Tampoco nos va a negar la historia este dato, y leemos (diccionario de Calleja, católico): “Cayo (San). Soldado español al servicio de Roma: volvió a España con Santiago y murió el año 52”. Luego Santiago estuvo en Roma. Y queda todo sentado, verdad innegable, inapelable, como cosa juzgada en la más estricta justicia y con todo el rigor filosófico. No hubo obispos entre los apóstoles, y no persiguieron los emperadores las doctrinas de Jesús reasumidas en la carta universal de Santiago. Antes, al contrario, los emperadores y nada menos que el padre de Nerón y los cónsules y pretorianos admiten al jefe de los apóstoles, Santiago, en audencia y aún lo obsequian con el soldado Cayo; lo que desmiente la intriga de que los emperadores persiguieron las doctrinas de Jesús. Pero sí persiguieron al fanatismo cristiano, que no es lo mismo que a las doctrinas de Jesús. Los obispos se hicieron por sí solos bastante más tarde de vivir los apóstoles; téngase presente que la palabra “Predio” da origen al título de Prelado, que es lo que se ha llamado obispo y está bien, desde que se titulaba así al superior de un territorio, “Predio”: es decir, una extensión limitada que debía regir. Bajo este concepto puede tenerse a cada uno de los apóstoles como Obispo: pero están en el mismo caso todos los hombres que tienen a su custodia un predio de tierra. Por lo demás, los Apóstoles de Jesús no fueron ni hicieron obispos Canónicos. Sin embargo, de la anterior confirmación, de que los emperadores no persiguieron las doctrinas de Jesús, vemos que casi todos los apóstoles y discípulos de Jesús y Juan son sacrificados: pero esto no nos confirmará que fuera por persecución de los emperadores a las doctrinas de Juan y Jesús en lo moral, pero sí en lo que contienen de político-social, porque entrañan la revolución por los derechos del hombre. Mas es preciso entender: 1°), que Juan y Jesús atacan sin piedad las religiones, sus dioses, ídolos y sacerdotes; 2°), que los emperadores y reyes eran y aún son feudos y esclavos de las mismas religiones, ídolos y sacerdotes, y 3°), que el pueblo mantenido en la ignorancia degradante, en el fanatismo peligroso y en el odio a los otros Imperios, Monarquías y Religiones, el pueblo en este estado es como un perro obediente y ciego, que azuzado por su señor acomete al que su amo le indica sin conciencia del ser humano y no entiende más razón que el mandato de su señor; con cuyo mandato sacrificará ese perro, a su madre, hermano, esposa e hijos, como vergonzosamente para la humanidad nos lo prueba la historia; y hasta en nuestros días esta hecatombe de la guerra mundial. En efecto: hemos visto a Juan acometer a los magnates llamándolos “Raza de Víboras” y a Jesús en la Sinagoga cantando a los sacerdotes el himno merecido, “Sepulcros Blanqueados”, “Majada de puercos”, “Caterva de ladrones”, “Manada de esclavos encadenados de Noche”, etc., etc., pero les agrega: “Yo predico otra vida mejor, la libertad, la justicia y el amor”. Ya el filósofo, tiene los cabos de la madeja en su mano para ver sin prismas ni colores la causa de que, no persiguiendo los emperadores y reyes los principios de Jesús, sacrifican, sin embargo, a casi todos los apóstoles de Juan y Jesús, que predican esos principios del modo que cada uno los pueda comprender, causa por la que tampoco predican igual todos en las palabras, pero sí en el espíritu de las palabras. Juan es decapitado a pedido de una adúltera, y aunque se estremece, Herodes ha dado su palabra y prefiere obedecer a su pasión y prejuicio y desoye la voz de la razón de su conciencia: ¿Causa?, su educación religiosa. Jesús. “Conviene que muera por el bien de la religión”, dice Caifás, pontífice de la religión judía, y no consigue salvarlo Pilatos. ¿Causa? El imperio religioso sobre los emperadores. ¿La prueba?, que Pilatos es acusado por los sacerdotes asesinos de Jesús de “parcialidad y enemigo del imperio”; y es porque Pilatos quiso hacer justicia, la que odia toda religión y con ella todos sus esclavos; lo que eran y son los emperadores, reyes y sus pueblos, mientras no logran conocerse en su realidad de hombres de cuerpo, alma y espíritu; con cuyo conocimiento, se emancipan de la religión que los esclavizó y entonces adquieren su libertad; entran en el campo de la razón; son filósofos. Como hace 20 siglos, los emperadores, reyes, Magnates y Caciques, eran absolutamente esclavos de la religión y ésta, enemiga absoluta y rabiosa de la libertad del hombre y del libre pensamiento, es la causa del sacrificio de los apóstoles, que, a excepción de Pablo, ninguno era cristiano. Pero, Esteban es sacrificado por instigación del poder y odio religioso, le sigue Santiago el Mayor en Jerusalén y Pedro y Pablo, caen bajo el imperio de Nerón: pero es por las acusaciones, amaños e intrigas de los sacerdotes de Isis, como se prueba en la historia, “Últimos días de Pompeya”. Las ideas, las doctrinas de progreso, triunfan siempre aunque hayan caído sus iniciadores y sostenedores; y las doctrinas de Jesús, triunfan en aquel momento matando a la “antigua bestia” religión Cristiana instituída por Aitekes; de cuyo cadáver, va a nacer la nueva bestia como ha visto y escrito Juan, en el Apocalipsis.
5°) Alianza de las religiones. La revolución señalada por Juan y Jesús a las religiones, ha llegado a su punto culminante al tercer siglo de su predicación: el fanatismo sembrado por Pablo entre los gentiles, se ha propagado por todas partes y como mala hierba, ahoga la pureza de las doctrinas de sus iniciadores. Los nuevos cristianos, nacidos de los viejos despojos del Cristo-Dios de Aitekes, desafían a los emperadores; éstos, por sus dioses que se ven destronados, hacen matanzas de cristianos como si fueran perros de ningún valor: unos y otros son fanáticos, por lo que, unos provocan y los otros persiguen con odio y nadie es libre del odio, de los unos a los otros. Las masacres de los emperadores, son aprovechadas por los fanáticos cristianos para llevar el odio del pueblo, a los tiranos de los hombres (en su materia): pero ellos, son más tiranos en lo moral y espiritual, pues llevan preconcebido un plan, que cuando lo consigan, se las cobrarán todas. Los cristianos aprovechan toda oportunidad y no han de mirar la muerte de un hombre, siempre que sirva a sus intereses. ¿Qué vale un hombre ni todo un pueblo ante las posiciones de su Dios? Constantino (llamado El Grande) no importando que asesinara a su suegro, luego a su mujer, cuñado e hijo, va a servir a su objeto a los cristianos. Bien es verdad, que Roma había llegado al colmo de la corrupción en todos los órdenes de la moral, las costumbres, la administración, la justicia y en el derecho desconocido ya, al pueblo; todo lo cual, unido al escándalo de los dioses, los que (sus sacerdotes) habían llegado hasta crear una sociedad de prostitutas, las que con el precio de sus ocupaciones mantenían el culto, lo que habla por todo lo que se pudiera comentar sobre la corrupción Romana. (3) Y bien: ante ese descubrimiento, el pueblo ha perdido el sentimiento, ya que los dos poderes Civil y Religioso lo han corrompido y sirva de comprobación el orgullo de los Romanos y su brutalidad demostrada en el circo, entre los juegos de las fieras y los gladiadores. Cansado, pues, el pueblo de su desvergüenza, no es extraño que admita cualquier otro principio que se le ofrezca y ha llegado Pablo con el nuevo Cristianismo, místico y fanático; pero otorgando perdones y dando gracias, con tal que se afiliasen en la nueva religión; y como el alma, abrumada por el remordimiento del mal hecho busca siempre un nuevo engaño donde poder ocultar sus miedos, se afilió a lo que le hablaba de amor de hermanos, no importando que ellos mataran a los que no les querían seguir, como lo veremos 12 o 13 siglos más tarde en la inquisición, vengándose el Cristianismo en todo el mundo. En el primer cuarto del siglo IV de la era vulgar, el cristianismo predicado por Pablo, decaía por su falta de razón, desde que empezaron a mixtificar los principios con interpretaciones caprichosas en contra de la religión Judía, que en algunos casos atacaron a los nuevos cristianos por causa de que el pueblo Judío, mofaba a Jesús con el apodo antipático de “Cristo”, de lo que el pueblo judío tampoco era culpable, desde que ese error le fue impuesto por los soberbios sacerdotes judíos; pero éstos, no dejaban de tratar de entenderse con los obispos cristianos, cuando se veían amenazados por un gran defensor de Jesús, del cual se han hecho leyendas e historias absurdas, cuyo personaje fue perseguido y excomulgado por las dos religiones: Samuel Belsabé, o El Judío Errante. En estos litigios están judíos y cristianos, cuando un obispo famoso logra entenderse con Constantino emperador y conciertan un concilio que presidiría el emperador, que ya había trasladado su trono a Bizancio (Constantinopla) por causa de que Roma lo miraba como merecía, por sus asesinatos. El año 325, Manuel Obispo, llama a sus otros colegas y les dice estas significativas cuanto brutas palabras, que revelan al hombre-fiera. “Hermanos y colegas: una religión que no administra los bienes materiales, no tiene base en qué sostenerse y cae irremediablemente, cuando ha desaparecido la influencia de aquél y aquéllos cuya convicción, da vida a la causa. Nosotros no tenemos la convicción de los apóstoles: pero ahora, la fuerza del imperio al que debemos sostener para que Él nos sostenga, la religión tendrá Vida porque será política; si esto no hacemos, seguirá clamando contra nosotros la sangre de nuestros mártires, y además tendremos que confesar que somos unos holgazanes; si tenéis confianza en mi actuación, nombradme pontífice y después de esto, Yo sé bien lo que me haré”. Manuel obispo que habla ante el emperador, comprenden los otros obispos, los pactos y tratos que ya hay y proclaman Pontífice a Manuel I que es el primero que puede llamarse Papa: pero que ahora no aparece en las cronologías y la Iglesia Católica sabrá porqué, como también han quitado de la Biblia a Elías y su profecía, y sin embargo en el calendario existe San Elías profeta. Manuel I Papa, celebra el concilio ecuménico donde consagran sus 14 absurdos artículos de fe y acuerda llamar o pedir a las principales Religiones la unión; para lo cual mandarían representantes y sus doctrinas, ritos y cultos, acudiendo siete, entre ellas: La Islamita, la Judía, la Fúlica, La Isica, la Veda y otras menores. Manuel I (su concilio), promete hacer un código único para todas y reclama la primacía que obtiene; pero en vez de un código moral les mandaron las armas de Constantino. Samuel Belsabé (4), hombre recto y sabio, conocedor profundo de la moral y significado de las profecías, quiere sostener el nombre escueto de Jesús, contra el Jesu-Cristo compuesto por el concilio, a instancias de los sacerdotes Judíos. Manuel I también quería sostener el de Jesús solamente, en reivindicación del Cristo de los gentiles. Pero la imposición de los Judíos amenaza a la naciente Iglesia Católica y Manuel I Papa, dice en su política irónica y absorbente: “Para mí, lo mismo me da, Jesús, que Jesu-Cristo”. Tenía razón en su declaración, “Después de esto, yo me sé lo que me haré”. Tiene el concilio aquel, todos los Ritos, Dogmas, secretos y fines de las religiones y los usa como armas contra ellos mismos apropiándose de sacramentos y ritos y concordando a su placer los absurdos de aquellas religiones con el mayor absurdo del “Credo” o artículos de fe, en los que se nos declara a toda la humanidad, huérfanos, desde que declaran a “Jesucristo único hijo de Dios”. Pero a ese Dios, se le confirma irracional porque quiebra sus leyes, haciendo concebir y parir a una mujer sin obra de varón, quedando Virgen... y, porque compone una Trinidad imposible. Las protestas de las religiones signatarias, hacen peligrar a esa nueva Religión que es “La bestia 666 del Apocalipsis”. Pero ¿qué le importa a Manuel I? “Después de esto, yo me sé lo que me haré” había dicho al Concilio; y ahora, le dice al Emperador Constantino: “En política, el más astuto triunfa y la justicia es del más fuerte y ... “In hoc signum Vincis” y Constantino, manchado de la sangre de los suyos, ve en la cruz su triunfo, crucificando a toda la humanidad. Constantino organiza ejércitos y lleva el terror a todas partes. Manuel I encomienda al concilio la mixtificación de las escrituras; raspan pergaminos y destruyen Archivos e incendian Bibliotecas: se destierra al pueblo Judío excomulgándolo perpetuamente y aun le persigue la maldición sin lograr formar pueblo y sufriendo matanzas hasta estos días, lo que prueba el pacto de la religión Católica con el poder civil, creado a su semejanza, en Constantino. Como toda la verdad fue borrada y se impuso la ignorancia por lema, bajo excomunión y muerte a los que pensaran distintamente que lo que manda el Dogma, el fruto recibido de esa desgraciada fundación religiosa, ha sido el odio, por la división de clases, castas y razas; las guerras fratricidas por la supremacía pretendida de esa religión, sobre todas las demás; el pauperismo deshonroso, por la autorización del acaparamiento, de cuyo ejemplo fue a la cabeza; el deshonor de la mujer, porque la declara impura por el acto divino de ser madre y la indignidad del hombre, porque es obligado a esclavizar a la mujer, que no le da derechos, ni la admite más que como bestia del Deleite; todo lo cual trae la desnaturalización consagrada por esta misma iglesia con el celibato, el cual, anula en su intención las leyes del Creador y hace un “Dios que con sólo su poder, hace todo cuanto quiere”; pero que el pontífice es más que Dios, desde que le veta su ley de procreación: y como castigo al que nazca, se le impone el pecado original y la impureza de la madre. ¿Puédese imaginar mayores blasfemias, idear más crímenes, ni fraguar más hecatombes en tan pocas cláusulas como las del concilio fundador de la iglesia Católica Apostólica Romana? La historia de 19 siglos es todo luto, sangre y desolación y es el fruto de la bestia y el Dragón, que se sienta en ella. Aquí os queda, estudiantes, un depósito inmenso de materias para filosofar. Puntos ocultados maliciosamente unos y otros adulterados y mixtificados; por lo que, todas las filosofías hasta hoy, adolecen forzosamente en los principios y las ciencias quedan llenas de vacíos e hipótesis que se desvanecen en la razón, dejando otro vacío por largo tiempo. El mayor conflicto de la iglesia católica, fue con la multitud de folletos que se presentaron bajo el nombre de evangelios, que fueron unos 56 y todos se contradecían; ¿pero qué le importaba ya a Manuel I, si ya tenía la supremacía religiosa y civil? “Después de esto, yo me sé, lo que me haré” había dicho; y con excomulgar, perseguir y anular al que se atreviese a dudar o negar, ya estaba la razón hecha. Prevalecieron los folletos de Mateo, Lucas, Marcos y Juan, por su proximidad y por afinidad con los fanáticos Judíos; pero ya dijimos hablando de los apóstoles, que cada uno enseñó según la idiosincrasia y Etnicismo de las gentes a quienes predicaban. Y con unos cuantos raspajes y otras tantas adulteraciones, se proclamaron esos cuatro evangelios, por compararlos, a los cuatro elementos y otras figuras del apocalipsis y de los profetas, especialmente Isaías. Cerramos aquí el estudio de este tiempo, dejando en sus querellas a los Arianos y en sus persecuciones a los cristianos católicos y vamos a entrar en el estudio de algunos sistemas de escuelas, dejando pasar la edad primera en esas divagaciones.
PÁRRAFO 10°. GNOSTICISMO Y LOS GNÓSTICOS
1°) Gnósticos Judaizante. (Sincréticos). Carece la Iglesia Católica de filosofía y trata por los medios enunciados en el largo párrafo 9°, de armonizarse con las filosofías cristianas antiguas y empieza por los Gnósticos sincréticos, para hacer una sincrasis (fusión) y lo consiguió a poco trabajo: y lo hicieron tan bien, que luego no han podido encontrar la verdad que habían sepultado en la sincrasis y mixtificación, que resulta, al final, la escandalosa Babilonia. Los Gnósticos Judaizantes como Basilio y Valentino, son los primeros que descubren que, “la religión católica, no es más que una continuación de la Judía, haciendo concordar su principio, o nuevo testamento, con el viejo testamento”, pero la acción de fuego y sangre emprendida por los católicos, ahogó a los Basilio-Valentinos.
2°) Gnósticos Paganizantes. Estos, amparados en la lejanía de la Sede católica, ya se atreven a más; y conociendo bien la verdad de Jesús, negaron la divinidad de Cristo, y unidos los Carpocráticos a los Maniqueos, llegaron a estas conclusiones de relativa verdad, pero principio de verdad, lo que no es poco. Asentaron1°: “Que el cristianismo, era un resultado de la civilización que le precedió”. Juan, en el Apocalipsis, lo bautiza “bestia nueva, hijo de una bestia vieja”. 2°: Que Cristo (aluden a Jesús) desde que es hombre, no puede y no es divino sino un genio superior de la humanidad. 3°: (Fijándose en Zoroastro) “El bien y el mal; la luz y las tinieblas, proceden del mismo principio”; lo cual no es más que puro espiritismo, que haciéndolo ciencia material diremos, Electricidad y Materia, o alma y cuerpo.
3°) Gnósticos Cristianizantes. El hereje (así llamado por los católicos) Saturnino con Marciano y otros, sostuvieron que “El cristianismo era independiente de la religión y de las filosofías que lo habían precedido” y aseguran que “La religión cristiana, era un hecho nuevo y extraordinario, destinado a reformar la humanidad, inaugurando una nueva era para la historia universal”. Estos Gnósticos son sin duda los fundadores de la ortodoxia; pero hoy cabría preguntarles, ya que no lo dijeron: ¿en qué sentido reformaría el cristianismo a la humanidad? ¿Precavían que la nueva historia o esa historia, sería la mentira, sangre, luto y desolación, de odios, vergüenzas, prostitución y miserias?
PÁRRAFO 11°. LOS LLAMADOS PADRES DE LA IGLESIA
1°) Los Apologéticos. Aun no había nacido la Iglesia Católica, cuando ya se muestra en todo su ser, pues Justino sostiene que, “el Dios de los Judíos no tiene identidad con el del cristianismo”. Pero hay alguien más atrevido, pues sostiene sin ver la prueba (y entonces es ciego), Atenágoras de Atenas, que, sin examinar el Dogma, asegura dentro de él la inmortalidad de las almas y la resurrección de los cuerpos muertos. Si los hubieran sostenido viviendo Tomás Apóstol, seguro se atreven a excomulgarlo.
2°) Los controversistas. Teófilo, comete otro gravísimo escándalo, del cual, Moisés sería culpado; pues sostiene afirmando, la creación del mundo por Dios, de la nada y negando la existencia de la materia increada y Eterna; y todo esto porque sí. ¿Pero la razón? ¿Qué diría Teófilo en descubriendo este nuevo mundo o continente ya que su aserción, no podía abarcar más que aquella tierra inmóvil y “nido de Víboras” como él, que picaban y consumían a los liberales? Contra los Gnósticos Maniqueos y demás sectarios, se forma otra pléyade no más aventajada, pues, Ireneo, se atreve a sostener que, “la fe no necesita de la razón” y que “sólo eran esenciales las virtudes como la piedad y la caridad”. Ireneo ignoraba la sentencia de Santiago, “porque como el cuerpo sin el espíritu es muerto, así también la fe sin obras es muerta”. Y ¿cómo y quién puede hacer obras sin razonar? Y si las hace ¿podrá darle la convicción, que es la fe, deducida solamente de la razón del por qué? Tertuliano, deja pequeñito a Ireneo; pues se atreve a sostener que, “La filosofía es madre de todas las Herejías; y que la mejor prueba de la fe, es la misma imposibilidad de demostrar lo que se cree”. ¿Puede haber mayor absurdo? Pero a renglón seguido, se ve Tertuliano obligado a aceptar a Montano, condenado por la iglesia, porque prueba que “Para probar la divinidad de las revelaciones, se hace preciso el uso de la razón” y entonces Tertuliano, se ve obligado a declarar de necesidad, el libre examen.
3°) Los Sistemáticos. En discordia con los anteriores, éstos tratan de crear una filosofía en la que encuadren las doctrinas cristianas. ¿Y cómo puede ser esto, si la filosofía es razonar y el principio cristiano es la fe ciega? Harán una filosofía dogmática y no será tal filosofía; porque sin razón, no se puede filosofar; y si razonan, no pueden ser católicos; pero pueden ser cristianos herejes. Veamos como funda San Clemente su filosofía: “El mundo ha sido creado Ab Eterno por Dios-padre, mediante su sabiduría infinita o espíritu Santo, siendo su carácter de hijo o redentor, en una de sus inmensas bondades”. No podemos ser Clementes con San Clemente: su fundamento es todo un vacío y no hay en él forma y el mundo es forma. Redentor, no puede ser nadie, de nadie: y menos por el derramamiento de sangre, causada por un crimen como el del Gólgota. Cada uno se redime a sí mismo y el padre no puede perdonar la deuda a uno, porque es injusticia: y además, esa deuda perdonada por gracia, faltaría siempre en el haber de la creación; los demás vacíos del fundamento Clementino, ya los llenaron las ciencias geológicas, física, química y Astronómica. El alejandrino Orígenes, cree ser más preciso y define la Trinidad admitiendo “Tres personas Divinas”: pero subordina dos a la primera. Ya lo veis: Orígenes, no da buen origen a la Trinidad; pero aún va más allá de lo absurdo, desde que pone en tercer lugar al espíritu, aunque sea santo y aun lo representa animal en la figura de una paloma, hubiera engendrado a Jesús y descendiera otra vez, como padrino del Bautismo de Jesús. ¡Qué padres ha tenido la iglesia Católica! Conozcámoslos por el fruto que dio la iglesia de los santos de palo y milagrosos. Estos son los engendros de la iglesia que vimos nacer del robo de otras 7 religiones y es cuando por esas diferencias de pensar en esos ... santos padres, el edificio aun no coronado de esa religión se desmoronaba; pero que en Constantinopla lo apuntalan para desgracia universal. Estamos en el año 325 y el concilio de Nicea, cubre los ojos a los cristianos y define el dogma de la Trinidad, haciendo Fe sin obras y sin razón.
4°) Agustinistas. Al Númida Agustín, lo cuentan entre los sistemáticos y católicos. Agustín no es, ni lo uno, ni lo otro; pero sí es un débil, porque cede a las instancias de su madre, lo que no nos negarán Agustín ni Mónica su madre. Agustín, no está en el primer concilio, puesto que ha nacido 29 años más tarde: ni asiste al segundo, pues no cuenta más que 19 años y ni aun pertenece al catolicismo ni al cristianismo, puesto que está con los Arianos; en cuyas filas se ilustra y hace sus obras fundamentales, en todo conforme a las doctrinas Arianas, semejantes a las de Platón y Sócrates. Pero en la guerra llevada a todas partes por los sanguinarios fundadores del catolicismo, amenazan al Númida, y Mónica (madre de Agustín), ante el inminente peligro de muerte para su hijo, como ya había sido dada a muchos Africanos, Mónica acepta el catolicismo, comprometiéndose a convencer a su hijo Agustín, el que, por librar la vida y deshonor de su madre, hizo la retractación; por lo que es nombrado Obispo de Hipona. No tiene Agustín, en sus obras, nada de cristiano y menos de católico; sus fundamentos son los de Platón y Sócrates, que son verdad. Sí; fue Agustín hombre ejemplar en moral; pero no por católico ni cristiano, sino por Ariano; pero le faltó el carácter para llegar al fin, y aunque tiene la atenuante del amor filial, no lo libra esto de la culpabilidad, de la que mucho ha pagado (aun como hombre) derribando el puntal que puso al edificio católico-cristiano, enemigo y verdugo del espiritismo. (1) Lea nuestro folleto “Discurso del Obispo Strossmayer”. (2) Dos veces han puesto “Cristo” en esas cartas, pero es debido al prejuicio de los editores y al querer de los cristianos de mixtificarlo todo.(3) Léase el censo de Roma del tiempo de Tarquino II el Soberbio y entre las 39 clases de mujeres clasificadas, por (El Vertigal al Eldil) se encontrará la clase 11, que ejercía ese comercio con esos fines y son nada menos que “Las Mater familiae”. (4) Samuel Belsabé, conocido por “El Judío Errante”.

ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL A.C.
PROGRAMA DE EDUCACION VIRTUAL EN INTERNET /VIRTUAL EDUCATIONAL PROGRAM QUINTO GRADO
" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
PARTE 7
CAPITULO IIILa Filosofía Escolástica (Edad Media) PÁRRAFO 1°1ª Época: Del tiempo medieval, la filosofía escolástica es la que abarca mayor período, caracterizado por un dogmatismo religioso extremado. En este tiempo, se persigue sin cuartel a la ciencia y la libertad y se cuentan 8 guerras religiosas llamadas “Cruzadas” porque los ejércitos se distinguían por una cruz roja que llevaban al pecho; y esto nos confirma las intenciones de Manuel 1º al decirle a Constantino, entregándole la cruz: “In hoc Signum Vincis”. Pero tal profecía no se ha cumplido, porque la cruz se ha roto al peso de sus infamias, rodando con ellas la tiara, las coronas y las armas fratricidas. ¿La causa? Que Manuel 1º era un falso profeta; y además, era el mismo Pablo, que había sido Aitekes y, el designio del Creador, no es la muerte de los hombres, sino la vida de los hombres, amándose como hermanos; y la cruz, es la afrenta y la muerte de los hombres. Se hace notar una historia horrenda que se enlaza en tres epopeyas, y la deducción comparativa nos sentaría por su similitud, que el actor es el mismo espíritu déspota, fanático, supremático y enemigo de un pueblo, por deseo de venganza. Llamo muy especialmente la atención del estudiante de filosofía sobre este punto de estudio físico-biológico-espiritual y debe ser la base que le sirva para desentrañar cualquier otro estudio intrincado de los tantos que han quedado ocultos, por virtud de la maldad supremática religiosa. Manuel 1º, enemigo acérrimo del pueblo Judío, le roba a ese pueblo sus ritos, sus escrituras, su mesías y su patíbulo. De Jesús, hace un Jesucristo Apócrifo y odioso, divinizándolo; y del afrentoso patíbulo, hace un signo de salvación, crucificando a los hombres. ¿Puede idearse mayor astucia ni tanta maldad? La historia, aún escrita por la religión católica nos confirmará el “Non plus ultra”. Pablo, enemigo furibundo de los judíos, roba a éstos unos principios morales y los pervierte fundando una religión cristiana, haciendo de la ley de higiene Judía el sacramento del Bautismo, por el que se entra en esa iglesia; que usurpó derechos, queda probado histórica y filosóficamente atrás y en los archivos judiciales de Roma y Anales de Salduba. Aitekes, enemigo de ese mismo pueblo (entonces Israel) vencido por Moisés, porque encuentra la piedra que Moisés deja por señal en las playas del mar Rojo, a cuya piedra, la misma que ungió Jacob en Bethel pronunciando sobre ella la palabra hebrea “Christo” peligro, Aitekes digo, la hace dios-cristo y roba a Israel sus doctrinas vedas, llamándolas evangelio y se las da a la famosa piedra, Cristo-Dios. Ahora bien: un hecho, plantea una hipótesis; dos hechos fundan una teoría, y tres hechos de la misma índole, crean el axioma, llegando la ciencia, por eso, a poder afirmar que, “Siempre que se reunen las causas que originaron un efecto, producen el mismo efecto”; y por esto, siendo los tres hechos expuestos similares en todos sus términos, Aitekes, Pablo y Manuel 1º, es el mismo espíritu: y se confirma aún más por qué “Amó el peligro y pereció en él”. ¿Cómo puede explicarse, que habiendo principios saludables de fraternidad humana y espiritual que consagra la libertad del hombre y del pensamiento en las doctrinas vedas tomadas del pueblo de Israel por Aitekes; al judío, por Pablo; y a Jesús sus apóstoles, por Manuel 1º, éste, anule esos principios y consagre y practique otros opuestos, pero bajo el mismo color aparentemente? La causa es sólo la supremacía del espíritu de Aitekes, de Pablo y Manuel 1º, cuya supremacía, simil en los tres casos y epopeyas, nos afirman ser el mismo espíritu. Aquí pueden aducir los mal intencionados, que la maldad entonces triunfa de la bondad. No es así aunque aparentemente en un momento, parezca ser el triunfo de la maldad; puesto que al final, vemos hoy caer todos los castillos supremáticos al romperse la cruz por el peso de sus iniquidades y aparece la balanza de la justicia. ¿Estaba esto previsto? Isaías en un momento de agobio ante la maldad de los hombres exclama: “¿Hasta cuándo, ¡oh Jehová! permitirás la iniquidad?”; y es contestado: “Deja; deja que aún los hombres sigan siendo malos, mientras llega mi justicia y entonces los aplastaré”, lo que hoy se confirma. Cómo se enlazó (por herencia) la vida y hechos de la bestia nueva que vio Juan nacer de la bestia vieja; entre su crecimiento, dominio y muerte, han transcurrido 36 siglos, contados desde Moisés hasta el día de la justicia o juicio final y de mayoría; en cuyos siglos, el espíritu de luz, cultivaba y sembraba, y el de tinieblas, destrozaba las doctrinas y sacrificaba a los cultivadores, cuya verdad, la historia nos la confirma. Pero todo esto estaba también previsto desde cuatro siglos antes del desgraciado Aitekes; y al efecto, leemos en el Testamento secreto de Abraham, después de hacer historia de todas las cosas, afirma Hellí que, “Cuando los hombres conocerán la verdad, le serán fieles”, pero en el mismo documento señala un tiempo máximo a la libertad de los supremáticos y al mal: y en términos jurídicos, con la solemnidad de una absoluta potestad, dice y ordena Hellí, a Abraham: “Y contaréis los tiempos por siglos de cien años; y los siglos serán treinta y seis, desde que escribiré mi ley, hasta que la tierra la sabrá; y de este siglo mis hijos serán de luz, porque verán la luz de su padre, que les darán mis espíritus”. Ya veis que la maldad no puede jamás triunfar al fin de todo y sólo domina un período por la fuerza bruta, por el terror, por la muerte de los cuerpos; pero ese dominio aunque pueda durar 36 siglos que duró, es efímero, puesto que pasó y empieza el reinado de la razón, del espíritu, en el tiempo prefijado 40 siglos antes.Es, pues, el tiempo de la filosofía escolástica, cuando empieza la decadencia de la poco antes nacida Bestia 666, porque a pesar de las patrañas, de las mixtificaciones, de las excomuniones, de los asesinatos, de las guerras, del latrocinio, la astucia y la usurpación de derechos humanos, divinos, sociales, civiles y religiosos, los hombres protestan, se rebelan y afrontan sus desgracias sin temor a la segura muerte y afrentas que la iglesia de los santos les da, por atreverse a protestar; por no poder dejar de pensar; por no poder dejar de ver, aún queriendo cerrar los ojos, por aquello contestado a Isaías, por Jehová: “¿Yo que hago parir seré Coartado?” La iglesia católica manifiesta su impotencia (no sólo del triunfo, sino de dominio) en amordazarlo todo; y amordaza hasta a los mismos escolásticos, que no pueden en ningún caso armonizar las tinieblas del dogma, con las leyes universales. En efecto: en el siglo IX, Escoto Erígena se esfuerza en fundir los dogmas cristianos en el mismo molde de los Neoplatónicos y fracasa por necesidad; pero la imposición de la fe ciega en los dominios Católico-cristianos, haría prevalecer por el terror sus mandatos, lo que nos confirma el gran Quevedo, cuando maliciosamente es requerido a que diga lo que piensa de la inquisición, a lo que contesta: “Ante la inquisición... me llamo... Chitón... Ascendemos al siglo XI, el más desgraciado para la humanidad y Roscelin y otros escolásticos llaman nominalismos, palabras convenientes a las tendencias anteriores (las ideas universales) y por esto, que sacaba a la luz, la falsedad Dogmática de la “Existencia substancial de Dios” fueron declarados Herejes, lo que nos confirma la decadencia prematura de la terrible iglesia católica.Nos nos importan las controversias entabladas en estos tiempos en pro y en contra de los anteriores Escoto y Roscelin, porque no haríamos más que perder el tiempo; pues llegaríamos sólo a la misma conclusión de decadencia. Por lo que, daremos por terminada la primera época escolástica, filosofando un momento sobre el Celibato, puesto que corresponde aquí por fecha histórica; y que me dispensen, la pléyade de controversistas, aunque se llamen San Anselmo y Abelardo, pues no pueden sacar (como dicen en esta tierra los criollos) “La petisa del barro”.Hildebrando: San Gregorio VII, Papa, 12 años de papado (1073 a 1085) de este terrible fraile Dominico, ponen en peligro la existencia de la especie humana, con la consagración del celibato forzoso impuesto al Clero, por este papa, amante de ... la condesa Matilde (1). “Haz lo que te digo y no hagas lo que yo hago” es la máxima ilógica e inmoral de los sacerdotes.Pasando por alto la obra política en general de este supremo supremático, por la que no queda un rey, príncipe, nación o territorio, sin que recibiera un pedido que, bajo la amenaza insultante de excomunión, condenación y persecución que acompañaba, tal pedido era la imposición más brutal ideada por el vago más criminal.Sin embargo, entre todas sus cartas pedigüeñas, impositoras y amenazantes, se leen algunas verdades que hoy han de hacer justicia, y serán como el jabón que saca las manchas, dejando la tela limpia y sana.La que escribe a España, cada letra es un gatuperio, desde que dice que “Esa Nación le fue dada al tesoro de San Pedro; y como representante de él en nombre de Jesucristo, pido su óbolo, aunque esa nación sea pagana”.Luego España no era cristriana y menos católica y queda sentado histórica y filosóficamente (2), para honor de esa nación, que luego pagará sus desprecios al papado, con los actos de la inquisición.Declarado obligatorio el Celibato para todo el Clero, no lo acepta para el de su imperio Enrique IV de Alemania, el cual es excomulgado por Gregorio Papa.Enrique, pide un jurado al que ha de comparecer el Papa; y aunque se forma ese tribunal, Gregorio lo burla no acudiendo y excomulgando por segunda vez a Enrique; le levanta guerras sobre guerras enlutando el Imperio.Enrique ama a su pueblo y llora al verlo sufrir; tiene un momento de debilidad (porque tenía fe en la religión) y piensa, que humillándose al pontífice, se acabarán las guerras en su imperio y su pueblo no sufrirá; y consiente en ir a pactar con Gregorio, el que está en el castillo de la condesa Matilde a donde Enrique se dirige, sufriendo la primera vergüenza, pues lo tiene tres días entre las murallas de la fortaleza, descalzo entre la nieve como penitencia; hasta que a pedido de la condesa, lo recibe humillado en esa forma indigna por parte de los dos.Tratan su armisticio, bajo el juramento del silencio de la humillación de Enrique; pero cuando éste sale del Castillo, sus Capitanes lo saben todo y lo abandonan ultrajándolo. ¿Quién sacó del Castillo los secretos antes de salir Enrique? ¿Dónde está la santidad, el honor y la virtud papal? Enrique se ve solo entre todos los ejércitos y abandonado de los mismos a quienes defendía. ¿La causa? La humillación indigna; la fe religiosa; lo que afirma que, Religión, es, relegación de derechos, indignidad, inutilidad del hombre y de la razón. El malvado y perverso Gregorio, ha triunfado; compra a Rodolfo, hijo de Enrique, y tres Obispos, brutalmente, desnudan de sus insignias a Enrique, vistiendo con ellas a Rodolfo, que anula y maldice al autor de sus días, cobijado y bendecido por la iglesia católica y su pontífice. Primer fruto de la imposición del irracional Celibato. Enrique, viejo, achacoso, corre de pueblo en pueblo y no encuentra un hogar abierto para hospedarse y recuerda donde ha levantado un templo y se dirige allí, creyendo aún que, por la devoción a un fetiche dedicado a la Virgen, más irracional aún que el celibato, causa de sus males, le daría asilo; pero hasta el sacristán le cierra el paso, y tirado en la escalinata, muere como un perro sin auxilio humano; ahí queda desenmascarada la virtud religiosa y las entrañas de la bestia 666. El cadáver de Enrique, es sepultado en la catedral de Lieja; pero el papa sucesor de ... San Gregorio, lo desalojó y lo tiró al osario; es decir, al muladar; es que la religión jamás perdona. Aclaremos el Celibato desnuda y fríamente. La unión de cuerpos, instituída por la inmutable ley divina para la procreación y conservación de la especie, late imperiosa en los seres, sin que nadie lo pueda eludir. Esta unión, funde dos almas en una y crean otra, que da vida a un semejante, que por la consanguinidad, crea lazos indisolubles para toda la eternidad y por cuya causa, en las continuadas encarnaciones, se suman las afinidades hasta enlazarse todos los seres componiendo una sola familia humana, como lo es en espíritu. Luego si por sólo la unión de cuerpos puédese continuar la especie, el Celibato, es contra esa invariable y divina ley del creador y tiende a la muerte de la especie, sin remedio. Y si por la consanguinidad se llega al amor de familia, al de la tribu, la ciudad, la nación y al universal, el celibato tiende a destruir el Universo, la Nación, la Ciudad, la tribu y la familia. Y si por fin, esos amores nacidos únicamente por la fuerza de la unión de cuerpos, han de traer como consecuencia lógica, la Paz de cada hombre, para llegar a la Paz universal, a la anulación de las fronteras, a la comuna de hermanos en verdad de verdad, el celibato es causa de las guerras que sufrimos; causa del mal mundial; causa del desequilibrio de toda la humanidad y causa de toda la inmoralidad, injusticias y desamor, de entre todos los hombres. Y... han santificado a Gregorio VII... que al morir a manos de sus oprimidos, aún tiene en su maldad valor de gritar “Amé la virtud y odié la iniquidad”. Cambiemos la oración y habría dicho todo; Odié la virtud y amé la iniquidad; a esto nos conduce la lógica filosófica.
2ª Época: Escolástica. La influencia reinante de los controversistas y Aristóteles, había provocado al ilustre Hijo de Córdova de la España pagana, Averroes (1115 al 1198). Averroes, que es Jurisconsulto, Teólogo, Médico, Matemático y frío Filósofo, idea su sistema basado en los Eclécticos, queriendo armonizar las ideas universales existentes entre el Creador y los hombres. Pero entendiendo que, antes de la cosa, las ideas residen en la inteligencia de Dios; y en la del hombre, cuando se efectúa la cosa; y en la misma cosa después de operada; cuyas ideas, quedan como conceptos adquiridos por nuestra mente mediante la abstracción, que hoy diremos desdoblamiento de nuestro espíritu. Esta teoría, que si pudo adolecer de una mística adjudicación a Dios, error impuesto por los prejuicios religiosos aun en los más grandes materialistas, fue suficiente para que el llamado Santo Tomás de Aquino encontrara motivo de combatir a Averroes; con lo cual la iglesia católica condenó la teoría de Averroes. Diremos en este caso que, la Teoría de Averroes era buena y racional y para el siglo XII, muy buena y conduciría fácilmente al conocimiento de que, siendo impersonal el dios de Averroes, no es el dios Católico-cristiano y sí el Creador, que el espiritismo explicaría desde el siglo XIX, llamado de las luces. Pero que, depurando hoy las cosas para hacer el Código único y la Filosofía Austera y única también, diremos que, el Creador, en sí mismo no tiene ideas. Pero sí tiene leyes inmutables de las que el hombre saca las ideas que eleva a hipótesis, de las que plantea las teorías para llegar a los axiomas. Pero en conjunto, es todo la misma cosa en su concepción, gestación, nacimiento y vida; que no pudiendo sacar las cosas de las inmutables leyes, decimos ser del creador y está bien dicho, porque no podemos eludir ni estorbar ni dejar de cumplir esas sus leyes. Pero lo impersonal, no tiene ideas, aunque tenga leyes que a los hombres sugieran las ideas. Y bien: una teoría del valor de la de Averroes y por el solo hecho de atribuir a Dios la primer chispa de las ideas, lo cual está conforme con el dogma del Dios sustancial y por lo tanto material y personal, Averroes es condenado por los mismos creadores de ese Dios personal; si lo condenan por meterse a estudiar en la Teología Dogmática, es anular el pensamiento, lo que es improcedente, absurdo e irracional; y si lo condenan, porque la iglesia sabe que el Autor del Universo (en quien Averroes fija su atención al pronunciar Dios) no puede tener ideas por ser impersonal, es confesarse detractores del creador; lo que los hace culpables de todos los errores habidos desde la creación del Dios-Cristo, ya que, Moisés, con la ley del Sinaí, le señala a la humanidad el verdadero y único Dios impersonal: pero que lo llama Jehová, entendiendo Padre. Toda otra argumentación; toda otra interpretación, es irracional, maliciosa, detracción. Alberto Magno, se contrapone al S. Tomás de Aquino, aceptando la teoría de Averroes; pero no admite la autoridad que en parte concede Averroes a Aristóteles, sobre materia de fe, “la que debe subordinarse a la iglesia y los SS. Padres, particularmente a S. Agustín”. En este punto, Alberto Magno, no tiene ningún valor, pues manifiesta supremacía, y se hubiera visto satisfecho, si Averroes mencionara a Alberto, en vez de Aristóteles. Pero Alberto se cubre en su supremacía, pidiendo, que esas materias de fe, se subordinen a la iglesia. Tomás es proficuo en escribir comentarios a los llamados textos sagrados; pero comenta lo mixtificado en los concilios de Nicea, en donde empieza la mixtificación atrevida y soez, de las relativas verdades entregadas (por el engaño insólito del papa Manuel 1º) por las religiones signatarias de la famosa Alianza. Sin embargo, no puede precaver Tomás, que toda su proficuidad, pasando unos pocos siglos, darán margen y motivo al libre examen, donde en sus propios silogismos y sofismas, resultará condenado por detractor y más siendo Santo, que en general, es el signo de supremacía, de Hipocresía algunas veces y de ignorancia y fanatismo siempre. Alberto Magno, sin embargo, quiebra el dogma; pues llega más tarde a afirmar que, “el porqué de las ideas universales, debemos obtenerlo, no por la ‘Abstracción’ sino por la observación, por la experiencia, en lo concreto”; lo que es desmentirse a sí mismo, en sus anteriores teorías. ¿Pero sabéis la causa de que se desmienta él mismo?, pues es la misma que ese final aserto condena; la abstracción, entendiendo Desdoblamiento. Y sabed de una vez y para siempre, que el que se desdobla de nosotros, es nuestro espíritu; lo que nuestra materia ignoraba, hasta que el espiritismo se lo pudo demostrar. Dejemos ya a los escolásticos, aunque sean de la valía de Rogelio Bacon, Duns Escoto y Raimundo Lulio, que volviéndose de libertinos, místicos, y siendo Astrónomos y Alquimistas sutiles, no nos darán otras luces que las discutidas por los que hemos mencionado, salvo que agreguemos que aportaron a la iglesia más elementos de magia, que utilizó y aún utiliza, contra la humanidad y en contra de las altísimas leyes de esa ciencia rayana en la Sabiduría para el bien de los hombres, por lo cual, los espíritus sabios han retirado y guardado los secretos más sublimes de la Magia; por lo que, ya no hay Magos, porque también la transformación del planeta y el haber ya conseguido el asiento de las ciencias experimentales, los espíritus magos, que son los más sabios Maestros de la creación, van a mundos que se encuentran en el grado de la tierra en la epopeya de Adán y Moisés. Encerramos, pues, a los escolásticos, en los calabozos que ellos mismos se fabricaron; recogiendo, por nuestro trabajo de juzgarlos, un grano bueno que ha producido su escarmiento y desengaño, dicho por Rogelio Bacon: “La observación, es superior al silogismo, como la experiencia lo es al raciocinio”. Lo que no pudo enseñarle su misticismo, y sí las explosiones de la pólvora, que no debió servir para matar hombres, y sí para ayudar al hombre.
CAPITULO IVEl RenacimientoPÁRRAFO 1°LA IMPRENTAEl siglo XV, nos va a marcar grandes hechos de todos los cuales son el resumen, tres. La Imprenta, la caída de Constantinopla y el descubrimiento de un nuevo mundo. ¿De qué le sirvió a la iglesia Católica toda su maldad y terror? ¿Quién dominará al espíritu? ¿Quién torcerá el infalible decreto del progreso? La Imprenta, es atribuida a Gutenberg en 1436. Seamos justos y no le quitaremos nada a este hombre benefactor: Gutenberg inventó una lengua de acero que se hace entender en los moldes de todos los hombres. Por lo demás, la imprenta, tiene sus orígenes en la China y la India, tratándose de moldes; pero desde que el hombre ideó signos, imprimía. v Fust y Gutenberg, idean la máquina que facilita el traslado de las ideas literarias y artísticas; pues produce, con una composición, todos los ejemplares necesarios o deseables en caracteres claros inteligibles para todos los hombres en sus respectivos idiomas, con la máxima economía de fuerzas, tiempo y capital; lo que ha permitido la educación de todos los hombres y por ende, el cambio de ideas de unos y otros continentes, lo que lleva aparejado la comunicación de todos los pensamientos; esto traería por consecuencia lógica la fraternización y ésta, por su afinidad, la Comuna material y espiritual, a lo que arribamos por la influencia ocasionada por la estridente voz de esa Lengua muda. El secreto que se guardaba hasta hoy día de la libertad es que la Imprenta se traía a la tierra, para ser la lengua del Espíritu Regenerador, que hablaría por ella a todo el mundo, por medio de los tentáculos cargados de palabras movidas por la electricidad, Fuerza Omnipotente y Madre de todas las formas que existen hasta del hombre, metafísicamente. Este es el mayor canto que se le puede hacer a la imprenta, en el que reciben su palma, Fust, Gutenberg y todos sus antecesores y continuadores, y los canto cual es mi deber. Cumplieron su misión para la tierra; pero muchos otros mundos esperan; llevadles nuestros progresos, pues nosotros, de otros los recibiremos, como recibimos la imprenta, de lo que sois testigos. Ya se ha roto la gruesa y espinosa cadena que aprisionaba la inteligencia; esa lengua de acero, trasmite los pensamientos de los libres y no es sin que esté presente, como hombre, el Investigador, Juez y Censor de la tierra, que lo habíamos conocido por última vez, como Santiago Apóstol de España. Ahora ha nacido en esos años, para Capear a los Papas con espada en mano y es Juan de S. Severino, o Juanucho, o el Condestable y presencia los tres grandes acontecimientos y ayuda, aunque parezca no tomar parte directa (3); pero es porque así convenía a los altos designios del Padre Creador, porque “¿Yo que hago parir seré Coartado?”
PÁRRAFO 2°LA CAÍDA DE CONSTANTINOPLAEn cuanto la imprenta imprime y divulga las ideas de los hombres, se convierte en piqueta de lo insostenible; y el imperio, sostenido sólo por el terror y la sangre, por la iglesia Católica, cede su último baluarte de contención de los orientales, Asiáticos y Griegos. Turquía, que lucha por las doctrinas de Mahoma desde el siglo sexto, arroja al Cristo Dios de Constantinopla y abre la sublime puerta, vaciándose por ella hacia el occidente, los sabios anhelantes de revisar la obra macabra, a la par que opulenta, de sus enemigos sin entrañas de hombres; los Cristiano-Católicos. En cuanto las civilizaciones contenidas varios siglos en Oriente, Asia y Grecia se abren camino, destruyen añejas preocupaciones y el papado tiembla y en su rabia, se dispone a terminar, si puede, con la especie humana y no vacila ya encender las hogueras, queriendo anublar el Sol con los humos grasos de los millones de cuerpos quemados y callar los clamores de las madres, de los hermanos y de las esposas, con el chirrido de las ruedas, al crujir de los potros y demás instrumentos, bajo los graznidos de los cantos de blasfemia contra el Creador y sus criaturas, por los mismos que se proclaman representantes de Dios y con derecho divino. Quisiera poder borrar esa infamante página de la historia humana; esa bofetada dada en la faz de la dignidad humana; ese escupitajo a la ley de la Creación; pero, los hechos, hechos son y no pueden dejar de ser, y ya que sea la afrenta de la humanidad, en descargo de los Mártires de la libertad del pensamiento, esa página será el Epitafio Eterno de la tumba del Dios-Cristo. El efecto del influjo de la imprenta y de las ideas vaciadas en el Centro y Occidente de la Europa y a pesar de la terrible Inquisición, las ideas, que son incorpóreas, se graban en las conciencias y la protesta se levanta en todas partes. Los abusos del Clero Católico llegan a tal extremo, que se apoderan de todos los derechos divinos y humanos, de los espirituales y materiales y solo vive el que ellos quieren otorgarle el permiso de vivir; pero sumiso y delator de los demás, dándose millones de casos de acusaciones de la esposa al esposo, del padre a sus hijos y del hermano al hermano; a tal grado de abyección había llegado la humanidad militante bajo la religión Cristiano-Católica. El desenfreno de los clérigos era tal, que entre 100 tribunales formados para juzgar los crímenes, estupros, e incestos cometidos por clérigos, no pudieron desempeñar la inmensa cantidad de juicios: y téngase presente, cuán pocas mujeres tendrían el valor de acusar, por dos razones poderosísimas, como son el pudor y vergüenza y el temor de ser luego acusadas de herejes y quemadas. Por lo que, la mayor parte de esos juicios, era por acusación de monjas celosas de otras monjas; y algunos, de jóvenes mancebos estuprados en los conventos y colegios, confirmado todo esto por bulas de varios pontífices. Todo lo que podéis comprobar en los archivos judiciales de Sevilla y Madrid y en los de Francia, a mediados del siglo XIX; de los cuales, algunos juicios hemos extractado en nuestros “Primer Rayo de luz” y el “Buscando a Dios y Asiento del Dios Amor”.
Alejandro VI: Rodrigo Borgia. Los hechos de este pontífice, nos dicen todo lo que pudiéramos enumerar de la corrupción del clero; y las obras de su pontificado y vida anterior se condensan en estos hechos. Cardenal y casado con Vannozza de la que tiene sus hijos Duque de Gandia y César, Cardenales, y la famosa Lucrecia, y Alejandro, se casa de nuevo con la condesa de Valladolid por engaño y es asesinado el cura que los bendice y arrancada la partida labrada en el registro parroquial de Sta. María. Sus ocupaciones de político, le dan excusa para ausentarse de casa de Vannozza y dedicar otros días a la Condesa; y entre tanto, hace su concubina a su hija Lucrecia, la que comparte sus amores, además, con sus dos hermanos Francisco y César. Éste, mató a su hermano por celos dentro del Vaticano, presenciándolo la condesa de Valladolid, de lo que huyó horrorizada. Son inventores de un veneno conocido sólo por el nombre de “Polvos de los Borgias”, y para sentenciar a sus víctimas, decían: “Dar el salvo conducto”, y Alejandro por equivocación y Lucrecia por desesperación, mueren con los mismos polvos. Las Bacanales del Vaticano en aquel tiempo, son célebres por su magnitud y desvergüenza; las conocemos en sus detalles, gracias a Maquiavelo que las escribió en los anales del Vaticano y más tarde, las sacó el Conde Mastai antes de ser Pío IX, cuando era tratante de mujeres. Esto está confirmado en los archivos de la Masonería en Sinigaglia ciudad natal de Pío IX, de cuya logia fue expulsado por esos delitos de inmoralidad. Con estos puntos del pontífice, se comprenderá toda la corrupción del clero secular y regular en todo el Orbe Católico. ¿Podía la humanidad permanecer en ese estado? La ley que rige la creación, ¿podría ser indiferente? El Creador, ¿habría sido tan pobre, que no tuviera ya en su paternidad, un punto, donde dirigir a los libres de pensamiento mártires del sacerdote? Por Isaías había dicho “¿Yo que hago parir seré coartado?”, y en la queja que el profeta le pone a Jehová, le contesta: “Deja que aún sigan los hombres siendo malos”. Pero luego por el mismo Isaías en llamada solemne, grita Jehová hacia occidente llamando a Jacob y le manda “levántate, levántate, levántate y vé a aquellas islas apartadas que aún no oyeron de mí”.
PÁRRAFO 3°EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICATodo ha de coincidir al milímetro justo de lo dispuesto y prometido por el Padre Creador. Está demasiado ocupado el pontificado en sus pasiones bacanales y conteniendo los embates del naciente libre pensamiento, que no puede detener con las hogueras. Reyes que se sublevan, príncipes que son deshonrados en sus hijas y esposas, y Obispos y Cardenales, que la ambición no saciada o la envidia de que a otros se les distinguiera por ser más desvergonzados y criminales, se aprontan a llevarle la guerra al papado y levantar cismas contra la iglesia. El imperio de la Iglesia es desconocido por Martín Lutero con su protesta contra los incendiarios dominicos, de cuyos claustros saliera el famoso Hildebrando. Carlos de Anjou, se alía con los Colonna, Orsinis y Vitellis y le declaran la guerra al pontífice emperador, a la par que el firme, aunque fanático Savonarola, le discute tanto, que lo entretiene y, la pagana España, despacha entretanto las galeras de Colón a tomar posesión de un Nuevo Mundo, que servirá de refugio a los perseguidos por la fiebre religiosa; pero no es ese el viaje del descubrimiento de América; de “Aquellas Islas Apartadas que aún no oyeron de mí”: y mientras está en acefalía el pontificado y Borgia compra al cardenalato, en agosto de 1492, en esa misma fecha, el pendón de Castilla, el estandarte Morado de los comuneros de Castilla, se enarbola en la Sta. María, para ir a cobijar bajo sus pliegues las “Islas Apartadas”, a donde le mandaba Jehová ir a Jacob: y bajo el color de la túnica de Jacob, cuyo es el pendón de Castilla, España señala al mundo, un Nuevo Mundo. ¿Dónde está Jacob? Ha sido electo pontífice el cardenal Rodrigo Borgia; el casado dos veces; el amante de su hija Lucrecia y Padre de una niña bella habida con doña Elvira Condesa de Valladolid; cuyo padre, embajador de España en Roma, ha muerto misteriosamente, tres días después del matrimonio de doña Elvira, ignorándolo y no supo de tal casamiento. ¿Quién lo mató? ¿Quién mató al cura de Sta. María? El Capitán Juanucho (4) de la guardia vaticana, después de derrotar en todas las batallas los ejércitos del Papa Alejandro VI, cae en una emboscada y acaba su vida ahorcado: pero ha sido hecha su obra; la misión que trajera, fue cumplida, pues capeó al papado todo el tiempo necesario para que España descubriera América desmintiendo el dogma Católico que consagraba aquellas corrompidas tierras por único y todo el universo, del que podía ser Dios el más desalmado y corrompido pontífice. América ya es del mundo: los hombres, ya tienen un nuevo mundo donde expandir su pensamiento y acrecentar su progreso y es la tierra donde se funden las razas en una sola raza; donde en el tiempo justo determinado en el testamento de Abraham, se celebraría el juicio definitivo y se proclamaría la comuna conforme al querer del Padre. ¿Es Colón el descubridor? No. ¿Colón es Genovés? No. ¿Cómo conocía Colón el nuevo mundo? No es misterio; pero en las obras de esta escuela lo sabréis cuando os hagáis luz en vuestro espíritu para juzgar las cosas en verdadera justicia y lo confirmaréis: aquí sólo debo decir que, si Isabel acepta a Colón, es porque el Padre Marchena entrega a la reina, documentos que Colón le confía en confesión forzado por el hambre que la justicia inflexible le impone; pero entre tanto, otros españoles lo esperan de regreso en la isla de Haití. ¿Quién los llevó allí? Los documentos entregados a Isabel y destruídos con maldad por los que encausaron a Colón en Valladolid, contenían el secreto; pero nada tuerce la ley, ni nadie burló al Creador y todo lo que prometió, lo cumplió y cuanto ahora ha prometido, cumpliéndose está: lo que la filosofía sentará como axiomas.
Punto 2°.Teresa Sánchez Cepeda, Santa Teresa. Desde el siglo XII en que el gran Dante empieza a describir la verdad con su “Divina Comedia”, desenmascarando los dogmas cuanto la tiranía de la Iglesia Católica permitía, se preparaba una epopeya grandiosa, que tendría su brillo en los siglos XV y XVI, con los más preclaros literatos y fuertes pensadores que sembrarían la semilla liberal, aún en medio de los horrores de la inquisición. No hemos anotado al Dante en su lugar correspondiente, porque ese hermano ha merecido los honores de la historia y la crítica de los que lo han entendido, comprendiendo que su “Divina Comedia” descubre (Moradas) mundos de vida que no eran la tierra: lo que al pensador leal, le hacía presentir la vida eterna y continuada, y que los infiernos y el cielo, solo son los remordimientos, o la satisfacción de la conciencia, por sus obras hechas; lo que hoy explica el espiritismo, sentándolo como axioma. El Dante, pues (5), es bien conocido, y en esta filosofía, anotamos los anónimos que la maldad negó a la historia para no descubrir sus crímenes políticos o religiosos, o los ha presentado mixtificados a su gusto y conveniencia para servir sus mezquinos intereses, manchándolos en sus pasiones, que han querido pasar por virtudes. Esto sucede con la ilustre Castellana (6), verdadera honra de la Hidalguía, del valor, de la entereza española y adorno de finísima filigrana literaria y de amor a la humanidad; todo lo cual, no puede ser místico; no puede ser inmoral; no es religioso. Teresa, es hasta este momento un misterio para los hombres, no por que ella lo haya querido, sino porque así lo quiso la brutalidad y la conveniencia Religiosa de su terrible siglo. Sus escritos (7), no han llegado a los hombres; le fueron sustituídos por otros, escritos por el impostor su confesor y es obligada a firmarlos, y en prueba de esta verdad, nos debe decir la Iglesia Católica, de qué, cómo y porqué, murió tan trágicamente otra monja, también llamada Teresa. Nos debe decir también la Iglesia Católica, de qué murió la bellísima secretaria de Teresa, Sor Angélica, la que por su poca edad, no pudo Teresa, con su doctor Médico, librar de sus convulsiones y nos debe desmentir también, que Teresa, murió al fin a causa del estrago que el veneno hiciera en su fuerte complexión. Más como no lo confiesa la Iglesia de los crímenes y los Santos (Santos que fueron sus víctimas), éstos, que hoy por el espiritismo pueden hablar, revelan las verdades; revelaciones que esa Iglesia (que declara vivir de la revelación) no puede negar, porque, si ella pudo recibir comunicaciones de espíritus negros, fanáticos y criminales (y algunas veces como aviso de justicia de espíritus de luz) no puede negar la revelación, (comunicación) porque la ley es solo una para Ángeles y Demonios; y por lo tanto, Teresa, su espíritu, se comunica para decir la verdad; como se comunica Jesús por su deber y aún para cumplir su promesa de repetir sus palabras y desmentir lo que afirman provocativamente, de que Jesús fundara iglesias, ni sacramentos, ni papados en Pedro (8), ni en ningún otro. Si Teresa es tan milagrosa, si Teresa es tan mística, si Teresa es tan Santa. ¿Porqué y a pesar de tener sello y prerrogativa Real es llevada a las Mazmorras de la inquisición? Fue llevada, porque en sus escritos declaraba las pasiones de la Iglesia Católica y sus sacerdotes; porque declaraba cómo se ama al creador en sus criaturas, en la naturaleza y en el azul sin fondo del universo; y fue llevada en fin, porque su confesor, no logró vencer a la bella mujer, la que, con su fuerza magnética y a pesar del hombre, muchas veces se vio contra su querer, dominado, magnetizado y en estado Sonambúlico, era obligado a declarar cuanto hacía o intentaba hacer: lo que si libraba a Teresa de la lascivia de su perseguidor confesor, no la libraba de la deshonra; porque las otras monjas, en su depravación, medían a la superiora por ellas mismas y un poco más, conforme a su maldad e ignorancia. Teresa vino a la tierra, como tantos otros misioneros en ese siglo, para ser un freno a la religión y no podían obrar, sino dentro de sus filas, como lo hicieron Lorenzo Mártir, asado por los mismos frailes de su comunidad; como lo fue José Sánchez de Tolomeo cuyas cenizas fueron aventadas y miles y miles más, que, aunque los asesinaran como a Giordano Bruno, por el hecho de vestir hábito, tuvieron ocasión de dar algo de la luz que traían, para preparar el día de la fraternidad, de la justicia y del Amor, al que hemos llegado y es Teresa la que despliega la bandera, un tanto auxiliada por su alcurnia, su ilustración, su sexo, belleza, y más que todo, por sus grandes facultades medianímicas, más un poder muy alto Psico-magnético, conquistado por su fuerte espíritu.
Punto 3°.Miguel ServetTraemos a este hombre de penetrante espíritu luminoso, de bondad y amor ejemplar y de liberalísimas ideas, como buen médico y lo ponemos aquí, lugar que le corresponde, para probar lo que en el caso de Teresa hemos sentado de que, los misioneros, para poder dar algo de su luz, a la par que ser un freno al despotismo y tiranía religiosas, tenían que militar en aquellos siglos, en las filas religiosas. Autor de varias obras, entre ellas de “De la trinidad de los errores”, por lo cual, la inquisición empezó a perseguirlo. Servet, creyó que encontraría amparo bajo Calvino, ya que éste sostenía la protesta de Lutero en el Cisma protestante, contra el Dogma Católico y a él recurrió. Calvino, ha visto que Servet presenta doctrinas que la razón confirma Derechos; estos, en la ciencia, se convierten en leyes y axiomas, a las que ninguna religión puede resistir. Si Calvino no fuera fraile, es seguro que viera en Servet su coyunda eficaz para salvar a la humanidad del yugo oneroso y vergonzoso de la ignorancia y el fanatismo religioso que hacía de cada hombre, una bestia. Pero los principios que lleva Servet matan a toda religión, desde que consagra el derecho de pensar y la libertad de examen; por lo que, el cisma protestante con peores bases que el Vaticano, caería igual que aquel. Y Calvino, como buen fraile, tiró a la hoguera a Miguel Servet. Al fin sacerdote: y por añadidura, fraile de profesión; al revés que el dominico José Sánchez de Tolomeo, Lorenzo, Giordano, Bonifacio y tantos otros miles, incluso Teresa en la clase monjil, como otros que ahora hemos de ver en un nuevo cisma, que llevaron hábito y no eran frailes.
Punto 4°.El Anticristo. O la compañía de Jesús: Año 1534Ignacio de Loyola y Francisco Javier desconocidos. Esta es la página más brillante de la regeneración humana y está envuelta en la más negra maldad e hipocresía; y no es por culpa de sus fundadores que entre los 8 forman un cuerpo real Material y Espiritual, o físico y metafísico, de los que Javier, es el espíritu; Loyola el alma; y sus seis compañeros Salmerón, Bobadilla, Láinez, etc., forman el cuerpo. No es el Jesuitismo de hoy que tenemos que condenar en su hipocresía, la fundación de Sabios y por tanto regeneradores que concibieron los fundadores: pero sí son los Jesuitas de hoy, los que representan la parte de enfermedad que idearon, para conseguir el fin que se propusieron en su todo y que es, (dicho brutalmente) la muerte del Cristo-Dios, que lo consiguen sin que ellos piensen. Pero es a causa de que, esa fundación, es ordenada por los consejos superiores del Padre Creador, de los que el que conocemos hoy por Francisco Javier, es el Maestro de aquellos consejos llamado en la cosmogonía, “Espíritu de Verdad”: al cual, Jesús, por orden de aquellos consejos, lo anunció y lo prometió. Se ha hablado de Misterios y este sería el mayor de todos y lo fue hasta su hora; pero cuando ya se trae a la filosofía, es porque es la hora y se rompe el misterio de esto y de todo, como lo veréis en todas las obras de esta Escuela, a las que os remito. Hemos visto en los puntos anteriores, la preparación entre todos los hombres, para llegar a este hecho de ley: pero donde se toma la medida definitiva es, en el asesinato de Juanucho, que ya hemos dicho que era su espíritu, el de Jacob y y es el mismo de Moisés, en cuyas dos existencias, Jehová, le promete a Jacob, multiplicar su familia sobre las arenas del mar; es decir, cubrir toda la tierra, como también le fue prometido a su abuelo Abraham y en Moisés se le promete la tierra de promisión que es “América”. No nos apartamos con estos puntos del que filosofamos e historiamos, desde que Javier es el mismo Espíritu de Verdad que juzga un mundo de su plano, (Neptuno) del que destierra los que no acatan la ley de Amor que se implanta por la justicia en aquel mundo y trae aquella emigración a la tierra, para con ella regenerar esta humanidad, mandando a Shet como investigador y legislador y el Espíritu de Verdad, es el que en nombre del Padre Creador promete a Abraham, Jacob y Moisés y en esta epopeya de la fundación de la compañía de Jesús, se va a cumplir todo, dando principio, por el descubrimiento de “Aquellas islas apartadas”. Mas hay otra parte del mundo, en la que por una supremacía no vencida aún, no ha podido llegar la ley escrita por Moisés y tiene que cumplirse todo lo prometido y ha dicho en el testamento entregado a Abraham “Y contaréis los tiempos por siglos de 100 años; y los siglos serán 36 desde que escribiré mi ley, hasta que la tierra la sabrá; y de este siglo mis hijos serán de luz, porque verán la luz de su padre que les darán mis espíritus”. Como ya en ese siglo se cuentan 33 desde Moisés, el investigador, que ha pulsado bien al papado siendo capitán dentro del Vaticano y luego llevándole la guerra con los Orsinis, Colonnas y Vitellis al papado, éste, no ha podido estorbar el descubrimiento y toma de la tierra de promisión o sea “Las Islas apartadas”. También las otras partes habían cumplido su misión y deber de sentar principios liberales, como Teresa, Servet, Giordano etc., etc. Si se dejara que los hechos llegaran por la sola evolución, no podría cumplirse lo prometido en el tiempo justo de los 36 siglos, por causa de que la Bestia y el Dragón tenían demasiada fuerza y estaba en el apogeo de su ferocidad, tratando de aniquilar a la humanidad con la inquisición. Se reúnen los Consejos del Padre; se estudian los medios más eficaces; se computa matemáticamente el tiempo necesario y se acuerda la fundación de una Compañía de Sabios y de Acción, en la que el mismo Espíritu de Verdad tomará parte, para entrar y llevar la ley del Sinaí al Oriente, donde aun no había sido factible llevarla a causa de que, la Iglesia Católica se había cerrado las puertas de la India, el Japón y la China, ya que el nuevo mundo descubierto la llevaban los españoles, en cuya tierra (España) tomaría carne el Maestro Superior, para tomar la ciencia y dignidades civiles necesarias a entrar en la India y el Japón: y la representación religiosa, la recibiría (por la fundación de la compañía proyectada) del mismo enemigo a quién se venía a vencer, y todo así sucedió. Se fundaría, pues, una Compañía Cismática que por el nombre, no podría el papado desconocer. Así se acuerda en el año terrestre de 1504 y el acuerdo dice: “Se fundará una compañía bajo el nombre de Jesús dentro de la Iglesia Católica, cuya compañía hará el oficio de una Solitaria dentro del cuerpo humano que le comerá a la Iglesia todas sus fuerzas reduciéndola a la impotencia por la consunción, quitándole todo el poder: y como ha de llamarse de Jesús, no puede ser cristiana ni católica, sinó de Jesús; lo que quiere decir, Anticatólica, Anticristiana y por lo tanto es la representación genuina del Anticristo, a la que auxiliará y pertenecerá como hombre en los tiempos necesarios, para activar la acción e imprimir rumbos precisos y necesarios, para que todo este hecho, para el cumplimiento de los siglos de la ley, celebrar el juicio definitivo y sentar la Comuna de Justicia y Amor, que el Padre ordena para los hijos de la tierra como es su régimen universal”. Todo está cumplido y roto el misterio. Es pues la Compañía de Jesús el Anticristo, como probé por sus hechos en mi libro “El Primer Rayo de Luz”, al que os remito. Que es la compañía de Jesús una Solitaria, está probado, en que como ese verme dentro de un cuerpo, ha comido a la Iglesia Católica toda su vida material y moral; sus riquezas, sus atributos y el papado; pues hoy, el que rige, es el Papa negro o general de los Jesuitas que, aunque también están en decadencia, es por que, como la solitaria, se enferman de la enfermedad que ella misma creó y muere con el cuerpo que mató. ¿Qué os parece amados discípulos la tal disposición? ¿Hay algo más sabio y previsor? ¿Podrá alguien negar, que los hechos, no son la representación verdadera del estudio? Tomado el acuerdo, encarnan los designados de llevarlo a cabo y se cuenta con un capitán bravo, de raíz Sánscrita, e hijo de la tierra de los primeros pobladores de Europa, cuya raíz pura se conserva en Guipúzcoa y Navarra, en los valles de las vertientes del Pirineo, cuyo Etnicismo deseamos para todo el mundo. Iñigo López de Recalde, sigue la carrera de las armas bajo el rey de Navarra, para que así tuviera base el nombre de compañía, la fundación acordada. En sus más fuertes mocedades, Iñigo, en una batalla que sostenía contra Francia, en el castillo de Pamplona es herido en una pierna e inutilizado para el ejército. No es la casualidad, sino la fatalidad la que pone en manos de una sirvienta un libro llamado “Flux Sanctorum” en vez de uno de caballería que Iñigo pide; y en la vida de Antonio Abad, se siente inspirado y toma el propósito de hacer una compañía de luminosos predicadores de la Verdad, que en ningún modo podía ser el catolicismo, del que Iñigo, nada o casi nada sabía. Luego esa verdad que Iñigo dice, es la que él presiente: virtud, nobleza, entereza, hidalguía y austeridad, que heredaba de su suelo y progenitores. Firme ya en su propósito, aun enfermo, se deja llevar de la inspiración y de sus bríos juveniles y sale de su casa, sin rumbo; no sabe dónde va; sólo sabe, que necesita ilustrarse y va, donde cree recibir lecciones: de este modo y llevado por el viento de su espíritu, se alberga en una cueva en los montes de Manresa. Dicen sus historiadores mixtificadores, que tuvo un éxtasis que duró ocho días, después de los cuales escribió el famoso libro de sus ejercicios espirituales, las reglas y constituciones de la futura compañía. El libro aludido, es en verdad sublime en moral y política y sólo él podía penetrarlo, porque todo lo vio en aquel llamado éxtasis, que diremos, fue una posesión de los espíritus encargados de ilustrarlo en el acuerdo de los consejos. Dejemos aquí hasta luego a Ignacio y volvamos unos años más atrás y al país de Ignacio, a las montañas vascas, al castillo de los Alpizcuetas y Javier, a seis leguas del castillo y ciudad de Pamplona. En la bella mañana de primavera del 7 de Abril de 1506, bajo el azul purísimo y sin igual, que envuelve a la noble y fuerte, cuanto liberal y libérrima Navarra, rayado su azul por listas de oro de los penachos del sol, asomando por sobre las níveas crestas del risueño Pirineo, doña María de Alpizcueta y Javier, madre de muchos hijos habidos de su noble y bizarro y real esposo (privado del rey de Navarra, Don Juan III), llamado Don Juan Jaso, dio a Luz a su último vástago; el que para conservar el gran apellido de los Javier, se lo dio al recién nacido, que se llamaría Francisco Javier Jaso, en vez de Jaso Javier. Es este el Espíritu de Verdad; que para cumplir lo dispuesto en el consejo superior del Padre, encarna en esa familia donde se reúnen dos ramas nobles de aquel suelo, con derecho a la corona del reino de Navarra y señorío de los vascos, lo que en su día le dará la llave, para que invocando su realeza, el rey del Japón le abra las puertas y los Bonzos (sacerdotes del Japón) lo tendrán que oír bajo su estado civil de príncipe, doctor en filosofía y representante pontificio de la iglesia romana. En efecto: el 15 de Marzo de 1530, la universidad de París le da el título de maestro de filosofía; pero ya varios años era lector para los primeros años de esa ciencia. Es ahora que Ignacio de Loyola llega a París a estudiar filosofía, que la oye, precisamente, de Javier, que parecía un niño al lado de Ignacio, envejecido por su vida de casi bohemio y descuido de su persona. Entretanto, España, ha abierto el camino de América y de allí busca el Pacífico con Portugal y llegan a la India, donde el rey de Portugal pide a la nueva compañía de Misioneros, algunos, que acompañen sus expediciones y es designado BobadillaPero no es ese el elegido, no podría hacer lo que el consejo del padre ha dispuesto y Bobadilla se enferma. Javier está disgustado, porque ha visto que el pontífice quiere aprovechar la Compañía para su sostén y se resiste a recibir órdenes y no las recibe: pero en cambio, pide ir a la India, y el pontífice, que ve allí quizás las riquezas de su ambición, delega en Javier, por su estirpe, la dignidad pontificia bajo una bula y, allá va ayudado por el mismo a quien venía a destruir, a llevar la ley del Sinaí al oriente, antes de que se cumplan los 36 siglos marcados. ¿Hizo milagros Javier?, son contra la ley; y el que en su espíritu es la misma ley, no los podría hacer, como nadie los hizo. Pero sí hizo lo que sus facultades medianímicas podían obrar, y con su poder Psíquico-Magnético, detuvo peligros, empujó a otros, anunció tempestades y hecatombes que sucedieron; discutió y venció a los bonzos en las cosas irracionales y tomó para él lo que aquéllos conservaban de las doctrinas de Shet. En fin, cumplió su misión, llevando el Decálogo al Oriente; y entre todos, con alma y espíritu Españoles, redondearon el mundo dándonos la mano los antípodas. Aquí empezará el progreso; las filosofías se desarrollan en el mismo progreso; la compañía de Jesús, será el timón de ese progreso, hasta que desaparecidos sus fundadores, se dejará dogmatizar; pero no podrá abandonar su característica de verme solitaria, que al fin ha cumplido; y la Iglesia o bestia 666 y el Dragón que se sienta en ella, Cristo, son muertos por ese verme; y esto confirma que, la compañía de Jesús, es el verdadero Anticristo: ¿Se atreverá alguien a destruirlo? Sólo se puede, muriendo el cuerpo en que está encarnado, y éste, ha cumplido su tiempo y muere sin remedio, porque ocho novenas partes del mundo es antirreligioso: no quiere Dios: encontró al Creador padre, por la ciencia y la filosofía.
PÁRRAFO 4°IDEALISMO ABSOLUTODespués del párrafo historiado descubriendo el misterio que envolvía a la compañía de Jesús, sería inútil entretenernos en recoger los fragmentos de ciencia y filosofía que empezaban a despuntar con el nombre de renacimiento, debido a las corrientes establecidas entre la Europa y Oriente, a causa de la caída de Constantinopla, que era la muralla del catolicismo, puesta a las doctrinas de Oriente y Grecia; pero basta decir, que todo el siglo XVI y aun bajo la más formidable cuanto vergonzosa rabia católico-cristiana aniquilando a los pensadores por los tribunales de la inquisición, los hombres examinaron los dogmas, las teologías y tradujeron la Biblia, desconociendo para siempre al pontífice, sus dogmas y sus mandatos, naciendo la Masonería, el liberalismo y el libre pensamiento, cuyos resultados los veremos en el desarrollo de las filosofías, la ciencia y el arte libres, que se harán universales en el siglo XVIII y con su preparación, podremos llamar al siglo XIX, siglo de las luces. Podríamos decir, que todo lo que escarbaba, descubría y estudiaba la compañía de Jesús que cumplía su primera parte del testamento de Ignacio al expirar, “Os dejo el mundo por patrimonio, que habéis de conquistar por la ciencia, el trabajo y el amor”, la reasumió toda Schelling, fundado en E. Schleiermacher, que sostuvo un sistema que llamaron “Bautismo idealista”; pues considera que, “El tiempo, el espacio y la causalidad, son formas necesarias y comunes del sujeto y del objeto”, porque, estos elementos constituyen el mundo múltiple que se unifica en Dios como ya había sido sentado por Sócrates, Platón y otros antes. Pero por que se pudo escarbar y resucitar esos principios, que la sangre y las cenizas hechas y derramadas por la religión católica había sepultado, se llamó a esa “Era del renacimiento”. En una parte del sistema de Schelling se fija el bueno de Hégel, que luchaba con un vacío que encontraba en el sistema de Fichte. Es decir, faltaba el vínculo entre “El yo y el no yo” que debía ser absoluto. Pero entre Schelling, Fichte y Espinosa, hacen un gran barullo de conceptos terminológicos, con sus “Contenidos”, “Reflexivos” (meditación) (9). “Subjetivos”, “Objetivos”, “Substancialidades”, etc., etc., que resultaba laberíntico; estilo teosófico; que para encontrar en su forma de estudio, una rana por ejemplo, ha de resolver el principiante todo el quimérico y desordenado Archivo Teosófico, y al fin, la rana, aparece en formación, cuando aun no es rana, sino renacuajo... Hégel comprende mejor y reduce todo aquel arsenal a tres grados, que yo digo que son tres estados en grado diferente. Así pues, Hégel, para llenar el vacío que hay realmente entre el yo, y el no yo, dice; Idea, objeto y espíritu; pero considera que, la idea procede del absoluto y es un pensamiento puro. Luego se exterioriza como objeto; para una vez llenado su fin, retorna a la inteligencia; y tomando carácter consciente se radica en el espíritu. Grande es el esfuerzo de Hégel, para coordinar su sistema, que no es realmente la verdad, porque el nombre de “Idea absoluta” dado al sistema de Hégel, deja otro vacío, puesto que declara un cuarto estado, porque no comprende que, espíritu es inteligencia; por lo que, al decir “Y finalmente, retorna a la inteligencia, y tomando carácter consciente, se radica en el espíritu”, no sabemos si Hégel, no quiere, o no ha llegado a comprender que, la inteligencia y el espíritu es la misma cosa; sólo que la inteligencia, es la demostración del espíritu, y por lo tanto, un efecto, del espíritu causa. “El carácter consciente” es un efecto de la inteligencia, la que es causa primera de la idea, por lo que Hégel dice que, “en la reflexión abarca los números”. Hégel, es un verdadero Platónico, en su sistema, sólo que puede hacerlos más atómicos que el autor del Atomismo, Demócrito, por causa del progreso de más de 20 siglos que median entre Platón y Demócrito, a Hégel; pero no los aventaja. Donde está en un punto firme Hégel, es en la construcción económica de los hechos. Ve y se convence Hégel, de que, “El espíritu universal es la razón absoluta”, y quiere ver en los hechos de la historia, que pasan por tres formas distintas y las coloca en una escala, racional entonces, pero no lo es ya hoy que la religión es echada por la ciencia al canasto de las papeles inservibles. La escala que Hégel cree por la que pasan las formas es: “1° Por el arte, que por intuición nos presenta la idea absoluta realizada en un fenómeno sensible”. “2° Por la religión, que nos eleva a lo absoluto por un acto de nuestros sentimientos y de nuestra conciencia representativa e intelectual”. “3° Y por la filosofía, por la cual concebimos lo absoluto por medio de la razón pura: es decir, en su realidad absoluta y abarcando los conceptos inspirados en el Arte y representados en la religión”. Hégel, ha destruido todo su argumento en su última frase, “y representados en la religión”. En su punto correspondiente veremos lo que es religión; pero adelanto que, el sentimiento, no es religión como cree Hégel, sino el sentimentalismo, que no es lo mismo. La “intuición”, no es tampoco “el arte”: el arte nos lo da la naturaleza; la intuición, sólo el espíritu la puede dar; lo que es inteligencia, antes del Arte o Idealismo. Por fin diré (porque no es que critico sino que peso, juzgo) que la obra de Hégel, es religiosa, estética; su absolutismo, no es Ético sino supremático, justamente por la influencia religiosa que impregna todo en su tiempo. Pero no ha podido ocultar su liberalismo y éste es su florón, por lo que merece la crítica filosófica. Hégel ha engendrado en su liberalismo al socialismo militante y otros liberales, lo que justifica los muchos errores y divergencias del socialismo; porque reconociendo el socialismo que su verdadero fundador es Jesús, como no les llegó pura la doctrina de éste, se inspiraron en Hégel y otros progresados, que debido a la mixtificación de la historia, de las doctrinas y de los hombres hecha durante 14 siglos por la iglesia católica y sus llamados padres, Hégel y aun el mismo Schopenhauer y Darwin, son víctimas de la mixtificación, y quisieran o no, obraron bajo la sugestión de los textos, de las costumbres y del ambiente. Por esto, Hégel, confunde la inteligencia separándola del espíritu, siendo aquélla la demostración de éste, para la realización de las obras del espíritu. Pero como todos estos puntos han de concretarse en sus respectivas lecciones, cerraremos éste señalando que, el principio Absoluto de Hégel, no es absoluto porque admite la corrección; y se le corrige no aminorando esto el valor del hombre que no pudo dar otras notas que las del instrumento que manejó. Pero abre camino a Krause, que bajo el valor del sistema Hegeliano, hace nacer la filosofía de la existencia de dos mundos: el Espiritual y el Material, a los cuales les adjudica un ser absoluto a cada uno, pero en grados respectivos; “Espíritu y Naturaleza”.
PÁRRAFO 5°KRAUSE Y ESPAÑAKrause, se fundamenta convenciéndose de que los seres individuales finitos, están en comunidad de esencia con cada uno de esos mundos y atribuye los cuerpos, a la naturaleza; las almas al espíritu. Ve que, la naturaleza y el espíritu son distintos, pero que tienen comunidad de esencia con el ser supremo que contiene la unidad y la identidad de la naturaleza y el espíritu, lo que es verdad axiomática; pero... “Sólo una substancia existe”. Krause, es prudente; no tiene suficiente luz y no hace distinción de la esencia y substancia de lo finito, con lo que se confiesa panteísta y lo confirmará más tarde, pero más científicamente, William Crookes. La filosofía Krausiana, encontró en el español Sanz del Río un ferviente propagandista, porque encuadra en el Etnicismo e idiosincrasia españolas, que por su abolengo y por el Apóstol que le cupo en suerte, no conoce componendas y cree y adora a la causa única; lo que es indudable, que por esa valentía, haya desconocido siempre las imposiciones fraudulentas de los derechos divinos, consagrando todo el poder en el pueblo, sobre sus reyes, en la famosa fórmula de la consagración del Rey, el que comparecía ante el Consejo y la Justicia, y pronunciaba: “Nosotros, que cada uno somos tanto como Vos y todos juntos más que Vos, te nombramos nuestro Rey. Si bien hicieres, reinarás, y si Non, Non”. Es innegable también, que esto debilitó siempre el imperio religioso y por lo cual, el Papa Hildebrando o Gregorio VII en pleno siglo XII, llama a España “Pagana”: como es indudable también, que el papado, no pudiendo dominar de otra forma a los altaneros españoles, complotó a toda la Europa contra España, porque sólo ella, por su idiosincrasia, fue capaz de redondear el mundo y, quiso el pontífice matarla pervirtiendo a los clérigos y magnates para engañar a Isabel y así poder encender las piras de su rabia impotente contra los invencibles que desmentían sus absurdos, pagando España su parto fecundísimo de un nuevo mundo, con la vida y emigración de 12 millones de sus hijos que se virtieron por el surco abierto de la Santa María. Ha sacudido el León Español sus viejas crines y arroja al invasor francés el pueblo, sin reyes ni generales. Es aprovechada esa anormalidad puesta por los Bonaparte vendidos al Vaticano; mas no es el gran Capitán, sino sus hermanos, que también a él lo vendieron: y España, por la intriga del Vaticano, se verá deshijada de sus hijas de América. ¿Se dará por satisfecho el Vaticano? Las naciones, esclavas de éste y enemigas implacables de la madre de Naciones, ¿habrán satisfecho sus apetitos, como el raptor nocturno de una inocente doncella? No: han jurado la muerte de España, o su sometimiento al Vaticano; y este Verdugo, no se ablandará a la ancianidad, ni en la anemia del enfermo, ni al pedido del debilitado, por que puede que se cure y siga altanero sin someterse. Está España en un debilitamiento extremo por las guerras Napoleónicas y las de la independencia de América y aun ha de velar en las Antillas y la Oceanía y es aprovechado ese momento para darle la sentencia de muerte a los pies del pontífice Romano; para lo que se alían, Rusia, Prusia, Austria y Francia, el año 1815, y los cuatro representantes de esas naciones, arrodillados y besando los pies del pontífice, conciertan y juran, entre otros pormenores que, “Se comprometen, a llevar, sostener y mantener la guerra en España y Portugal, hasta que los españoles reconozcan a su rey, de derecho divino”, “que Francia es la encargada de ello por su vecindad, por cuyos servicios, las naciones signatarias, Rusia, Prusia y Austria, pagarán a Francia, 40 millones de Marcos anuales”, y firmó por Francia, Chateaubriand, y por Austria Metternich, que para su vergüenza, lo confirma la historia “Autor de la santa Alianza” como se ha llamado a ese pacto. Aunque España tenga un Mendizábal, que en pago de esa alianza confisque los bienes del clero regular y secular y los expulse, Francia les da armas y vuelven con el fanático Carlos, armados; y aunque derrotados por los liberales, vuelven y son admitidos sin castigo en Francia, para volver el otro Carlos VII, a llevar la guerra, que también es vencido por el liberalismo, al que el pontífice excomulga: y por fin, con el desgaste de un siglo de Guerras, España está completamente desangrada y su pueblo, que siempre brilló en las letras, es ahora el 70 por ciento analfabeto, por que no tuvo tiempo de aprender, de lo que yo soy una de las víctimas; pues en mi niñez, vi los horrores de la guerra de Carlos VII, bajo el infamante estandarte de “Dios, Patria y Rey”. Por fin, bajo la regencia de una monja austriaca que le dan por mujer forzosa al gran Alfonso XII, el Vaticano, sus aliados contra España, hacen cuanto pueden para su triunfo definitivo y no pueden, porque está el grande español Cánovas del Castillo que se impone con su gesto y ... una bala quita el estorbo; cae Canovas del Castillo, y al momento, la rebelión de Cuba anuncia el final de la catástrofe. Norte América, busca un motivo para robar las últimas posesiones a España. No lo encuentra, porque España no dio motivo de ofensa a nadie, en la tierra. ¿Cómo hacer?, manda un barco (el Maine) a la Habana, al que hace explotar y culpa a España. Las naciones se callan como culpables; N.A. no tiene escuadra y en 15 días puede bloquear a Cuba y echar a pique 4 barcos que España tenía allí. ¿Quién le dio a N.A. esa escuadra, si no es la Santa Alianza?, ¿por qué Francia vecina y que se titula hermana de España, no le da la mano y su auxilio en esa horrorosa agonía? ¿Por qué aun la ayuda a caer desprestigiando su moneda hasta no valer la peseta más que 27 céntimos, que yo mismo hube de entregar algunas por encontrarme en Francia en ese infeliz tiempo de 1898 al 99?, más todas esas desgracias, ¿Han abatido el Etnicismo e idiosincrasia española? Vedla ahí reconstruída por su sólo esfuerzo imponiéndose el pueblo a sus enemigos sin contar con el Rey, cuya corona tambalea y pronto rodará. (Once años después de esa profecía rodó con Alfonso XIII). ¿Qué la querrá sostener el Vaticano? juntos caerán y acaso antes de que nuestros discípulos tengan en sus manos estas lecciones. ¿Nos hemos separado de nuestro estudio filosófico del principio de Krause? No: lo hemos atomizado y lo hemos expuesto en las consecuencias de la dualidad que da el triunfo aparente a la materia, pero que al fin, es el espíritu el que triunfa, y es a causa de que, vive eternamente, lo cual está representado para España, en el gran Quijote en todas sus partes. Más ha de haber una causa para que origine ese efecto terrible que hemos visto producirse por la Santa Alianza. Y, aunque sea violentando a la humanidad; digo más; aunque sea anonadando a los causantes de esa negra epopeya para España, es necesario buscar aquí la causa, filosofarla y sentarla en toda su terrible magnitud y con este estudio, cerrar toda divagación sobre los demás sistemas filosóficos del universo, para ocuparnos en seguida de las leyes, fisiología y biología de las cosas. Planteemos el tremendo argumento, pues historiamos primero en verdad, para ejercicio práctico de nuestros estudiantes, que no queremos que tengan error en sus juicios. 1° Nos prueba la historia y la filología, que el Bascuence, es similar (casi igual) al Sánscrito; y nos confirma la geografía universal, que hay nombres Bascos en la Rusia central, en toda la Europa y Gran Bretaña; y hasta en la Biblia, encontramos que Jafet, hijo de Noé, emigró a aquel país, y por fin, la colonia Basca instalada en las colinas de la hoy Roma, es raíz y cimiento de ésta. (10). Añadamos que, el Etnicismo Basco no es ajeno o extraño en ningún país del mundo, lo que irrebatiblemente se confirma, por la inexorable ley de los afines que, esa raza, está en afinidad con todas las razas y pueblos; lo que no pueden conseguir, ningún otro pueblo en ningún pueblo, salvo en España, en la que todos se aclimatan más o menos, lo que hacemos extensivo a todos los pueblos donde España llevó su idioma y su Etnicismo. 2° Entrándonos en los secretos del Espíritu y de la justicia del Creador, sabemos hoy en verdad de verdad, que todos los mundos sufren un juicio definitivo, por el que son separados de aquel mundo los supremáticos y disconformes, para que no molesten ni interrumpan el progreso a los que acatan la ley de amor, lo que nadie puede tachar de injusto; puesto que aun nosotros, pedimos a la justicia humana esa misma medida contra nuestros perturbadores. 3° Sentada esa necesidad, tenemos que aceptar que, aquellos desterrados, deben ser conducidos a algún otro mundo, que será justamente a uno que esté en las condiciones armónicas de sus pasiones; porque no podemos admitir imprevisión en el creador, sumo juez y Padre común. Por lo tanto, aseguramos, que sufriendo Neptuno ese juicio, hace ahora 58 siglos nuestros, todos aquellos desterrados, en número de tres mil quinientos millones, cayeron a la tierra con todas sus tendencias, pasiones y progreso; lo que acaeció, en la aparición de Adán y Eva, que en misión y para vigilarlos, mandaba el Padre en su amor. 4° Que habiéndose escrito entonces la ley Sánscrita, o de Shet, y encontrándose en el país Basco y otras partes de la Iberia, las adoraciones, costumbres y virtudes del Sánscrito, con más el idioma y la idiosincrasia de aquellos tiempos de la India, se confirma su procedencia desde los primeros tiempos, lo que en estos mismos días está confirmando la filología, en la academia de la lengua, confirmando, que hasta el Idioma Griego, procede en su todo del Bascuence. 5° Que por Jafet, es llevada también la doctrina Veda al mismo país Basco: lo que quiere decir, que lleva el progreso alcanzado desde Shet a Noé, y por tanto, lleva la raíz de una nueva generación, con su mujer e hijos. 6° Que cuando Moisés, sus derrotados han tomado sus doctrinas y han emigrado a España, fundando el reino Brigantino, lo que es historia. 7° Que el hermano de Jesús y su madre María, llevan a España la doctrina pura y en breves años, Santiago hace una federación de 52 ciudades, reconociéndose todos hermanos: lo que no puede ser, si la afinidad no es verdadera; por lo que, si pudo ser la hermandad, es por que la familia era la misma, plantando entonces la invariable raíz, que nadie logró arrancar. 8° Que ha pesar de que Colón ofrece a varias naciones los secretos de un viaje anterior a través de lo desconocido, nadie lo cree, y sólo España, en el momento precisamente en que el Vaticano logra vencer a una mujer aceptando el catolicismo, no admitido en los 14 siglos anteriores, en ese preciso momento digo, da a Colón los medios para el descubrimiento del mundo negado por la iglesia, y España cumple el designio del Creador. 9° Hemos visto tomar carne al Espíritu de Verdad y fundar la compañía de Jesús, que ya sabéis que es una solitaria en el cuerpo de la iglesia: y por fin. 10° El destronado Papa Pío XI, anuncia el nacimiento del Anticristo en España, y sabéis, que Jehová, por Isaías, llamó a Jacob en el Occidente. Luego España, por esos todos y porqués, tiene la mayor misión de todas las naciones del mundo y las cumple: y porque las cumple, las demás naciones la odian, la vilipendian y la quieren aniquilar por todos los medios y sus enemigos son bendecidos por el pontífice Cristiano. Lo que nos dice claro, que España es el espíritu, el Vaticano y sus aliadas, la Materia. ¿Quién debe triunfar? Pero hay más. El espíritu de Verdad, se hace hombre en España cuando Javier y también lo había sido español aunque al servicio de Roma en los tiempos de Jesús, y el Espíritu de Verdad, es quien arranca de cada mundo los disconformes, los supremáticos y los parásitos, porque es el secretario y Juez del Creador para el Plano a su cargo. Santiago, había sido confesado por el mismo Pablo, “El hermano del señor”, y en cambio Santiago, con más justicia y a la vista de su madre y madre de Jesús, dice al mundo: “Hermanos, no hagáis acepción de personas aunque esa sea Jesús”, y Santiago no admite más fe que las obras, por lo que, España, no admite el papado ni el catolicismo; y como la doctrina de Santiago es la escuela del Sánscrito y habla con una autoridad irrevocable, ¿no sería su espíritu, el de Shet? Nada hay vedado al espíritu y la ley es sólo una: y cuando los espíritus supremáticos religiosos, se pudieron dar cuenta de que por todas las razones apuntadas, España era la destinada a dar la luz a la humanidad, su odio y su rabia fue tal, que hizo todo lo referido: pero en vano; no han hecho más que reclamar más rigurosa la justicia contra ellos mismos y recibirán lo que dieron; y lo veis confirmado en el estado en que están las cuatro naciones signatarias de la santa alianza. (11) Ya sabéis ahora lo más negro de las hazañas de la bestia de las 7 cabezas y del dragón de los 10 cuernos. Filosofar sobre esas grandes cuestiones y debéis llegar a preguntaros: Este mundo que llamamos tierra, ¿cómo se llama en la Cosmogonía? No hay una sola nación que no tenga copiado de España los principios de sus leyes, “porque España tiene el principio por entero de la ley del Espíritu; por esto es la raíz de Jetsé y tiene la misión de llevar la luz y hacer la unidad del mundo, fundiendo todas las razas en una sola raza con un solo idioma”. (1) Además de nuestras obras, lea la historia política de los papas por P. Lanfrey, bastante imparcial, aunque no todo lo que debía serlo. (2) Esto lo hemos estudiado y expuesto en el “Buscando a Dios”, “Conócete a ti mismo” y otras obras nuestras.(3) Lea al respecto de Juanucho, en el “Buscando a Dios”. (4) “El capitán Juanucho, luego el condestable es en su espíritu Jacob. Léase “Buscando a Dios y asiento del Dios Amor” y “Orgías de los papas”. (5) Dante Alighieri nació en Florencia en 1264 y murió en Ravena en 1321. (6) Teresa Sánchez Cepeda Davila y Ahumada, conocida por Santa Teresa de Jesús. Nació en Avila en 1515 y murió en Alba de Tormes en 1582 a causa de un envenenamiento.(7) Léase “Memorias de un espíritu”, “Te perdono” por Amalia Domingo Soler; en cada época que describe, entiéndase que es el modo de pensar de la protagonista en aquel momento. (8) Lea el discurso del obispo Strossmayer, pronunciado el año 1870 ante Pío IX. (9) Yo he escrito meditación, porque no debemos confundir la reflexión, con los reflejos. (10) Léase Historia Universal de Blanco, tomo III, al respecto de la leyenda de Remo y Rómulo. (11) Rusia, el pueblo más apaleado, respondiendo a su espíritu que es el de Sem. Se lavó de la mancha de la “Santa Alianza”.

ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL A.C.
PROGRAMA DE EDUCACION VIRTUAL EN INTERNET /VIRTUAL EDUCATIONAL PROGRAM QUINTO GRADO
" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
PARTE 8
PÁRRAFO 7°IDEALISMO PESIMISTA, ESCEPTICISMO Y PLURALISMOAún cuando lo anterior nos relevaría de toda otra exposición, para encaminar a nuestros discípulos, no queremos privarlos de conocer cómo han pensado muchos hombres sobre esos mismos hechos que quedan expuestos; no porque hubieran sucedido aún los desastrosos finales del imperio mundial de España, sino que en el conjunto de los ideales y terminales filosóficos de los hombres de los siglos XVII, XVIII y XIX hemos de ver cómo se amalgamaban los principios por causa de la diferencia de juicios sobre una misma cosa, lo que necesariamente haría nacer el pesimismo, el materialismo y el escepticismo, hasta desconocer y negar las causas fundamentales de la existencia propia y así de la vida, puesto que se ha negado al espíritu. Hace pararse al pensador ese fenómeno, producido precisamente cuando más se empeña la iglesia católica en aniquilar a todo el que a ciegas no crea en sus absurdos, aunque confiese y cante al dios todo poderoso y señor de los ejércitos, y al espíritu santo. Pero justamente en ese afán desmedido y en el crimen continuado para hacer tener fe al que por su luz no puede tener más fe que la de sus obras, está la incógnita ya descubierta de que la causa religión que impone es mala. Y como el hombre no puede en libertad pensar, porque no es pensar si no se muestra el pensamiento en palabras u obras, el Pesimismo se apodera del hombre cayendo en el escepticismo y no cree, ni en lo uno, ni en lo múltiple, pues la duda le asalta en todo; esto es lo que le pasa al gran Schopenhauer. Este acepta las doctrinas de Kant, en cuanto se refiere a la fuente de nuestros conocimientos, o sea la experiencia. Pero en cuanto toca al examen de las religiones, su idealismo se vuelve pesimista y avanza hasta renegar de la tierra en que ha nacido. La culpa no es del hombre que quiera y no, piensa: sino de las contradicciones que ve aún en los mismos que profesan una misma idea, religión y creencia, y en ese caso, le es innecesario pensar, ya que no puede decir sus pensamientos, puesto que no hay quien los reciba, quien los comprenda y, sin embargo, no puede dejar de pensar. Este estado conduce forzosamente al pesimismo en el que todo se ve obscuro, de un porvenir incierto y entonces, como no hay a mano más que la materia, a la materia se le dedica toda la atención sin poder caer en el Ateísmo, porque no existe ni existir puede, como lo demuestra el desesperado Schopenhauer que en el último caso amó a su perro. Y es que aún no se han explicado los filósofos que es falso el principio de los fenómenos “Subjetivos” que no vienen como se ha sentado del alma, porque el alma no tiene ley. Kant (como tantos otros ) para dar un fundamento científico a los fenómenos Subjetivos, los refiere provenientes del espacio o del tiempo. Pero si en el espacio no existe algo que provoque el fenómeno, la inspiración, por ejemplo, no puede el espacio (vacío) producir el fenómeno, porque no hay efecto sin causa. Luego si se producen los fenómenos subjetivos y el alma no tiene ley, ese algo que produce el efecto es por fuerza el espíritu que vive y flota en el espacio y no está vacío: esto, sin entrar a considerar que en las ondas Etéreas caminan evidentemente no sólo las palabras, sino hasta los pensamientos, que también ocupan su parte en el espacio y que miden el tiempo de su emisión y de su repercusión (1). Bajo este principio espiritual, pero materializado en los números, debió ser el objeto que les descubriera a los filósofos, lo falso de lo subjetivo, en cuanto a provenir del alma: pero real, proviniendo del espíritu, como único inteligente. “El alma no tiene ley”, he dicho, y lo probamos, en cuanto conocemos la función de las tres entidades que componen el universo y el cuerpo del hombre, que es la representación tangible del universo, microscópico sí, pero tan completo como el infinito universo, con el Creador también. Decir Creador, Espíritu y Éter para entender la creación; como Espíritu, Alma y Cuerpo para comprender el hombre, es la misma y verdadera Trinidad, en dos grados o estados diferenciales. Tenemos, Creador, Espíritu y Éter. En este grado supremo de la creación el Éter es la materia como única substancia en la que están todas las cosas, hasta el hombre en su representación Animal, de que el espíritu extrae para su concepción en cada existencia como hombre, cuya partícula infinitesimal es el alma universal, que cada vez toma y agrega a la ya tenida de anteriores existencias; que tanto más grande será, cuantas más veces haya sido hombre. Ahora débese entender que cuando por primera vez el espíritu es lanzado a la vida individual, lo hace en un mundo embrionario y allí metamorfosea esa parte de alma tomada en el Éter, con el alma animal de aquel mundo, muy densa, en la cual el espíritu se envuelve para poder encerrarse en un cuerpo, sin cuyo aislador sería imposible unir esos dos polos; vivo o positivo el espíritu y muerto o negativo el cuerpo, que sufriría una contracción tan terrible, que no podría resistir la fuerza y luz, si no estuviera armonizada, regulada, por el alma que resiste la brutalidad del cuerpo por su similitud material y resiste al espíritu, porque éste primero se vistió del alma universal, si más pura que la ya materializada, de la misma categoría, aunque esté en diferente estado. Vemos, pues, que el alma sirve al cuerpo animal y sirve al espíritu, luego no tiene ley; y lo que no tiene ley no puede ser causa y no es el alma subjetiva. Cuando tratemos del alma, estudiaremos todo lo necesario a ella; lo dicho aquí es sólo para probar que el error de atribuir al alma la subjetividad, es la más intensa causa de los errores en las argumentaciones filosóficas, de lo cual resulta la contradicción y la disconformidad: y de aquí forzosamente el pesimismo y el escepticismo, en el que Schopenhauer (2) cayó a pesar de la sutileza de su espíritu, porque ocupó una materia o cuerpo no adecuada a su alma antigua y se obscureció por la densidad de aquella materia, pero que respondía a designios de la sabiduría. Es cierto que Voltaire y Rousseau influyeron mucho sobre Schopenhauer, ya que en Kant también encontraba graves errores como el anotado, que Arturo pudo ver y no vieron otros, porque no había en ellos la luz espiritual que en Schopenhauer, del que no diré más que se preparó él mismo ese destino, porque tenía que llevar la materia y el materialismo al grado superlativo, al borde máximo a donde tiene acceso, demostrado en aquellas palabras: “¿Y para morir aquí tanta lucha?; pues si aquí ha de acabar todo, maldita la vida: no vale la pena de vivirla”. Con lo que dejó tendido un puente entre el materialismo y el espiritismo. Este era el secreto de la vida de Schopenhauer, con lo cual ha hecho todo lo que diría sobre todos los puntos de la obra del gran pensador, del que los materialistas huyen, porque los pone en el aprieto de tener que confesar que el materialismo es injusto en sus juicios y afirmaciones sin base ni juicio. Entre los puntos disconformes que ve Schopenhauer en su admirado Kant, el más interesante y original es que “Kant cree que la moralidad es un carácter universalmente obligatorio”, sin duda por proceder del absoluto bien; pero Schopenhauer considera la moralidad “como resultado psicológico del individuo”, y está en lo cierto, porque la moral del hombre de su dominio depende. Entre los dos pensamientos media una distancia incalculable, pues Kant acusaría de débil al absoluto o creador, desde que a los individuos no les da la gana de ser morales, con lo que el creador sería burlado. En cambio, Schopenhauer, materialista, escéptico y desesperado, salva de ese descrédito al Creador (diremos) estableciendo una interminable escala de grados de moralidad, medida por el estado psicológico del individuo, lo que es real. Un ejemplo que confirma el principio de Schopenhauer: “La moralidad es la resultante psicológica del individuo”, nos lo da su discípulo Hartmann, que conviene en que: “Es preferible el no ser, al ser y que toda moral es egoísta”. ¿Qué grado psicológico tenía Hartmann? Pero es el caso que Hartmann ha admitido la doctrina de Hégel, en cuanto admite la idea o fundamento de un ser real y admite la voluntad de Schopenhauer de vivir, desde que éste dice que: “El suicidio es una cobardía de vivir”, y, sin embargo, Hartmann concluye con que es mejor “el no ser, que ser”, y deja subsistir el inconsciente que Schopenhauer consagra y que hoy fundamenta la ciencia: pero es que, efectivamente, Hartmann es inconsciente del que lo lleva al estudio en ruda lucha: su propio espíritu. Estos vaivenes, sube y bajas y zig-zags, de estos hombres no provienen justamente más que del dualismo que quieren sostener, creyendo diferente el mundo material del mundo espiritual; pero hay otra causa que hace más laberíntico el estudio de la filosofía: el pluralismo. Sobre las bases de los anteriores, J.F. Herbart se une a los que estudian la psicología, que ha engendrado una escuela antihegeliana, que ha dominado en Alemania y Austria. En contra de los sostenedores del principio único, aunque mantengan la dualidad del mundo material y espiritual, pero que hacen depender lo material y espiritual del ser, o principio absoluto, Herbart opone un pluralismo que habíamos de ver sus consecuencias en el caso actual, en que nadie se entiende: todos lo saben todo; y entre todos no sabemos nada; ni arreglar nuestras acciones a una norma de conducta; y es en verdad hoy la sociedad, la humanidad entera, una familia desequilibrada en todas las formas y fases de la vida, semejando el mundo un inmenso manicomio de la vida, y la causa es el pluralismo. Para Herbart todas las cosas y hasta el alma (el espíritu no, porque no lo encuentra: tal es Herbart); para Herbart, digo, hasta el alma es un “ente simple” independiente y cada uno tiene su naturaleza propia constituida por calidades intrínsecas y en cada “ente simple” existe una fuerza que tiende a conservar sus caracteres propios; lo que es desconocer la transformación perpetua y más aún la causa del progreso, que es la Reencarnación del espíritu, eternamente. Sostiene Herbart que las representaciones son los fenómenos internos que constituyen la vida del alma, cuyo estudio corresponde a la psicología; y que en ésta los fenómenos deben ser examinados lo mismo que los físicos, desde que están subordinados a leyes comunes. Si primero hubiera escudriñado Herbart lo que es el alma, no habría sentado tales blasfemias que ofendan al ser hombre y a las leyes por las que se es hombre, en lo físico; que en lo metafísico de la infinita variedad que constituye el alma y el cuerpo humano se hace la unidad en el hombre por el espíritu, y entre todos componen la unidad Creador. La Psicología, como veremos en su lugar, no es material; no puede ser material, desde que la materia es el éter; y no nos ha demostrado Herbart, ni todos los psicólogos materialistas un fenómeno psicológico como muestra el éter; pero en cambio los presenta en todo (a lo absoluto) el espiritismo, (no el espiritualismo). Y es que todo fenómeno psicológico es del espíritu, porque sólo el espíritu es fuerza; y, por lo tanto, sólo del espíritu es la psicología. Vemos fenómenos psicológicos, es cierto, en cualquier acto del hombre vivo: ¿pero me podréis mostrar uno solo, de un cadáver? Entonces es realmente materia. Cuando en todo sepamos ver la unidad; cuando no querramos pluralizar los elementos de vida; cuando toda la humanidad tenga una sola idea de la vida, todo estudio será simple, fácil, ameno, deseable y provechoso y el caos que hoy reina, habrá terminado; esta inmensa casa de locos o desequilibrados se habrá convertido en hogar armonioso. La pluralidad, bien es verdad que existe en cada unidad palpable y visible, o sea en todo lo que constituye formas de vida; pero desde que son dependientes una de otra, no son individuales durante formen en la unidad del individuo, en cualquiera de los tres reinos que consideremos: ni tampoco tiene voluntad propia, ni pueden tender a engendrar su especie. Por ejemplo: viven en nosotros en cuerpo y alma todos los seres del universo. ¿Pero le es dado al hombre engendrar al mono, al caballo, al elefante, etc., etc.? Sin embargo, viven en nuestro cuerpo y alma, por lo cual solamente puede el hombre dominarlo todo, y no por su cuerpo y alma, sino por su espíritu únicamente, porque es luz, fuerza, potencia y sabiduría. La pluralidad podemos verla en todo, pero metafísicamente en la unidad constituida en el ser hombre, para todo lo que en la creación existe. Pero es absurdo e irracional individualizar cada molécula y más cada corpúsculo, mientras forman parte de un todo. Extremaré aún más este punto de capitalísimo interés científico: ni aún a cada hombre se puede considerar individualmente más que como número del conjunto sociedad; pero no se le puede sacar de la sociedad; y por más, que todos a todos nos somos necesarios; por lo que ni aún a los hombres, en rigor, se puede individualizar. Y de haber individualizado al hombre, ha venido este caos, esta vergüenza social, porque se ha pluralizado hasta lo infinito, de donde han nacido la pluralidad de escalas y categorías, resultando de cada una, una tendencia, partido, religión, castas, razas y costumbres disolventes. No; la pluralidad del número cabe; la pluralidad de vidas no porque la vida es sólo una; la ley una y el creador uno. De aquí nuestro principio: “Uno es el principio; uno es el fin”. Probad entre todos lo contrario. Tened siempre delante la unidad, pero anatomizar todo hasta la raíz, hasta el corpúsculo, para saber la afinidad que une a todos esos números, para constituir el todo y ahí encontraréis la verdadera psicología. Y bien: ¿Habéis creído que traté de anonadar a Herbart y sus congéneres?; eso sería no conocer el espíritu de esta Filosofía Austera. Herbart (3) fue necesario para incitar a los hombres al estudio experimental y tiene, como Schopenhauer, el inmedible mérito de poner a la humanidad al borde de un principio sin fondo, ante el cual el hombre, no queriendo morir, no tiene más remedio que tomar muy bien las medidas de su valor y fuerza para dar el salto de libertad o caer al fondo del precipicio, que aquí es la ignorancia en la que la esclavitud es efectiva. Ya veis si en medio de tan graves errores hay un mérito que vale más que todos los males que ocasionaron. Es cierto que cayeron al fondo muchísimos; pero entre todos y en su desesperada lucha formaron una inmensa torre humana que pudo llegar a salvar el precipicio, aunque fuera por la fuerza bruta, no exenta de experiencia por el sufrimiento, y llegó a salvarse, como lo veis en los movimientos obreros solidarizados, a los que ya no hay más que espiritualizarlos y son entonces la fuerza y la razón.
PÁRRAFO 8°ECLECTICISMO Y POSITIVISMOA mediados del siglo XVII, Esteban Condillac, francés, jefe de la escuela Sensualista, quiere llevar a la prueba los principios sensualistas: detiene en su estudio por un tiempo a muchos pensadores, pero no encuentra razón comprobante y revive la necesidad el Eclecticismo o estudio comparativo de las varias doctrinas, escuelas y tendencias dominantes, para de sus resultados establecer el positivismo. El más notable de ese tiempo es Cabanis (1757 a 1808), que ha dado un largo paso atrás, apoyándose en las teorías de La Mettrie: quiso Cabanis sostener que “el alma es una función del organismo, y el pensamiento una función del cerebro”. ¿Pero la prueba? Le fue imposible a él, ni han podido darla los millones de hombres que lo han seguido en su afán de desconocer al espíritu, obrando sólo por él. Les siguen a éstos muchos otros, tratando de aplicar las leyes morales, las naturales y aún creen modificar el sensualismo, acumulándole la sensación y la atención; pero no pudieron menos al fin que reconocer que “esas facultades eran tan primitivas como todas las cosas”. Pero entretanto el materialismo detiene a los hombres, porque gustan de la materia que les da satisfacciones; pero ignoran el porqué y no les importa desde que no tienen razón más que desconociendo la razón. Maine de Birón, que se desengaña de los principios sensualistas de Condillac, toma otro camino y funda “el espiritualismo” bien intencionado, en contra del materialismo y empezó considerando la diferencia que existe en la manera de conocer el yo de los objetos exteriores y la de conocerse el yo a sí mismo. Tiene razón Maine. El yo se resiste a conocerse mientras está identificado con las pasiones; pero en cambio se hace juez y parte en el conocimiento de las otras partes y objetos, aunque sea por la fuerza bruta; mas llega un día en que se colma la medida y entonces sí, empieza a tirar el lastre, se aliviana y flota por encima de la materia. Un tanto bien lo entendió Maine, pues dice: “El yo es de este modo sujeto y objeto en el conocimiento de los fenómenos internos, haciendo aquí la conciencia el papel de sentido íntimo, semejante a los sentidos internos. Ya es mucho esa tesis de Birón, porque afirma la existencia de un yo capaz de percibir lo real y la causalidad. Sin embargo, Birón, a renglón seguido cae en un error capital, pues conceptúa al yo individual, debiendo haber comprendido que el yo individual, dependiendo unos de otros, se enlazan en cadena sin fin, por lo que la individualidad desaparece, aun para el goce y el dolor; pues éstos se comunican por reflexión forzosa en otros seres. Admite Maine de Birón, también, una voluntad, derivándose de ella la personalidad humana; pero oponiéndose a Schopenhauer, que considera esa voluntad universal. Maine la individualiza, dando así mayor aclimatación al pluralismo. No olvidemos que en Birón gravita el prejuicio sensualista y además es religioso, por lo cual es espiritualista. Lo anterior da base a Boyer Collard (1763 a 1843), que, admirador de la filosofía escocesa, combate a los sensualistas y materialistas y sostiene que: “La Filosofía debe fundarse en la experiencia interna y sentido común”, pero se pone enfrente de los idealistas y quiere sostener que: “La existencia de las cosas exteriores se comprende directamente por las percepciones sensibles, sin necesidad de recurrir al raciocinio”; lo que es un gravísimo error, desde que no podemos prescindir en ningún caso del raciocinio y esto es absoluto. En esta forma se debatieron los franceses y aún sigue el pleito, transigiéndose el materialismo más culminante y el espiritualismo más fanático, consagrando el dualismo en base del pluralismo, lo que llevará a Francia al precipicio insalvable: a falta de una idea moral, cae en un lamentable positivismo egoísta. Pero estamos en la filosofía francesa, a mediados del siglo XIX, llamado de las luces, y Víctor Cousin (1792 a 1867), constituido en jefe del espiritualismo, teniendo como ayuda y buen discípulo a Teodoro de Junffroy, que trata de vencer sus arraigadas creencias religiosas y porque ve la necesidad de las ideas y doctrinas racionalistas. Cousin prescinde de sus maestros, Birón y Collard, y para cambiar de ambiente se trasladó a Alemania y, ante aquel espectáculo de lucha ardiente entre los filósofos, concibió que, aquéllos, ni él ni los suyos tenían la verdad y la razón; pero que esos dos atributos estaban en el conjunto de todos ellos; con lo que Juffroy deja de ser espiritualista, declarándose espiritista; que aunque bajo el nombre de Eclecticismo hicieron base a lo que la ley de progreso del espíritu iniciaba para aquellos mismos días, en que empezaron los fenómenos espiritistas, trastornando a todos y dejándolos estáticos y desmentidos. Eran los días de León Denizart: (Allan Kardec). Pero en ese especial Eclecticismo de Junffroy colabora la mayoría de los estudiosos, aunque sea por la curiosidad, que si es recta, es la mejor alcayata para el estudio; de este modo, vemos engolfados en experiencias con Junffroy a Garnier, Damiron, Frank, Bouillier, Gerusser, Jacques, Jonet y muchos más que llegaron a estos puntos: 1°) Los fenómenos internos deber ser estudiados con el mismo método que los externos, pero con un instrumento distinto: la conciencia y la observación interna. Son los que reúnen la escuela escocesa y la cartesiana. 2°) Cada sistema filosófico satisface hasta un punto capaz a alguna tendencia del espíritu humano; entonces, ha de procurarse la conciliación de los sistemas, hasta dejar satisfechas a aquellas tendencias aparentemente contradictorias; lo que es matar el dualismo y por ende el pluralismo. 3°) El sentido común debe servir de guía en el estudio de los sistemas filosóficos. 4°) Debe procurarse acuerdo entre el espiritismo, aceptando la experiencia como fundamento de la ciencia, pero admitiendo también la existencia de principios a que se subordinan los conocimientos, y sin los cuales es imposible el pensamiento. 5°) Bajo el punto de vista práctico, la filosofía debe preconizar una política liberal y moderada, como debe respetar la religión cristiana conociendo su valor moral y su importancia histórica. Ya lo veis. Son hombres liberales: disciernen; pero caen por el atavismo en la traba que siempre los ató. Aman el peligro y es justo que perezcan en él. Son liberales y caen en el mayor mal, declarándose religiosos sin poder serlo, desde que estudian ciencia y la ciencia es contra la religión, ya que cada paso que da la ciencia es un paso que la religión queda atrás y ésta maldice a la ciencia. Son liberales, pero son cristianos por gravitación del ambiente y la educación y no vacilan en dar la supremacía y respeto a la religión cristiana, la cual desmiente los puntos que afirmaron; por lo que su obra no sólo es nula para ellos, sino que dejan la tea encendida entre todos los hombres y ninguna de las otras religiones aceptará sus conclusiones por lo que declaramos que, todos esos hombres dejaron un borrón que lo tendrán que quitar con más pagar el mal ocasionado, medido en las contiendas que ha debido sostener el Espiritismo con el Espiritualismo amalgama, fundado por ellos bajo su idea religiosa. Hay otra pléyade de hombres en Fancia, que toman la ofensiva contra los espiritualistas y, Comté (1798 a 1857) fundaba la escuela positivista; pero empieza tan desastrosamente, que no admite la verdadera discusión crítica de los conocimientos; al contrario de Kant y Locke. Si reputa que hasta las matemáticas son objeto de experimentación, no admite en cambio la discusión y crítica en los principios más errados que él quiere consagrar indiscutibles, como el de que “la ciencia se ha iniciado en el estado Teológico de los pueblos, pasando al estado Metafísico, en el que las causas Sobrenaturales fueron reemplazadas por abstracciones, como fuerza y substancia, llegando finalmente al período positivo en que se investigan las leyes de los fenómenos mediante el estudio de los mismos fenómenos”. El absurdo, es mayúsculo; sólo puede tenerlo un juramentado en defender a costa de su honor, el error y el dogma. Y es el caso, que a Comté, no le falta luz; pero por esto mismo es un prevaricador consciente del principio racional de libertad. ¿Será aun esclavo de la religión? ¿Podría probarnos, que su misticismo es el positivismo de las ciencias, las que no admiten religión? Algo enmendaron sus mismos discípulos Littré y Taine; pero es porque ya no pudieron resistir a la filosofía de Allan Kardec (4) que tuvieron la suerte de estudiar, en cuya obra, prólogo de la que realiza esta nuestra Escuela, hubieron de ver las pruebas irrebatibles de que el espíritu lo es todo en todas las cosas de la vida. Hoy justificará Francia, quiera que no, que su defensa del catolicismo y cristianismo es el peligro para dejar de ser. No ha de quejarse tampoco de que el Padre Creador no le diera a Francia, primero que a otras naciones, el Ancla de Salvación, lo que prueba que su enfermedad estaba también más avanzada que en las demás; pero no quiso aprovechar la medicina que era el Espiritismo expuesto por el Apóstol Kardec, en su filosofía de los espíritus, que Francia mixtificó, rechazó la medicina y... como el Creador no tiene otra... le decimos: “Justicia elevat gentes, miseros auten facit, populos pecatum”. La justicia eleva a los pueblos, mas el pecado los hace miserables. ¿Tendrá mejor fin Inglaterra?
PÁRRAFO 9°ASOCIACIONISMO Y EVOLUCIONISMOEn el mismo tiempo que en Francia se debaten las ideas para acabar tan desastrosamente, repuntan en Inglaterra tres hombres: Hartley, que expone sus sistemas de “Las vibraciones” y “Asociaciones”; Bentham, con su “Aritmética Moral”, y G. Hamilton, que trata de conciliar la escuela escocesa y el criticismo de Kant. Aquí la discusión es más serena y las conclusiones breves y científicas, acaso por no ser tan complicadas y por eso más positivas y de mayor provecho para el progreso material, que es por donde se debe empezar para dar base al progreso espiritual, que no es posible comprenderlo sin tener conocimiento de lo más rústico: la materia. Hamilton, desarrolla tres grandes obras: 1°) la “Fenomenología”, estudio de los estados conscientes, que subdivide en, “Conocimientos”, “Sentimientos” y “Voliciones” o actos de la voluntad. 2°) La “Nomología”, estudio de las Lógicas Estéticas y Éticas, y 3°) la “Ontología”, estudio de las cuestiones metafísicas. En esta, da muy pocas soluciones, como Kant. Pero no era aun la hora, por lo que, lo que hicieron, no tiene juicio crítico y ellos mismos lo confiesan; pero nuestros discípulos encontrarán juicios definitivos en nuestras obras de esta escuela (5) . Como no hay en esos estudios más que la razón bastante bien expuesta, no argumentamos en ellos y diremos categóricamente lo que representan, y nuestros discípulos, ya tienen señalado dónde han de encontrar la anatomía de esas ciencias. La Fenomenología, no es nada sobrenatural y ni aun extraordinario; es sencillamente, una manifestación de una causa que se ha mantenido hasta entonces oculta por muchas causas de la ley de la creación; pero que al hacernos notar ese efecto que llamamos fenómeno, convirtiéndose en efecto conocido de causa conocida o presentida; con lo que, desaparece lo que el engaño religioso llamó y consagró Milagro, que fue, es y siempre será, obrado por las facultades del espíritu. La Nomología, no es más que la división de las leyes de los efectos que estudiamos: Nomo es tomado de una palabra Egipcia, que significa división. La Ontología, comprende una parte de la intrincada metafísica hasta del ser hombre en primer caso en general y de sus propiedades trascendentales. Pero este estudio, se hace hoy sumamente fácil y sin error por el Espiritismo Luz y Verdad que esta escuela presenta puro en toda su sabiduría, belleza y magnitud, que se extiende hasta el infinito. Mientras estos tres hombres presentan esas obras, hay otros que analizan con juicio crítico sus conclusiones, como Lewes, publicando su “Historia biográfica de la filosofía”, desde Thales hasta Comté, en cuya obra, Lewes, se declara positivista. Se ocupó extensamente de los fenómenos Psicológicos, pero desdeñó el “Sentido íntimo” sostenido por la escuela cartesiana, y lo más grave es que, desecha también el sentido común porque los cree ineficaces para analizar los fenómenos internos. Lewes, quiere que esos fenómenos sean estudiados con el auxilio de lo Biología y de la Sociología, como sostenían los filósofos alemanes. Pero ¿cómo podrá ser que si aplicamos la razón la desposeamos del sentido común, que es en este caso el criterio, por lo menos? Desde que Lewes ha sentado ese juicio, cayó en el sueño, y su positivismo, para él mismo, fue nulo. A su turno un Negro y Esclavo que logra libertarse, Bailey, combate la añeja doctrina de las facultades del alma y corrige la obra de Lewes y sus principios los simplifica asÍ: 1°) Afecciones: sensaciones y emociones (que es seguro los experimentó Bailey al libertarse); 2°) Ideaciones: percepción, concepción, juicio, raciocinio; 3°) Voliciones: Corporales y espirituales. Bailey se ocupó de estos últimos fenómenos originalmente por su contundencia contra el determinismo, porque vio que envolvía la luz con negros crespones. Condensa Bailey, su convicción, en esta forma: “Es incontestable, que las acciones voluntarias, son el resultado de motivos y pueden ser predichas; pero al ejecutar esas acciones, no por eso hacemos menos lo que nos place. Obramos con libertad perfecta. No sé porqué ven muchos una contradicción entre esos dos hechos; por mi parte no la veo y es imposible que la haya, siendo ambos hechos reales.¿Porqué había de ser incompatible, que cualquiera haga lo que le plazca y que yo prediga lo que hará y aunque yo sea causa de que deje de hacerlo?... Bailey, ha dado al traste con todos los determinismos, en cuantos éstos (según los místicos y mixtificadores) son una imposición de Dios, y sí se imponen en el hombre los motivos: porque en verdad, para que el hombre haga una cosa, ha de haber un motivo. Ve claramente Bailey, que somos los hombres, causa de que otro obre bien o mal, en muchas ocasiones; como también, de que no obre otro lo que debería obrar; lo que probamos hoy en nuestro aserto aun más contundente que Bailey y sentamos que, El más domina al menos; luego la influencia, es real. Bailey, que ha nacido esclavo en Norteamérica en 1818 y con la desventaja de pertenecer a la raza negra, se esfuerza y logra fugarse y libertarse, instruyéndose a fuerza de penurias escalando los altos cargos públicos, sobrándole tiempo para ocuparse de esas grandes y profundas cuestiones y echa por tierra todas las filosofías erradas de los comodines materialistas y espiritualistas, ecléctico y ecleáticos y, todos han tenido que bajar la cabeza ante aquella contundencia y claridad. Lo más grave del caso es, que sea un hombre nacido esclavo el que haga callar a los enfáticos y remilgados comodines sostenedores por tantos siglos de la farsa y religiones, y aun los materialistas, que por su cobardía no quieren vivir y sobrevivir a sus obras de hombres, acaso porque saben o presienten que obran con error; pero que por su irracionalidad, no quieren oír el razonamiento serio. Hay hoy muchos millones de hombres como Bailey, que salidos del hogar humilde, sacuden la esclavitud de los dogmas y sientan principios a la autocracia y plutocracia. Ésta, quiere usar de las armas de la imposición que siempre usó, pero las encuentra quebradas y sucumben, cayendo a la fosa que se cavaron en largos siglos. Bien venido, hermano Bailey: has demostrado la verdad de que, el Padre Creador, no dio ni la ciencia ni los bienes materiales a ningún privilegiado. No te admiro, no te canto; yo no puedo admirar ni cantar loas a nadie; pero te saludo en nombre de todos los libertos y llamo a los que aun permanecen esclavos de la ignorancia y del error y cumplo poniéndote como ejemplo digno de imitarte. Bailey señala una epopeya evolucionista en la especie humana. Ha puesto un potente freno a los ceñudos filósofos de su idioma: pero van a tomar otro camino más hipócrita que luego hemos de ver, queriendo interpretar el evangelio (del que han hecho un gran comercio) si el tal evangelio es o no verdad o sólo es un gatuperio. Pero ahora vamos a entendernos con otro hombre que estudia en las especies, mientras Bailey ha sentado sus principios de un principio único, que hoy sentamos: el espiritismo. Tenemos a la vista al Gran Darwin (1). Este original sabio, en su estudio de las modalidades de las especies, se ha opuesto a la vieja teoría de la inmutabilidad. En su estudio, ha comprobado la transformación, por la demostración de todas las especies y de la lucha por la vida, que, con la herencia específica, toda especie persigue su parte natural y contribuye a la perfección universal de los seres, lo que es una gran verdad. Pero Darwin cree ver analogía en el Mono y en el Hombre y se atreve a pensar si no es el mono el padre del hombre!!... ¡Oh!, es tan tremendo ese pensamiento, no afirmado por Darwin, y si por millones de hombres-monos en su odio a otros absurdos religiosos, que querrían antes ser hijos del mono, que hechos de barro y plasmados, como si fueran una olla: y luego, por un soplo, andar; y por un gusto perder su inocencia y libertad, como nos ha dicho esa religión de los santos. En su lugar está estudiado y expuesta la aparición del hombre, y lo qué son Adán y Eva, ya queda dicho atrás: en “El primer Rayo de Luz”, mucho he dicho; en “El espiritismo en su asiento”, mucho se declara y aclara, y en ellos tomar puntos, hasta que se os dé el “Conócete a ti mismo”, donde se dice en toda su desnudez. Digamos algo sobre este gran hombre, que, por distinto camino se equipara a Bailey, pues éste acalla a los fanáticos y eternos discutidores de las filosofías y Darwin, hace temblar los cimientos de una religión sin razón. Pero Darwin, ¿cree en que el hombre proceda evolutivamente del mono? No; no lo cree. Es sólo un pensamiento que surge ante el estudio de las modalidades de esa especie Zoológica, comparadas con la del hombre, que si son improbables sus relaciones evolutivas, podrían ser mejores hipótesis que la forma plasmada que en la Biblia se estampa, no como un hecho, sino como índice que en su día se haría la aclaración, la cual se ha hecho. Darwin se ríe de su pensamiento y del de la relación bíblica; pero ve que su pensamiento es sólo un error y que las notas bíblicas dogmatizadas son mil errores, y consiente en admitir un error, para Darwin, Carlos R. (1809 a 1882). Después de cinco años de viajes por todo el mundo, condensó sus estudios bajo una doctrina matar mil errores; lo que es el gran mérito del hombre, aunque por su causa, los que la siguieran, pondrían a la humanidad en el ridículo de tener por padres a los Monos, que han ocasionado gravísimos males, por el terrible escepticismo que siembra en los hombres esos dos extremos peligrosos del nacimiento del hombre: el uno del modo más alto y divino, pero caprichoso; y el otro del modo más ruin y de risa; pero lo cierto es, que ninguno de los extremos probará que él sea la verdad. Que haya hombres monos de imitación, concedo; pero no hay monos-hombres ni en la estructura ni en nada; para no entrar a discurrir por partes. No es el hombre el que imita al mono, sino el mono el que imita al hombre; lo que obliga a deducir lógicamente, que el mono imitador es inferior al hombre imitado. Los monistas (que hacen reír), han buscado todos los subterfugios que les ha ofrecido su escaso entendimiento (pero abundancia de pasiones), para querer elevar al mono y rebajar al hombre; pero el mono mono se queda, y el hombre sigue ascendiendo por su inteligencia. Saludemos a Darwin en su valor de aceptar un grande error para matar mil errores; valor que debieron tener todos los hombres, reuniendo en uno solo todos los errores humanos; porque así, en un día y de un solo golpe, se mataría el error, con un solo esfuerzo muy grande, pero provechoso: considerar que, cuanto más fácil es acabar con un elefante que con un hormiguero o un enjambre de mosquitos. Ese es el ejemplo que habéis de tomar de Darwin y de Bailey, como de aquellos sabios de la escuela Esénica, provocando a los sacerdotes con los hechos de la más alta Magia, para explicar hoy científicamente que, nada hay milagroso ni sobrenatural. Recojamos en este punto las derivaciones del error darwiniano y de las filosofías de los anteriores ingleses que, en Spencer, adquieren fundamentos hipotéticos de Evolucionismo, robusteciendo el materialismo científico entre los alemanes, que originó por la fuerza un gran progreso material en todos los órdenes de la producción, lo cual era el secreto de la ley dominadora que doblegó a los hombres al estudio de la Naturaleza, que es por donde se debe empezar la escala ascendente para llegar por ella al conocimiento del Creador. Con la hipótesis de Darwin y el evolucionismo científico de Spencer, Ernesto Haeckel, fundamenta su transformación apoyado en los estudios Teosóficos sin duda, cuyo transformismo, ha tenido la virtud de separar las filosofías de la religión, punto este absolutamente necesario para libertar al espíritu de la pesada carga de su alma rudimentaria, espesa y pesada, lo que podemos comparar hoy a la luz de la Razón que trajo la libertad del espíritu, asomando los albores de su reinado, como está evidenciado hoy en el Espiritismo, que declara Un solo principio y Un solo fin. A ayudar a esta máxima revolución fundamentada en la evolución científica y con las grandes luces de los principios que descubría el naciente Jesuitismo, Martín Lutero, hace una nueva filosofía reformadora del sentimiento religioso, lo que equivale a desmentir el dogma cerrado del catolicismo y cristianismo, con lo que plantea: 1°) Una nueva filosofía; 2°) Se inicia el derecho de la razón, y 3°) Se asienta el libre examen para todos los hombres. Con mayores conocimientos de causa y sobre todo, con espíritu más luminoso, Jordán Bruno (Giordano Bruno), defiende ardientemente la libertad absoluta del pensamiento, para buscar la verdad, prescindiendo de todo dogma y religión. Viste Giordano hábito de fraile. ¿Puede decir la iglesia católica que fuera fraile? La hoguera quemó su cuerpo, pero su espíritu siguió hablando, y más tarde volvería a ser hombre y sus decretos de confiscación y expulsión de las religiones harán tambalear el imperio del dogma y la farsa religiosa (5). De estos fundamentos, Francisco Bacon (de Londres), desconoce a los escolásticos y establece un dualismo al estudio de las cuestiones científicas y filosóficas, las que sólo debían fundarse en los hechos, y que la fe y la religión se encargaran de la cuestión de Dios y de la inmortalidad del alma, ya que no pueden ser resueltos por procedimientos inductivos de la inteligencia, todo lo cual es un error gravísimo, porque jamás puédese separar la inteligencia (y por tanto el espíritu) de cualquier estudio experimental, el que queda vacío, cuando se prescinde del espíritu. Pero no podemos fijarnos en un error necesario para que otros lo vean y obren un nuevo punto de estudio, porque éste es el secreto de la ley inflexible: hacer estudiar en los errores para salvar el error. Bacon dejó como puntos de estudio: 1° Engaños procedentes de la naturaleza humana. 2° Engaños debidos a la constitución individual. 3° Engaños procedentes de defectos sistemáticos del estudio de la Metafísica. 4° Las inducciones, se derivan de leyes llamadas de “Presencia, ausencia y variaciones”. No podemos aceptar el empirismo de Bacon, que desconoce, precisamente la razón de la experiencia. Tomás Hobbes, que encontraba cómodo el empirismo de Bacon, se nos presenta como precursor del materialismo; pero en su primerrenglón se desmiente él mismo, estableciendo una dualidad filosófica. Quiere ver dos filosofías, una que estudia los organismos sociales y políticos, como si en la naturaleza no estuviera organizado el gobierno de los seres, del que el hombre es un gobernado. Hobbes, cree encontrar el origen del conocimiento en la sensación o reacción cerebral de un movimiento nervioso, causado por los movimientos del mundo exterior. Entonces esos movimientos, serán la causación cerebral y por lógica razón dan también el conocimiento, antes de hacerlo sensación. Cree también que el fenómeno interno, o memoria, es la base de la experiencia. ¿Pero qué es la memoria? En su lugar lo diremos, ya que Hobbes no lo ha dicho. El punto moral de Hobbes, lo encontramos en su filosofía civil, porque dice, “Los hombres, procuran sobre todo su propia conservación y sólo buscan el placer individual; son egoístas y en el estado natural han debido vivir siempre en guerra”. ¿No puede imaginar Hobbes, que él está en guerra con su yo? ¿No ve que él mismo está haciendo la guerra a la Razón de la vida? Por qué al decir que, “El origen del conocimiento está en la reacción cerebral de un movimiento nervioso determinado por los movimientos del mundo exterior”. ¿No ha dicho la causa de ese movimiento? Hobbes, tiene una virtud que nos la dice en, “Los peligros e inconvenientes del estado perpetuo de guerra, indujeron a los hombres a estipular una paz artificial que sólo podía asegurarse, organizando una fuerza superior a la de los más fuertes. De ahí el origen de la política de absorción de Inglaterra, que no hay duda fue seguida por estas filosofías sin espíritu de sentimiento; lo que hemos visto y comprobado en todos los actos de Inglaterra, señalándose, sobre todo, en la guerra llevada a los Boers del Transvaal. Es indudable, que los ingleses, en esta clase de filosofía política, tuvieron su base en las obras de Nicolás Maquiavelo, (Machiavello) el ilustre Florentino. Pero debieron tener en cuenta el ambiente en que respiraba el Florentino para escribir sus “Argumentos del derecho de la guerra”. Nicolás Maquiavelo, se ahogaba en la presión del Vaticano y quería una Italia unida y libre; para lo cual, buscaba un príncipe, un hombre fuerte y capaz de resistir al extranjero, que a cada instante invadía a Italia por causa del pontífice; por lo que combatió el poder temporal de los papas, porque era contrario a la misión moral que se atribuía el papado. Maquiavelo, a ese fin, dejó establecido: “1°) La religión no debe ser un instrumento del gobierno, siendo preferible el paganismo; puesto que el cristianismo, impulsando a los hombres hacia el cielo, los hace menos aptos para los fines del estado; y 2°) Determinados estos fines, es indiferente la naturaleza moral de los medios puestos en juego, para obtenerlos”. Política Auto-Jesuítica, llevada al extremo por Inglaterra. Pero en contra de Maquiavelo y Hobbes sale Grocio (1583 al 1645) y consagra un principio armónico del derecho, sentando como principio: “La Moral y el derecho se fundan, en la naturaleza social del hombre, y son independientes de los dogmas religiosos”. Grocio estudia y comprende que, “Los hombres abandonaron su primitivo estado natural, obedeciendo a su instinto de sociabilidad, formando, tácita y colectivamente, un pacto social para gozar de los beneficios de la paz y orden colectivas y universales”. En las mismas ideas estudia Schopenhauer, referente al pacto tácito de la mujer, para conseguir su fin de obligar al hombre a ser moral, casándose y viviendo en el hogar donde, aunque sea el señor es el esclavo del patriarcado, que es el alto fin de ese pacto tácito de la mujer, de no darle al hombre sus encantos ni su dominio, sin el previo compromiso del matrimonio: por cuyo pacto, persiguen a la mujer fácil, porque quebranta ese pacto, en perjuicio del sexo. Estos dos puntos de Grocio y Schopenhauer, serían luego el principio del derecho reconocido ya al obrero y la mujer, cuyo pueblo se ha impuesto por su abrumadora mayoría y porque ha cumplido su alto fin de progreso. No había de quedar Hobbes sin encontrar en su camino al racionalismo, y así, Cherbury, Cudworth y Cumberland, entre muchos otros, sostuvieron que, “La moral y el derecho, se fundan en la razón absoluta y universal; y que los principios morales y políticos son tan necesarios racionalmente, como los axiomas matemáticos, como la esencia de su fuente originaria”. Estos pensadores, racionalistas, por su alta y acertada moral, tendrán que ver con dolor que prevalece Hobbes en su política subyugante, porque encuadra en el querer de los supremáticos: pero ese triunfo es efímero, porque tiene fin, con el fin de la sociedad que lo sostuvo. Estos dos principios contrarios sostenidos en Inglaterra, no podían menos que traspasar sus fronteras: y los Alemanes Pufendorf y Thomasio, los estudian y tratan de coordinar a Grocio y Hobbes, reconociendo con Grocio, un “derecho natural”, porque se funda en la razón, y además es anterior a la sociedad: pero aceptan de Hobbes, “La existencia de un derecho positivo, que tiene por objeto, la seguridad colectiva y la paz social”. Es decir, que reconocen el derecho de la fuerza. Parece, que éstos (Pufendorf y Thomasio) están conformes con Hobbes, denunciando a los pueblos el derecho de revolución y no es así; pues, Pufendorf y Thomasio, sientan claramente que “Los soberanos, tienen el deber ineludible de respetar los derechos naturales de los súbditos”. Lo cual está contenido en la fórmula de la consagración de los reyes, en aquel solemne “Y si Non, Non”. Pero en contra de éstos, Juan Jacobo Rousseau y Locke, han derivado y sentado el derecho de revolución, del mismo pacto en que descansan las sociedades, por la necesidad de corregir las violaciones del derecho natural que cometen los poderes gobernantes, que es el estado actual en que la sociedad se agita por causa de que, prevaleció algún tiempo la política de Hobbes que encarnó en sus congéneres supremáticos. ¿La aceptó el pueblo? La hecatombe que en estos mismos momentos que escribo este examen se ha enseñoreado de Inglaterra, en esa sin igual huelga, en la que sólo de los ferroviarios toman parte más de 1.000.000 de hombres, confirma, que la política de presión y la filosofía sin moral, obliga a los hombres hoy a rebelarse, porque quieren tener el usufructo de sus derechos, naturales, políticos y sociales y, a conquistarlos ya, cueste lo que costare. La Inglaterra oficial llegó a su fin; se preparó hace mucho su profunda sepultura, en una historia poco edificante en lo moral-social, por su supremacía egoísta.
CAPITULO VFilosofía ModernaPÁRRAFO 1°EL CARTESIANISMOEn estos capítulos de esta primera parte, no vamos ya a hacer grandes discursos de principios, porque tampoco hemos de encontrarlos nuevos; sino ideas sugeridas por los anteriores expuestos, y ahora, los erróneos, van al fondo de pérdidas insaldables: y los del derecho común, se asientan en el haber, para disfrutarlos todos los hombres, ya que quedará reconocido el derecho igual de todos los hombres y hasta el de la mujer, social, civil y políticamente. Siguiendo la cronología que nos sirve de patrón, no buscamos preferencias para nadie, y así, admitamos a Descartes (Renato), como el iniciador del período moderno de la filosofía, o sea del sistema de la duda. Si la duda estuviera bien entendida, no sería malo el sistema; pero en general, los que adoptan este modo singular, ya van prejuiciados, y a poco más caen en la negación sistemática; por lo que, no podemos recomendar la duda como caso, motivo, ni causa del estudio. La duda, como freno a la ligereza de juzgar, es un buen instrumento de seguridad; pero en este caso, ya no es duda, sino previsión, como la concibe Descartes; lo que lo llevó a un gran principio: “Busco, pienso, estudio; luego soy”, dijo Descartes. En este caso, a Descartes, le valió la duda de escalpelo para ahondar en los efectos y buscar las causas, porque, como había sentado Campoamor, “Todo es del color del cristal con que se mira”. Nosotros, pues, no tenemos cristal de color, ni prismado y no nos envuelve el Iris, y en este estado, podemos decir, que, la duda es buena, porque es previsión; pero condenamos la duda de prejuicios, porque, es duda de escépticos; los que no pueden tener, ni aun curiosidad. Descartes, consideró imposible encontrar la verdad, con auxilio de autoridades contradictorias; y aunque se trate de los sentidos, no son suficientes, porque frecuentemente, “Las apariencias engañan”. Tras largas comprobaciones, con la duda previsora, Descartes, no adelantó nada: pues no pudo más que afirmar lo que de muchos siglos estaba afirmado: es decir, las facultades del alma, que hoy decimos, que esas facultades, residen en el alma, pero no son del alma, sino del espíritu, que se mueven en el alma. Concedemos a Descartes (6) el mérito que tiene en los efectos derivados de su convicción de las facultades del alma; pero esos efectos demuestran que no son del alma, puesto que ésta, tiene principio. Reconoce Descartes como facultades del alma “La voluntad” que afirma lo que el entendimiento percibe. La función del entendimiento y la voluntad, es “El pensamiento” constituído por tres clases de ideas. 1° Innatas o derivadas de nuestra naturaleza Psíquica; 2° Adventicias o adquiridas por medio de los sentidos y3° Facticias o producidas por nuestros raciocinios. Todo lo cual demuestra evidentemente que, esas facultades, el alma las adquiere y son de alguien: y ese alguien para claridad y verdad es, el espíritu, único pensante. Descartes, como se ve, adopta su sistema de duda, porque es platónico; pero encuentra objeciones en los padres de la iglesia católica, como encuentra contradicciones en los filósofos positivistas y materialistas; por lo que, se crea su sistema, para hacerse una fe propia, lo que lo honra. En los demás puntos, Descartes, no sale de los demás, considerando un dualismo. Dios y mundo o espíritu y materia. Por nuestra cronología-patrón, tocaría aquí a Blas Pascal, Bonnet y Fenelón: pero como filósofos, son místicos y no anotaríamos nada nuevo, sino es su engaño propio en su dualismo; como científicos, son benefactores de los hombres, y en la física, la química, la mecánica y las matemáticas, están su fuerza y su laurel que la historia y la crítica le ha dado, y en el mismo caso se encuentra Nicolás Malebranche; por lo que, nos vamos a ocupar de otros que nos vayan poniendo en caminos a los tiempos actuales de las grandes invenciones y del progreso abierto de las nuevas filosofías.
PÁRRAFO 2°SPINOZA Y LEIBNITZSpinoza (Baruch), de Amsterdam, 1632 al 1677. Tomamos a éste por ser de origen Israelita, para que en nuestros cursos no falte el pensamiento de todas las tendencias. Spinoza, no tuvo tantos escrúpulos como los católicos-cristianos y se declara sin rodeos, Panteísta. Para este hombre, “Dios es la única realidad, la causa y substancia universal de todas las cosas y el fin supremo de la vida”, “Dios es la fuente de todas las existencias y de la que derivan todos los seres: mientras que las cosas careciendo de substancia y realidad por sí mismas, no son más que determinaciones o modos de la substancia universal y primera”. De donde se desprende claro que, siendo Dios la única causa, resulta que todas las cosas bajo la forma materia, como todas las ideas ocasionadas por el espíritu, son determinadas, asociadas y coordinadas por dicha substancia universal. Condensa Baruch, toda su filosofía en esta lacónica sentencia: “El orden y conexión de las cosas, es igual al orden de las conexiones de las ideas”, lo cual es una ley científica y matemática. Con esta sentencia, Baruch, abre camino a la ciencia materialista, en conexión con las ideas del espíritu, lo que es muy racional y no puede ningún hombre rechazar esa alta moral. Pero como obliga a ser abnegado, desinteresado y ser modelo de hombres, sólo pueden seguir esa pauta, los que tienen el grado de moral necesario. Su convicción y moralidad, no es óbice, o traba, para que Baruch, se entre de lleno en el estudio de la naturaleza, fisiología y biología humana, para determinar que, “Existe en todo ser, una tendencia natural a persistir y conservarse, tomando el placer sin tener en cuenta el Dolor; y es que, como sentó Schopenhauer, “La conservación de la especie se impone con invencible tiranía”: por lo que Spinoza determina secamente, “La libertad no es más que una ilusión, producida por la ignorancia de las causas que nos hacen obrar”. Es verdad; no existe la libertad en la sociedad, desde que hemos de vivir bajo leyes y reglamentos; y, el libre albedrío, es más ilusión todavía, desde que hay una ley inflexible que nos somete. Pero es también verdad que, así como podemos disfrutar de la libertad en la sociedad cumpliendo las leyes que nos dictamos, del mismo modo obtenemos el libre albedrío, no poniéndonos en contra de la ley que nos domina, porque es ley de Amor. La pureza de estos principios de Baruch, no puede entrar en todas las conciencias y ha de tener su contrario, que será forzoso que sea un gran sabio; y Guillermo Leibnitz, (1646 al 1716), inventor del “Cálculo diferencial e infinitesimal”, geómetra, historiador, filósofo, filólogo, jurisconsulto, diplomático y político; es decir, una enciclopedia, es Leibnitz, digo, el que se pone de frente a Baruch. Ya conocemos un caso similar, aunque ahora no serán los resultados del juicio de Sócrates. Para rebatir a Sócrates, es necesario un jurado de más de 500 jueces: para rebatir a Baruch, es necesario un Leibnitz con todo ese arsenal de títulos equivalentes al juzgado de Atenas. Leibnitz, con todos esos títulos quita a Dios “La extensión intangible” y la coloca en los cuerpos, bajo el nombre de mónada: elemento indivisible, simple y substancial y causa de sí mismo. Esto sería una blasfemia, sino se desdijera en la misma oración, con “Las mónadas constituyen el número sin ejercer acciones recíprocas, y obedeciendo únicamente a una armonía preestablecida por Dios”:... esto es lo mismo que aquél que se hiere por la satisfacción de curarse. Aquí ha desmentido Leibnitz, todos sus títulos. Veamos a ver si se corrige él mismo: dice “De este modo queda resuelto el problema metafísico de la unión del alma, con el cuerpo; o sea de la mónada espiritual, con las mónadas del organismo”. Aquí hay un absurdo mayor que el primero. Pero sigue: “Como las mónadas carecen de extensión y duración, las ideas de espacio y de tiempo, se reducen a abstracciones y considero el espacio, El orden de las existencias y el tiempo, el orden de las sucesiones”. Con lo cual Leibnitz, se ha confesado escéptico y se ha hecho un ovillo con sus tantos títulos. Es tan pronto Ecléctico, como Eleático; y empieza con Platón, para agarrarse luego a los dogmáticos, no demostrando una idea firme y constante. En el estudio de la Gnosis (Conocimientos), llega a reconocer la existencia innata de principios formales y constitutivos de la inteligencia, como el de “La razón suficiente” a los cuales debe amoldarse todo conocimiento adquirido, por medio de la experiencia, sentando que, nada hay en el Intelecto, que primero no esté en el sentimiento” lo que no es así, sino, nada puede llegar al sentimiento, si primero no está en el intelecto. Entre Baruch y Leibnitz, hay la diferencia del espíritu a la materia, de la luz al crepúsculo; pero Leibnitz era necesario para dar más valor a las terminantes sentencias de Baruch; mas Leibnitz, dio su apoyo al materialismo, mientras Baruch, labra una piedra valiosa al espiritismo, pues éste, no reconoce abstracciones, ni aun en el estudio del Dios único y nos las hay: lo que hay es, grados escolares.
PÁRRAFO 3°EL EMPIRISMO DE LOCKELocke Juan, de Wrington, 1632 a 1704, Inglés, en su libro “Ensayo sobre el entendimiento humano”, nos ofrece puntos muy sutiles que vamos a examinar. 1°) Origen de las ideas. Según él, negando la existencia de las ideas innatas, quiere sentar que nuestra mente es, en su origen, una tabla rasa; es decir, que no hay nada en ella. Por lo cual sienta que, “todas las ideas que vienen a descubrirse en nuestra mente, proceden de dos fuentes; de la sensación y la reflexión”. Con lo cual hace que, la mente sea algo material; así como una placa fonográfica o un espejo, y también desmiente a todos los principios de todos los hombres y a la filología y las academias que están de acuerdo en que la “Mente es la potencia intelectual del alma” o sea “Sentido, inteligencia, espíritu”, lo que es axiomático. No, la mente no es una tabla rasa; de ella parten todos nuestros sentidos para apreciar las cosas y los colores, las cualidades, olor, sabor y sonido: como también, medir el tiempo y apreciar el espacio, puesto que de la mentalidad nacen los pensamientos, los que nos llevan al discernimiento”. 2°) “Extensión y realidad del conocimiento” del que dice: “Los conocimientos son intuitivos, sensibles o demostrativos, según vengan de la reflexión, o de la sensación, o deriven de una prueba o combinación de ideas conocidas”. Pero ¿dónde está aquí la causa de la intuición? A renglón seguido se enmienda, porque admite la realidad de nuestros conocimientos y acepta: “A: La existencia de Dios para la idea intuitiva como causa universal”: lo que si es verdad, no es científico, sino teológico; pero en la realidad científica y metafísica, El creador es sólo la causa de la intuición por sus leyes inmutables, las que, los espíritus todos cumplen en el tiempo y, éstos son, los que pueden intuir e intuyen a todos los hombres. “B: En cuanto al alma humana, por la observación de la conciencia”, y “C: Tocante al mundo físico y moral, por el valor universal de las leyes Matemáticas y Éticas”; con cuyo último inciso, debió contentarse y dejar a Dios en su centro sin tocarlo, ya que no comprendió otro Dios que el religioso, y ese, es muy raquítico y de risa. 3°) “Razón y fe”: Sostiene que la revelación no puede contener nada contrario a la razón humana; primero, porque esta última, es indispensable para reconocer el carácter divino de lo revelado; segundo, porque viniendo de Dios la revelación natural, lo mismo que lo sobrenatural, no sería conforme a su sabiduría la promulgación de creencias contradictorias”. Sí, la razón es indispensable para conocer los casos; pero Locke nos ha demostrado, que él estaba falto de razón, porque el Creador, no tiene figura para mostrarse, y donde no hay figura, no hay órganos, ni sentidos; y por lo tanto, sólo las leyes eternamente establecidas nos pueden revelar al Creador, por medio de los espíritus, lo que es natural y no existe la revelación Anti Natural bajo la cual ha obrado Locke, porque es religioso y la religión no tiene más que revelaciones antinaturales, probado con los sacramentos, excomunión a los que no profesan su religión y por añadidura, toda religión es de creencia contraria a la otra, que es lo que debió ver primero Locke y no habría sido empírico: pero tampoco hubiérales escuchado el público religioso que es quien lo admiró, pero que le dio lecciones de cordura no siendo empírico, puesto que raciocinó, y el que razona, no puede ser empírico: como el empírico no puede ser filósofo. Entender, que en este punto, tomo el empirismo, en lugar de dogma cerrado.
PÁRRAFO 4°EL IDEALISMOEl místico Jorge Berkeley, acepta la teoría de Locke de que, “las ideas simples, se adquieren por la sensación y la reflexión: y las compuestas, por la memoria y la imaginación”. Pero se opone al empirismo de Locke, diciendo: “Las calidades primarias del ideal, procedente de los cuerpos, son tan relativas como las secundarias, desde que dependen de nuestros sentidos”; con lo cual queda roto el vínculo empírico de Locke entre nuestra mente y el mundo real o material; cuyo buen juicio, nos releva de argumentar. Berkeley deja sentado: “existir es ser percibido”, lo cual es axiomático porque, si yo existo alguien me percibe; lo que no puede jamás caer en el escepticismo. En el punto de la conciencia, Berkeley, dice: “Sólo existen ideas”, pero elude el estudio de éstas y se ampara en un misticismo que achica su figura, cobijándose en Dios, “que nos comunica las representaciones imaginativas para que podamos arreglar nuestra vida a los efectos invisibles de los actos humanos”; con lo que no deja de expresar que los actos humanos deben ser la representación moral y viva de las leyes invariables. Lo que no ha podido Berkeley, ni otros idealistas decir, es, que, El idealismo es la matemática pura en el que no hay quebrados y que la usa el espíritu, para las ideaciones que comunica al hombre: entendedme bien; a su propia materia, cuando el espíritu está encarnado; y las comunica por medio de su alma, único conductor del espíritu, al cuerpo: como también tiene que servirse de su propia alma cuando está desencarnado, para influir, intuír e inspirar a otros encarnados; para lo cual, enlaza su alma con la de su influenciado, lo que explica claramente el espiritismo, como explica y aclara todo por la solidaridad de los espíritus.
PÁRRAFO 5° EL FENOMENISMODavid Hume, de Edimburgo (1711 al 1776), trata de explicarse los fenómenos que se presentan en las cosas, para lo que toma el procedimiento de Locke y cree distinguir las percepciones, separadas de las ideas. Siendo las percepciones, copias de las ideas, o resultado de las asociaciones producidas por la semejanza, por la contigüidad, en el tiempo y el espacio, o por la causalidad. Desde luego, establece el sistema del Asociacionismo para mejor explicarse todos los fenómenos del alma, por la conjunción mecánica de los actos Psíquicos que pueden demostrarnos las continuas transformaciones. Hasta aquí, Hume, razona bien: veamos si acaba razonando bien. “La idea de substancia, dice, es el resultado de una conjunción mental de calidades”. “La idea de causalidad, es también producto de asociaciones intelectuales; siendo una creencia instintiva nacida del hábito de considerar como vinculados por relaciones extremas de causa y efecto, los fenómenos que se presentan constantemente en un orden sucesivo”. “Las calidades primarias, son tan relativas como las secundarias” añade, imitando a Berkeley: de donde resultaría que no tenemos ningún medio eficiente de comprobación de, si los objetos existen, tales como se nos presentan en nuestros fenómenos internos. También Hume se ha hecho Humo; se ha esfumado después de un raciocinio bastante bueno. Hume, que trata de explicar los fenómenos, no se explica el más grande que se opera en él mismo. Pero es que, Ignoraba que el entendimiento humano, no puede idear nada que no se haya realizado ya en un mundo o en muchos y que sí, llega a nosotros por asociación y afinidad y por la solidaridad impuesta en la eterna ley de fraternidad universal. Sí. Los objetos, existen realmente como los vemos en las ideas que nos lo muestran: la diferencia que exista será, a causa de la tardía comprensión de los medios de realización, como siempre, por la ignorancia. El fenómeno que se ha producido en Hume, es, debilidad por prejuicios y educación: temió que los hombres lo criticaran o lo atacaran y trató de no malquistarse con nadie y menos con los materialistas, como lo vamos a ver. Hume, encuentra al Yo, que lo cree el alma humana: sólo reconoce una serie de fenómenos, que como los relativos al mundo exterior, no prueban la existencia de una substancia única. Respecto a la existencia de Dios, sólo lo entiende como Materia de Fe, para lo cual se ha negado la legitimidad de las ideas de causa, provenientes del Creador; que, no siendo causa de las cosas, no puede ser el autor de la vida. Y entonces, ¿De dónde procede la vida? Hume ha caído en el más degradante escepticismo y hasta hay prevaricato.
PÁRRAFO 6°ESCUELA ESCOCESATomás Reid (7). Se pone en contra del idealismo (Sui generis) de Berkeley y el escepticismo de Hume y funda la escuela Escocesa con sus obras, de las que las proposiciones fundamentales son: 1° “Las doctrinas Cartesianas son erróneas en cuanto a las “Ideas representativas” que dieron lugar al idealismo de Berkeley y al escepticismo de Hume. Nuestras ideas, no son entidades sino actos mediante los cuales conocemos los objetos y su real existencia”. 2° “No es posible la filosofía ni la ciencia sin antes aceptar previamente como punto de partida, los principios derivados de la experiencia universal, reconocidas natural y espontáneamente, por todos los hombres y que constituyen el llamado Sentido común”. 3° Para el estudio de la filosofía, como para todas las ciencias naturales, se debe seguir el método experimental; porque, aunque reconozcamos la existencia de causas y substancias, no las podemos percibir sino como fenómenos: y siendo la filosofía, la ciencia de nuestros hechos internos, debe estudiarse por la observación también interna de los mismos fenómenos, por las leyes que los rigen”. He aquí tres fundamentos suficientes para fundar escuela en la que colaboran con Reid, Dugald, Stewart y Tomás Brown. Esta escuela, sin duda, se propuso edificar una historia natural del alma humana basada bien, desde que es su cimiento el Sentido común con la experiencia de la observación interna. Hemos llegado al año 1820, encontrando, ¡al fin!.. El Sentido común sostenido por una Escuela Valiente en sus afirmaciones. No conocen la creación de las almas; es decir, la individualización de las almas (8) y no pueden sentarlo; pero aunque será combatida esta escuela por los Sin Sentido común, no la vencerán, y al fin, el sentido común ganará la partida y podrá nuestra escuela, decir, cómo se forma el alma humana, porque hemos puesto el “Espiritismo en su asiento” como verdad suprema. (1) Cuando escribíamos estos cursos, aún la radio no era del dominio público: pero ella desmentiría el vacío y la nada en el espacio, que está, como estuvo, lleno, por los espíritus.(2) Arturo Schopenhauer, de Dantzig (1788 a 1860) se distingue por su gran pesimismo, pero no puede dejar su preclaro espíritu de mostrar su profunda metafísica. Su obra “El mundo como voluntad y como representación” es maestra, pero es de mayor fruto “El amor, las mujeres y la muerte”. (3) Juan Federico Herbart, de Oldemburgo, 1776 a 1841. Abre el camino al materialismo con su “Curso de Psicología”, en 1816. (4) Kardec se llamó: León Hipólito Denizart Rivail, nació en Lyón el 5 de octubre de 1804. Murió en París el 31 de marzo de 1869. (5) Aquel Giordano Bruno quemado, reencarnó, siendo Juan de Mendizábal que la historia lo llama “Don Juan y Medio”. (6) Renato Descartes de la Aya, 1596 al 1650, filósofo, físico y matemático. (7) Tomás Reid, de Strochan (1710-1796), es el filósofo más claro en los puntos que defiende. (8) No era la hora de ese gran descubrimiento: incumbía sólo a nuestra Escuela del Espiritismo Luz y Verdad.

ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL A.C.
PROGRAMA DE EDUCACION VIRTUAL EN INTERNET /VIRTUAL EDUCATIONAL PROGRAM QUINTO GRADO
" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
PARTE 9
CAPITULO VIFilosofía francesa contemporáneaPÁRRAFO 1°EL SENSUALISMOYa necesitamos aclarar este vocablo, que en su primera acepción Etimológica, es diferente a la representación filosófica que se le ha dado. En filosofía en este caso, decir que uno es sensualista, quiere decir, que estudia o profesa los principios de esa escuela, que basa en los sentidos o sensaciones, el origen de las ideas. Como la sensación es una impresión de las cosas que tocamos o poseemos, diríamos en perfecta representación en vez de sensualismo, Impresionismo. Expuesta esta verdad Etimológica y filosófica, debemos también pesar y definir, si la impresión (sensación) es la fuente de las ideas. El objeto que causa la impresión ya existe; luego, la idea de este objeto, la tuvo el que la moduló; y entonces, no puede ser fuente de la idea que el objeto absorbió y que vive en él viva y material, o científicamente; por lo que no es propio llamarlo Sensualismo, sino impresionismo; puesto que imprime en el que estudia la idea del actor, del objeto, como nos lo afirma el universo, (que nosotros no somos capaces de crear) la Idea del Creador. Lo que sí puede un objeto y las sensaciones universales, sugerirnos las ideas sobre aquellas ideas que envuelve el objeto; lo que no nos da derecho a decir, que la sensación sea la base de la Idea; sino que, la sensación es una llave que abre el cofre que guarda la idea. Hecha esta declaración necesaria a la verdad de las cosas, vamos a examinar el llamado Sensualismo. Ya queda atrás examinada la escuela Sensualista: aquí, sólo haremos un estudio sobre los hombres del Sensualismo Contemporáneo, o moderno, dando a cada tendencia lo suyo en justicia y razón, como conviene a esta Filosofía Austera, que queremos que sea el patrón idealizable e inflexible del estudio filosófico unificado y habremos terminado con que los hombres pierdan el tiempo. Del empirismo de Locke, se derivó una tendencia materialista que defendieron, Hume y Hartley y José Priestley, que se sucedieron. Hartley, forma una teoría de “las vibraciones” con la que quiere explicarse los fenómenos nerviosos y los hechos fisiológicos; y otra teoría de las “Asociaciones”, pretendiendo explicar el mecanismo del espíritu y todos los fenómenos Psíquicos, correlativos de las vibraciones nerviosas. Si podemos transigir hasta un cierto punto con la primera, no podemos hacer lo mismo con la segunda teoría. El espíritu es primero y causa de todas las vibraciones y fenómenos Psíquicos y fisiológicos; y sin conocer al espíritu en su procedencia, esencia y misión, es imposible encontrarlo por los mismos fenómenos, puesto que éstos, son criaturas del espíritu y no pueden ser padres del espíritu, como se deriva de la errónea Teoría expuesta por Hartley. Los hombres quieren enmendarse de sus yerros y los admitimos: pero el mal causado queda imperecedero, y más cuando de ese yerro originan otros muchos en los que los siguen. En efecto, José Priestley, adoptó las teorías de Hartley, llevándolas al extremo materialista y queda relegado el espíritu, dudado por Hartley. Reunió las conclusiones de los dos anteriores, Ribot; y presenta una Psicología de un raquitismo singular, en la que hemos de ver nada más que una burla (¿Científica?) retratando la mímica bucal de las palabras y expresiones, que no logra Ferri, en su Psicología de las asociaciones, más que disimular, pero no corregir. Es cierto que de las controversias entabladas por éstos y los nacientes Espiritistas, nació una nueva corriente de ideas Viejas, que ya domina al mundo; El Espiritismo; que entonces lo llamaron en son de desprecio Iluminismo. Aunque Locke hubiera sentado un estudio un tanto moral sobre las dos tendencias que él creyó fundamentales del hombre, o sea, la inclinación al placer y la adversión al dolor, lo hizo, queriendo separar la moral y el dogma; pero esto, no lo libraría del nacimiento de nuevas teorías filosóficas, para tratar de terminar en un principio fundamental de las leyes morales. Lo que es desconocer el Empirismo de Locke. El conde de Shaftesbury, sostiene en contra. “El hombre no adopta la moralidad por egoísmo, ni tampoco guiado por la razón, sino en virtud del sentido Moral, constituído del conjunto de nuestros actos reflexivos; lo que quiere decir, del discernimiento”. Esto quiere decir que, no sólo por la razón, sino por la convicción que dio la razón, porque el sentido moral, es fruto de la razón, de los fenómenos y las afecciones reflexivas que descansan en nuestra alma, formando la clara conciencia de las cosas; a lo que sólo se puede llegar, por el razonamiento; y sólo entonces, puédese tener el sentido moral. Francisco Hutcheson, admitió también la existencia del “sentido moral”, pero lo entiende como un criterio, para juzgar de la moralidad de las acciones y como impulso fundamental de las mismas acciones; papel que atribuye al sentimiento altruista, al de la benevolencia o amor al prójimo. Cuya doctrina remacha más lo que anoté, de que, el sentido moral es fruto de la razón. Pero Hume, dejó rastros que Adán Smith recoge y no reconoce a la razón más poder, que el de elegir los medios; pero que la simpatía generaba nuestros impulsos morales; con lo que Smith, nos abre las puertas del sentimentalismo, que no debemos confundir con el sentimiento. Veamos lo que sienta Smith: 1° “Los principios fundamentales de la moral, son independientes de la religión y de las leyes positivas”. 2° “El instinto de la “Simpatía” señala el carácter moral de las acciones, tocando a la razón indicar los medios de realizarlas”. 3° “El fin moral consiste, en la felicidad de nuestros semejantes, armonizado con nuestra propia felicidad”. Nosotros diremos en cuanto al punto primero que, si en la religión, como en las leyes positivas falta la moral, ni son leyes ni hay religión; y que no habiendo tenido la religión una moral eficiente, los hombres han hecho leyes de letra sin espíritu que matan el sentimiento moral, porque no alcanzan sus artículos ni los dogmas religiosos, al sentido común, que es lo menos que puede tener, todo aquello que puede vivir. Sobre el segundo punto; la simpatía no es un instinto, sino un sentimiento, en cualquier forma y grado que se manifiesta y nace de la afinidad que nos enlaza: es decir, la simpatía es efecto, de instintos afines, causa. La moral representada en el punto tercero, no llena los destinos de la moral, puesto que, la felicidad será un resultado, de la moral total, en todas las cosas de la vida; cuya moral, debe preceder a todo lo que intentamos hacer. Sobre los tres puntos de Smith, Jeremías Bentham, ideó una Aritmética moral, de la que lo que más sensacional es; “Las leyes y las instituciones no se justifican, sino cuando son útiles”. Lo que en medio de su materialismo, es una condenación de todo lo que no se justifica en la razón. Como ya hemos tocado a Condillac (1) en el párrafo VII, del capítulo cuarto como fundador de la escuela Sensualista Francesa, aquí y para cerrar éste, sólo tomaremos el caso de su estatua. Condillac, aunque partidario de Bacon y Locke, les substituye la “Tabla rasa” e imaginó una estatua humana (acaso por llevarle la contra también al filósofo griego que tenía una estatua de mármol); pero el caso es que, Condillac imagina una “Estatua humana”, la que con el exclusivo auxilio de los sentidos, llegaba a ser animada por dos facultades: la inteligencia (representaciones), y la efectividad (sentimientos y voliciones). Y, ¿para qué había gritado majestuoso ante el foro el gran Cicerón: “¿Non Figuran; Non Estatuam?” Es que los espíritus contradictores son muy opacos, y Condillac, por contradecir, se contradice él mismo. No, no somos simple figura, ni la estática estatua: el hombre es hombre y lo es sólo por el espíritu, del cual es la inteligencia, la voluntad, la atención, la memoria, la imaginación, los juicios y la razón. De la materia, sólo son los instintos; del alma el deseo; que todo en conjunto, es el todo de todas las cosas inteligentes, que sólo el hombre puede y ejecuta. Aun llega a más Condillac, pues dice que: “En cuanto a la realidad del mundo objetivo, no es sino el resultado de un juicio habitual” lo que sería sencillamente, todo una Quimera; como veremos que solo este fruto dio, después de haber admitido (no vemos con qué fin), la existencia de Dios y la Inmortalidad del Alma, aunque sí sabemos que lo hizo queriendo apagar la luz, con las tinieblas; pues quiso conciliar la filosofía con la religión, lo que, ni el Creador si fuese hombre podría hacerlo, sin destruir sus leyes. ¿La prueba? Que cuanto la ciencia avanza, la religión retrocede, y que ningún filósofo es religioso, porque se sale del dogma. Todos los que como Condillac discurren, no podemos tenerlos por filósofos, sino como Filosofastros.
PÁRRAFO 2°EL MATERIALISMODel resultado de los principios de Condillac y Hartley, La Mettrie encontró cimientos para sostener conclusiones extremas del materialismo; y en su “historia natural del alma” y su “Hombre Máquina”, afirma que: “Los fenómenos Psíquicos, lo mismo que los fisiológicos, se deben exclusivamente al organismo, siendo funciones naturales del Cerebro; y que la existencia de Dios y la inmortalidad del alma, son ilusiones forjadas, para que el espanto de la muerte no perturbe los goces de la vida”; con lo que luego, Diderot, con los autores de la “Enciclopedia”, pusieron de moda en Francia el materialismo. El materialismo arraigó fácilmente, por que los hombres estaban cansados de servir al dios religioso tan irracional y vengativo y, si de él eran las almas, los hombres aceptan primero la muerte eterna siendo sólo materia antes que estar a merced de la injusticia de un infierno inconcebible y de un cielo de holgazanes; y razonaban bien. Pero extremaron las cosas por la guerra que les llevaba la implacable religión y su dios y, el materialismo se hizo ateo no sólo de la religión, sino del sentimiento fraternal y hasta político y, el mundo todo se vio envuelto en el caos, que dio por resultado la guerra mundial, después del latrocinio legislado que usurpó el poder al trabajador, hasta no tener ni pan, ni techo, ni derechos sociales, ni de vida. Y no es que el materialismo trajera esas calamidades; las había creado la religión con todos sus errados filósofos detractores: lo que hizo el materialismo fue, descubrir esas terribles lepras que ya había que soportarlas y adelantó el grado de fiebre para que la humanidad toda se contagiara y cayera quien no pudiera resistirlas y se curara el que fuera capaz de soportarlas; mas entonces, terminaría también el materialismo, pero los hombres serían hombres y hermanos. En esa fiebre se originó la revolución francesa, cuyos frutos fueron malogrados y a la luz de aquel fuego, Carlos Bonnet (ginebrés), estudiando en aquellos fenómenos, tuvo el valor de decir: “Si bien es cierto que los fenómenos del alma derivan de las corrientes nerviosas, ellas se originan fuera del sistema nervioso”, y no vaciló en aceptar la inmortalidad del alma y la existencia de Dios, desde que no hay nada que demuestre lo contrario y sí lo afirman las leyes universales y hasta las mismas revoluciones. Pero ya, la revolución que cada hombre tenía en su conciencia; la desesperación que reinaba en todos lo mismo; aunque fuese todo lo lógico que se quiera el axioma de Bonnet, se le puso en contra el famoso Pablo Enrique Thiry, apodado con razón el “Marat de la filosofía”, publicando su libro “Sistema de la naturaleza”, que en su Ultra-Materialismo es como la cartilla del ateísmo teórico, puesto que el ateísmo práctico no existe. Tiene sí el valor de desconocer a toda religión, pero para eso no es necesario la blasfemia; que tal sería cuando el mismo Voltaire le refutó su “Sistema de la naturaleza”, que no ha resistido a la crítica. Volveré a decir que, el materialismo racional es necesario y de gran provecho: nosotros lo ponemos como base de todo estudio científico, por cuyo materialismo llegamos al conocimiento de las leyes Físico-Químicas, para por éstas, llegar a la comprensión parcial de todos los Elementos que componen los cuerpos y de éstos a la fisiología individual y universal.
PÁRRAFO 3°POLÍTICA Y MORALTenemos como buen ejemplo la política moral de Platón, que al fin es la base de la moral cívica que hemos alcanzado y que ahora tratamos de limpiar el lodo que le han tirado los desesperados. Pero vamos a registrar algunos puntos modernos de interés, para que la historia sea testigo acusador de los vicios conquistados por los sin espíritu. Los llamados filósofos franceses aceptaron y desecharon el Empirismo para pasarse al sensualismo y de este al materialismo ateo sólo en materia de religión y sentimiento; por lo que en materia de lo moral, era inevitable que cayeran en el más culminante egoísmo. No han sido del dominio público (en escrito) las máximas egoístas de La Rochefoucauld y de La Bruyére, porque sólo se daban en las reuniones secretas o logias escondidas, pero que no dejaban de trascender algo, con gran escándalo; y tal habían de ser cuando Adrián Ellvecio, interpretando aquellas máximas, publicó su libro “El espíritu”, que para disimular, dijo en él: “El bienestar general consiste en obtener el bien propio, sin perjuicio de los demás”. Aquí no se ve maldad, pero el egoísmo está bien marcado; pues la moral verdadera de la máxima sería: El bienestar general consiste en obtener el mayor bien para todos. Su libro sin embargo, fue quemado por el verdugo; pero los libros no mueren aunque desaparezcan como volumen, porque no mueren los espíritus que siendo hombres los escriben y en archivo quedan y lo repiten y lo inspiran, y así se levantó Voltaire, que su buen consejo era: ”Calumnia que algo queda”, al que siguieron Lecondat y Juan Jacobo Rousseau, los que ya dejaban preparada la hoguera que se encendería para templar las cuchillas de la guillotina. Voltaire, sin embargo, sentó un buen principio, y es que “La libertad consiste en no depender sino de las leyes”; pero Voltaire debería saber que, para que las leyes sean capaces de dar libertad al hombre, éste debe ser moral, para que la moralidad de las leyes estén en cada hombre. Porque no es que el hombre esté en la ley, la buena moral; sino que la ley esté en el hombre: sólo entonces puede haber una moral política y una política moral. Para Montesquieu, las leyes son, “Relaciones necesarias que se derivan de la naturaleza de las cosas”, y entonces, si allí hay malas leyes, carecen de moral los hombres que las hacen. Pero tuvo un final bueno al sentar; “La ley suprema de la humanidad, es la Razón humana a la que deben subordinarse las leyes primitivas, teniendo en cuenta para estas últimas la influencia del medio; pero es necesario la separación de poderes para su mutuo equilibrio político”; téngase presente que he calificado bueno ese final, humanamente; pero no así espiritualmente, porque la moral del espíritu, que es la unidad, está desconocida; por lo que, es sólo una medicina violenta que puede evitar la catástrofe momentáneamente, pero que no mata la enfermedad y, al primer motivo, resurgirá y matará al organismo. El ejemplo lo tuvo Francia en su República, que no la dejó expandirse a sus vecinas llamadas hermanas Italia y España; sino que, aun quiso que esas naciones tuvieran reyes de derecho divino, como hemos visto por su compromiso de “La Santa alianza”; y como no se ha secado la raíz del egoísmo, ha retoñado frondoso y vemos sus resultados en la paz de París, que en vez de Paz, por los dos egoísmos extremados, ocasionan guerras, revueltas y descontentos, que aun no podemos predecir su alcance más que en el conjunto, que será el triunfo de lo desconocido precisamente en ese egoísmo, o sea La Comuna Universal sin fronteras y sin parcelas, en la que la ley estará en los hombres y no los hombres en la ley.
PÁRRAFO 4°CONTRATO SOCIALEl contrato social, en cuanto establece una diferencia de unos a otros individuos, es una tiranía legislada por la brutalidad, por el amaño y el cohecho y por la nula moral de los impositores. Si la libertad humana fuera una realidad, el contrato social no existiría, porque el contrato social, declara derechos de supremacía que no pueden ser sino irracionales. Si se viera en la más ínfima ley de la creación una singularidad para un solo ser, la supremacía tendría cabida y el derecho diferente tendría confirmación. Mas no existiendo esa singularidad ni aun para un mundo con respecto a otro, las leyes del derecho son una imposición absurda del egoísmo más refinado de la Plutocracia y parasitismo, lo que ya no cabe en el progreso descubierto. Ya, aun en el medio del sube y baja de su balanza que no pudo hacer fiel, Rousseau entiende que, “La norma de las acciones humanas en el sentimiento llamado Conciencia Moral, (o sea satisfacción o arrepentimiento) contiene la libertad del hombre, lleno de facilidades por su estado en la ley natural, que desaparece tan pronto el hombre entra en el contrato social”. Es así en verdad, puesto que el hombre pierde su libre acción natural, desde que se obliga, por cualquier cláusula pagada o gratuita, a vivir bajo la acción comunicativa de una obligación de respeto, de pago, de producción, de política y aun de moralidad; todo lo cual (por suave que ello sea) siempre es una tiranía, contra sus instintos de libertad. Aun la misma Constitución Nacional, que es un contrato social obligado por la fuerza más brutal creada (mírese como se mire), es el contrato más irracional creado porque rebaja al hombre por muy bajo de la Zoología y de los reinos más bajos que ésta, porque aquéllos no pierden jamás la acción y derechos mundiales y universales naturales, ya que vemos que hasta el animal doméstico, si lo enajenamos a otro país extranjero, no se encuentra extraño y se lame con los que allí se encuentra de su familia, como si nunca hubiera estado separado; y eso que aún le hemos infiltrado en su instinto, nuestra influencia que en la ley de Psiquiatría podréis comprender que, hasta en el animal, caballo, toro, etc., hemos infundido nuestra idiosincracia perniciosa del contrato social. El contrato social, pues, tácito o descubierto, sea este de nacionalidad, social y aun del matrimonio, son antinaturales y contraproducentes al destino de los seres, porque los priva de la libertad como hombres y hasta del libre albedrío como espíritus. Mas ésta es una causa necesaria, por causa de que en un día los hombres se dejaron imponer un yugo que se llama religioso, pero que envolvía la férrea cadena de la esclavitud, que aunque muy tarde (por causa de la astucia de los vividores de la religión), aunque tarde digo, el hombre ha visto su cadena y la quiere romper a costa de su sangre, y lo va consiguiendo volviendo a su libertad y rompiendo las fórmulas del contrato social, a pesar de las persecuciones que la tiranía legaliza impunemente. Como la experiencia es en verdad el sapientísimo maestro del hombre, y éste ha visto ya, que casi todas las infinitas formas de gobierno y fórmulas religiosas y contratos sociales le fueron una extorsión y un verdugo, sacó la suficiente moral para hacerse el hombre-ley y matar la ley-hombre; es decir, que la ley resida en el hombre y no el hombre en la ley; lo que quiere decir, que: siendo cada hombre la ley, por la misma experiencia de la que cada uno tomó la moral eficiente, se hace cada hombre el deber por sentimiento y amor, renaciendo en él la verdadera soberanía individual, que por la inflexible ley de la procreación (razón de la existencia de la familia y por tanto de la fraternidad), ese amor y sentimiento que en todos hay, hace que, esa Soberanía individual sea común y se establezca por sí misma la vida y deberes comunes, sin leyes que esclavicen, porque nacen del amor de familia, ley universal.
PÁRRAFO 5°SOBERANIA UNIVERSAL — COMUNISMOQue la soberanía individual en la forma que hemos expuesto en el párrafo anterior es la seguridad del derecho igual y por lo tanto de buen régimen por sí mismo, nos lo va a probar el mismo Rousseau, sosteniendo ese principio primero y destruyéndolo después. Rousseau llegó a sostener y sentar que “La ciencia social debe procurar el descubrimiento de una asociación que defienda la persona y bienes de cada asociado, dejando al individuo soberano en el seno de la sociedad; cuyo principio era la ley social en la antigua consagración española de sus reyes, al que manifestaban que, cada individuo es tanto como el rey; pero que todos juntos eran más que el rey. Esta doctrina que conducía infaliblemente al comunismo, se mostró en su verdad con los comuneros de Castilla, que a no ser por la intriga y traición eterna de la supremacía religiosa, que no puede existir más que con la diferencia de clases, aquellos tres Mártires de su santo ideal, habrían triunfado en justicia y ley. Rousseau, acaso fue también víctima de la misma influencia religiosa, pues destruyó por sí mismo su doctrina, pues al final sostuvo que, “Los derechos de los asociados debían ser sacrificados a la salvación del Estado”. Pero el pueblo contestó con la revolución de 1793, destruyendo el Estado mal entendido, ya que aquel otro enfático rey había dicho “El Estado soy yo”. Mientras Rousseau sostuvo su primera doctrina de que “La ciencia social debe procurar el descubrimiento de una sociedad que defienda la persona y bienes de cada asociado, dejando al individuo “Soberano” en el seno de la sociedad”, el pueblo se mantuvo en la paz y el trabajo, esperando el nacimiento de esa sociedad común. Pero en cuanto se le ha negado la esperanza de esa comuna natural que reside en cada ser moral, o trabajador, estos han ido a la revolución entonces y van ahora en todo el mundo; porque cada individuo aspira a su verdadera libertad, declinando todo su haber material particular a la Sociedad Comunal, en la que cada individuo es soberano propietario de todo el mundo, en cualquier parte del universo, sin que nadie le dé ni le venda, siendo así todo suyo y de todos, con lo que en la más alta equidad, todos son iguales. Entonces, cada uno produce lo que puede que va al depósito común, sin tenerse que cuidar de si su hermano consume más o menos que él, desde que cada cual tiene todas sus necesidades satisfechas. Desde que no existe en ese régimen de compra-venta, porque la única moneda es el hombre, no puede existir la tiranía, ya que la desigualdad no cabe, ni la supremacía encuentra asiento ni ambiente por causa de que, “Es la asociación la que defiende el interés de cada asociado, siendo el individuo el soberano en el cuerpo de la comuna”. ¿Que ha de haber un maestro?; es de necesidad. ¿Qué habrá consejos?; es de necesidad. Mas, ¿cuándo se opuso jamás el hombre a ser bien dirigido? Pero siempre protestó y se opuso a la tiranía, al despotismo, a las supremacías y de aquí, las negras páginas que nos avergüenzan; lo que no cabe en la comuna, porque cada individuo es el soberano con la sola obligación del trabajo, a la que jamás se amoldó el supremático que, en una palabra, encarna solamente en la religión a la que deshecha por justicia y moral, la Comuna que esta Escuela trae y proclama por mandato del Creador nuestro padre, y nos la imponen ya nuestros hermanos mayores de los mundos de luz y progreso, que con ellos formamos los hijos de la tierra la universal familia, para la que hay un solo mandato: “Ama a tu hermano”. Y una sola ley: “El Amor”. ¡Ay de los pueblos y los hombres prevaricadores! ¿Podéis justificaros ante la justicia divina? A pesar de todo, la Comuna se proclama, y el terror que los hombres llevan, no es por culpa del trabajador: de alguien nació el odio que lo ocasiona y eso retrasa la implantación de la Comuna de Fraternidad y Amor, igual, digo más; mejor que el mejor régimen de la familia más organizada; y sabed, que no se necesita más ciencia para arreglar y regir todo un mundo que la que necesita una familia aunque sí mayor capacidad, la que toma el maestro, de la soberanía de cada individuo. ¿Sois capaces de concebir desigualdad en una familia bien organizada, aun cuando veáis que al menor se le prestan cuidados, como al anciano, por su estado de desvalidez? Pues eso es lo que hay que hacer de todo el mundo y es hora de empezar, y para ello sed soberanos en moralidad, es decir, Amar. Eso es todo lo necesario.
NOTA: Ya habrá concebido el estudiante que hemos hecho a un lado el “comunismo” que preconcibe Rousseau y nos hemos fijado en la Comuna. Esta nace en la familia y se extiende a la ciudad y a la nación que debe vivir la vida de familia, tantas veces mayor, cuantas familias la componen y en la misma fraternidad del hogar. Cuando cada nación esté en ese estado y se confederen con ese mismo fin, entonces sí será “comunismo” que es el superlativo de “comuna”. Tengan bien presente esta definición nuestros estudiantes y díganse “comunales” y no “comunistas”, hasta que las comunas de todas las naciones se confederen bajo un solo Código Común. Es así ley y justicia.
CAPITULO VIIFilosofía italiana moderna PÁRRAFO 1° LA CORRUPCIÓN Y SUS CAUSASNo podemos señalar obras filosóficas en Italia en los tiempos modernos; es más bien allí donde han recibido el golpe mortal todas las filosofías racionales, puesto que allí se han corrompido todos los principios desde el siglo de Cicerón, hasta el feliz año de 1870 de la era vulgar, mal llamada cristiana. Desde la alta moral política ciceroniana, hasta el péndulo de Galileo, todo se ha corrompido, desfigurado y amalgamado en Roma: y aunque Roma no es la Italia está en Italia y esa familia, durante el imperio papal, fue tan corrompida como su emperador en lo moral y fanático en sus concupiscencias; que aunque después del golpe feliz de Garibaldi, el estado civil haya trabajado como ningún otro estado de la tierra en civilizar al pueblo, los prejuicios echan tan hondas raíces, que se necesitan varias generaciones para hacerlos morir; pero ha de ser a condición de arrancar la raíz e Italia no la arrancó por amor al tesoro que el papa lleva al Vaticano; lo que quiere decir a Roma, a Italia; por lo que no es de extrañar que la justicia de la ley inexorable, caiga con todo su rigor sobre la Italia que consiente en la vida de la raíz del mal mundial. En todas las lecciones que quedan atrás, hemos visto ya las entrañas de la iglesia católica y los frutos que ha dado y la historia nos describe sus falsificaciones en los archivos y los incendios de lo que no le era fácil mixtificar, por lo que basta decir que, la religión es la causa de la corrupción total.
PÁRRAFO 2°GIORDANO BRUNOTambién hemos tocado a este hombre más atrás; pero es de necesidad darle su párrafo especial aquí, para probar que el Creador mandó a Italia sus más preclaros y fuertes obreros, para que no pueda aquel pueblo acusar a la ley ni él excusarse de que enfrente de sus concupiscencias no se le haya predicado la verdad, aun a costa de la vida de esos misioneros, como queda probado por la condena de Galileo, la muerte de Juanucho y la de Giordano Bruno en la hoguera. Valiente, audaz, luminoso y sin rodeos, se mostró Giordano en su destierro y en el claustro, no consiguiendo hacerlo callar ni entre las llamas de la hoguera que lo consumió. ¿Sus principios? Copiemos este trozo de un diálogo habido entre Giordano y su compañero, también Fraile, el padre Bonifacio que antes que Giordano, también fue quemado, porque abrazó las ideas de su colega: P. Bonifacio. — ¿Habéis retirado las Imágenes? Giordano. — ¡Ah! Sí. P. Bonif. — Os habéis perdido. Giord. — Será el Padre Palermo quien trata de perderme; no los Santos. P. Bonif. — ¿Lo decís con esa sangre fría? Giord. — No quiero imágenes en mi celda que son objeto de idolatría. Que la purifiquen cuando quieran, pero que dejen en paz a los santos; que los dejen morir en un rincón el sueño de la materia. P. Bonif. — ¡Jesús! ¡Dios mío! ¿Qué daño os hacen? Giord. — Fuera de mi vista; no quiero ninguno. P. Bonif. — Los santos constituyen la corte celestial. Giord. — Mi corte celestial es otra…; ponga las miradas arriba, en el firmamento, no en las paredes de ninguna celda. Fíjese en aquellos puntitos luminosos. Son esferas brillantes... Son… Astros… Son Mundos… Allí reverbera el espíritu de Dios. Aquella es mi corte celestial. P. Bonif. — Rendid culto a esa idea, pero que no tome expresión en vuestros labios. Haceos cuenta de que en cada santo contempláis un Astro, aunque así no sea. Giord. — La verdad debe adorarse en su forma propia, que ha de ser también verdadera. Si ellos, los padres, no están conformes con mi corte celestial, que imiten mi conducta; que descuelguen las Estrellas y las retiren del firmamento. ¿Podrán?... y basta Padre Bonifacio. Aquí sólo hay un hecho meritorio y es el cariño que me profesáis, nacido de un corazón sinceramente piadoso. Adiós. P. Bonif. — No hay forma de convencerlo… parece que su voluntad gira sobre un eje de diamante… ¿Quién le da esa convicción? Si son errores los que alimenta, ¿cómo no se estrellan ante la verdad que nosotros sostenemos? Dice bien que los astros que brillan en… ese… Cielo… no pueden descolgarse… Basta… Basta… el padre Giordano acabaría por convertirme a sus ideas… Y el padre Bonifacio aceptó las ideas de Giordano y muere quemado. La condesa Fiorina ampara a Giordano, pero por la fuerza del inquisidor, ésta es arrollada y aparece como entregando a Giordano. Sigámosle en su último apóstrofe. Giordano. — La condesa Fiorina vivirá eternamente en mi memoria, mientras haya un latido en mi corazón… Regocijaos. Inquisidor: Ya tenéis carne viva para darle alimento al fuego de vuestras hogueras… P. Palau. — ¡Calle el Apóstata! P. Dionisio. — Habrá que ponerle una mordaza. P. Roca, inquisidor. — Al contrario… Ahora ya está en nuestro poder… déjenle que hable. Cada palabra que sale de sus labios, es un documento de herejía. Giordano pronuncia su última palabra — Amordazaréis mi boca, mas ya no podréis impedir que se hable en todo el mundo de mi Doctrina: haréis que la muerte selle mis labios, pero no podréis borrar la verdad ya impresa en mis libros. Abrasaréis mi cuerpo, pero mi espíritu flotará sobre las cenizas. Escuchad mi profecía. Rodarán los siglos; los cadalsos que ahora levantáis, se convertirán en monumentos de Gloria… y los cuerpos que ahora devoráis por medio de las llamas, resurgirán por arte del genio, en mármoles y bronces… Rodarán los siglos y caeréis vosotros… el pensamiento será libre… Y la bestia del fanatismo, será expulsada para siempre de la conciencia humana… Vamos… y es puesto sobre la pira…La condesa llega aún para tratar de salvarlo; ve que ya es tarde y en un arranque de justa ira, dice: Padre Roca… Lobo del hombre… ¡muere!, y le clavó su puñal gritando: “Justicia… Giordano… Justicia…” y rueda la condesa, al propio tiempo que Giordano expira. ¿A que filosofar? Sabed sólo que, Giordano, fue antes el autor de los Átomos, Demócrito, que había sido también la mártir Lucía; y que hace poco fue don Juan Alvarez de Mendizábal, que confiscó y expulsó de España a las órdenes monásticas. En cuanto a la condesa Fiorina, era (su espíritu) el mismo de la hermana de Demócrito, Demetria. Filosofar mucho en estos puntos y pensar, que es posible que todos esos protagonistas estén de nuevo en la acción y que se cumple la última profecía de Giordano: “Y rodarán los siglos y caeréis vosotros y el pensamiento será libre”. “Y la bestia del fanatismo será expulsada para siempre de la conciencia humana”. ¿Habéis podido daros cuenta de la causa de la corrupción y fanatismo de Italia? ¿Puede borrarse del suelo Italiano ni la mancha ni la corrupción? Y si no puede, porque se infiltró en las capas de su Humus ¿qué tendrá que hacer la ley de las Armonías? Dos son los elementos purificadores: El fuego y el agua que la justicia divina utiliza sin odio y no como castigo al hombre, sino para ayudar al hombre en su progreso, cuando como ahora se hace conciencia de su error.
PÁRRAFO 3°VICOItalia fue una continuada revolución; desde el nacimiento de Roma hasta el desastre presente, todas las catástrofes de las naciones o universales han tenido su germen en Roma, bien lo veamos en la historia de los Reyes, Césares y Emperadores, lo mismo que estudiemos la historia del papado. Durante esos siglos, también Italia tuvo revoluciones internas del papado contra las repúblicas y de estas contra el Imperio papal, nunca reconocido por entero por el pueblo; por cuya causa, más de cien veces fue Italia invadida por el extranjero llamado por el papado, o porque iban a castigarlo. El pueblo italiano siempre ha protestado de la esclavitud a que lo han querido someter por la religión: pero ésta, en su astucia, corrompía siempre la sociedad plutócrata y aristócrata, que por leyes irracionales ha dominado bajo el terror material y espiritual, para cuyo fin se prejuiciaba al pueblo, al que se le imponían obligaciones y no se le daban derechos. El clamor ha sido continuo y la ley divina oyó siempre esos clamores del espíritu por lo cual hizo siempre encarnar allí espíritus de acción, sabios y rebeldes, por cuya acción, ha podido llegar Italia hasta aquí, en continuada lucha de cuerpos y principios. El italiano, no tiene términos medios; en su fanatismo es extremo y en su odio también. Las causas son muchas; pero la apuntada arriba de la presión religiosa, es la mayor. La lista de sus sabios, es mayor que la de los demás pueblos; la de sus crímenes, se iguala a la suma de las de todos los pueblos; pero del balance frío, resulta; que los males ocasionados nos da mil males grandes, por cada bien pequeño. Mas no es el pueblo responsable, desde que siempre protestó y cuando le ofrecieron la ocasión de reivindicar sus derechos prestó sus cuerpos y, Garibaldi dio el golpe mortal al tirano común, desde cuyo momento entró en la agonía. (2). La doctrina y leyes de Servio Tulio, han perdurado, aun en medio de la bacanal de largos siglos, porque todos los misioneros y apóstoles de la libertad, del derecho y la moral, han vivido en Italia. Pero de todos modos; comparada tanta abundancia de bondad de la ley suprema sobre aquel pueblo, con el adelanto moral realizado, tenemos la tremenda proporción de uno a un millón, quedando deudor de novecientos noventa y nueve mil, lo que forzosamente había de causar la quiebra. La fortaleza del pueblo es legendaria y digna de tenerse en cuenta; pero habrá que matar su fanatismo singular y vivirá en la unión de los pueblos, todo aquel que mate el fanatismo y el prejuicio tan hondamente arraigado; lo que empezó a hacer el filósofo Jurista Napolitano Juan B. Vico en el siglo XVIII, buscando el derecho civil. Vico se inspiró en los principios de Giordano Bruno, del que extrajo los puntos de su metafísica. Ahondó en la historia, procurando buscar un método para una escuela histórica moderna, de cuyo estudio consideró que, “Ciertos personajes tenidos por históricos, cuando no eran Mitológicos, eran a lo más Colectividades o alegorías, como Rómulo”. En la iniciación del estudio de la filosofía del derecho, sentó boyas para iniciar la filosofía positivista, que mucho le sirvieron a Comte. Es todo lo que podemos decir de Italia, referente a filosofía; pero téngase presente que, una chispa que diera Italia, equivale a una hoguera que dieran Inglaterra o Alemania, porque en éstos había libertad.
CAPITULO VIIIFilosofía alemanaPÁRRAFO 1°EL ILUMINISMO DE WOLFFCristián Wolff, en la mitad del siglo XVII examina las doctrinas de Leibnitz y trata de reducirlas a un sistema científico riguroso; pero hace la excepción de las ideas morales de aquel filósofo, pues Cristián hacía consistir la moral en la perfección y la finalidad o sea la moral humana, siendo la directriz de esa moral y finalidad la Razón que debería regir los actos humanos; a lo que se ha llamado Iluminismo, porque así consideró a la inspiración que el hombre recibe, aunque sea de su razón. El principio es bueno y encontró en boga los principios de Locke, pudiendo decirse, que Alemania se había entregado a la Revisión de las filosofías de los otros pueblos. Del resultado de ese examen del que Wolff sentó el principio de la razón, debían nacer los fundamentos prácticos de ésta y así fue en efecto.
PÁRRAFO 2°KANT Y SU CRITICISMOTantas concomitancias de las diversas filosofías examinadas de las que Wolff saca de su principio racional, atraen a Manuel Kant (1), que sigue en los comienzos a Wolff. Pero lo abandona para formar su Criticismo en el que examina por el raciocinio iluminado “la razón (1). Manuel Kant, de Koenisberg (1722-1804), fundador del “Criticismo”. Sus obras son: “Crítica de la razón pura”, “Crítica de la razón práctica”, “Crítica del juicio y fundamentos metafísicos de la moral y el derecho”. pura”, la razón práctica, bajo una crítica bien fundada, no librándose de esa crítica el juicio ni los fundamentos metafísicos de la Moral y del derecho, marcando el principio definitivo del progreso abierto y descubierto, ya que empezaba la crítica o juicio de las cosas por las mismas cosas: todo lo cual llevó la revolución moral y social a todo el mundo, preparándolo para su renovación. Vamos a exponerlo: Según Kant, “La razón pura es el análisis del conocimiento, o sea la facultad de conocer las cosas u objetos que afectan nuestra sensibilidad interna y externa”. Según esto, ningún conocimiento tenemos que no sea hijo de la experiencia. Es verdad; pues supone también conocer la metafísica de los conocimientos y aún más, no tener ningún prejuicio para juzgarlos. Entonces encontramos, que no todos los conocimientos que tenemos vienen de la experiencia, porque ésta nos manifiesta sólo lo que es la cosa, en el acto que nos impresiona. Pero ¿de dónde procede? ¿Cuál será su fin? He aquí la metafísica, dando material a la experiencia para los juicios universales, los cuales son el sentir común sin pruebas experimentales, porque no las tenemos, como ser, de la vida, de la creación, y del creador y ni aun del Alma y del Espíritu, si por pruebas entendemos un análisis químico. Pero Kant salva muy sabiamente estas excepciones diciendo que “Formamos juicios necesarios y universales, los que vienen de otra fuente que de la experiencia” a cuyos juicios llamamos a priori; mientras que los derivados de la experiencia los denominamos a fortiori. Sigue Kant: “La Metafísica está basada para nosotros en el juicio a priori, y es juicio universal, ya que las experiencias a fortiori, no han podido demostrar lo contrario del juicio y convicción de todo el mundo, sobre la Metafísica”. “Entre nuestros juicios tenemos los analíticos y los sintéticos”. “El juicio analítico es el que nos muestra el atributo idéntico al sujeto, y el sintético, en que el atributo añade alguna cosa a la idea del sujeto”. “Todo juicio analítico es a priori, porque no hay necesidad de experiencia, para sacar de una idea lo que está comprendido en ella necesariamente”. “Casi todos los juicios sintéticos son a fortiori; pero hay también de ellos a priori, como en los que se fundan las matemáticas, la física y la metafísica y el alma y el espíritu”. “En todo juicio a priori vemos la materia suministrada por la sensación y la inteligencia ve las formas, a las que aplica el análisis”. “Pero el espacio es una forma que imponemos a la materia que nos da la sensación; es una forma necesaria de la sensibilidad; es una representación a priori, pero que contiene todas las representaciones a posteriori”. “El espacio sólo tiene tres dimensiones, y la geometría que lo representa está fundada en las propiedades del espacio, independientes de toda experiencia, pero combinadas con la necesaria idea del espacio y así los juicios Sintéticos a priori, que prueban que el espacio no está en los objetos: y que es una forma que está en nosotros como previa condición de nuestra capacidad para adquirir la intuición de los objetos, lo que igualmente sucede con la idea del tiempo”. “Las formas puras del entendimiento son la de cantidad que nos suministran la idea de unidad, pluralidad y totalidad”. “La calidad nos da las ideas de la realidad, como también las de la negación y limitación”. “La relación nos da las ideas de inherencia y subsistencia (substancia y accidente); causalidad y dependencia (causa y efecto); de comunidad (acción recíproca y relación entre los términos). Todos estos términos podrían conducir a un idealismo demasiado y a un escepticismo que no tienen, por la razón científica que encierra, y Kant, dándose cuenta, previene esos dos extremos, con otra teoría importante; y dice al efecto: “Los fenómenos de la conciencia, no suceden sino en el tiempo; y no son perceptibles en el espacio; sin embargo, nos sugieren la noción de la mudanza por su diversidad y sucesión; necesitamos, pues, alguna cosa que persista. No es el yo, por cuanto no tenemos intuición de él; porque suponerlo sería hacernos un círculo vicioso: mas en cuanto al no-yo, percibido en la mudanza y con ella al de un mismo que subsiste. Así ya se concibe la substancia del No-yo, pues, tomamos la idea de variación, de sucesión, de duración y de substancia, para trasladarla al yo. No podemos, pues, concebir los cambios de éste sino bajo la condición de una existencia externa que persista. Así ya el No-yo es la condición de la conciencia y de la moral de nuestras determinaciones internas. El No-yo, existe, pues”. He aquí que Kant ha establecido lo bastante bien la razón del conocimiento del Yo, por la demostración externa del No-yo. La razón es sencilla. Yo no podría afirmar por mí mismo, Éste es mi Padre; pero hete aquí, que lo veo desde que puedo ver que ejerce las funciones de tal a mi alrededor, un hombre, el cual además va sentando en mí que es mi progenitor y la demostración de sus funciones me afirma que aquel No-yo, es mi padre, que se asienta en mi yo. Este mismo ejemplo se dilata hasta el infinito en las demostraciones externas de todas las cosas; y nos queda probado, que las cosas se mueven, luego son. Existen. Lo que a la par prueba, que nuestro yo, también persiste. Pero ahora encontramos esta objeción, la experiencia no percibe substancias: y la inteligencia no puede conocer números sin substancia; y si esto fuera un axioma irreductible, caería por tierra toda la argumentación de Kant y toda la Ontología de la inmortalidad del alma y la existencia de Dios. Oigamos a Kant, dice: “La idea de causa libre, no está determinada sino por ella misma. Es menester, pues, que el motivo, en virtud del cual se determina, obre sobre la causa, sin obligarla”. “Dentro de este criterio racional inquirid, que cosa sea un motivo que no os fuerce y veréis que, sólo la obligación moral tiene esta virtud”. Aquí está lo irresistible de la doctrina: es cierto que la obligación moral no es un impulso de nuestra sensibilidad, ni una fuerza extraña sugerida: es una idea, un concepto del deber que obra en nosotros sin obligarnos, pero que se nos impone a nuestra razón, y, sin embargo, no sujeta nuestra actividad. Lo que quiere decir, que por esta idea o concepto, no podemos ser libres racionalmente, porque proponiéndonos por fin, cumplir un destino concurriendo al orden y progreso: lo que es evidente; pero sujeta solamente a nuestro juicio, nuestro concepto, o idea, dejándonos en libertad de conformar o no a ese destino, nuestra conducta. Y como ese motivo no lo vemos en nosotros, deducidos que, ese motivo que impone sin obligar, es la causa universal que llamamos Dios, el que es fuerza que exista, puesto que nos impone sin obligarnos. Ya, por esa misma grandeza descubierta se ve el hombre en la necesidad de obligarse a coadyuvar al orden y el progreso: y como esa necesidad nace espontánea en cada hombre, resulta que, la obligación tiene carácter absoluto, porque es universal y universal mente es ley que ninguno puede eludir, aunque Kant, considere al hombre Autónomo. Entonces, la obligación, es una ley fatal, por la necesidad que tenemos de obrar: pero no es fatal físicamente considerada como la que hace gravitar los cuerpos; ni tampoco una necesidad matemática; sino que representa una necesidad moral, por la que el hombre se ve obligado a obrar y obra. Luego la obligación no viene de la sensibilidad, sino de la Razón, del yo racional: Y si hay un motivo que al yo racional le impone sin obligarlo; pero que él se obliga por la necesidad del progreso; ¿Para qué le serviría la obligación y el progreso que alcanza, si había de morir? Luego si todos los hombres, en libertad, pero por el destino, el deber y la obligación, obran el progreso, este es para disfrutarlo. Y como nuestros cuerpos no lo disfrutan y no pueden resistirse a la obligación del progreso, que no es materia, El yo, lo hace para disfrutarlo; y entonces el alma ni el espíritu no mueren y así es justicia que sea: lo que probaremos materialmente, cuando hablemos del alma humana, en su capítulo correspondiente. Kant, estudiando los motivos imponentes que llama “Imperativos categóricos”, ve que importa decir Deber y en ello se manifiesta estoico, puesto que él se obligó en voluntad racional. Luego estudia el derecho y dice: “Si yo tengo el deber de ejecutar el bien, cualquiera que me ponga obstáculo, hace una injusticia, me usurpa el derecho y si esto lo hace a sabiendas, obra el mal por odio al bien y me asiste el derecho de pedir a la comunidad, que haga justicia al que usurpa el derecho de obrar libremente mi deber, que es el bien para la comunidad; y como estoy autorizado a obrar el mal, poniendo obstáculos a mis semejantes, obro mal, porque no los dejó cumplir su deber; esta es mi idea de Justicia”. Recopilemos a este benefactor de la humanidad para que las máximas sean el reconocimiento de los hombres: y se desprende de sus obras: 1° Tu modo de obrar, quiere que sirva de ley universal. 2° Tus obras, tus máximas y tus prácticas, deben constituir la ley universal de las acciones humanas. 3° Tus acciones, deben encerrar el bien común de la humanidad, por todo fin. No merece menos Manuel Kant, que pediros a los estudiantes, que esas máximas las recordéis en su nombre, pues desde él, empezó el progreso abierto y descubierto.
CAPITULO IXFilosofía contemporáneaPÁRRAFO 1°IDEALISMO SUBJETIVOLa revolución que ha llevado Kant a las ciencias con su “Criticismo”, pone a los hombres que buscan algo, en un camino más claro que el que tuvieron desde el siglo tercero de la fatídica era Cristiana. J. Amadeo Fichte, se apoya en los principios de Kant, sobre la materia y formas del conocimiento: y Fichte, en principios del siglo 19, llegó a estas conclusiones: “Las formas de los principios de Kant, no son sino dos entes subjetivos: el yo absoluto y real (forma) y el no-yo (materia) que es el yo relativo y fenomenal. El yo y el no-yo se determinan recíprocamente, cuando el yo es determinado por el no-yo, la razón es práctica”. Vemos, que Fichte, ya es terminante en su juicio y acepta el yo, que puede subjetivar, y aunque hasta entonces ese yo, se comprendería el alma humana, era capaz de señalar el objeto. Todos estos grandes coloquios de los filósofos, no eran sin embargo, más que el trabajo evolutivo del que estaba encerrado en el alma; pero que por su ley de armonía no debía mostrarse, hasta que los hombres agotaran los medios de conocer la materia. El alma humana, ya hemos probado atrás que no tiene ley: y por lo tanto, no puede ser el yo pensante aunque sí es el yo sensible, porque es materia. Pero, establecido ya, un ser constante (aunque sea bajo una verdad relativa, el alma) ya los hombres están convencidos de que no pueden morir y abren su conciencia para seguir buscando las causas todas que los lleven a encontrar las verdades que necesitan, como la comprobación del Creador, que se impone a todos, porque todos lo conciben necesario; lo que hace una ley universal impositiva para toda conciencia, por la misma necesidad que nos obliga aunque sin imperio de tiempo determinado; lo que nos da una idea del libre albedrío, que verdaderamente no es real, porque nos doblega una ley que nadie logra eludir; pero que en verdad, admitiendo su dominio, es como se concibe el libre albedrío.
PÁRRAFO 2° IDEALISMO OBJETIVOEncontramos A Schelling, que siguiendo los jalones que le deja Fichte, toma dos tópicos: la Naturaleza y la Razón, llamando a la primera Yo fenomenal y a la segunda Yo real. Schelling, dice: “Si la naturaleza tiene un fin racional, debe constituir también un sistema racional que tienda al mismo fin; y siendo así, existe una evolución progresiva racional de todos los seres; o sea la evolución de lo inconsciente y racional”. Aquí Schelling (3) ha formado su sistema, de todos los puntos de las filosofías y de la historia, con la evolución de Spencer y del sistema inconsciente dejado por Hartmann. Reúne, pues, Schelling, para su “idealismo objetivo”, las tendencias de Fichte, fundándose en Kant y Spinoza (Baruch), por lo que puede establecer con un fundamento Universal, Una identidad entre lo real y lo absoluto en el que se identifican y se unifican, el objeto y el sujeto, lo real y lo ideal, lo material y lo espiritual. Los principios sentados terminantemente por Schelling, son como los de Kant, irresistibles y consagran la fusión de la materia y el espíritu, de modo que, el asociacionismo, quieran que no los ultramaterialistas, se compondrá eternamente de lo subjetivo y de lo objetivo; que es, dicho mejor para la comprensión de todos, del espíritu y la materia.
PÁRRAFO 3°FENÓMENOS HUMANOSConforme con lo anterior, (que han podido rebatirlo pero no negarlo ni menos desmentirlo) James Mill, en el primer tercio del siglo 19, hace el estudio de los fenómenos humanos, comprobando, que los hechos del alma, se reducen a tres categorías. 1а. Sensaciones: Internas y externas. 2а. Ideaciones: Copias o imágenes representativas. 3а. Asociaciones: enlace de las ideas por un orden de sucesión “Sincronismo”. De modo, que el asociacionismo es irreductible y vemos los fenómenos sucederse simultáneamente en el espacio y el tiempo, con entera semejanza de causas; lo que afirma una vez más su procedencia única, o sea del ser real; del yo pensante; del espíritu aseguramos nosotros. James, tiene un digno heredero; su hijo Stuart Mill que pone un bello relieve a los principios de su padre, y a mediados del siglo 19, publicó su “Sistema de lógica deductiva e inductiva” que encontró un buen intérprete en Ezequiel A. Chavez, español. Stuart Mill, se convence de que, “El mundo es la posibilidad de las sensaciones; las ideas de causa tiempo y espacio, se deben una a otra”. Es decir, que todos proceden de una causa sola. Comprende Stuart Mill que, la moralidad de las acciones humanas, derivan de un cálculo matemático del asociacionismo, que llega a ser un hábito. “Y apreciamos las virtudes, dice, primero por la satisfacción y ventajas que nos proporcionan, (que es egoísta), pero que llegamos a su aprecio con naturalidad, como el avaro aprecia sus tesoros”. Tras el estudio de Stuart Mill, se ha levantado la investigación científico-filosófica, que nos permite la lógica deducción de una cosa, de la otra: es decir, que ascendemos del efecto a la causa; lo mismo que comprendiendo la causa, deducidos los efectos probables. No debemos olvidar, que ya, en este tiempo, empiezan a mostrarse los espíritus en todas formas y con toda clase de fenómenos y los hombres se ven inducidos a la investigación; aunque muchos, (bien a pesar suyo y predispuestos a la negación) no han podido desmentirlos, ni aun con el uso innoble de la superchería científica, en algunos casos que justificaron la ciencia. Los dos Mill, padre e hijo, no son rebatidos de frente; pero hay un sistemático y de mucho valor científico (si retiramos su sistematicismo) que lo vamos a exponer, Alejandro Bain (4). Este sostiene, que “Los fenómenos internos, (Fenómenos Psicológicos, están en asociación con los fenómenos externos, (fisiológicos), y forman dos series paralelas que deben estudiarse conjuntamente”. Esto es escandaloso al presentarlos en paralelo, porque jamás podrían encontrarse los fenómenos internos con los externos y entonces no puede existir la asociación ni la contigüidad; y aunque quisiéramos admitir la ley de influencia, que no podía conocer Bain, (porque no habían nacido las ciencias y leyes de la electricidad), sólo conseguiríamos establecer, una necesaria atracción y repulsión de dos cosas diferentes: pero como “sólo una substancia existe”, no podríamos decir dos cosas sino dos formas de la misma cosa en dos grados diferentes. Pero dejémosle exponer para ver dónde va. “Los fenómenos íntimos son de tres clases; los que se originan en los sentidos, que forman la inteligencia; los emocionales; y los actos de la voluntad”. “La conciencia está determinada, por cambio y transición de los fenómenos internos: El pensamiento es una palabra o un acto contenido”. Aquí ha dicho una verdad máxima, pero él no la entiende. Sí; la conciencia es el cambio de posición de los instintos del ser humano: y por la transición que hizo el espíritu en dar tiempo a esos mismos instintos para que cada uno se saciara en su ley; único modo como se dominan y forman el conjunto consciente, haciendo un homogéneo de todo lo heterogéneo: lo que no podría ser, si fuesen dos series paralelas. Sigue Bain. “Las representaciones por los sentidos asociados o aislados llegan a constituir la inteligencia, por las asociaciones simples, compuestas y constructivas que obedecen a las leyes de contigüidad, (sucesión y simultaneidad) y de la similitud, (semejanza y oposición)”. Aquí se ve un buen deseo de querer allegar las leyes de asociación a los fenómenos biológicos, suponiendo que Bain, entiende de Biología del alma humana; lo que sería fácil, si se convenciera de que, el alma sólo es la intermediaria de la demostración de la vida; y que por lo tanto, no se podrá estudiar la biología en el alma humana, sino por su medio y conocimiento, para llegar al que es la vida demostrativa; al espíritu; en él, sí se puede descubrir la biología, porque está en él. Sigue diciendo Bain que: “La emoción y volición se explican, por el auxilio de las leyes de asociación y según los estados sensibles y las excitaciones musculares, de donde podemos analizar las posiciones y sus principales leyes”. “Las leyes morales, son el producto de dos factores; el interés y el sentimiento, cuyas leyes son de origen humano, obscurecidas por la tradición que las perpetuó”. Bain, empezó corcoveando y acaba durmiéndose él mismo: el sentimiento lo demuestra el género humano y también los tres reinos de la naturaleza, como nos lo demuestra Schopenhauer, en el cariño de su perro, que hacemos extensivo a todos los perros y a todas las especies domésticas para con el hombre y también a todas las especies animales entre sí mismas y, no exceptuamos el reino vegetal ni aun el mineral, que nos lo demuestra la química en la fusión de líquidos y metales que, lo hacen por la afinidad que es ley Biológica. En cuanto a las pasiones, diremos sólo aquí que éstas tienen su ley en el antagonismo de los instintos; y se prueba eficientemente en que las pasiones cesan, cuando el antagonismo no existe; de lo que hablaremos en su lugar correspondiente: pero ese antagonismo es el que produce todos los que llamamos “fenómenos”, que nosotros diremos efectos.
PÁRRAFO 4°EL EVOLUCIONISMO DE SPENCERSpencer es un compendio de todas las filosofías de su tiempo: no nos va a dar nada nuevo, más que su bella arremetida a todas las filosofías sin negar ninguna y sin hacer ninguna propia tampoco, sino tratando de poder aplicarlas a la ciencia; lo que lo pone a la cabeza de los positivistas. Con atrevida destreza jugó con Hégel, Hamilton, Kant, Schelling y Darwin. No desmiente su tenacidad, pujanza y constancia con la “persistencia de la fuerza” que él representa en su “evolucionismo”. Su principio lo encierra todo en: “Toda fuerza activa produce más de una causa, y una causa produce más de un efecto”. No nos extraña nada, si comprendemos que en el universo encontramos dos órdenes de cambios (no dos series paralelas como ha dicho Bain) contrarias, pero necesarias: el de integración (evolutivo) y el de desintegración (disolutivo), por lo que la evolución está sujeta a la instabilidad de lo homogéneo; a la multiplicación de los efectos, y a la segregación de sus productos. La instabilidad (significando mutación) de lo homogéneo es necesaria enteramente para el equilibrio, lo que llamamos en filosofía espírita, compensación, porque es la continuada renovación de las formas. La multiplicación de los efectos de esa renovación es la demostración de la compensación que es originada por la fuerza atractiva: y más claro como hoy podemos demostrarlo por las leyes de la electricidad, Magnetismo remanente de los efectos materializados, con cuya fuerza atractiva se reúne lo heterogéneo disgregado de lo homogéneo, a lo que llamamos segregación. La segregación, no es causa como han querido ver en la ciencia; pero origina efectos positivos por sus movimientos y entonces es causa de causa: Supongamos, para explicarnos el caso, un foco de luz: Vemos el todo en el elemento que demuestra el depósito de fuerza, convertida en calor: la combustión de este elemento emite rayos luminosos multiplicados segregados, y por su efecto apreciamos lo heterogéneo que baña y vivifica; lo transforma de opaco en luminoso, y lo que no podíamos apreciar, ahora lo contemplamos en su estado o forma y, eso mismo que recibe luz, emite luz también, volviéndose a la vez causa: Y, sin embargo, la causa inicial está ya muy lejos de esta causa que es efecto de causa anterior. No quiero dar más explicación, porque es de necesidad que el estudiante ahonde, razone, argumente y se expanda hasta el infinito, desde esa escala causal que le he expuesto en que queda encerrado un estudio infinito, que le sirve de centro el foco de luz para ir a buscar la causa del foco y corren tras de los efectos del foco que crean otros efectos, por lo que se convierten en causa. La Segregación, pues, es la que nos enseña el todo, de su anterior Multiplicación y de la ante-anterior Instabilidad. La segregación nos ofrece el estudio de la divergencia, puesto que vemos que cada partícula segregada va a punto diferente: y la convergencia porque vemos también que cada partícula converge a su fin; es decir, a otro cuerpo atractivo; lo que nos pone al borde del estudio del Magnetismo efecto, de la Electricidad causa del movimiento universal. …………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………...Y corto aquí, dejando un infinito estudio que debéis llenar vosotros en muchos años y entre todos los hombres, porque tampoco Spencer lo llenó y mucho hizo con presentirlo; pero su presentimiento vale tanto como la comprensión y ver lo que dice al respecto, que confirma mi argumento. “La evolución es una integración de materia, acompañada de una disipación de movimiento: durante el cual la materia pasa de una heterogeneidad indefinida e incoherente a una homogeneidad definida y coherente: y en cuyo tiempo, además, el movimiento retenido experimenta una transformación análoga”. Desde luego, el evolucionismo de Spencer se refiere a lo cognoscible; pero hoy debéis entender que hasta Spencer, lo cognoscible, era relativo: y hoy (menos el ser del Creador) todo es cognoscible, incluso el espíritu del hombre, único yo estable, porque es él de la misma substancia del Creador nuestro padre. No existe, pues, fuera del Creador nada incognoscible, aunque sea oponiéndose a todos los filósofos y religiones: porque si han concebido un mundo incognoscible llamándolo de las intuiciones o de los espíritus, una sola es la ley, una la substancia y uno el creador. Lo incognoscible está sólo en la ignorancia; pero cuando ascendemos, en cada grado de sabiduría que alcanzamos conocemos más: y ascenderemos tanto que nada nos será incognoscible. Lo incognoscible es una creación religiosa que impuso la fe ciega; fe irracional, de la que por gravitación han participado todos los filósofos, hasta los más materialistas: causa porque las concepciones filosóficas sobre lo incognoscible son sólo remanentes de prejuicio; efectos erróneos que hoy no podemos ya encubrir, aunque se trate de Kant o Spencer, ni de otros más altisonantes, sean quienes fueren. La fe dogmática es un anteojo del color que a cada religión le ha convenido, por el cual los hombres han visto sólo ficción. La fe de obras es real y se lleva a la ciencia, es fe viva que no tiene color ni prisma; y hoy, en estos cursos de filosofía austera, matamos el prejuicio, por lo que purificamos las filosofías científicas e históricas y hacemos la filosofía única; la del espíritu que todo lo abarca. Hemos ampliado lo suficiente la evolución de Spencer, prescindiendo de la creencia, porque ésta no es científica y nos lleva a creer Fantasmas en las apariciones, porque casi siempre les falta algo por causa del espanto que las religiones sembraron de ellas con un fin inconfesable. Vamos ahora a tratar de catalogar, por sus términos, las variedades científicas de Spencer. 1° Puntos de la evolución que comprenden: A. Espacio y tiempo: o materia y movimiento. B. Tránsito de lo particular a lo universal, bajo la idea constante de una causa y causalidad. C. Relaciones necesarias del pensamiento sobre los puntos anteriores, para concebir una causa absoluta que comprendemos inaccesible al hombre, que equivalen a instabilidad, multiplicación y segregación. 2° Clasificación de las ciencias positivas y materiales: abarca tres grupos: A. Primer grupo, que llama: concretas perteneciendo la Mineralogía, Meteorología, Geología y Biología. B. Segundo grupo, que denomina: Abstracto-Concreto o extraídas de las concretas y son la Mecánica, Física, Química y Moral. C. Tercer grupo, que dice: abstractas o mentales, siendo éstas las Matemáticas, Metafísica y Lógica. 3° Filosóficas o de la Razón, comprende: A. La Psicología con la Biología. B. La lógica o deducción e inducción. C. La Ética o extracción de conocimientos. D. La Metafísica o estudio de la unidad, como causalidad y finalidad o principio y fin del todo del universo. 4° Sociología: o estudio de los órganos sociales, entendiendo: A. Aumento progresivo de los modos por evolución. B. Estructura evolutiva, considerada en la asociación de lo homogéneo y heterogéneo. C. De la independencia de los organismos individuales nace una independencia progresiva que constituye la sociedad. D. La vida de un cuerpo social es más larga que la de los elementos que la componen. E. Las sociedades son una idea, no pueden tener forma tangible. F. Un organismo social no es una masa continua, ni estable. G. En un cuerpo social, sus elementos no ocupan posiciones fijas, pues cambian de lugar. Por fin; la sensibilidad sociológica no afecta un solo punto del cuerpo social; repercute en todos desde que la sociología la forman los individuos y sus elementos.
CAPITULO XEscuelas religiosas y socialistasTodo ese catálogo de conclusiones de Spencer, recopilación de todas las filosofías habidas hasta él, no dejarían de afectar a las colectividades sociales en los órdenes religioso y civil y es la confirmación del inciso H., que hemos sacado del conjunto Spenceriano. En efecto; todo el siglo 19 y hasta ahora, dura la lucha de esos dos polos opuestos, que los dos no son la representación verdadera del sentimiento y del derecho. De la religión hemos dicho en todos los capítulos lo bastante para su no existencia; pero aún viene al palenque en contra del socialismo, lo que nos prueba que la religión es contra el derecho de los hombres y del progreso. Pero la inflexible ley del Creador es tan sabia que saca bien del mal y obliga inconscientemente a los mismos detractores a servir de arma para los fines máximos, lo que os probé en la fundación de la compañía de Jesús. Cansados los hombres de ser esclavos van a buscar sus derechos dentro de la sociedad, basándose en los buenos principios de Kant para la moral y ahora de Spencer para lo social, político, científico y material. Saint Simón en el primer cuarto del siglo 19, aunque un tanto autoritario, trató de participar de los frutos del trabajo común; pero sentaba mal su principio distributivo que debía ser, según la capacidad y esfuerzo de cada uno, lo que es imposible legalmente. Fourniere, un poco más tarde, se opone a Saint Simón: y más radical, se opone también a la intervención del estado y quería asociaciones libres de trabajadores; pero también cae en el error más grave, pues quiere que el reparto lo hagan los mismos trabajadores de acuerdo con su trabajo, aptitudes físicas, morales e intelectuales del individuo, lo que aún es más imposible que lo propuesto por Saint Simón. Proudhon, como un tercero en discordia, cree (Proudhon es materialista) en la armonía de las agrupaciones. Idea la reciprocidad de los servicios de los individuos, subsistiendo el estado hasta la suficiente consistencia de las agrupaciones, para regirse ellas mismas: como se ve, Proudhon era demasiado cándido (5). Entretanto, Roberto Owen hace cosas prácticas; y tomando la idea socialista a pecho, y hasta convencido de llegar a la meta, dedica a la causa todo su haber, ingenio, recursos y tiempo, tratando con el ejemplo de aliviar las clases trabajadoras empezando a agruparlas en colonias organizadas (según el entendía) para el mayor bien de los asociados. Owen ha expuesto un principio lógico y de aquí su fe; ha dicho: “El hombre sólo obedece a motivos; y los únicos que lo impelen al bien o lo apartan del mal son los premios o castigos de los centros anteriores; pero si se consigue que las remuneraciones del trabajo superen a los frutos de la rapiña; que los goces del hogar jamás puedan ser superados por los goces del libertinaje; entonces, las sanciones jurídicas son innecesarias y el hombre, espontáneamente, ejercerá el bien”. Sin duda que ese es un buen principio comunista, si procediese del principio comunal, pero Owen, debía primero, haber educado tres generaciones y además conocer y tener en cuenta las aptitudes innatas y el grado de progreso de la humanidad y habría podido ver, que sólo era hora de cultivar las ideas y preparar el acceso del comunismo; pero tenía, para eso, que arrancar el prejuicio en los hombres y la religión de todo el mundo. Sin embargo, sembró bien y templó la causa del mal, aprontándose a la defensa; y, Lamennais, Maistre y Bonald, aguzan sus cerebros y cada uno trata de poner su piedra en el dique que contenga la nueva corriente que se inicia en los hombres, hasta ese momento esclavos. Maistre quiere sostener de nuevo lo que los hombres rechazan: “El gobierno temporal de la religión necesariamente adherido al espiritual”, lo que no cabe en ninguna religión que rechaza a los hombres que no la profesan; pero esto quiere salvarlo Maistre, con astucia, apelando a la “Providencia”; pero esto ya los hombres habían visto que, la providencia está en el trabajo al que la providencia se adhiere, porque el trabajo es el ministro de finanzas del Creador, el cual es la providencia de todos los hombres sin excepción. Lamennais, es más razonable y se apoya para la defensa de la religión, en el “Consentimiento Universal” sobre la certeza de la verdad religiosa. Pero es una petulancia singular, desde que ya estaba probado que la religión tiene más errores que toda agrupación social, y de ella, se salen todos los hombres en cuanto llegan al discernimiento. Y además, los hombres ven que esto, vuelve al pecado original de la religión católica, apropiándose lo que nunca fue de ella, el consentimiento universal que nadie le dio, ni lo consiguió, ni aun con el terror de la inquisición, las excomuniones, las cruzadas, el infierno, ni con la promesa del cielo. Bonald, entonces apela a la “Revelación divina” para asegurar la certeza de los atributos de la iglesia católica; pero en ese momento se descubren los mediums por todas partes y los espíritus hablan en reuniones de hombres antirreligiosos; mueven mesas, muebles y aportan objetos, incitando a los hombres a su estudio, encargándose los espíritus mandados justamente por la “Providencia”, a desmentir a estos falaces y en ellos a la religión, dándole la razón al socialismo, no recién nacido, sino despertado, pero que volvió a dormir dejándose anestesiar y pasó en discusiones el tiempo que debió ser de su reinado. Y bien. El socialismo (como toda otra idea) en sus comienzos, no puede ser perfecto. Necesita la experiencia para fundamentarse. ¿Lo ha conseguido?... Desgraciadamente No. ¿La causa? Simplemente, el prejuicio, el temor egoísta de que uno sea más que el otro, derivado de la ignorancia. Estos defectos congénitos, los conoce de sobra la religión y los aprovecha, con más el soborno y la intriga, para lo cual la Iglesia Católica, agrupa entonces a los obreros que aun son inconscientes y los forma en centros opositores y los delega bien aleccionados entre los verdaderos librepensadores, para dar notas discordantes que manchen a los progresistas, incitándolos a rebeliones que no pueden prevalecer porque no son espontáneas; pero son causa de que la supremacía dicte leyes irracionales de represión, de cuyo modo alejan y debilitan al enemigo. Pero el socialismo, es un acto espontáneo del destino de los hombres de progreso; podrán no dejarlo sentarse en el gobierno del pueblo por causa de la fuerte presión de los enemigos del pueblo, del progreso y de… la humanidad; pero no dejará de cumplir su misión de puente entre la esclavitud y la libertad; entre el imperialismo egoísta y brutal cuanto parásito y malversor y el comunismo de Amor y justicia equitativa: y el socialismo lo ha cumplido, como idea y decreto de las leyes inflexibles de la evolución. Más no han cumplido sus hombres (lo que probará la historia) causa por la cual, el socialismo no fue poder constituido y responsabilizamos a los socialistas prejuiciados, que por su causa, explotó en las fuerzas centrífugas ocasionando catástrofes innecesarias como las de Rusia y las que en estos momentos se ciernen en todo el mundo, pero ya necesarias como consecuencias de la falta de unidad, del orgullo de los dirigentes socialistas y de su materialismo incapaz de iluminarse, con lo que dejaron de ser hombres de Virtud socialista y aun muchos son socialistas… Cristianos. No; el socialismo no es un régimen; el socialismo es el puente entre el régimen de la mentira y el terror y el de la verdad y el Amor. Más de las controversias y hechos entre los dos extremos, se ha hecho la luz y podemos unir los dos mundos, el material y el espiritual, reinando el espíritu y teniendo la materia en usufructo toda su ley, que aun los materialistas no supieron darle. Anotemos en un gran capítulo los puntos de esta lucha traducidos en ciencias.
CAPITULO XILa psicología en Alemania PÁRRAFO 1° PSICOLOGÍA FRENOLÓGICAPunto primeroFacultad de conocer y experimentar los impulsos. Gall y Spurzein, autorizados médicos alemanes, estudian de las acciones del alma, en la que reconocen que, ésta “Es susceptible de adquirir conocimientos y experimentar impulsos, cuyas facultades le son innatas”. Luego si es capaz de “adquirir” no es del alma lo adquirido, aunque sea depositaria de ello. ¿De quién es, pues?... Ellos no lo dicen, pero lo tenemos que decir nosotros, del espíritu: y no decimos de Dios, porque tenemos ya el deber de poner cada cosa en su punto y grado, aunque sea a costa de la muerte de las religiones que es el fin de la misión del espíritu, por mandato indeclinable del Creador su Padre.
Punto segundo“Las facultades del alma o aptitudes se manifiestan por medio de órganos encerrados en la cabeza”, dicen Gall y Spurzhein. Y entonces, ¿Por qué sentimos con el corazón, lo mismo el placer que el dolor? En el foco de luz, no vemos más que los efectos; la causa está en otra parte, y en el hombre, está esa causa, en su todo.
Punto tercero“El tamaño del cerebro (siendo normales sus demás elementos materiales) da la medida positiva de su fuerza de manifestación mental”. Esto no es un gravísimo error, sino una blasfemia, ¿por qué del trabajo mental se agobia todo el cuerpo en todos sus sistemas? Sabemos que todo se corresponde; pero no es el tamaño del cerebro la causa de la mentalidad, aunque sea el reflector y la dínamo encargada de remitir las corrientes ideales, transformadas en pensamientos, que las manos lo hacen obra demostrativa. ¿No han llamado mente al alma?, ¿y no está el alma en las uñas, lo mismo que en el cerebro?
Punto cuarto“Toda facultad tiene su mímica, su fisonomía, su gesto, su expresión externa, como su lenguaje natural y universal”, lo cual es lógico y no hay que argumentarlo. Pero digo que, más deficiente ni más equivocada no puede ser esta Psicología Frenológica: lo que nos explica, que en general, no curan a los llamados locos, que no son tales, sino desviados, por estas desviaciones científicas, que es la única locura que puede haber.
PÁRRAFO 2°PSICOLOGÍA MATERIALISTASantiago Moleschott, idea un materialismo científico en su libro “La circulación de la vida” que atrae a los hombres de la ciencia por una veintena de años, pero abre camino a los Biólogos y pone en discusión a los Naturalistas: pero aun cuando veamos que si cesa la circulación de la sangre, cesa también la vida del cuerpo, no cesa por eso la vida, sino que se disgrega aquel conjunto de células y fluídos que componían aquella máquina que demostraba la vida. Pero tuvo el buen éxito de congregar a los hombres al estudio anatómico; y los naturalistas reunidos en Gottinga, en 1854, sostuvieron las más variadas controversias que vigorizarían los conocimientos humanos. R. Wagner, el fisiólogo, sostiene allí, que: “No existe razón ni ley Fisiológicas, que nieguen la existencia y la inmaterialidad el alma humana”. Carlos Vogt, fisiólogo también, en contra, sostiene: “Las llamadas facultades Psíquicas, no son sino funciones Fisiológicas: y que el cerebro secreta ideas lo mismo que el hígado secreta bilis”. Y aunque los dos buscan su apoyo en la razón, ninguno de los dos entra en la razón. El alma es materia, quintaesencial si queréis, pero materia al fin; la Psiquis no es del alma, aunque se manifieste en el alma. El cerebro no secreta ideas que no puede tener suyas, aunque las refleje, pues las recibe del espíritu, único que puede y sabe idear. Y el hígado si secreta bilis, es porque hace el oficio mecánico del filtro justamente. En suma, que esas discusiones han hecho mucha luz, aun las sistemáticas de Luis Büchner, que con las teorías de Gall, el empirismo Psíquico de Herbart y el transformismo de Darwin, dieron la batida más cruel y despiadada a la religión: ése era el propósito de sus mismos espíritus, ordenados por la ley inflexible y lo cumplieron. ¿Qué importa que lo negaran si hacían su obra? Como en nuestro libro “El primer rayo de luz” están juzgados los hombres de las ciencias y de la religión y la ciencia, donde se encuentran otros Fisiólogos como Bois-Reymond, allí os remitimos para más ilustraros, pues para saber hacer juicios, os dejo bastante expuesto.
PÁRRAFO 3°PSICOLOGÍA HISTÓRICATeniendo presente todo lo historiado hasta aquí en estos cursos austeros, donde por su propia ley, cada caso nos demuestra su Psicología, podéis formar la historia más acabada y rica hasta el presente de la Psicología Universal, brotada de su naturalidad, pero sin un orden científico; lo que llegaría en su hora a la que hemos llegado en lucha abierta, ganando el derecho de nuestra libertad, milímetro a milímetro. Ahora, pues, ordenamos bajo una escala científica, que señala los límites de cada acción Psicológica, pero que enlaza un límite con el inmediato, hasta llegar a la raíz en nuestro espíritu, individualmente: pero como se hace universal por la razón común y solidaria de todos los espíritus, colegimos, deducimos y comprendemos que, la raíz es única en el padre común de los espíritus. Damos, pues, por comprendida la Psicología universal metafísica y vamos a legislarla físicamente, para así poder determinar el valor Psicológico de cada acción de la vida. 1°) Sin menoscabar a los antiguos, pongamos a Haeckel, como cabeza del transformismo científico, ya que vemos que lo siguen Fechner y Geriand, en acuerdo con las doctrinas Darwinianas, pero ante los puntos fuertes de “La estabilidad del tipo genérico de la humanidad”, diferenciaciones y variabilidades correlativas, según las leyes evolutivas y hereditarias”. 2°) Con estos conocimientos, Vogt y Virchow buscan la explicación de los fenómenos Psicológicos en el estudio del medio físico que tuvo como ambiente el hombre primitivo. 3°) Por el etnicismo, buscan Lazarus y Steinthal dirigidos por Watz que a principios de la segunda mital del siglo XIX, les ofrece su libro ”Antropología de los pueblos en su estado natural”. Watz, en el estudio de las razas inferiores, establece que, el Etnicismo es a causa principal del suelo y Clima, siendo secundarias las emigraciones de otros pueblos y las religiones, llevadas por esas emigraciones. Al Etnicismo también, contribuye poderosamente la clase de ocupaciones y un poco la alimentación. Pero su régimen político, demostrará el conjunto del etnicismo de un pueblo, porque es efecto de causa. Steinthal ahonda algo más: se detiene pacientemente en el estudio de las lenguas y llega a poner en conexión, la Gramática, con la Psicología. Steinthal ha dado un paso maestro; pues es evidente que, el idioma unifica los espíritus, naciendo así primero un espíritu colectivo, sin el cual no podríamos formar la sociedad. Steinthal se cerciora de que el lenguaje es el eslabón de la Psicología, relacionada con la historia, tanto por lo menos, como la Biología con la Zoología. Lazarus, que ya encuentra conexiones fundamentales, en su libro “Vida del Alma”, se dedica a la Anatomía, podríamos decir, del Etnicismo y concluye estableciendo la diferencia o distinción fundamental del espíritu del individuo, con el espíritu colectivo, a lo que llamó “Alma Popular”. Lazarus, demuestra su estudio, exponiendo las diferencias que se ven aun en los pueblos más civilizados el contraste que ofrece su Psicología individual, con la conducta nacional, lo que podéis comprobar en cada hecho histórico. Estamos conformes hasta aquí y lo hemos (en su día) de presentar analíticamente en un libro esencial que hemos de intitular “Los cinco amores”. En suma, Lazarus, reasume su “Alma popular” al lenguaje, la religión, la poesía popular, la escritura, el arte, las industrias y sobre todo el régimen doméstico.
PÁRRAFO 4°PSICOLOGÍA NATURALHerbart, habia hecho derivar la Psicología, de la Metafísica: con lo que no ha estado conforme Eduardo Beneke, el que en contra, quiere hacer derivar la Metafísica de la Psicología. No se puede derivar la una de la otra, sino que siempre la Psicología y la Metafísica, están en todo estudio y acción. Pero Beneke quiere coordinar la Psicología natural y entiende, que puede explicarla y forma cuatro procesos como fundamento. 1°) “Posibilidad de reaccionar el alma, contra las existencias anteriores”; lo que no puede ser, porque sería necesario aceptar el retroceso, y esto, no lo permite el progreso. 2°) “Formación continua de nuevas propiedades primordiales en el alma”; lo que sí es cierto, porque en cada nueva existencia recibe nuevos valores. 3°) “Tendencia de los estados Psíquicos al Equilibrio”; lo que nos confirma el progreso y por lo tanto no cabe el retroceso. 4°) “Las formas semejantes internas y externas, tienden a formar combinaciones cada vez más estables”; lo que confirma la estrecha relación y aun la unidad Psíquico-Metafísica. Beneke, recopila toda su Psicología así: “Las fuerzas o facultades del alma, se componen de los vestigios que dejan las excitaciones exteriores”. Si Beneke hubiera sentado este último principio con conocimiento de las leyes de electricidad, habría dicho una verdad Científico-Eléctrica, que confirmaría muchas otras verdades y especialmente la del Magnetismo remanente, que asienta a la ley de afinidad: en todas formas, el alma, todo lo que es y tiene, lo recibe de su mismo interior; pero ese interior es el espíritu que la individualizó: y también del exterior, desde que es impresionada por la inspiración de otros seres espirituales encarnados, o libres y también por las sensaciones de los otros reinos, en cualquiera de los objetos que concurren a la vida; todo lo cual deja su parte, lo que llamamos remanencia (6).
PÁRRAFO 5°PSICOLOGÍA BIOLÓGICALotze, reconoce la simplicidad de las substancias y su acción recíproca, bajo el dominio de las leyes que rigen a cada substancia; lo que quiere decir, que se complementan unas a otras. Bajo ese conocimiento, Lotze, aborda la gran cuestión del examen de nuestros fenómenos conscientes, para formular, de su estudio, una teoría científica, que es lo que tiene de valor su estudio; pues la metafísica de las substancias, la debió ver en el atomismo de Demócrito. Así, Lotze, pudo terminar que, “Los estímulos naturales, obedeciendo a leyes propias, originan en nuestros sentidos determinadas excitaciones más o menos persistentes en forma de signos locales, que en virtud de leyes Psicológicas, producen nuestros fenómenos conscientes”. No podemos admitir “fenómenos conscientes”, porque, obrando con conocimiento, sintiendo lo que obramos, no puede ser fenómeno: el que existe sólo cuando lo producimos inconscientemente, o se produce ante nosotros sin participación aparente nuestra. Digo aparentemente, porque raya en lo imposible que no tengamos parte en los fenómenos producidos ante nosotros aunque seamos inconscientes de su operación; pero que cuando los examinamos psíquica y espiritualmente, encontramos que aunque inconscientes coadyuvamos en la operación, bien con nuestro espíritu, bien con el alma, o prestándose nuestra materia porque tiene facultades Psico-Medianímicas. A Lotze (7), le llevaron la controversia por “Los signos locales” por no estar conformes con el innatismo ni con el empirismo de “Los fenómenos elementales de nuestro ser Psicológico”. Entre estos controversistas está Hering que alega: “Cada punto sensible, tiene la virtualidad de recibir y consevar un signo local” lo cual es verdad, pero no es más que lo que sostenemos de la remanencia. Helmholtz al mismo propósito de controversia dice: “Los signos locales y las representaciones Psicológicas dependen del trabajo de asociación y hábito de nuestra actividad interior, que combina las excitaciones directas sobre el nervio sensible, con las que proceden de los nervios motores concurrentes”. Lo que tiene el grave error de hacer primario lo secundario y demuestra Helmholtz, un ultramaterialismo que no tiene consistencia. Al efecto observa Ribot, que, “Ninguna de las dos teorías es exclusiva”. Ribot está en lo justo, pues mientras los partidarios de las ideas innatas (pero atribuídas al alma) reconocen el papel de la experiencia, lo consideran secundario: y los partidarios del empirismo aunque no desconocen a la existencia de condiciones anatómicas y fisiológicas, que son innatas y preexistentes, las quieren explicar por las leyes biológicas de la herencia por lo cual, los empíricos, afirman que: “Las sensaciones son en nuestra conciencia, signos que interpreta nuestra inteligencia”, y han tenido razón puesto que confirman la Psicología Biológica.
PÁRRAFO 6°PSICO FÍSICAFechner, luego de un variado estudio que abarca todos los problemas fisiológicos, la Metafísica, la Moral, la Estética, la Evolución y la religión, idea su sistema de “Relaciones necesarias entre el mundo físico y el mundo Psíquico”. Los conocimientos de Fechner son grandes, pero aunque habla del espíritu, no alcanza a su análisis por lo que, en su conjunto, está en el verdadero camino de la sabiduría y puede formular la ley Psico-Física, pero no llena los artículos de la ley, aunque es lo bastante para iniciar en el camino con luz suficiente para no equivocarse en el estudio. Fechner, ve el adelanto paralelo de las ciencias de la naturaleza y de las ciencias del espíritu y con un buen fin y justo deseo, quiso impulsar vigorosamente la relación recíproca entre las dos ciencias: o sea entre la naturaleza y el espíritu de lo que formó su ley Psico-física, así. “La sensación crece, como el Logaritmo de la excitación”. Lo cual es, entrar hasta la metafísica, en la medida y el cálculo”. Para esto, Fechner, aprovechó la ley de Weber: “Las sensaciones crecen en cantidades iguales, cuando las excitaciones crecen en cantidades relativamente iguales”, de lo que Fechner, dedujo: 1°) Todos los mínimum de sensaciones son iguales, de modo que la percepción de un aumento de peso, de luz, de movimiento, etc., será siempre la misma, sea cual fuere el aumento de la excitación. Y, 2°) Que se percibe dicho aumento de sensación, siempre que el aumento de excitación, sea una parte alícuota y constante de la excitación total”. Aunque Hering, combatió la ley de Fechner, y quiso demostrar que no era exacta matemáticamente con la ley de Weber, no podemos tenerlo en cuenta ya que por una fracción infinitesimal, Hering ni ningún Matemático no logró cuadrar el círculo. Pero la ley de Fechner síguese aplicando a las sensaciones visuales y auditivas que, sólo se modifican sin perder su base, en los estudios Metafísico Espiritistas, por que no admiten ni tienen círculo, sino que viven del Cubo, por que no es una ciencia, sino la sabiduría, que engendra las ciencias.
PÁRRAFO 7°BIOLOGÍA FISIOLÓGICAEntre los materialistas, la fisiología es punto fundamental de partida de los estudios Psíquicos: Nosotros creemos como Wundt, que es el medio. Wundt, muy autorizado por cierto por su estudio y obras nos hace perceptibles en su metafísica algunos de los principios de Kant, como “La existencia del orden moral”, de Schopenhauer, “La existencia de la energía Psíquica” y “Pluralidad de las energías”, de Leibnitz. Oponiéndose Wundt a muchas incredulidades y a no menos negaciones, distingue experimentalmente, “Los fenómenos Físicos de los Psíquicos”: demostrando que los primeros “Son regidos por las leyes de la equivalencia de las fuerzas; mientras que los Psíquicos, obedecen al aumento extenso e interno de la energía interior”. Este es un principio real, irresistible, comprendido en nuestro ejemplo del foco de luz y en nuestra ley del “Método Supremo”, “El más domina al menos”. La Psicología Fisiológica de Wundt, tiene la buena base de estudiar las causas por los efectos: es decir, que estudia los hechos fisiológicos para entender los Psicológicos; más claro, que no debemos observar lo interno, sino por los hechos externos, empleando como medios, la ciencia natural del espiritismo como medida. Si nos sujetamos a esta regla, no nos es difícil comprender y denunciar genésicamente, lo más incomprensible por su complejidad, como son los sentimientos sociales y los religiosos de cada momento, siempre qjue tengamos a mano una verdadera historia o por el estudio sin prejuicio la comprendamos porque por el examen Psíco-Fisiológico, hemos de ver, los factores que concurrieron a formar unos y otros. Por lo tanto, si bajo esta ley comprendemos lo más complejo, más fácil nos será compenetrarnos de lo sencillo, como ser augurar el fin de un pueblo, o de una familia. Wundt, pues, ha tenido el mérito de poner en manos de la ciencia, la llave de ciertas profecías y algunas clases de milagros que la religión dio a la ignorancia. Mas Wundt, es el último de los contemporáneos y recibe el trabajo de todos los anteriores, aun más antes de Shet, y su laurel, es el de todos los que coadyuvaron a arribar a este resultado. Cerremos, pues, este gran curso de “Filosofía Austera”, señalando en orden los puntos que entendía la Psicología, para que a cada uno apliquéis la ley estudiándolos con base segura y principio Lógico-Racional en los cursos cuyos puntos son: 1° Impresión o sensación que recibís de un hecho. 2° La transmisión a los centros nerviosos, por el camino más corto, como la corriente Eléctrica. 3° Su entrada en el campo de la conciencia. 4° Su tránsito al punto particular de la atención del hecho. 5° Reacción voluntaria de ese punto, al que sirven instantáneamente los puntos contiguos, y6° Su transmisión por los nervios u órganos motores. Mas entended por todo, que sólo por el espíritu, es todo nuestro ser, vivo y voluntario y que sin él, ni el bien ni el mal, ni nada podemos obrar, que es lo que no pudieron saber los que tanto ahondaron en el estudio que dejamos expuesto, porque se enceguecieron, por causa de la maldad religiosa. Completar vuestra ilustración de los conocimientos generales de filosofía que os hemos dejado anotados, y os será relativamente fácil comprender las lecciones que habéis pasado y estaréis en buena disposición para entrar en el segundo curso o segunda parte, que trataremos de ilustrar con las verdades que aun la mayoría ignora, como ignoró los puntos nuevos, que hemos expuesto en justicia y verdad que podréis dudarlos, pero que no podréis negarlos ni menos anularlos con ningún juicio filosófico. (1) Esteban Baunot de Condillac, Grenoble (1715-1780), preceptor del duque de Parma, sus obras son: “Tratado de las sensaciones”, “Lógica”, “Gramática” general” y “Curso de estudio”. (2) Es hora y éste el punto donde descubrir un secreto de la justicia suprema. Iñigo de Recalde (Ignacio de Loyola) en espíritu, es Giuseppe Garibaldi. Por la fundación de Loyola, el Vaticano, apoderándose de ella, se hizo más fuerte, con su fuerza en contra de lo que Loyola perseguía. Vuelve, pues, mandado por la misma ley de justicia, siendo Garibaldi y lo derrota y el papado deja de ser y la religión agoniza y muere. (3) Federico Guillermo Schelling (1775-1854), escribió y publicó “Filosofía de la naturaleza”, “Sistema del idealismo trascendental”, y “Principio divino natural de las cosas”. (4) Alejandro Bain, de Aberdeen, escribió: “Los sentidos y la inteligencia”, “Las emociones y la voluntad”, “El espíritu y el cuerpo”, en el primer cuarto del siglo XIX. (5) Proudhon, Fourniere y Saint Simón, como muchos otros, erróneamente hablaron del “estado”, entendiendo el gobierno. El Estado es el pueblo, la nación, con todas sus cosas. (6) este punto, le recomendamos nuestro “Método supremo”, “Origen del Magnetismo”. (7) Lotze (1817-1881), escribió “Los signos locales”, “Historia estética”, “Sistema de filosofía” y “Macrocosmos”. (8)

ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL A.C.
PROGRAMA DE EDUCACION VIRTUAL EN INTERNET /VIRTUAL EDUCATIONAL PROGRAM QUINTO GRADO
" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
SEGUNDA PARTEPSICOLOGÍA Y FISIOLOGÍACAPÍTULO IEl organismo humanoLA PSICOLOGÍA — FENÓMENOS PSÍQUICOS
Al conjunto de conocimientos relativos a la determinación de la naturaleza y leyes humanas, incluso el alma, por medio del estudio de las conexiones entre los estados conscientes y los fenómenos que los originan o modifican, o que le son dependientes, se les ha dado el nombre de Psicología. Pero según los eclécticos, la Psicología es “el estudio del alma revelada por los estados conscientes” y según los escolásticos “la conciencia es la característica de los fenómenos Psicológicos”. Nosotros sentamos que, la conciencia y el alma, no son la causa Psicológica, sino los sensores y reflectores del Psicólogo Espíritu, único (repetimos) Ser consciente; y añadimos aquí para siempre, que todo estudio en el que se prescinda del espíritu, hasta en lo más material, será un estudio vacío y denunciará falta de razón, no pudiendo haber solución razonable ni admisible. Ténganlo, pues, presente nuestros discípulos y no podrán ser vencidos jamás, por los más falaces materialistas, a la vez que el estudio os será mucho más fácil y atrayente, porque en todo os haréis luz; la que seais capaces de soportar. Comte mismo, opuso serias objeciones al sistema Psicológico de los escolásticos, para lo que adujo: “La observación interna es deficiente; pues se reduce al caudal de experiencia de cada individuo en primer lugar”. “En segundo lugar, la conciencia no es instrumento de investigación general, porque sólo es susceptible de utilizarse por los hombres adultos y sanos”. “Y en tercer lugar, el estudio exclusivo del estado consciente del hombre, excluye el examen de las manifestaciones Psicológicas de los animales, llamados irracionales”. Locke había señalado los estados de conciencia “como cosa digna de la observación científica y aun de someterlos al método inductivo”, lo que es muy razonable. Hume ha desconocido toda realidad, “fuera de los fenómenos internos y de las leyes que los rigen”, con lo que no estamos conformes, porque vemos muchas realidades externas, operadas efectivamente primero internas, pero inconscientes al operador; por lo que, sostenemos nuestro principio de estudiar las causas, por los efectos; es decir, (dicho vulgarmente), entrar de afuera adentro: que cuando somos en verdad conscientes, entonces vemos las dos cosas a la vez, somos sabios. Pero mientras usamos ciencia para encontrar la conciencia, comprendamos primero el efecto, y encontraremos como premio a nuestro trabajo, la causa. La escuela escocesa de Reid y Stewart, abrió los cimientos más razonables de la ciencia Psicológica sosteniendo que: “El alma humana debe ser estudiada, no solamente como una sucesión de estados conexos entre sí, sino también conexos con el mundo exterior, o fenómenos externos, capaces de modificar u originar dichos estados o derivados de esos estados”. Ese principio es el que sirvió a Spencer al considerar la Psicología, como “La ciencia de las funciones externas del individuo”, o como dijeron los idealistas, “Ciencia de las conexiones entre la del Yo y la del No-Yo”. Ahora bien: esas conexiones de conexiones, por las cuales podemos determinar la naturaleza de las leyes del alma humana, aun no han llegado a su desarrollo, por cuanto no hemos dicho de que es constituída nuestra alma, lo que haremos en su capítulo correspondiente; por lo cual aquí vamos a considerar exponiendo, las dos clases o sea conexiones de conexiones, que la ciencia ha señalado. 1а. clase; Conexiones Endosmáticas: (endósmosis significa, corriente de fuera adentro, que se establece, cuando dos líquidos de diferente densidad, están separados por una membrana). Las corrientes endosmáticas, pues, son aquellas en que la conexión externa, (cosa, fenómeno o fluido), origina o modifica a las conexiones internas (sensación, percepción o impresión). 2а. clase; Conexiones Exosmáticas (corriente de adentro afuera en las mismas orientaciones). En las que las conexiones internas, señalan, determinan o modifican, conexiones internas (actos humanos). Estas son buenas bases para el estudio de la Psicología, utilizadas como medio. Debemos hacer notar, que la Psicología y la Biología, es como la alborada del día, en que no es posible ver la línea divisoria del crepúsculo de la noche que termina y el alba del día que empieza, porque una tinta baña a la otra. Así son la Biología y la Psicología; y así lo han entendido las escuelas modernas contemporáneas. Sin embargo, por el orden científico, comprendemos la Biología en el estudio de la vida orgánica, que para mejor auxiliarse, los hombres de esa ciencia la dividen en cuatro partes; dando dos a la estructura y dos a las funciones. Así la Embriología y la Morfología estudian el organismo y la Psicología con la Fisiología, están como ciencias funcionales. Bajo este prisma, han nacido varias escuelas Psicofísicas, fundándose en la estrechísima correlación que existe entre los fenómenos Psíquicos y los Fisiológicos, cuyas escuelas especialmente las alemanas buscaron la explicación de las manifestaciones conscientes, por un detenido estudio de conciencia de los hechos fisiológicos, lo que ha dado fundamento a la “fisiología psicológica”, mental o del espíritu. Además se ha aceptado la ley de Psiquiatría (patología mental) que presta grandes servicios, en el conocimiento de los fenómenos y leyes de la Psicología humana. Asentemos aun la palabra más reciente del profesor Sergi, que ha expuesto bastante claro los respectivos oficios de la Fisiología y de la Psicología, sobre las funciones Biológicas y dice: “En todo organismo vivo, reside una doble actividad que tiende a la conservación del individuo y de la especie y a la protección del mismo individuo y de su especie, contra el medio físico y el orgánico, que le sirve de ambiente”. Lo que está bien explicado por Schopenhauer en su libro “El amor, las mujeres y la muerte”. Los fenómenos internos del hombre son infinitos como infinitos son sus instintos: lo que nos da la idea del inacabable estudio de la vida y de lo infinito de las matemáticas, que en su C.G.S. representa el universo completo, cuyo fin, no vemos. Aquí vamos a exponer seis órdenes de fenómenos, de cuyas bases hemos de partir para todos los demas.
Primer ordenLos primeros fenómenos que observamos en todo ser, son: la nutrición, respiración, circulación y segregación, necesarios a la conservación del individuo, porque renuevan en cada instante la materia integral de su organismo, funciones que empiezan inexorablemente, en el mismo acto de la concepción y que no cesan un instante hasta la desencarnación, llamada muerte.
Segundo ordenLos fenómenos de la reproducción destinados a la conservación de la especie, por medio de las relaciones sexuales entre el ser macho y el ser hembra. Aquí hay un punto de la más alta sabiduría, ignorado por los hombres, porque fue encerrado en el símbolo del arca de Noé porque así convenía a la sabiduría del creador. Pero en el libro, “Conócete a ti mismo” que esta escuela publicará a su tiempo, está explicado y se romperá el misterio de muchas cosas, por lo que aquí digo sencillamente que cada hombre, es la verdadera Arca de Noé.
Tercer ordenLos fenómenos de la protección interior, que velan por la integridad y el ejercicio de los órganos de la nutrición y de la reproducción señalándose por sensaciones y movimientos naturales que llevan a término, o detienen los fenómenos de conservación, según la mayor o menor educación en un sentido moral, pero que son rigurosamente innatas e ineludibles.
Cuarto ordenLos fenómenos de protección exterior, por los cuales el individuo se defiende (aun contra propósitos contrarios) de los peligros del ambiente físico y orgánico que lo rodea, lo que es misión de los sentidos, por los centros sensorios y motores.
Quinto ordenLos fenómenos de la protección a la prole, que son dirigidos por los sentimientos innatos, los que, resguardan por su ley el primer desarrollo de la especie, cuya protección se prolonga por la educación del sentimiento hasta más allá de la muerte.
Sexto ordenPor fin, los fenómenos de Protección social que son estimulados por los sentimientos conservadores de la armonía necesaria, para la existencia de la sociedad y el desarrollo y las agrupaciones de la especie en familias, en las que se da nacimiento a la vida comunal. De estos seis órdenes expuestos se deduce que los fenómenos Psíquicos son los correlativos a las necesidades o condiciones de la evolución orgánica y super-orgánica de los individuos y a proteger esa doble evolución.
CAPÍTULO IIEl hombre: su organismoSiendo la Psicología individual una resultante del conjunto hombre, demostrada en las funciones anotadas en el capítulo anterior, o sea de protección del individuo y de la especie, por lógica razón deducimos: 1° Que dichas funciones no podrían realizarse sin órganos adecuados. 2° Que como existen esos órganos, puesto que se operan esas funciones, es necesario que estén íntimamente ligados a las funciones fisiológicas de la conservación, ya que la primera actividad protectora del individuo es ejercida primeramente en favor de la conservación de la vida. 3° Y que por lo tanto el estudio de la Psicología como lo entendía Wundt, debemos iniciarlo (científicamente), por los estados elementales derivados del organismo, pero considerándolos inseparables de los fenómenos fisiológicos. El organismo constituyente del cuerpo humano, pues, encierra dos clases de aparatos funcionales: Los indispensables a la nutrición y reproducción y los que auxilian y protegen a estos, sirviendo a la par al hombre para aprovechar las ventajas y esquivar los peligros de su ambiente físico y orgánico, con más la defensa individual, genésica y social. El primer grupo orgánico es común a todos los seres vivos y corresponde a las funciones llamadas vegetativas. Los del segundo grupo corresponden a las funciones llamadas animales, por estar más vinculadas Psicológicamente a la vida. Encontramos que las funciones vegetativas son de dos clases. 1° A. Nutrición que se efectúa. a) Por el canal intestinal y órganos auxiliares: boca, esófago, estómago, páncreas, hígado, riñones y bazo; b) Circulación por los vasos sanguíneos o arterias y venas y cavidades del corazón, aurículas y ventrículos; c) Respiración por los bronquios y pulmones y sus accesorios: laringe y tráquea; d) Secreción por el integumento y órganos especiales; B. Reproducción que se efectúa en la especie humana por ortogénesis, procedente del dimorfismo sexual, o sea con el concurso indispensable de dos individuos de uno y otro sexo y cuyas formas son distintas. 2° Las funciones animales son también de dos clases: a) Sensación que se efectúa por irritabilidad de los nervios y masas nerviosas, iniciando los fenómenos de protección Psicológica. b) Locomoción que se efectúa a consecuencia de la sensibilidad nerviosa y cuyos órganos constituyen dos sistemas: el activo o muscular, y el pasivo u óseo (esqueleto). Estas dos últimas funciones constituyen lo que se llama vida de relación, pero que no es sino el conjunto de manifestaciones vitales, uniformadas por medio de los sistemas nerviosos, muscular y óseo. Examinamos anatómicamente el organismo humano y observamos que abarca tres clases de tejidos: 1° Los huesos constitutivos del esqueleto y los conductos pulmonares, sanguíneos, nutritivos, etc., elementos pasivos de nuestra actividad individual. 2° Los músculos que rellenan el organismo y cuyas fibras y elementos activan la locomotividad orgánica. 3° Los nervios en los que reside la potencia inicial, tanto irritable como contráctil de toda función fisiológica. El tejido óseo forma el esqueleto, cuyas piezas sirven de palancas; comprende tres partes principales: 1° El Eje compuesto del cráneo y de la columna vertebral, con sus vértebras cervicales, toráxicas-dorsales, lumbares, sacrales y coxígeas. 2° Cíngulos: anterior humeral, con omóplatos y clavículas y posterior o coxígeo, o sean Ileón, Pubis e Isquión. 3° Extremidades: Anteriores; brazos, antebrazos y manos y posteriores; músculos, piernas y pies. Las funciones conservadoras de la nutrición y la reproducción tiene sus órganos dispuestos a lo largo de la columna vertebral, desde el cerebro facial hasta el cíngulo coxígeo; y protegidos en parte por las costillas, articuladas con las vértebras toráxicas o dorsales. En cuanto a la función animal de la locomoción, radica precisamente en los cíngulos y extremidades, en cuyos huesos están insertos los músculos. El tejido muscular se subdivide en liso y estriado. Los músculos lisos predominan en las partes o funciones vegetativas y están formados por células simples, bifusiformes a tenuformes, a cuyos músculos se les llama involuntarios. Los músculos estriados se componen de fibras no simples como las lisas, sino formadas por otras fibrillas en que intervienen tres elementos protoplasmáticos: la substancia contráctil, el sarcoplasma o substancia intermedia y los núcleos. Estos músculos, cuyas fibras alcanzan a un tercio de milímetro en su espesor, predominan en las funciones de relación, y se les llama voluntarios. Los músculos voluntarios representan generalmente masas bastante compactas o cuerpos fusiformes: en el integumento tienen forma de fajas. Los involuntarios se encuentran en los órganos vegetativos, con excepción del corazón, cuyos músculos, aunque son celulares, presentan estrias transversales. Casi todos, o la mayor parte de los músculos están en comunicación con las piezas más o menos sólidas que constituyen el esqueleto. En los animales inferiores se relacionan con el esqueleto cutáneo, recibiendo el nombre de músculos cutáneos o integumentales, mientras que en los superiores comunican con el esqueleto interno, denominándose músculos del esqueleto. Su unión con las piezas sólidas, tienen lugar por medio de fajas o cuerdas fibrosas, generalmente blancas y lustrosas, llamadas tendones. Cada músculo posee cierto grado de dilatabilidad y elasticidad: Si la primera no pasa del grado de la segunda, el músculo vuelve a su normal estado, en virtud de la segunda propiedad. Un músculo contraído aumenta de espesor, de consistencia y temperatura, conteniendo doble cantidad de sangre en la rigidez (estado tetánico), que en su estado normal. La energía y vigor de un músculo dependerá del número mayor o menor de fibras que lo compongan, siendo esa energía y vigor igual al espesor y no a la largura. El ejercicio físico da lugar al engrosamiento de los músculos porque por esos ejercicios oportunos, regulares y regulados se crean nuevas fibras, pero no aumenta el espesor de las ya existentes. Una buena capa cartilaginosa y los suficientes jugos de las articulaciones, favorecen la acción motora muscular, porque disminuyen ciertas resistencias producidas por el roce: mas la disposición particular de la circulación, que siendo la cápsula articular hueca y sosteniéndose una pieza sobre otra por sus cavidades y a causa de los cartílagos adhesivos y elásticos, que hacen el oficio de presores atmosféricos, hacen su oficio de descargo muy notable y justo en los esfuerzos de la articulación. Estas funciones puramente necesarias, pero inteligentes, os las podéis explicar suscintamente en una máquina en marcha, viendo cómo todas sus piezas se sujetan unas a otras, se engrasan y se ayudan, sin poder salir del círculo trazado por el ingeniero y con precisión matemática. Pero si obligáis a la máquina a mayor esfuerzo que el calculado, viene el recalentamiento y la rotura. Igual sucede en el hombre. El fenómeno de la contracción muscular produce cambio de temperatura, mayor consumo de energía y de oxígeno, enrareciéndose su estado general y formando un exceso de anhídrido carbónico y ácido láctico, todo lo cual produce el cansancio y el sueño que es necesario expulsar de nuestro organismo: lo que conseguimos por el reposo. Demos una ojeada al sistema nervioso. Este se compone de fibras que llamamos conductoras y de células denominadas celdas nerviosas. Tenemos dos clases de fibras nerviosas: las primarias y las secundarias, y subdividimos las primeras en claras y obscuras. Las obscuras se componen de una médula (substancia semilíquida): de la vaina de Schwann, o capa envolvente de la médula interna y del neurilema, envoltura exterior de la fibra. Las fibras nerviosas claras carecen de médula y se representan como simples clinderasis. En cuanto a las celdas nerviosas son de diferentes formas y provistas de apéndices que sirven de partida de las fibras en los cordones nerviosos y de unión entre los grupos de las células, denominadas ganglios, formando los apéndices que forman las redes nerviosas. Estas celdas son como baterías de pilas eléctricas, y sus apéndices hacen el oficio de hilos conductores de las corrientes, por lo cual vemos, pues, que el sistema nervioso se compone fisiológicamente de dos clases de órganos esenciales. 1ª.- De masas definidas, formadas de celdas grises y de fibras nerviosas blancas llamadas centros nerviosos. 2ª.- De cordones periféricos, compuestos exclusivamente de hilos blancos que enlazan los centros nerviosos, terminando, bien sea en los órganos de los sentidos, ya en los músculos o glándulas, cuyo conjunto son los nervios. Así, pues, los nervios podemos compararlos con un cable armado, en cuyo interior van aisladas secciones de alambres conductores que cada uno sirve a voluntad del operador. Es así, en efecto; porque cada nervio está constituído por multitud de fibras nerviosas yuxtapuestas y superpuestas y aisladas cada una por medio del neurilema (membrana que rodea y envuelve a cada nervio). Las funciones del sistema constituído por los tejidos nerviosos, son correlativos con los del sistema muscular. Y bien; la propiedad característica del sistema nervioso, es la contractibilidad. Ambos tejidos funcionan mediante excitaciones producidas por estímulos naturales o artificiales. Pero tanto los nervios como los músculos, susceptibles de irritarse los primeros y contraerse los segundos, por acción directa de estímulos artificiales, como excitaciones mecánicas, térmicas, químicas y eléctricas. Los excitadores naturales de los músculos son los nervios motores que están insertos en ellos, por lo que los estímulos naturales de los nervios son: interiores, constituídos por los fenómenos de la vida orgánica denunciados por los plexos nerviosos, y exteriores, que proceden del medio físico y orgánico, o ambiente del individuo, al que le son revelados los fenómenos externos, por medio de los órganos especiales que llamamos sentidos. Nota importante: Estos capítulos de Psicología y Fisiología débense completar con el reciente estudio publicado por los doctores José Marcos Pérez y J. Weigel Muñoz, de estos mismos días, cuyo libro intitulado “Elementos de Fisiología humana”, es el compendio de lo más adelantado en la materia, y además su sencillez y claridad se equiparan a la que usamos nosotros en nuestras contundentes lecciones, por lo cual nos releva de hacer más largas nuestras exposiciones de fisiología, y no diríamos más que lo que dicen esos autorizados doctores. Mas téngase en cuenta que sólo analiza la materia.

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SEGUNDA PARTEPSICOLOGÍA Y FISIOLOGÍACAPÍTULO IIISISTEMA NERVIOSO
El sistema nervioso se compone de Centros, cordones y órganos terminales. 1°.- Centros nerviosos lo son de dos clases: espinales y cerebrales.
Ocupa la cavidad vertebral y está constituída por una substancia blanca que envuelve otra gris en el centro, dispuesta esta última en forma hiperbólica en cuyos extremos están insertadas las raíces de los nervios raquídeos, formando 31 pares que llamamos 8 cervicales, 12 dorsales, 5 lumbares y 6 sacros, representados en la figura 2.
La substancia gris de cada mitad de la médula, forma las llamadas Astas anteriores y posteriores, de las que se desprenden las raíces de los nervios Sensores y Motores: las primeras corresponden a las raíces posteriores; los motores a las anteriores, cuya disposición muestra la figura 3.
Como se ve en la figura, nacen también en la médula espinal además de los nervios raquídeos, un conjunto de nervios, a cuyo conjunto se le llama el gran simpático (sistema ganglionar). A cada lado de la columna vertebral se observa una cadena de ganglios simétricos dos a dos, pequeños grupos de celdas nerviosas que envían a los órganos de la digestión, de la circulación, de la respiración, secreción, etc., ramas que se unen unas con otras en la manera más compleja: son estos grupos los que constituyen la parte principal de dicho sistema. Esos grupos celulares, centros nerviosos dispuestos en la cavidad visceral, están unidos por medio de cordones de comunicación y relacionados con los nervios del eje cerebro-espinal por medio de otras ramificaciones anatómicas. El gran simpático preside todas las funciones de la nutrición: es el que hace mover el corazón, contraer o dilatar los vasos sanguíneos, secretar el sudor, los humores y demás funciones similares de todo el organismo.
2°.- EncéfaloEl encéfalo comprende todos los centros nerviosos agrupados dentro del cráneo, que ha sido considerado como la primera vértebra de la espina dorsal, siendo su desarrollo correlativo al de la especie animal. Se distinguen las porciones encefálicas.
1°.- El cerebro forma dos hemisferios; el uno a la derecha, el otro a la izquierda; cuya separación está indicada por el gran surco superior, pero reunidos inferiormente por el cuerpo calloso. Cada uno de estos hemisferios está surcado exteriormente, presentando numerosas circunvoluciones cerebrales. Varias de estas circunvoluciones reunidas, constituyen los llamados lóbulos de los que hay cuatro en cada hemisferio, frontal, parietal, temporal y occipital, separados por tres grandes fisuras, llamadas la de Silvio, que separa el lóbulo temporal de sus vecinos el frontal y parietal; la de Rolando, que separa estos dos lóbulos, y la occipito-parietal, que separa los indicados de su nombreCada lóbulo tiene tres circunvoluciones, exceptuando los de los frontales quie tienen cuatro cada uno: superior, medio, inferior y ascendente. Bajo el punto de vista anatómico, el cerebro está constituído por dos substancias: (como la médula), la llamada cubierta cortical, gris, y la masa interna blanca, formada ésta por elementos fibriales o tubos nerviosos. 2°.- La médula oblongada que es la protuberancia que pone en comunicación el cerebro con la médula espinal. 3°.- El cerebelo está ubicado en la región posterior del cráneo, hallándose unido al cerebro por una red de pedúnculos, cubiertos en su mayor parte por el puente de Varolio que sirve de vínculo entre las otras tres partes del encéfalo. El cerebelo tiene el aspecto de un segundo cerebro, dividido en dos lóbulos que se reúnen por el longitudinal Vermis, llamado así porque tiene la forma de un gusano (largo). En cuanto a la apariencia externa del cerebelo es laminar, mientras en el interior, se encuentran distribuidas las substancias blancas y gris, que presentan a la vista la imagen de un árbol ramificado, y así ha sido denominado: Árbol de la Vida. 4°.- Aquí nos vemos precisados a poner un nuevo jalón a la obstetricia. Han llamado “Árbol de la vida” a la apariencia del cerebelo y ha sido por la fuerza inspiradora de la ley de la creación: pero es realmente en el cerebelo, donde el espíritu que ha de tomar carne, es decir, que ha de encarnar, deposita su germen (Micro-hombre), hasta la hora en que juntará a los dos seres: sus padres. En nuestros libros “Profilaxis de la vida” y “Conócete a ti mismo”, tenemos esta materia acabadamente explicada, por lo que aquí sólo lo ponemos a título de conocimiento Psíco-Físico-Fisiológico. Así, pues, cuando ese espíritu autorizado para encarnar y ser hombre o mujer, ha conseguido reunir todas las de la ley y consigue la unión de cuerpos de sus futuros padres, él, obra su concepción, descendiendo con una velocidad no medible, por la médula de su padre, en el instante preciso en que la materia esencial se eleva a la uretra, la que le sirve de vehículo, cálido, líquido y suave, para atravesar ya hecho materia por la estrechez de la uretra, en busca del óvulo maduro que la madre le ofrece. Esto no pudo explicarlo la ciencia, porque es superior a la ciencia; pero lo explica el espíritu que lo opera y se hace a su hora, cuando ya no puede hacer escándalo en saber las cosas en su verdad y dicho queda.
3° Nervios cerebralesDe la base del cerebro nacen doce pares de nervios, de los cuales cinco pares aparecen en la figura 4 y vamos a enumerarlos en orden de pares o cordones cerebrales. 1er. Par: Nervios olfatorios, ubicados debajo de los lóbulos anteriores del encéfalo, y concurren a la membrana Pituitaria. 2°.- Par: Nervios ópticos, nacen próximamente debajo de los anteriores y se dirigen a las retinas. 3er. Par: Nervios óculo-motores, que nacen en el extremo del puente y dirigen los movimientos internos a los ojos. 4°.- Par: Nervios patéticos, nacen entre el encéfalo y el cerebelo y sirven para dirigir los músculos que actúan en la mímica del llanto. 5°.- Par: Nervios trigéminos, que parten del puente y mueven las mejillas. 6°.- Par: Nervios abductores, de los movimientos externos de los ojos y que nacen en la base anterior de la médula oblongada. 7°.- Par: Nervios faciales o generales de los movimientos del rostro, que nacen a los dos lados del cerebelo. 8°.- Par: Nervios acústicos, nacen al lado de los faciales y se dirigen y terminan en los caracoles de los oídos. 9°, 10°, 11°, 12°, pares: Nervios glosofaríngeos, neumogástricos, espirales e hipoglosos, ocultos por el cerebelo, y destinados a la cavidad bucal, lengua y aparatos nutritivos y en parte respiratorios de la parte superior del cuello. El 1°, 2° y 8° pares son sensores (centrípetos), el 3°, 4°, 6°, 7°, 11° y 12° son motores. El 5°, 9° y 10° son mixtos.
4° Nervios espinalesUnos 30 pares de nervios nacen de la columna vertebral, la que se compone de 26 huesos alineados, desde el Atlas, cuya vértebra sustenta la cabeza, hasta el Coxis, o pequeño caudiforme que sirve de remate inferior de la columna. La columna vertebral forma tres grandes secciones, con 24 de sus huesos o vértebras. 1ª.- Sección: formada por las 7 vértebras cervicales, cuya primera es el Atlas; de estas parten 8 pares de nervios insertos en esta sección de la médula espinal. Los cuatro primeros pares están ramificados entre los músculos del cuello, y los restantes se extienden por los brazos formando los sistemas Neuro Braquiales. 2ª.- Sección: formada por 12 vértebras llamadas dorsales, cuyos apéndices laterales forman las costillas, dando lugar al nacimiento de 12 pares de nervios, que están en comunicación con el Plexo Cardíaco o red ganglional superior del gran simpático, que trasmite las impresiones internas de la caja toráxica. 3ª.- Sección: formada por las 5 vértebras lumbares, de las que parten igual número de pares de nervios, insertos en esta sección de la médula espinal. Cuatro de estos pares están en comunicación con el Plexo-celíaco o red abdominal y pelviana de los ganglios nerviosos del gran simpático, destinados a trasmitir las impresiones de las funciones vegetativas de la nutrición, secreción y generación. Entre las vértebras lumbares y el coxis, se encuentran el hueso sacro del cual arrancan cinco pares de nervios, uno de los cuales forma el nervio ciático, fundamento de los nervios crurales, cuyas ramificaciones se extienden dentro de las piernas y pies.
5° El Gran SimpáticoAdemás del sistema cerebro espinal, está el llamado de la vida vegetativa o gran simpático, el cual, anatómicamente tiene muchas conexiones con los nervios cerebro espinales. Dos cordones de nervios que recorren la región visceral de la columna vertebral, desde el Atlas al Coxis, forman el eje del gran simpático. Estos cordones, a trechos, tienen ciertas expansiones denominadas ganglios; similares a las que se hallan entre las vértebras. Cada uno de los cordones del gran simpático se divide en cuatro secciones denominadas: cervical, con tres ganglios; toráxica; con once ganglios; lumbar, de cinco o de cuatro ganglios; y sacro, de cinco ganglios.
6° Órganos terminalesLos órganos terminales, denominados también periféricos, porque constituyen los extremos en que terminan los cordones nerviosos y ganglionales, son como estaciones receptoras de los avisos sensitivos que llegan del mundo exterior y estaciones distribuidoras de los movimientos de protección originados en los citados centros cerebrales, de la médula espinal y del gran simpático. Los cordones nerviosos ponen en comunicación los centros cerebro espinales. 1°. Con los órganos esenciales de la vida. 2°. Con los músculos destinados a ejecutar los movimientos protectores de dichos órganos y sus funciones. 3°. Con el medio físico y el medio orgánico que forman el ambiente del individuo, o sea su mundo exterior u objeto. 4°. Con los músculos que intervienen en los actos protectores del organismo y de su tendencia a la adaptación dentro de esos medios ambientes. De lo expuesto se ve que, la conexión del sistema nervioso con los órganos de las funciones vegetativas, se efectúa por respiración, circulación, secreción y generación, y también por los complexos nerviosos formados por inserción de los cordones en los músculos de las entrañas. La conexión del sistema nervioso con los órganos de las funciones animales se verifica por las celdas o ramas nerviosas distribuídas en los aparatos de los sentidos y también por la inserción de las extremidades de los pares cerebro espinales en los músculos estriados que rodean las piezas del esqueleto humano. Explicada así la naturaleza y la posición de los plexos ganglionales y nerviosos vinculados a los centros espinales, por sus tres pares de nervios y cordones del gran simpático, podéis comprender la estructura del cuerpo humano; todo lo cual completa el radio fisiológico de las funciones vegetativas. Ahora el sistema de los órganos de los sentidos músculos voluntarios, necesita el nuevo estudio de las funciones Fisiológicas de sus centros nerviosos. Así, pues, los sentidos externos, están constituídos por órganos destinados a recibir las excitaciones exteriores que los trasmiten a los centros nerviosos en donde se transforman en impresiones. Por esto el sensualismo, como en su lugar dijimos, está mejor representado en impresionismo. De dichos centros nacen por su turno, excitaciones que van a los músculos envolventes o periféricos en forma de impulsiones. Entonces, el efecto de la impresión causa la sensación consciente de la que renace un efecto de impulsión consciente, que se traduce en movimiento también consciente. Y bien; ¿habéis pensado que el efecto dicho, sea la causa inicial del movimiento? No es verdad. Ese efecto es Fisiológico; propio de la disposición de las piezas de nuestra máquina; pero es siempre efecto de la causa Psicológica, del Psicólogo espíritu, encerrado en el alma. El alma es el globo, el reflejo; pero el espíritu es la luz, la fuerza, la sabiduría, por lo cual sabe y forma la maravilla del cuerpo.
CAPÍTULO IVLas sensacionesPÁRRAFO 1°.FUNCIONES DE LOS CENTROS NERVIOSOS MÉDULA ESPINALPara que las sensaciones tengan lugar, se precisa que todos los órganos correspondientes estén vivos y enteros. El experimento siempre repetido de una rana a la que se corta la médula espinal por la mitad en vivo y colocada sobre un plano cualquiera, se ha demostrado siempre pinchándole en las patas al batracio: 1°. Que después de seccionar la médula, la rana ha perdido la facultad de mover sus miembros inferiores. 2°. Que después de la sección de la médula la rana ha perdido la facultad de sentir las excitaciones producidas en sus miembros posteriores donde pinchamos. 3°. Que después de la sección de la médula, los miembros posteriores conservan la propiedad de contraerse involuntariamente al ser excitados por cualquier causa. En el hombre ocurre lo mismo; si por lesiones de cualquier índole la médula espinal no funciona en una sección, deja incomunicados los miembros inferiores con el encéfalo y quedan insensibles y paralizados, y sin embargo conservan la propiedad de contraerse, sin que intervenga su voluntad. Entonces puede considerarse la médula como el gran nervio mixto, Motor y sensitivo, al propio tiempo que Conductor de la voluntad desde el centro al exterior, llevando a la vez las excitaciones periféricas a los grandes centros nerviosos contenidos en la caja craneana. Este experimento nos demuestra a la vez que la médula espinal desempeña el papel de un centro nervioso autónomo desde que reacciona sola, provocando movimientos en los miembros posteriores estimulados.
Los fisiólogos han dado el nombre de movimientos reflejos, a esos en que la voluntad no interviene y que hacemos sin conocimiento y sin que intervenga nuestra voluntad y se explican asi: “La excitación producida, va por los nervios sensitivos a las celdas grises de la médula: estos últimos focos de inervación (1) trasmiten, reflejan sobre los nervios motores las sacudidas recibidas, mediante un vaivén, comparable a una reflexión de un rayo de luz descargado sobre una superficie pulimentada” vea la fig. 5.
PÁRRAFO 2°.CEREBROEntre los muchos y grandes estudios hechos en el cerebro, los más concordantes entre sí son los de Hintzig, Munk, Ferrier, Fritisch, Pasedva y Exner, que parecen demostrar que existen centros Psicomotores y Psicosensorios, más o menos determinados y extensos, en la substancia gris o cortical del cerebro. Lo han deducido en sus largas experiencias de operaciones y visto que las partes del cerebro anteriores a la figura de Silvio, corresponden principalmente a los centros motores, y los posteriores a los sensorios; de manera que la destrucción o extirpación de ciertas partes del cerebro, situadas delante de la figura de Silvio, produce perturbaciones de movimientos determinados, mientras que la extirpación de la parte de atrás de la indicada figura hace desaparecer ciertas funciones sensorias. Se notan dos centros bien caracterizados en la esfera sensoria, y la extirpación del lóbulo occipital, cerca de su punta postero-superior, produce la llamada ceguera Psíquica o pérdida de la memoria de la vista; en tanto que la extirpación del lóbulo temporal, cerca de su parte inferior, da por resultado la sordera Psíquica o pérdida de la memoria del oído. Si esas partes lesionadas se regeneran, vuelve a nacer en el individuo la facultad de oír y de ver, pero sin recuerdo de anteriores experiencias del oído y de la vista. Los animales domésticos han sido los servidores de la ciencia y tanto en el perro como en el caballo, cuando se les ha cegado Psíquicamente seccionándoles la médula o los lóbulos correspondientes a este órgano y al del oído, no han conocido a su dueño por la voz ni por la vista; pero lo han reconocido por el olfato. Además, cuando se han destruído en animales recién nacidos los nervios correspondientes a un órgano, este no ha tenido su desarrollo, como por ejemplo en la castración; pero a pesar de todo, no se ha perdido el instinto, lo que nos indica que si fuese posible reconstruirle los nervios o vísceras extirpadas, recobrarían sus cualidades naturales. De todos modos, la patología, de acuerdo con la fisiología y la anatomía, corrobora la estrecha relación que existe entre el cerebro y las funciones más conexas a nuestros estados de conciencia o fenómenos psíquicos. En la historia médica hay millones de ejemplos que demuestran que la parálisis en general es efecto de trastornos o perversión en los sentimientos morales, a causa de la degeneración por cualquier causa del cerebro y médula espinal. Briere de Beismont y Mandaley, en los tratados sobre estas materias, estudian las mayores causas, afirmándose que los vicios y aberraciones génito-uterinas de las juventudes, y el uso del opio y el alcohol traen la generalidad de esas fatales consecuencias sobre el cerebro, que se desgasta rápidamente y ocasiona desgracias y vergüenzas para la sociedad, siendo lo menor la pérdida del individuo causante; cuyo espíritu deja a la materia consumirse para terminar cuanto antes esa existencia desgraciada que le crea solo, sufrimientos y deudas que tendrá que pagar a la Creación. Como ya hemos dicho atrás, que estas situaciones críticas del espíritu “Ocasiona las perturbaciones mentales” primero y viene luego la parálisis y las epilepsias, y en algunos casos el erotismo vergonzoso, y siempre sin excepción la Neurastenia para cuyas curaciones la medicina es impotente porque la causa del mal es superior a la naturaleza; radica en el espíritu y por esa existencia, dificilísimo es el remedio, porque cuando podrá vencer el espíritu, es cuando la materia es completamente inservible a todo. Nuestra escuela, que no puede ignorar nada que sea de algún valor a la humanidad, ha prevenido esas fatalísimas consecuencias que presenciamos y las que la historia nos trasmite en páginas de rojo y negro y las evitará absolutamente en el régimen comunal, porque en nuestro libro “Profilaxis de la vida”, se educa al hombre, aun antes de su nacimiento y aun antes de su concepción, y se le entrega un “Código de Moral, de Amor Universal”, en concordancia precisamente con todas las ciencias y leyes naturales, con las inflexibles y divinas de la creación, y de su valor os formaréis una idea por estos cursos de filosofía austera, que os sirven de preparación para aquella sabiduría. En fin, amados discípulos: corresponde el honor a la fisiología, que ha comprobado que la actividad del espíritu se presenta siempre acompañada de fenómenos similares a los determinados por el ejercicio de las energías funcionales y musculares del organismo, lo que en conocimiento ahora de que la Psicología es sólo del espíritu, os prueba eficientemente que el espíritu se forma esa maravilla que llamamos cuerpo, con todo su infinito de moléculas cada una heterogénea, pero que por la más alta ley Físico-Química, las combina para la demostración de los fenómenos de la vida demostrada. En el punto trascendental que tratamos dichos fenómenos son de los ya hechos ley por la ciencia y son entre muchos otros los que siguen: 1°. Afluencia de la sangre al cerebro, demostrada por muchos Físico-Histólogos, entre ellos Mosso, Sequard y Cajal. 2°. La elevación de temperatura en los centros nerviosos bien experimentados, y 3°. Un gran aumento de sales, experimentadas en la oxidación de los tejidos, lo que demostró con feliz éxito Biasson. Hay un punto de proporción entre las funciones del cerebro y su peso y tamaño, pero éste no puede ser ley y a lo más es un punto de estudio honrado, como lo es el transformismo de Darwin. En este punto también se encuentran los estudios de las razas humanas y no son unas superiores y otras inferiores. En su ambiente, su clima y la educación; pero el espiritismo prueba que un esquimal, por ejemplo, que hoy lo contemplamos en una singular estupidez, su espíritu es luminoso y tomó aquella posición, por una misión que debe cumplir; pero vamos a transcribir el estudio de los hombres sobre este particular, a título de conocimiento. En Europa el peso medio del cerebro es de 1.350 gramos en los varones, y 1.175 en las mujeres; contra 1.000 gramos en los varones, en los australianos y 900 en los bosquimanos. No han descuidado tampoco los anatomistas del alma, adoptando como base para el caso, la longitud y el ancho del cráneo, de lo que surgió la clasificación de cráneos que llamaron Braquicéfalos (cráneo corto) y Dolicocéfalo (cráneo oval) conocidos así. Si las medidas son de 8x7 son Braquicéfalos, y si de 9x7 Dolicocéfalos. También ha dividido los cráneos en Ortognatos, según que la protuberancia mandibular forme con la frontal un ángulo facialmente menor de 80° (2). Sobre las funciones del cerebelo la ciencia ha penetrado muy poco; lo único que ha comprobado es que sin él, un animal hace toda clase de movimientos irregulares, a destiempo y sin objeto, pero anatómicamente se ve que del cerebelo, nace el nervio vestibular, pero ya hemos dicho que el espíritu deposita en el cerebelo su Microhombre hasta el momento propicio de operar su concepción, lo que no puede ver la anatomía, ni la fisiología, pero sí lo deduce la Psiquiatría, más lo confirma el espíritu. La médula oblongada representa el centro de locomoción en los peces y los anfibios. En los demás vertebrados, contiene este órgano el centro impulsivo para los nervios vasomotores y el punto de partida químico para la formación del azúcar del hígado; y por lesión de ciertas partes, da lugar al desarrollo de la Diabetes (o enfermedad del azúcar). El asiento del centro respiratorio de la médula oblongada, que se suponía en el nudo vital de Flourens, por cuya lesión muere el animal repentinamente, ha quedado en cuestión, después de estudios muy recientes que han demostrado la existencia de centros de inspiración y de expiración en la médula espinal. Pero aunque se compruebe que se pueden obtener movimientos, cortada la médula por la base del cerebelo, la muerte es inevitable e instantánea. Todos los demás estudios son para el conocimiento de nuestra composición anatómica lo que es muy justo saberlo. (1) Inervación (energía) desarrollada en los nervios, por su irritabilidad: trabajo nervioso determinado por su excitación. (2) Proporciones anatómicas: Los cráneos braquicéfalos que mayor expresan la razón 8/7 y que concuerdan con las proporciones armónicas del cuerpo humano, son las que tienen las siguientes dimensiones. Hombre: long. 189 mm., lat. 162 mm., perím. 53 cm. Mujer: long. 176 mm., lat. 155 mm., perím. 51 cm. Tales medidas representan con relación a la unidad anatómica de cada sexo, las siguientes cantidades: long. 0,84; lat. 0,74; perím. 2,36. Ahora es sabido que la “unidad” anatómica es igual a la altura media del rostro, siendo de 225 mm., en el hombre y 210 mm., en la mujer. Tomando por unidad dichas alturas, las proporciones encontradas por los artistas son aproximadamente las siguientes: Hombre. __ Estatura, 7,7; mano, 0,8; pie, 1.2; perímetros del tronco, 1,8 4,5; perímetros de la pierna, 1,1 1,8 1,7 2,4; perímetros del brazo, 0,9 1,4 1,6 1,8. Mujer.__ Estatura 7,7; mano, 0,8; pie 1,1; perímetros del tronco, 1,8 1,6 4,8 6,2; perímetros de la pierna, 1 2,2 1,9 3; perímetros del brazo, 0,8 1,2 16,2. Los perímetros indicados se refieren a las secciones conocidas de cada parte del cuerpo; así, en el tronco son el cuello, el pecho, la cintura, caderas, etc., etc.

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SEGUNDA PARTEPSICOLOGÍA Y FISIOLOGÍACAPÍTULO VSENTIDOS INTERNOS
Nos afirma Bain, “Que no es exacta la comparación del sistema nervioso, con una red eléctrica, cuyas estaciones y pilas generadoras estuviesen ubicadas en los centros cerebro-espinales”. Tiene razón Bain; la red de hilos eléctricos son conductores pasivos a la corriente; ellos en vez de generar extraen, gastan a la dínamo o pilas; pero los conductores por el uso se deterioran; gastan también su vida o corriente que genera su fuente manantial. Pero lo mismo sucede con el sistema nervioso; conduce la corriente a expensas de un gasto de su resistencia (energía nerviosa han dicho los fisiólogos y los anatomistas). Aunque Bois Reymond vea un poder electro motor en los tejidos musculares y nerviosos, no es más que la corriente que forzosamente está presente siempre por necesidad de la vida en todos los nervios, que necesariamente están en circuito cerrado, en todo nuestro ser. Mas sí hay una diferencia notable entre nuestro sistema y una red eléctrica y es el calor natural operado por nuestra reacción química de las substancias absorbidas para la nutrición constante, con más nuestros movimientos y trabajo: y cada centro nervioso se excita bajo esas leyes y necesariamente han de producir corrientes repulsoras, lo que origina el movimiento general, a causa de la impulsión de los centros dinámicos o cerebrales y sanguíneos, que sólo así, se encuentran dispuestos a las sensaciones, llamémoslas irritaciones o contracciones. Ahora ya se puede comprender también que los sistemas nervioso y muscular, tienen funciones anexas a la protección interna y externa del individuo, lo que efectúan por corrientes centrípetas y centrífugas (impresiones e impulsiones), pero a causa de una fuerza inicial, central, (no desconocida pero no comprendida), y esta fuerza en el hombre es, su espíritu. “En él, estaba la vida; y la vida es la luz de los hombres” se nos ha dicho en el Sánscrito. Y en los demás seres irracionales, vegetales y minerales, esa fuerza central, es también el espíritu universal, adherido a todas las cosas y las dinamiza, les da vida sensible en su grado, para que evolucionen en ascensión hasta llegar por el alimento y otras metamorfosis, al cuerpo y alma humanos, punto el más elevado a que la materia tiene derecho y ley. Pero fisiológicamente, el sujeto, de las impresiones toma el conocimiento mediante el estado de conciencia y lo denominamos sensación y las impulsiones se transforman en movimientos que luego conocemos por sensaciones correlativas. En cuanto a la protección interior, la función del sistema nervioso, es ejercida por los centros descriptos y por los cordones de nervios Psico-sensores y Psico-motores insertos en los órganos de la vida vegetativa y en los músculos de la vida de relación. Cada grupo de impresiones originarias de distintas sensaciones conscientes constituyen un sentido. Los sentidos internos son dos; el de la vida orgánica y el muscular.
Primero __ El sentido de la vida orgánicaEl sentido de la vida orgánica comprende seis grupos de sensaciones, según Bain. a) Funciones de la respiración: inspiración de aire puro, asfixia por sofocación, estado patológico de los pulmones. b) Funciones de la circulación; estado de bienestar general por la pureza del torrente sanguíneo: desórdenes cardíacos: congestiones y anemias. c) Los procedentes del tejido muscular: alteraciones y lesiones de los músculos; contracciones patológicas; fatiga. d) Los procedentes del tejido nervioso: estado de excitación y de depresión general: alteraciones neuropáticas; acción de los estimulantes. e) Los procedentes de la temperatura: enfriamiento general; sofocación canicular; estados pirexicos. f) Los procedentes de la electricidad: por descargas eléctricas: por el magnetismo.
Segundo __ El sentido muscularAdemás de las mencionadas sensaciones, causadas por el estado de nutrición, fatiga o lesión de los músculos, están las llamadas de inervación que se producen como consecuencia de la irritabilidad muscular a causa del trabajo efectuado, según los estudios de Wundt. Estas sensaciones musculares son de tres clases: a) Dependientes del trabajo desplegado (esfuerzo) por el músculo, que nos hacen conocer la tensión del órgano, la resistencia que se le opone y la extensión del movimiento desplegado. Combinadas estas sensaciones, producen las compuestas relativas a la dirección, situación y posición de la excitación o estímulos. b) Las dependientes de la continuidad del esfuerzo que nos dan las sensaciones de duración (tiempo). c) Y las dependientes de la velocidad: las que como las anteriores, completan las sensaciones relativas al espacio, de acuerdo con la fórmula Mecánica que nos dice que: “El espacio es igual al producto de la duración por la velocidad”.
CAPÍTULO VISentidos externosSin estos sentidos no podríamos comprender el mundo exterior: más aun; no podríamos apreciar la vida y viviendo, no viviríamos; porque, lo que no se goza o se sufre, no se vive. ¿Y podría el espíritu descuidar ningún punto necesario a la comprensión de la vida corporalmente, por la que ha de elevar a la belleza un mundo agreste y convertir en armonía, todo lo heterogéneo que el mundo tiene?, porque no lo descuidó tenemos los sentidos; y por ellos, recibimos las sensaciones de lo heterogéneo del exterior y las conducciones al interior, en donde se transforman en ideas, que luego devuelve al exterior, hechas obras de belleza. El mayor y menor grado de finura de los sentidos externos, depende de la mayor o menor perfección de los internos, los que estarán en correlación con los sistemas y masas de nuestro ser materia porque, todo a todo se complementa y nada estorba a nada, estando todo en la perfección. Si nuestro ser materia es imperfecto, el sentido a que corresponda esa parte imperfecta, será imperfecto. Una sola es la ley armónica de la creación: por lo que, de nuestras imperfecciones materiales, nuestro espíritu es culpable; porque él solo ha de fabricarse los cuerpos para lo cual, la ley, no le niega nada: y será imperfecto un cuerpo, porque el espíritu es retrasado; aprendiz de creador de formas que llegará a ser maestro, y también, porque hayan traído en misión un defecto para servir de estudio, o para sufrir las consecuencias de ese defecto para una mayor depuración del propio espíritu, lo que es muy fácil de conocer por las virtudes del individuo. Es por esto que, las ciencias, si no admiten en su estudio el espíritu, no pueden hacer una ley firme; por lo que veis que cada ley científica, tiene tantas excepciones como artículos. Ahora bien; los sentidos externos, podemos definirlos como aptitudes funcionales y dimanentes del ejercicio de todo nuestro ser interno que opera en los centros, médula, cordones y órganos nerviosos que a la vez, reciben, transmiten y modifican las excitaciones de los estímulos externos y extraños al organismo. Dividamos el estudio.
PÁRRAFO 1°.EL GUSTOA este sentido, lo excita todo lo que es soluble y lo que tiene sabor, cuyos sentidos residen en la lengua, siendo las señales del gusto a causa de las secreciones de sus glándulas, las que contribuyen a la solución de las substancias sápidas. La lengua es un conoide musculoso, cubierto de una mucosa llena de papilas, unas llamadas cónicas o filiformes, están muy divididas en su vértice. Estas contienen corpúsculos llamados de Krause, son tactiles y se encuentran extendidas por toda la superficie de la lengua. Las otras, principalmente gustatorias, contienen corpúsculos especiales en forma de aceituna. Las papilas gustatorias forman: ya pezones pedunculados erizados de papilas secundarias y entonces las califican de fungiformes: ya mesetas rodeadas por un reborde circular de la mucosa; y entonces recibe el nombre de papilas caliciformes.
Las papilas fungiformes ocupan los dos lados y la punta de la lengua, las caliciformes constituyen por su reunión en la base de este órgano una figura en V, cuya punta situada por la parte de atrás presenta a menudo una depresión cónica, que es el llamado agujero tuerto. Los corpúsculos del gusto, contenidos en las papilas fungiformes y las caliciformes, están constituídos por dos órdenes de celdas; unas periféricas en forma de raja de melón; otras centrales en forma de bastoncillos: Estas son las celdas gustatorias que se prolongan por su parte inferior en una fibrilla nerviosa. Los cuerpos sápidos depositados en la mucosa lingual, dan origen a cinco clases de sabores principales: azucarados, salados, ácidos, alcalinos y amargos. Los sabores azucarados y los amargos, no producen nunca dolor, por concentrados que estén; pero no ocurre lo mismo con los otros. Casi todos los fisiólogos están de acuerdo en que la base de la lengua, inervada por el gloso faríngeo, es la región gustatoria para los sabores amargos; mientras que la punta, inervada por el lingual, es impresionada más bien por los restantes sabores. Pero hay substancias como el sulfato de soda que parece salado cuando se le gusta con la punta de la lengua y es amargo al tragarlo. Por último el velo del paladar presenta cierta sensibilidad gustatoria que parece (según Wrisberg), se debe a un nervio que se le ha dado su nombre; pero lo que es indudable, que es, por la reflexión, desde que la boca en un laboratorio.
PÁRRAFO 2°.EL OLFATOEste sentido es complemento del gusto: la boca es el laboratorio y la nariz la chimenea; la boca saborea los cuerpos por la masticación y la nariz por los gases, las esencias. Es lo cierto que, el olfato, sirve al individuo como el sentido del gusto, para buscar y reconocer su alimento y darse cuenta de los gases que le son perjudiciales a la respiración; y también en muchos animales, para reconocer (husmeando) al enemigo y al amigo y nunca se equivocan; pero en el hombre (que llamamos salvaje), el olfato le sirve también como al perro; lo que es a causa de no herir sus mucosas con alterantes, como lo hace el llamado civilizado, y además que lo ha descuidado y perdido la sutileza por la falta de uso, ya que lo ha sustituído por el cuerpo de policía y militar. Aquí se ofrece un punto nuevo que es hora de traerlo a la filosofía, porque aclara muchas cosas, aunque ya está al estudio de la ciencia magnética, en nuestro “Método supremo”, “Lecciones de magnetismo”. Allí expuse que “el ambiente y atmósfera, es en su densidad y pureza, el resultado de los pensamientos, etc”. Aquí agrego que cuando traemos a una ciudad un perro campestre, pierde casi el sentido del olfato. Y el hombre salvaje (el indio, por ejemplo), pierde del todo también esa facultad; no siéndole posible al perro más que con grandes esfuerzos, seguir el rastro de su amo; pero al indio u hombre salvaje le es completamente imposible, seguir el rastro por el olfato en una ciudad. Si volvemos a éstos a su ambiente, recobran su facultad olfatoria lo que nos pone en la deducción, de que, la aglomeración del hombre ofusca el sentido del olfato; y es la causa química de las diferentes esencias, hedores y miasmas que despiden cada hombre, diferente: lo que en el campo, (por ser raro el hombre y la atmósfera por eso más pura), percibe eficientemente el perro, el fluido de su amo con el que está en afinidad por la vida común, pero solitaria: Y en la idéntica proporción le sucede lo mismo al hombre salvaje y más por la necesidad de su defensa de un enemigo. Tenemos algunos datos de experiencia de hace pocos años en las pampas Argentinas, que el doctor Estanislao S. Zeballos, ha historiado y en ellos se ve, a un indio, guía de una misión exploradora, que un día más tarde de haber pasado una caravana de gente blanca por un punto, el indio guía, aseguraba ser Cristianos malos (los tenía por enemigos suyos y de los suyos), los que por allí habían pasado, señalando la dirección que llevaban y hasta precisó la distancia a que se encontraban. Y en otras ocasiones, libraba a la misión de un encuentro con los indios, que, el indio guía, por el olfato descubría a largas distancias. Es también la aglomeración de las ciudades por sus miasmas, hedores, fluidos emanados del cuerpo humano, con más el cúmulo de torvos pensamientos, el que enrarece mucho más la atmósfera, lo que es por ley química, causa de muchas epidemias y trastornos: de lo que, los cuerpos de higiene dan testimonio, con las continuas precauciones de saneamiento que imponen a la ciudad. Ahora bien: la impresión llamada olor, es producida por la descomposición de los cuerpos que emanan partículas distintas o efluvios, no importando que el cuerpo sea orgánico o inorgánico, porque si bien es cierto que todos propenden a su progreso, es lo mismo verdad, que lo consiguen a fuerza de su renovación constante: lo que quiere decir, descomposición. Esos efluvios, por su naturaleza en extremo sutil, hieden o embalsaman la atmósfera de la que, no nos es dado librarnos de respirar. El agua es lo mismo impregnada de esas partículas olorosas e impresionan también a los habitantes del líquido de vida. El sentido del olfato radica en la nariz por cuyas ventanas penetran los efluvios de los gases volátiles. Los huesos de la nariz, sirven de cubierta a la fosa nasal, dividida en dos cavidades por un tabique óseo y tapizada por laminillas o conchas que están recubiertas por la membrana mucosa o pituitaria. Esta membrana, segrega un humor, que facilita la adherencia de los efluvios que llegan allí y humedecidos por el ambiente de las fosas nasales inferiores, en comunicación con las glándulas lacrimales y nasales que segregan el humor llamado moco. Un par de nervios olfatorios Micro-granulosos y sin médula, penetra en la nariz, por los orificios del hueso etmoides, distribuyéndose en el hombre, en la concha nasal superior y en una parte de la concha media. Esta ramificación continúa hasta que aparecen fibras separadas, que se intercalan entre las células epiteliales de la membrana pituitaria y forma allí, las células olfatorias, en cuya extremidad se halla el cuerpo olfatorio bacilar, que sobrepasa a las fibras epiteliales pituitarias. Además del nervio olfatorio, penetra y se ramifica en la fosa nasal, una rama del trigémino que funciona aquí como sensitivo por su irritación, se produce el estornudo, para expulsar por ese medio los cuerpos extraños. La cantidad mínima de un cuerpo oloroso, suficiente para producir en el hombre la impresión de un olor, varía según la clase de la substancia. Por ejemplo, se percibe en 1 cm., cúbico de aire 1/1600 miligramos de bromo, 1/500 de ácido sulfhídrico, 1/20.000 de esencia de rosa, 1/23.000.000 de clorofenol y 1/28.000.000.000 mg., de mercaptan (sulfuro de etilo). Las impresiones olfatorias, son aun más relativas que las del gusto. Un olor agradable para ciertos individuos, es detestable y nauseabundo para los demás y viceversa. Esta anomalía ha de buscarse en la Psicología de cada individuo, y nos dará el grado o valor sensible del hombre que auscultamos. Cuanto más sensible es un ser, nos demuestra más pureza en sus costumbres: y su afinidad, la demostrará por aquella esencia que apetezca o repulse, esto es como regla general, filosófica y biológica, a la que impondremos la razón filosófica para asentar una ley y sus excepciones.
PÁRRAFO 3°.EL TACTOEl sentido del tacto, proporciona tres clases de impresiones: a) Las geométricas que proceden de la forma, superficie o relieve de los cuerpos. b) Las termométricas debidas a la temperatura del estímulo interior, yc) Las dinamométricas, originadas por el peso, resistencia o presión de los objetos del medio ambiente. Los órganos del tacto se encuentran en el integumento o la piel que forma la cubierta del organismo. El tejido cutáneo, está constituído por cinco capas diferentes vistas en la figura 7.
1ª.- Capa: la epidermis: epitelio córneo o pellejo incoloro, que está en contacto directo con el ambiente exterior. 2ª.- Capa: el extracto mucoso: o red Malphigi, adherido al anterior, conteniendo el pigmento colorante de la piel. 3ª.- Capa; el cuerpo capilar ubicado debajo del anterior y que encierra los órganos nerviosos terminales y generadores de las impresiones táctiles. 4ª.- Capa: la dermis cutis o capa principal, que contiene las glándulas de las secreciones sebáceas y las raíces y fibras musculares del vello o pelos. 5ª.- Capa: el panículo adiposo, accesorio del anterior y última capa de la piel, conteniendo las glándulas de las secreciones sudoríficas. Como se ve, distínguense en la piel dos partes fundamentales; la epidermis y la dermis hallándose en la tercera capa de la primera los órganos del tacto. Estos son en primer lugar las papilas o celdas cónicas en que rematan los cordones nerviosos destinados a transmitir las impresiones del tacto y presión; en segundo término los corpúsculos de Vater Pacini, constituídos por un núcleo central rodeado de capas concéntricas; y en tercer término, las puntas nerviosas que transmiten las impresiones termométricas. A) Las impresiones geométricas son transmitidas por los nervios que, desde las papilas cónicas, concurren a los diversos centros cerebro espinales, según la zona afectada por el estímulo exterior. Este puede ser un cuerpo sólido, líquido o gaseoso, y cuya presencia modifique el grado de compresión orgánica de la piel. Y el contacto es susceptible de terminar una corriente impresional, (según lo estudia Fechner) cuando la presión uniforme (suavidad) o desigual (aspereza) excede del mínimum comprobado para las impresiones mecánicas. Un contacto, se siente, como resultado de una impresión cualitativa: suave, áspero, liso, irregular, agudo, cortante, frío, caliente, húmedo, seco, móvil, inmóvil. Y bien: las impresiones simplemente tactiles o de contactos, son simultáneas o consecutivas. Las primeras resultan: de contactos únicos en que intervienen varias papilas o del contacto de varios estímulos sobre diferentes regiones de la piel. Las impresiones tactiles consecutivas proceden de los movimientos de nuestros órganos sobre un cuerpo en contacto; o de éste con la zona afectada de nuestra piel. Las dos clases de impresiones suministran las relativas a la tersura de la superficie de los cuerpos; pero la segunda clase (consecutivos), nos da por persistencia y asociación, los elementos constitutivos de la extensión o dimensiones de las superficies. Los órganos especiales del sistema nervioso, destinados a las impresiones del tacto externo, se hallan más o menos separados entre sí o de los estímulos exteriores. De ahí que la inmutabilidad de una zona dérmica, depende del radio de acción de cada papila, según esté más o menos distante de sus vecinas; y del espesor de la epidermis que facilita o dificulta la comunicaciójn entre los estímulos y las papilas. Por ejemplo; en la palma de la mano o cerca de las axilas es más sensible la piel al contacto de cualquier estímulo; pero en la yema de los dedos, es más fácil distinguir los puntos de contacto; pues encontrándose muy próximas las papilas, cada uno de aquellos caerá sobre distintas zonas táctiles y dará lugar a diferentes impresiones. Esta última calidad del tacto externo, ha sido estudiada y medida por Weber, con el auxilio de un compás denominado tactómetro (palpar medida) con una punta fija y la otra móvil sobre una regla graduada y perpendicularmente unida a la primera. Si el individuo siente, con los ojos cerrados, las dos puntas del compás, como una sola impresión, es que habrán caído dentro de una zona papilar; mientras que si perciben dos impresiones, será que ambas puntas habrán caído en zonas distintas. Weber, por este medio, llegó a determinar los diámetros de las zonas papilares y lo expresó en milímetros en la siguiente escala: 1 Punta de la lengua . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 mm. 2 Labios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 5 “3 Frente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 23 “4 Dorso de la mano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31 “5 Pecho . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44 “6 Espalda . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56 “7 Nuca, pies y cadera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55 “8 Brazos y piernas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 60 “9 Cintura, muslos y antebrazos . . . . . . . . . . . . . 66 “B) Las impresiones termométricas son debidas a dos clases de puntos nerviosos; las de calor y las de frío localizadas en parajes distintos del cutis aunque muy próximos uno de otros, con la particularidad de ser insensibles los puntos intermediarios. Como la piel tiene su temperatura propia, es claro que la de los cuerpos puestos en contacto con aquella, sólo puede transmitir una impresión relativa; así se explica que la temperatura del agua templada puede parecer fría para una mano recién sacada del agua caliente; y que al revés de la impresión de calor, si la mano acaba de salir del hielo. Bajo este resultado de experimentos de Weber está demostrado que, la diferencia mínima de temperatura susceptible de ser sentida, es de un sexto de grado Reaumur. C) Las impresiones dinamométricas, se hallan íntimamente vinculadas a las táctiles que deben precederlas necesariamente; y la impresión tactil acompaña a la del esfuerzo que aplicamos sobre un cuerpo, o que éste nos hace desplegar para sostenerlo o contenerlo. Pero llega un momento en que, la impresión tactil desaparece por la intensidad o la duración del esfuerzo, subsistiendo una impresión muscular que participa de las generales del organismo, por sus caracteres doloríferos. Aunque los corpúsculos de Vater Pacini sean los órganos nerviosos que reciben y transmiten las llamadas impresiones de la presión, está evidenciado que dependen del tejido muscular adherido al integumento. Dichas impresiones, además de variar con el espesor de la epidermis y la distancia entre las papilas, obedecen a la ley mecánica de las superficies que establece: “Para igual resistencia, el esfuerzo está en relación inversa con el número de puntos de aplicación entre los que se distribuyen”. Por ejemplo: si queremos levantar un objeto cualquiera por un hilo, parece que nos requiere mayor esfuerzo que si lo levantamos dentro de una bolsa: Es que al levantar el objeto, con el hilo, tenemos que hacer mayor presión, y nos produce algunos grados de dolor. Las impresiones mecánicas son de dos clases: de dureza, obtenida por la resistencia del estímulo a nuestra presión; y de peso, resultantes de la presión del estímulo sobre nuestros órganos, o del esfuerzo requerido para levantar un cuerpo. Weber y Fechner, con sus observaciones y experimentos sobre estos puntos, pudieron sentar esta ley general: “Sea cual fuere la presión que se verifique sobre nuestra piel, su aumento o disminución, no serán sentidos sino cuando el peso añadido o quitado, esté en relación de un tercio con el peso primero. Wundt, aun cuando confirma esa ley, cree que la presión se siente añadiendo o quitando el 6% del peso primero. Esta diferencia de la mecánica y dinámica, para nuestra sensación, no quita valor a ley; lo que hace es demostrarnos la mayor o menor delicadeza, o pureza de la materia del individuo; que uno que siente la sensación del 6% y menos, es porque su materia es más liviana, más sensibilizada por ende, que la de aquel que necesita el recargo o descargo de 1/3. Además, las impresiones de peso, sólo son de acción tactil, interviniendo principalmente las impresiones musculares y las del sentido interno general o funcional. Lo que decimos del peso, puede aplicarse a las impresiones eléctricas y de todas las cosas que nos afecten del exterior, por sensaciones musculares más las sentirá el de materia más pura, como le afectará mucho menos, las impresiones morales, por causa igualmente de su pureza material, ya que corresponderá que viva en aquel cuerpo, un espíritu más depurado y por lo tanto más sabio.
PÁRRAFO 4°.EL OÍDOEste sentido nos sirve, para apreciar las vibraciones acústicas del universo (1) transmitidas por medio del aire, del agua y de los sólidos y también por la inspiración (2). Las impresiones acústicas son análogas a las térmicas y eléctricas de la piel, en cuanto proceden de vibraciones estimulantes; mientras que las impresiones táctiles, mecánicas, gustativas y olfatorias, se originan por contactos de cuerpos sólidos, líquidos, gaseosos y espirituales; por vibraciones estas últimas. Las vibraciones acústicas, no actúan directamente sobre los nervios auditivos (8° par), sino que han de sufrir necesariamente un proceso fisiológico a través de tres grupos de órganos, como se ve en la fig. 8. Es preciso ordenar bien la descripción de este órgano, no el primeramente necesario, pero sí principal de nuestro desarrollo intelectual y social, para lo que vamos a correr por partes anatómicas. 1°. El oído externo que comprende: la oreja o pabellón, que forma el receptor o pantalla de entrada en forma de concha, que recibe y concentra las vibraciones acústicas y está en conexión con el conducto auditivo externo que da camino a las vibraciones recogidas que han de convertirse en impresión acústica. Es tan previsora la naturaleza que, este conducto, segrega una cera viscosa, destinada a recoger y retener las partículas polvorosas, que pudieran ser arrastradas por las vibraciones y herir la membrana timpánica, que perturbaría sus delicadísimas funciones.
2°. El oído medio constituído por la caja timpánica que comienza en el tímpano o membrana que cierra el conducto auditivo externo. Las vibraciones que por éste llegan al exterior, son reproducidas por la membrana timpánica y transmitidas al oído interno por medio de tres huesecillos ligados entre sí y al tímpano, que se denominan martillo, yunque y estribo.
La caja timpánica, además de su comunicación con el oído interno por el costado opuesto al conducto externo, comunica por su parte inferior con el canal respiratorio, mediante un tubo llamado la Trompa de Eustaquio. Esta tiene por objeto conservar el equilibrio entre la presión interna del tímpano y la externa de la atmósfera y renovar el aire absorbido. 3°. El oído interno, llamado laberinto que comienza en un vestíbulo adyacente a la caja timpánica de la que está separado por una ventana oval, cerrada por una membrana adherida a la plancha o base del estribo timpánico. Del vestíbulo, parten cuatro conductos, distribuídos en los órganos. El superior, que está formado por tres canales semicirculares, dispuestos en distintas direcciones y rematan en unas ampollas en la desembocadura común del vestíbulo; y el inferior formado por el caracol de dos y media vueltas o sección ósea del laberinto y cuyo interior está ocupado por tres espirales que se muestran en la figura 9. a) Escala timpanal, o espiral inferior que desemboca en la ventana ovalada, estando en comunicación con la caja timpánica. b) Escala vestibular, o espiral superior; separada de la precedente por la lámina ósea del caracol y que desemboca en el vestíbulo, comunicándose directamente con el sáculo oblongo ligado a las ampollas de los canales semicirculares, yc) El canal coclear, o espiral intermedia, separada de la escala vestibular por la membrana de Reissner, y de la timpanal por el limbo de la lámina ósea y por la membrana basilar. El canal coclear desemboca en el sáculo redondo del vestíbulo. Aclaremos ahora: todo lo que propiamente llamamos laberinto, contiene una substancia líquida llamada “Endolinfa”; y por ella las vibraciones acústicas retransmitidas por los huesecillos timpanales, son propagados dentro de los sáculos del vestíbulo, de las ampollas, de los canales semicirculares y del canal coclear del caracol. Los nervios acústicos del 8° par cerebral se ramifican precisamente dentro de los sáculos, de las ampollas y del caracol, que se distribuyen del modo siguiente: a) Rama vestibular del nervio auditivo. Provée de fibras nerviosas al sáculo oblongo y a las tres ampollas membranosas. Dentro del sáculo y las ampollas rematan las fibras nerviosas en unas crestas acústicas coronadas de pelos auditivos, cuyos movimientos, determinados por vibraciones propagadas en el líquido del vestíbulo, hacen el papel de generadores de las impresiones irregulares o ruidos. b) Rama coclear. Se distribuye entre el sáculo redondo del vestíbulo y el caracol, al que penetra por los orificios de la criba que ocupa una parte de su envoltura ósea. Las vibraciones nerviosas del sáculo redondo terminan en crestas pestañadas iguales a las del saco oblogado y de las ampollas. En cuanto a las fibras nerviosas del caracol, forman sobre la membrana basilar el complicado aparato musical, llamado de Corti, entre el canal coclear y la escala timpanal. Y bien: el aparato de Corti lo componen unas 3.000 fibras, sobre las cuales se hallan los arcos de Corti representados por bacilos acústicos internos y externos (puentes y cuerdas). Cerca de estas fibras existen varias series de células pestañadas que se comunican con las fibras nerviosas. La onda sonora que ha puesto en movimiento o vibración al tímpano es trasladada por los huesecillos auditivos a la membrana de la ventana oval y de ésta al líquido del vestíbulo, en el cual toma dos direcciones diferentes, que corresponde a los sáculos y sus continuaciones. La onda del sáculo oblongo corre por los canales semicirculares y pone en movimiento los pelos auditivos de las crestas acústicas, por medio de los cuales se cree que se transmiten sólo los ruidos, mientras que los sonidos musicales son llevados por el aparato de Corti. En ese caso, la onda del sáculo redondo se comunica al líquido del canal coclear y pone en movimiento el aparato de Corti, en el que la membrana basilar débese mirar como un instrumento musical de cuerdas paralelas, en el cual vibran las diferentes zonas radiales en distintos períodos o intervalos, según la longitud y tensión de las fibras. Las fibras de la membrana basilar transmiten sus movimientos a las células pestañadas que comunican con las ramificaciones del nervio auditivo, el cual lleva las impresiones al cerebro. Teniendo como 3.000 fibras en la membrana espiral basilar, corresponden a cada medio tono de las Siete Octavas en que se ha dividido la escala musical, poco más o menos 49 fibras. Wagner, entre otros músicos, ha distinguido diferencias mucho menos marcadas entre dos notas, apreciando hasta 1/64 de tono: de lo que dedujo, pues, que dos sonidos de ese valor corresponden a dos fibras diferentes, pero las más próximas de la escala de la membrana basilar, por la razón de su longitud diferente, y que se ponen en movimiento por las órdenes sonoras del ambiente, según el tono propio que les corresponde, produciendo entonces de 32 a 20.000 vibraciones por segundo, que corresponden a los tonos que el hombre de oído musical es capaz de percibir. Las impresiones acústicas estimuladas por las vibraciones de los cuerpos elásticos proceden de tres condiciones del sonido. 1° La altura que depende del número de vibraciones efectuadas en la unidad del tiempo, subdividiéndose los sonidos en graves, naturales y agudos. La escala musical está formada por siete sonidos fundamentales, ligados por relaciones aritméticas constantes entre sus respectivas alturas. Vibraciones relativas: 24, 27, 30, 32,36, 40, 45 y 48; notas fundamentales que se pronuncian: do, re, mi, fa, sol, la sí, do. Con cuyo último Do se encabeza una escala superior más aguda, cuyas alturas son el doble de las precedentes, Conociendo entonces el número de vibraciones por segundo de cada nota en la escala fundamental, bastará tomar la nota respectiva más grave o más aguda para averiguar el número de vibraciones que han pasado por el oído, cuyo número absoluto se obtiene por medio de las contenidas en la nota fundamental La, que es de 435 vibraciones por segundo. 2° La intensidad, condición cuantitativa del sonido y que depende de la amplitud de las vibraciones, los factores de la intensidad son: la fuerza del choque inicial de las vibraciones; el medio más o menos conductor en que se propagan las ondas sonoras; la distancia entre el oído y el cuerpo sonoro, y la altura del sonido, porque el número de vibraciónes está en proporción inversa con la amplitud de las mismas, siendo más pequeñas las más numerosas. 3° El timbre o condición cualitativa del sonido depende de la naturaleza del cuerpo sonoro. La cuerda de un violín puede vibrar a la misma altura y con la misma intensidad que la columna de aire emanada de una flauta: pero es fácil distinguir ambas notas, por el timbre peculiar de cada instrumento, a causa de que las vibraciones de los cuerpos sonoros, y especialmente de los instrumentos musicales, se producen acompañadas de otras vibraciones secundarias y armónicas, determinadas por las zonas o partes del cuerpo sonoro y de los adyacentes, que vibran con independencia del sonido fundamental, cuyo regulador es el oído-material, accionado por el oído psíquico, sin el cual no habría armonía posible, la que consiste en medir los tiempos de cada nota: Y lo que demuestra evidentemente por el “oído psíquico”, que en música se denomina sentimiento, que en todo, el todo es el espíritu: y en las bellas artes, y especialmente en la música, cuanto más puro es el Espíritu, más armonías hace.
PÁRRAFO 5°.LA VISTALa visión es producida por la luz que reflejan, emiten o dejan pasar los cuerpos. La visión tiene muchos puntos de contacto con la audición y ambos sentidos son estimulados por movimientos vibratorios: sus órganos funcionales son complicados, tendiendo a modificar el estímulo, antes de ponerlo en contacto con el nervio respectivo; pero las impresiones ópticas y auditivas son complementarias de las táctiles y musculares. El órgano de la visión está constituído por ojos, unidos al cerebro por medio de los nervios ópticos segundo par. Cada ojo se encuentra al extremo de un nervio óptico y forma un globo ocular, rodeado de aparatos y tejidos musculares destinados a proteger el nervio, o facilitar la recepción de los rayos luminosos, de objetos situados a diversas distancias y diferentes direcciones. Los ojos poseen, en efecto, análoga propiedad a los de los órganos del tacto especial; la de salir al encuentro de los estímulos mediante movimientos regidos por los nervios óculo motores y abductores. Pares 3° y 6°. El globo ocular está formado por tres capas y contiene tres substancias. 1ª. Capa (superficial externa): Constituída por la envoltura llamada esclerótica, de tejido conjuntivo, denso y de color blanco azulado. La esclerótica, tiene un casquete transparente, que se llama córnea, algo más convexo que la esclerótica y destinada al paso de los rayos luminosos. 2ª. Capa (intermedia): La Coroide, membrana vascular que contiene el pigmento obscuro destinado a absorber los rayos luminosos y a formar la cámara obscura del ojo. La coroide está adherida a la superficie interior de la esclerótica, excepto frente a la córnea, donde se aplana para formar con ésta un casquete o lente convexo. Esta parte libre de la coroide se llama iris y tiene un agujero en el centro: es la pupila o niña del ojo. El iris, por consiguiente, adquiere la forma de una corona, que divide en dos cámaras el interior del globo ocular: la anterior cubierta por la córnea y la posterior que es la obscura.
El disco del iris es de varios colores, a veces de brillo metálico, y está dotado posteriormente de círculos musculares y radiados que sirven para aumentar o disminuir los diámetros de la pupila. 3ª. Capa (nerviosa): La retina, que se extiende sobre la superficie interna de la coroide adherida a la esclerótica y está constituída por una membrana formada por las ramificaciones del nervio óptico. La retina es una membrana muy complicada; pues contiene como diez capas superpuestas, siendo formada la última o exterior por bastoncillos nerviosos o cuerpos bacilares ópticos, en que terminan las fibras nerviosas. De lo expuesto resulta que dentro de cada globo ocular existen dos cámaras: una clara, entre la cámara y el iris; la otra obscura, entre el iris y la retina, comunicándose ambas por la pupila. Veamos ahora las substancias que llenan ambas cámaras. En primer lugar, el cristalino, constituído por un lente biconvexo cubierto por una membrana elástica transparente y relleno por una substancia semilíquida y refrigerante. El cristalino se encuentra detrás del iris y cubre la pupila, haciendo el oficio del lente objetivo de una cámara obscura: Los rayos luminosos se concentran en el cristalino y van a reproducir sobre la retina la imagen pequeña e invertida del objeto. Los músculos del iris se acomodan según la distancia y la dirección de los rayos luminosos, para concentrarlos en el cristalino. Los anteojos son medios artificiales para obtener dicha acomodación, proceso o deficiencia de los músculos ciliares, o por defecto del cristalino. En segundo lugar, el cuerpo vítreo, que llena toda la cámara posterior del ojo, entre el cristalino y la retina: es un cuerpo viscoso y transparente, envuelto en una membrana lisa y desprovista de vasos y de nervios. Como sabemos, los órganos accesorios y protectores de los globos oculares son los párpados, las pestañas, las cejas y las glándulas lacrimales. La visión, por medio del ojo descripto, se efectúa de la manera siguiente: Los rayos luminosos que salen de un objeto dado pasan por la córnea y pupila del ojo, donde son refractados principalmente por el cristalino, produciéndose en la retina una imagen diminuta del mismo objeto. La retina en el ojo vivo es de color rojo debido a la púrpura de la vista o fotofesima. Esta substancia se descompone por la luz, pero se renueva continuamente con el cambio de la materia; y por medio de ella se forma, como en una placa fotográfica, la imagen del objeto que se mira, desapareciendo y regenerándose con la renovación de la materia colorante. Como persiste la irritación de la retina mucho más tiempo que la sensación de la luz, esto nos explica el fenómeno de la retentividad de las imágenes por algún tiempo y por mucho tiempo. Cualquier estado de irritación del nervio óptico produce la sensación de la luz, lo mismo que ciertas acciones mecánicas y eléctricas, como presión, golpes, etc. La percepción de los colores se explica, según la teoría de Helmholzt, admitiendo que todas las sensaciones de los colores están formadas por tres colores fundamentales, que corresponden a las tres fibras nerviosas en que termina cada cuerpo bacilar. La irritación de una fibra da la sensación del rojo; la de la otra la del verde, y la tercera la del violeta. La luz amarilla irrita sensiblemente las fibras de la percepción del verde, por lo que resulta que el amarillo no es color fundamental, sino una mezcla de colores: y lo mismo sucede con el azul, que irrita poco las fibras de percepción del rojo y fuertemente las del verde y del violeta. La visión, además del color, transmite impresiones relativas a las formas, determinadas por el número de rayos que parten de la superficie visible del objeto. Cada ojo recibe la impresión de la imagen del objeto con su forma y color; pero esa doble imagen es transmitida por las dos ramas del nervio óptico, las que se cruzan antes de concurrir a sus centros cerebrales: en dicho cruce se verifica la superposición de ambas imágenes, las que no coincidiendo perfectamente nos dan la impresión llamada de relieve. Todo lo expuesto ha comprobado la ciencia material: mas hay un punto más trascendental que todo esto, que la ciencia dicha no puede estudiar, pero lo estudia y lo explica la doctrina espírita porque es sobre la ciencia, desde que es la sabiduría; la visión espiritual.
PÁRRAFO 6°.LA VISIÓN ESPIRITUALNo son despreciables los fenómenos visuales que en nuestras retinas se imaginizan, causados por la luz a través de las capas ópticas de nuestros ojos, producidos por las leyes expuestas, pero que no llegan a la metafísica causante de la visión, porque esta metafísica es sólo usada y comprendida por el espíritu, que vivifica e impresiona en verdad de verdad esos músculos, nervios, membranas, cristalinos y masas, lo que, para los métodos científicos, sería eternamente oculto si el espiritismo no lo descubriera y en sabiduría lo confirma. El hecho de una visión que cuando nuestros ojos están cerrados o ciegos psíquicamente tenemos (y no hay un solo ser que no haya tenido una visión que la ignorancia ha llamado ensueños, pesadillas y aún alucinaciones y no hay nada de esto en verdad de verdad). Si el espíritu pudiera inspirar a su materia en estado de vigilia todo lo que tiene que comunicarle, no tendría que recurrir a ese medio, aprovechando la inactividad de la materia, cuando por causa del cansancio reposa en el lecho en cualquier forma. El espíritu tiene necesidad de comunicar a su cuerpo obras que debe ejecutar; ideas que debe exponer; afines que deben encontrarse o historias que deben reanudar con la presente existencia; y si la educación fuese conveniente, si lo hubieran iniciado en el estudio de la metafísica, pero si sobre todo no lo hubieran prejuiciado con miles de errores y patrañas religiosas, de sociedad y aun científicas, comunicaría por su alma a su cuerpo continuamente todos los secretos de su destino y lo haría en vigilia y conscientemente. Mas no pudiéndolo hacer por las causas dichas, más la mayor de un ambiente pernicioso, se ve el espíritu en la necesidad de aprovechar el sueño de la materia para comunicarle, enseñarle, manifestarle esos puntos de su destino, porque tiene que hacer todo lo que está a su alcance, para que su materia haga las obras que trajo en su destino. Al efecto, duérmese la materia; el espíritu se desdobla, estirando su cuerpo astral (que es su alma), todo lo que la elasticidad de su pureza permite sin romper sus ligaduras y se une a otros espíritus, con los que departe y se ayudan mutuamente a representar en escenas reales, en cuadros vivos, aquello que representa una acción, una idea, o una persona, para impresionar a su materia en su cerebro; para lo que el espíritu mismo sirve de obturador, ojo óptico por el cual la impresión se verifica en la placa cerebro, quedando una remota memoria siempre y algunas veces indeleble y viva como hecho real. Ahora bien; si se imprime en el cerebro, si queda sensibilizada el alma y la materia está semimuerta y de todos modos en reposo el organismo impresionable; si la impresión de las imágenes no puede ser más que por una visual y sea ésta de la naturaleza que sea, debe estar abierta, porque de otro modo no puede estar es relación comunicativa con la imagen y nuestros ojos están cerrados por el sueño, y, sin embargo, recibimos la visión, hay por necesidad otros ojos, otra lente que no la cierra el sueño de la materia; y esta lente, estos ojos, son el espíritu que no tiene la ley del sueño, ni la quietud. Es así verídicamente porqué y cómo se impresiona nuestro cerebro durante el sueño y de cuyas impresiones nacen las ideas grandes y las invenciones; y es así científicamente también como se prueba que los espíritus son la causa única de todos los fenómenos que se operan en nuestros sentidos, bajo el sueño y en vigilia siempre. Más hoy están bien desarrollados en algunos seres las facultades de videncia medianímica, bajo cuya facultad y a voluntad el médium se interna en misterios que no conoce materialmente, sin importar distancias y ve y describe lo que ve con su espíritu hasta dentro de las entrañas de la tierra o en mundos lejanos, donde sus ojos materiales no alcanzan. Lo que prueba del todo que el que ve es el espíritu; y como ve, igualmente oye, palpa, olfatea y gusta. Luego los sentidos no son de la materia; son del espíritu y la materia, es la masa actora para demostrarlo. Para esto se ha descubierto el espiritismo, con el cual no quedará ningún misterio, según que lo vayáis comprendiendo más, ahondando más en su psicología, y entonces comprenderéis el todo de las sensaciones, que nos demuestran lo impalpable; la vida, El espíritu; el Creador, autor de la vida y padre del espíritu. (1) Hemos escrito la palabra universo, porque de todos recibimos vibraciones. (2) La inspiración es también una presión muy sensacional y sobre esto precisamente hay que estudiar mucho.

ESCUELA MAGNETICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL A.C.
PROGRAMA DE EDUCACION VIRTUAL EN INTERNET /VIRTUAL EDUCATIONAL PROGRAM QUINTO GRADO
" FILOSOFIA AUSTERA RACIONAL "
SEGUNDA PARTEPSICOLOGÍA Y FISIOLOGÍACAPÍTULO VIILas sensaciones
Enumeradas ya las principales y fundamentales categorías de los fenómenos endosmáticos que nacen de las relaciones evolutivas del organismo, es de necesidad ahora exponer el problema fundamental de la Psicología, o sea el tránsito de la impresión fisiológica al estado de sensación psicológica: es decir, que ha pasado al estado de conciencias sufriendo una nueva metamorfosis, por lo que deja de ser fenómeno físico y se convierte en psíquico, más claro: el movimiento que dio origen al fenómeno físico procedía por rigurosa ley del psíquico espíritu: hizo la obra encomendada y vuelve a su principio, dejando la historia de sus hechos convertida en ley científica. Las sensaciones, es de gran interés su conocimiento para comprender los fenómenos que las originaron en los sentidos internos por las corrientes endosmáticas del mundo externo; fenómenos causados por motivos generales y especiales que revelan el siguiente proceso fisiológico: a) Estímulo: acción física o química que procede del organismo y del mundo exterior por descomposición y reacción (combinaciones). b) Modificación; en los órganos terminales periféricos, sean de estructura especial o simples terminaciones de nervios sensitivos. c) Propagación: de la modificación periférica en la extensión de los nervios hasta un centro nervioso, sea este una parte localizada del cerebro o un núcleo particular. d) Impresión: por excitación del centro nervioso y transformación de esa excitación, acompañada de reacciones propagadas por los nervios motores. e) Sensación: revelación del fenómeno impresional y de sus caracteres al individuo mismo en quien se realiza, o sea la conciencia del fenómeno. Ya este estado llamado de conciencia no es fenómeno simplemente, sino un compuesto físico y metafísico; y más terminante, un hecho real de lo que empezó como movimiento, por lo cual puede resolverse y sentarse en la conciencia, en la que sólo pueden sentarse los hechos consumados que revelan el estímulo y la conexión de todo lo que le ha precedido, con lo cual hacemos la ley del por qué: conocemos y evocamos los estados anteriores, provocados por estímulos más remotos. Por eso Bain quiere definir: “La conciencia como efectos de cambios internos determinados por la sucesión de los estímulos”. Lo cual no hace más que confirmar que la conciencia es el archivo de los hechos, los que sólo pueden darnos la sensación de las cosas. Entonces, pues, el conocimiento íntimo de las sensaciones nos revela la existencia de sus elementos notorios, descubriéndonos por deducción ciertos grados de la intensidad del hecho, que lo apreciamos por esos estados particulares de placer o de dolor, al que llamamos sensación, por lo que también comprendemos la calidad, ya que por esa relación especial constituída en nuestro estado nos lleva a apreciar el valor de la sensación entre el estímulo y el sujeto en quien se localiza y objetiviza la sensación que percibimos. Hemos de estudiar estas dos fases, intensidad y calidad: pero antes debemos hacer notar que para que se produzca el estado de conciencia es indispensable que el estímulo actúe eficazmente sobre el receptor periférico, a fin de que la impresión transmitida al centro nervioso cerebral o especial exceda en intensidad de las cifras mínimas determinadas por muchos histólogo-fisiólogos, entre ellos Weber y Fechner, Wolkman y Wundt. Hoy tenemos mejores medios para afirmar ese principio, por medio de las leyes del magnetismo y de la electricidad. En efecto, vemos a un magnetizador operando sobre otro individuo y lo impresionamos más o menos fuerte, según su grado de potencia y conforme con el grado de sensibilidad del operado: y en electricidad vemos que para vencer la resistencia de un conductor se calcula un voltaje adecuado que señale la menor pérdida posible; y lo mismo a lo absoluto pasa en nuestros conductores de los elementos que han de dar la sensación que más nos aclaren este proceso capital. 1° Sabemos que el sonido mínimo está representado por el ruido que hace en su caída, un peso de un miligramo, sobre un cuerpo sonoro, desde la altura también de un milímetro y escuchado a nueve centímetros de distancia. 2° Sabemos también que el resplandor mínimo es el reflejado sobre un paño de terciopelo negro, emitido por una bujía ordinaria colocada a la distancia de 8 pies y 7 pulgadas (2 metros y 62 centímetros), con cuyos principios mínimos nos es fácil ascender por una escala infinita. Infinita para el cálculo científico; pero finita en cada mundo para el espíritu encarnado en el hombre, puesto que ha de llegar al final del proceso de conocer el todo de la naturaleza. Llegados a este punto y conocidos los sentidos y percibido las sensaciones, para mayor claridad e independencia en el discurso, es conveniente cerrar esta segunda parte, para en la tercera ser lo extensos e intensos necesario a la delicadeza de la espiritualidad o psicología espiritual que lleve al estudiante al borde de la sabiduría.















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